sábado, 9 de abril de 2011

PIGLIA

Ricardo Piglia, Premio de la Crítica

El autor argentino obtiene el galardón por la novela 'Blanco nocturno'.- Juana Castro gana en poesía con 'Cartas de enero'

JAVIER RODRÍGUEZ MARCOS - Madrid 

El escritor argentino Ricardo Piglia ha obtenido el Premio Nacional de la Crítica en la categoría de narrativa con su novela Blanco nocturno (Anagrama, 2010). El jurado de la asociación de críticos literarios se ha reunido en esta ocasión en Cáceres para fallar un galardón que no tiene dotación económica pero sí mucho prestigio y que puede ser concedido a cualquier autor en lengua española siempre que la obra haya sido publicada en España. Aunque no se establecen oficialmente finalistas, entre los candidatos de este año figuraban nombres como Marcos Giralt Torrente, Fernando Aramburu, Mario Vargas Llosa o Luis Mateo Díez.
Blanco nocturno es la cuarta novela de Ricardo Piglia -nacido en 1940 en Adrogué, en la provincia de Buenos Aires- uno de los grandes nombres de la narrativa argentina de las últimas décadas. La obra galardonada vino precedida de una gran expectación dado que la anterior novela de Piglia se había publicado en 1997: Plata quemada, premio Planeta Argentina y adaptada al cine en 2000 por Marcelo Piñeyro con Leonardo Sbaraglia y Eduardo Noriega como protagonistas.
Piglia, que actualmente en profesor de literatura en la universidad estadounidense de Princeton, dirigió durante años una famosa Serie Negra que difundió en su país la obra de los clásicos modernos del género policiaco -de Hammett a Chandler-. No es pues extraño que muchas de sus obras mezclen la investigación de un crimen con las más penetrantes reflexiones sobre el hecho de narrar. "Se podría pensar que la novela policial es la gran forma ficcional de la crítica literaria", afirmó en el libro de conversaciones Crítica y ficción (1986) para subrayar la relación entre las figuras del detective y el lector.
También Blanco nocturno, participa de ese espíritu. En la novela ahora galardonada, Piglia parte de la muerte en un pueblo de la provincia de Buenos Aires de Tony Durán, un mulato puertorriqueño que viaja a Argentina siguiendo a una mujer, Ada Belladona. Tras un arranque de género negro, al novela de Piglia deriva en una historia familiar que transcurre en 1972 -"Quería contar la historia de mi primo", declaró el escritor a EL PAÍS- y termina mezclando realidad y ficción; y, por supuesto, reflexiones sobre ambas.
Uno de los personajes de Blanco nocturno es, además, Emilio Renzi, un habitual en Ricardo Piglia desde la novela que lo consagró en 1980, Respiración artificial, una investigación literaria considerada por muchos como una de las grandes alegorías narrativas de la dictadura militar argentina. En la actualidad, Piglia publica regularmente en Babelia, el suplemento literario de EL PAÍS, una selección de sus míticos diarios, una oceánica obra de décadas que solo ahora el autor argentino se ha decidido a dar a la luz.

Premio de poesía
Por su parte, el Premio de la Crítica en la categoría de poesía ha recaído este año en Cartas de enero, un libro inédito incluido en el volumen antológico Heredad (Fundación José Manuel Lara). Su autora es la cordobesa Juana Castro (Villanueva de Córdoba, 1945), que, precisamente, estos días participa en el festival Cosmopoética de su ciudad. Castro se dio a conocer en 1978 con Cóncava mujer, un título al que le seguirían otros como Narcisia, Arte de cetrería, Fisterra o Los cuerpos oscuros. En el prólogo a Heredad, la poeta Olvido García Valdés destaca que el "valor estético" de la obra de Juana Castro reside en su modo de escapar tanto a la "conciencia ideológica" como al "saber formal". Cuando se publicó al selección que contiene el libro galardonado, su autora se refirió a él como nacido de "la perplejidad de los espacios y la perplejidad de los géneros masculino-femenino ante la vida y el mundo: diálogo imposible".

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