viernes, 7 de marzo de 2014

EVOCACIONES

Marta Minujín arma 70 rayuelas en Francia para evocar a Cortázar

Desde ayer, la vida, la obra y la novela emblemática del escritor, Rayuela, ocupan la capital francesa. Además de la propuesta interactiva de la pionera argentina del arte efímero, habrá múltiples actividades culturales y artísticas.




La figura del escritor argentino Julio Cortázar, así como su obra, su vida en París y en especial su más célebre creación, la novela Rayuela, ocupan la capital francesa desde ayer y hasta el 9 de marzo con actividades literarias y artísticas, según indica una información de la agencia Efe.
Pionera de la "performance" y el arte efímero, la artista plástica Marta Minujín mostrará en la plaza del Palais Royal su obra Rayuelarte. Se trata de una forma personal de entender el juego de la rayuela, en forma de intervención urbana participativa, con actuaciones de payasos y artistas callejeros. Minujín presentó este trabajo en Buenos Aires en 2009, que consistió en invitar al público a jugar al tradicional juego en pleno centro porteño. 
A las actividades también se suman artistas argentinos residentes en París o con un vínculo estrecho con esa ciudad, donde Cortázar vivió desde comienzos de los cincuenta hasta su muerte, en febrero de 1984. Se trata de las escritoras Silvia Baron Supervielle, Laura Alcoba, Roxana Páez y Ariana Harwicz. Junto con el fotógrafo Daniel Mordzinski evocarán al autor argentino con lecturas de extractos de sus textos y fotografías, a veces al son de free jazz, la música preferida de Cortázar. Además, bajo la pirámide invertida del Carrousel del Louvre, habrá danzas y clases magistrales de tango gratuitas para celebrar al creador de Historias de cronopios y de famas.
En pleno año Cortázar –el 26 agosto se cumplirá el centenario de su nacimiento y se acaban de conmemorar 30 años de su fallecimiento– estas actividades fueron promovidas por el ministro de Cultura de Buenos Aires, Hernán Lombardi, junto con la presidenta del comité de animación cultural del distrito I de París, Carla Arigoni. Así se pretende recordar la figura de Cortázar, aunque la grilla de actividades se inscribe igualmente en el marco del Día de la Mujer y la Primavera de los Poetas, según indicó Arigoni a Efe.
También Minujín dialogó con la prensa. Recordó que la iniciativa original de Rayuelarte se enmarcó en el 25º aniversario de la muerte de Cortázar. La experiencia parisina replica la intervención porteña que se realizó en la avenida 9 de Julio. En esta oportunidad, al igual que entonces, se extenderán 70 rayuelas de seis metros cada una, donde la gente podrá jugar y evocar una de las obras emblemáticas de Cortázar, publicada por primera vez en 1963.
Será la segunda ocasión de descubrir las rayuelas multicolores y fluorescentes de esta artista, quien vivió en París en la década de los '60 y que conoció a Cortázar, entre varios artistas. El juego comenzará mañana, y quien llegue al cielo tras jugar diez rayuelas sucesivas con alguna de las 70 piedras mágicas rosas y fluorescentes –talladas en poliestireno y firmadas por Minujín– recibirá de premio una de las 70 "minirayuelas chiquititas" de 70 centímetros.
Los concursantes serán guiados por una decena de personas con sombrillas de colores al son del saxofón. Será algo "muy alegre y festivo, le va a dar color al Louvre", aseguró Minujín. "Él se inspiró en el juego de la rayuela para hacer su libro y yo en su libro para hacer esto", destacó. Es un desafío y "un juego de arte" en el que "los participantes son también una obra de arte", pues sin ellos no habría obra posible, comentó la artista. Resaltó además que la idea vuelve así "a la verdad de la rayuela, que es el origen del juego", relacionada con la probabilidad y el azar, con la habilidad, con el "happening", el tiempo y el espacio. Si la gente juega, "mi obra tiene éxito, funciona; si no, la obra no existe", consideró Minujín, quien viajó a París cargada con 500 kilos de peso, consciente de que se arriesga "a que nadie quiera jugar", aunque es probable que eso no suceda. No obstante, ella tiene previsto retornar a Argentina de inmediato. Le espera un lobo marino hecho con envoltorios de alfajores de diez metros de altura en el Museo de Arte Contemporáneo de Mar del Plata, que vivirá su momento estelar el 13 de abril. Ese día, el lobo marino se desmontará y la gente podrá canjear los envoltorios por alfajores en un conocido local de la zona balnearia.  «
 
 

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