sábado, 24 de noviembre de 2012

PHILIP ROTH

"La lucha con la escritura ha terminado": las razones de Philip Roth

Después de 29 novelas y todos los premios de literatura imaginables, salvo el Nobel, Roth ha asegurado que no escribirá más. Sus motivos: ya se le agotó el entusiasmo para una tarea que consiste fundamentalmente, según él, en la frustración.

POR ANDRES HAX

El 7 de octubre la revista francesa Les Inrocks publicó una entrevista con el novelista Philip Roth en la cual dijo que se retiraba del oficio. No escribiría más. Toda una declaración para el narrador estadounidense más prolífico y condecorado de su generación. Roth nació  en 1933 y ha escrito 29 novelas en total; la primera, Goodbye, Colombus (1959) y la última Nemesis (2010). Curiosamente, los medios estadounidenses se demoraron casi un mes para mencionar la noticia. Y recién ayer, el domingo 18 de Noviembre, el New York Times, publicó una entrevista con Roth acerca de su decisión (Nota: esa entrevista podrá leerse mañan en Clarín).
Ese artículo cuenta que Roth ahora tiene pegado un cartelito a la pantalla de su computadora que dice: “La lucha con la escritura ha terminado” (“The struggle with writing is over”) y enfatiza que ese recordatorio diario le da “enorme fortaleza.”
En esa entrevista también aclara que había tomado la decisión de dejar de escribir en el 2010, unos meses después de escribir Nemesis, una breve novela sobre una epidemia de polio en Newark, Nueva Jersey en 1944. “No dije nada sobre el tema, porque quería estar seguro de que era cierto. Pensé: ‘espera un momento. No anuncies tu retiro para después arrepentirte.’ No soy Frank Sinatra. Entonces no le dije nada a nadie, simplemente para ver si era así.”
En la nota de octubre con Les Inrocks había dicho: “Decidí que estaba terminado con la ficción. Ya no la quiero leer, no la quiero escribir y ni siquiera quiero hablar de ella. He dedicado mi vida a la novela: la he estudiado, la he enseñado, la he escrito y la he leído. Basta. Es suficiente. Ya no siento la dedicación a la escritura que he sentido en toda mi vida. La idea de luchar con la escritura una vez más me resulta intolerable.”
Roth tiene 79 años y se encuentra en muy buena salud.
Una cosa que hizo para ayudarse tomar la decisión fue leer una serie de sus novelas favoritas, entre ellas las de Conrad, Dostoievski, Turgenev, Faulkner y Hemingway. Después leyó toda su propia obra novelística en orden cronológico inverso. Salvo que al final se aburrió, por lo tanto omitió los primeros cuatro libros: Goodbye, Colombus (1959), Letting Go (1962), When She Was Good (1967), y Portnoy’s Complaint (1969).
En la entrevista con Les Inrocks dijo que tras este experimento de lectura concluyó que había hecho lo mejor que pudo con lo que tenía a su disposición. Y en la nota con The New York Times agregó que ya sabía que no tendría más una  buena idea para escribir una novela.
En ambas entrevistas el tono de Roth es amargo acerca de la tarea de escribir. Enfatiza que es algo ingrato y sufrido: “Escribir es frustración – es una frustración diaria, sin mencionar que es una humillación”, dijo. Y agregó: “No me puedo enfrentar más con los días en los cuales escribo cinco páginas y las tengo que tirar. Ya no lo puedo hacer más.”
¿Qué hace, entonces, Roth, con su tiempo libre?
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Además trabaja con su biógrafo oficial, Blake Bailey. Bailey, cuya última biografía fue la de John Cheever, hará la biografía oficial de Roth. “Blake me ha sacado el peso de mi espalda,” dijo Roth. “Ya no soy responsable de mi vida y de minarla para mi ficción. Sabes, yo necesitaba mi vida como un trampolín para mi ficción. Necesito tener algo debajo de mis pies cuando escribo… Reboto sobre el trampolín y bajo a las aguas de la ficción. Pero tengo que comenzar desde la vida para que pueda llenar la ficción de vida.”
Curiosamente, en estos mismos días hubo otros abandonos anunciados. El escritor húngaro Imre Kertész , Premio Nobel de Literatura, y superviviente de los campos de exterminio de Auschwitz y Buchenwald, dijo que abandonaba la escritura. Tiene 83 años.
Por otro lado el cineasta estadounidense Quentin Tarantino, de 49 años, dice que tras filmar su décima película (va por la séptima) abandonará su oficio: "Uno se detiene cuando se detiene, pero en un mundo imaginario e ideal, 10 películas para una filmografía como la mía estaría bien. Si me ocurriera algo, un cambio fuerte en el corazón a partir de la aparición de una nueva idea, podría pensar en el regreso. Pero creo que diez es un número suficiente para una declaración artística. Yo ya hice siete."
Y Philip Roth, por su lado, sigue militando silenciosamente contra la profesión de letras. El periódico inglés The Guardian reportó el 16 de noviembre que un joven escritor llamado Julian Tepper se acercó a Roth en un deli de Nueva York para pedirle sus sugerencias sobre cómo seguir su en carrera. Roth le contestó, categóricamente, “Es un campo terrible. Simplemente tortura. Escribes y escribes y tiras la mayoría de lo que haces porque no sirve para nada. Yo te diría para ya de hacerlo. No te quieres hacer esto a ti mismo. Ese es mi consejo para ti.”

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