<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7589026591216313091</id><updated>2012-02-16T18:04:53.250-08:00</updated><title type='text'>HUÉSPEDES DE PASO</title><subtitle type='html'>Estos "Huéspedes de paso" se detienen un instante con nosotros, y las llaves que advertimos en sus manos son las grandes luchas y sueños de la vida

PROYECTO PILOTO DE TV CABLE EN LITERATURA, FILOSOFÍA Y CULTURA
CARLOS LIENDRO</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Carlos Liendro</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_TPyHstoMVTA/STxVEwPbdzI/AAAAAAAAAJY/2aEuMVs0enw/S220/albert-einstein.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>159</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7589026591216313091.post-987169667647213641</id><published>2012-02-07T10:22:00.000-08:00</published><updated>2012-02-07T10:22:54.767-08:00</updated><title type='text'>CHARLES DICKENS</title><content type='html'>&lt;h2 class="title"&gt;El mundo homenajea al escritor bestseller de la era victoriana&lt;/h2&gt;&lt;span class="fecha_edicion"&gt;&lt;/span&gt;          &lt;div style="border-top: 1px solid #E1E1E1; margin-top: 8px; position: relative;"&gt;      &lt;div class="main-image"&gt;           &lt;img alt="" class="imagecache imagecache-Story-img-main imagecache-default imagecache-Story-img-main_default" height="437" src="http://tiempo.infonews.com/sites/default/files/imagecache/Story-img-main/02/06/2012_-_2252/1328579577-/untitled-7.jpg" title="" width="300" /&gt;        &lt;/div&gt;&lt;span class="submitted"&gt;Por &lt;span class="authors"&gt;&lt;a href="http://tiempo.infonews.com/autores/tomas-forster"&gt;Tomás Forster&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="border-top: 1px solid rgb(225, 225, 225); margin-top: 8px; position: relative;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="copete"&gt;Sus novelas publicadas por entregas  despertaron el fervor de los lectores de su país y del extranjero. En  Londres se multiplican los actos y la reedición de su obra. Diferentes  figuras de la cultura le rinden tributo hoy en Buenos Aires.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;          &lt;span class="content"&gt;Cronista fundamental de la era victoriana,  Charles Dickens logró una peculiar alquimia entre su inmensa popularidad  y la construcción de una narrativa sustentada en estructuras novedosas y  complejas. Devenido en uno de los nombres fundamentales de las letras  universales, Dickens nació un 7 de febrero de 1812, exactamente 200 años  atrás, en Portsmouth, en la costa sur de una Inglaterra sacudida por la  primera Revolución Industrial. Hoy, con motivo del bicentenario de su  natalicio, los homenajes recorrerán el mundo en sintonía con la  importancia de su figura. &lt;br /&gt;El antiguo convento de San Francisco,  ubicado en el barrio porteño de Monserrat, aportará el acento local.  Allí se realizarán lecturas, interpretaciones y narraciones inspiradas  en sus obras más importantes, entre ellas, David Copperfield, Oliver  Twist, Grandes esperanzas e Historia de dos ciudades. Algunos de los  escritores y artistas que se pondrán la jornada al hombro serán Ana  Padovani, Malena Solda, MartínKohan, Fernando Noy, María Rosa Lojo,  Marikena Monti, Ana María Shua, Ingrid Pelicori, Horacio Peña, Rodolfo  Rabanal, Daniel Amiano y Federico Andahazi. La dirección artística y  dramaturgia correrán por cuenta de Mónica Maffía. La iniciativa forma  parte de una acción conjunta desarrollada por el British Council y el  gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Está previsto que comience a las  19 hs, en Alsina 380 (Alsina y Defensa). &lt;br /&gt;Por su parte, la ciudad de  Londres, universo literario y materia prima esencial de Dickens, le  rendirá tributo con numerosos actos culturales y la reedición de varias  de sus obras. Dos de las citas más destacadas serán la exposición del  Museo de Londres, que explora la relación del autor con esta urbe, y la  de la Biblioteca Británica, que analiza su interés por los fenómenos  sobrenaturales. A su vez, la editorial anglosajona Penguin anunció la  publicación de la biografía Charles Dickens: A life, de Claire Tomalin, y  próximas reediciones de varias de sus novelas. &lt;br /&gt;Desde Oliver Twist  hasta David Copperfield, todas las novelas de Dickens menos una –Tiempos  difíciles– se ubican en Londres, ciudad por la que el creador paseaba  de noche para combatir el insomnio y a la que llamaba su “linterna  mágica”. La ciudad del Big Ben lo inspiró porque, en pleno siglo XIX,  encapsulaba los desafíos y contradicciones de la era moderna, ya que  mientras aparecían grandes inventos como el ferrocarril, crecían las  desigualdades entre ricos y pobres, y los suburbios marcados por la  exclusión y la violencia, que él no se cansó de denunciar.&lt;br /&gt;Su propia  experiencia personal lo llevó a solidarizarse con los desposeídos y  desfavorecidos, a quienes siempre trató con una comprensión distante de  la hostilidad que le profesaba a la clase dominante de su época.&lt;br /&gt;Dickens  sufrió en propia carne el estigma de la pobreza: con 12 años fue  empleado en una fábrica de betún cuando su padre, un oficinista que  trabajó para la Marina británica, fue encarcelado por deudas. Segundo  hijo de una familia numerosa de clase media-baja, Dickens tuvo una  educación irregular debido a los altibajos económicos de su progenitor,  que los obligaron a mudarse en varias ocasiones hasta recalar en  Londres. &lt;br /&gt;Tras un empleo como reportero del Parlamento en 1831, que  le dejó muy decepcionado con la dirigencia política, Dickens empezó a  publicar en revistas narraciones por entregas, convirtiéndose en pionero  de las saga novelística. Su primera novela de ese tipo, Los papeles  póstumos del Club Pickwick, de 1837, le catapultó a la fama, que  consolidó con las aventuras del huérfano Oliver Twist, una dura condena  del maltrato a la infancia en la era victoriana. Desde ese momento, su  importancia artística y pública crecería imparablemente hasta  convertirlo en uno de los escritores ingleses más decisivos de la  modernidad. &amp;lt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;     &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7589026591216313091-987169667647213641?l=huespedesdepaso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/feeds/987169667647213641/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2012/02/charles-dickens.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/987169667647213641'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/987169667647213641'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2012/02/charles-dickens.html' title='CHARLES DICKENS'/><author><name>Carlos Liendro</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_TPyHstoMVTA/STxVEwPbdzI/AAAAAAAAAJY/2aEuMVs0enw/S220/albert-einstein.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7589026591216313091.post-8046384127350765183</id><published>2012-02-01T10:27:00.000-08:00</published><updated>2012-02-01T10:27:21.408-08:00</updated><title type='text'>'EL GORDO' SORIANO. A QUINCE AÑOS...</title><content type='html'>&lt;h1&gt;Osvaldo Soriano: a quince años de la muerte del escritor elogiado y discutido por igual&lt;/h1&gt;&lt;h2&gt;&lt;div class="ecxMsoNormal"&gt;&lt;span class="ecxcopete-open"&gt;Escritor, periodista, fanático del cine y San Lorenzo, “El Gordo”&amp;nbsp; i&lt;/span&gt;&lt;span class="ecxcopete-open"&gt;nstituyó un estilo que caló hondo en su generación y en las siguientes, pese a que &lt;/span&gt;&lt;span class="ecxbajada"&gt;la crítica académica local le fue casi siempre esquiva. &lt;/span&gt;&lt;span class="ecxcopete-open"&gt;Murió el 29 de enero de 1997, después de luchar contra un cáncer de pulmón. Tenía 54 años.&amp;nbsp; &lt;em&gt;&lt;span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/h2&gt;&lt;h4&gt;POR   &lt;em&gt;Ivanna Soto&lt;/em&gt;        &lt;/h4&gt;&lt;div class="bd"&gt;                         &lt;div class="mg"&gt;&lt;div class="ui-tabs ui-widget ui-widget-content ui-corner-all" id="re-news-media"&gt;&lt;div class="pane-news-media ui-tabs-panel ui-widget-content ui-corner-bottom" id="re-news-media_img"&gt;    &lt;div class="news-gallery"&gt;     &lt;div class="items"&gt;                                                          &lt;div class="item"&gt;                                                              &lt;a alt="SORIANO. La fascinación que ejercía sobre los lectores se tradujo en enormes ventas y traducciones en el exterior." class="re-modal-nws cboxElement" height="563" href="http://www.revistaenie.clarin.com/rn/literatura/Osvaldo-Soriano-quince-anios-muerte_CLAIMA20120127_0149_8.jpg" rel="nws_gallery" title="SORIANO. 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La fascinación que ejercía sobre los lectores se tradujo en enormes ventas y traducciones en el exterior.&lt;em&gt;&amp;nbsp;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="epiGal"&gt;&lt;em&gt; &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="mr"&gt;                                                                                                           &lt;/div&gt;&lt;div class="mt bb-article-body"&gt;      &lt;div class="ecxMsoNormal"&gt;&lt;span class="ecxcopete-open"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="ecxpost-content"&gt;Un  escritor al que no le interesaba la literatura -como solía decir-, que  aprendió de su vida nómade siguiendo a su padre electrotécnico por las  distintas ciudades del interior. Fue él, que nació un día de Reyes de  1943 en la calle Alem de Mar del Plata, mientras Borges y Bioy Casares  imaginaban las historias de Isidro Parodi, que nunca terminó el  secundario, que no cumplió el sueño de sus padres de ser ingeniero ni el  suyo de ser futbolista. Soriano, el escritor, el periodista, el  cinéfilo, el fanático, “El Gordo”, que creció entre los paisajes y  amistades que podían ofrecerle Mar del Plata, luego Tandil, San Luis,  Río Cuarto, Río Negro, jugando a las barajas, refugiándose en el cine y  el fútbol. Se hizo de San Lorenzo, sin importar lo que eso significaba  en una provincia, sin nunca pensar en otra camiseta. Quizás ya entonces  se gestaban los gérmenes de esa intensa provocación que caracterizaría  siempre a Osvaldo Soriano. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="ecxMsoNormal"&gt;&lt;span class="ecxpost-content"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Ya pasaron 15 años. Soriano no está. Pero no deja de estar presente. Ni él, ni el periodista de &lt;strong&gt;Triste, solitario y final&lt;/strong&gt;,  ni su Andrés Galván y Tony Rocha, ni su Julio Carré, ni sus artistas,  locos y criminales, ni sus rebeldes, soñadores y fugitivos, ni sus  piratas, fantasmas y dinosaurios. No deja de estar, pese a los críticos y  académicos que desdeñaron sus historias y su estilo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="ecxMsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Le  gustaban los libros. Amaba a Arlt, a Cortázar y a Chandler. También a  Simenon y a Greene, cuyas muertes, dijo, “lloró como un chico”. &lt;/span&gt;&lt;span class="ecxpost-content"&gt;Su iniciación a la lectura fue con &lt;strong&gt;Soy leyenda&lt;/strong&gt;,  de Richard Matheson, en 1961. Y luego siguió: los clásicos del siglo  XIX, los rioplatenses, los americanos, los clásicos de nuevo,  implantando una lectura de orden caótico que lo seguiría toda su vida. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="ecxMsoNormal"&gt;&lt;span class="ecxpost-content"&gt;Así  como empezó a leer, también empezó a escribir, en la oficinita de una  metalúrgica de Tandil, mientras trabajaba de sereno. Se sentaba en la  máquina y tipeaba hasta el amanecer sus “primeros cuentitos, muy  cortazarianos”. Y nunca más pudo escribir de día. Ya en Tandil, entre  reuniones de café de intelectuales socialistas, dejó de pensar en fútbol  y decidió ser escritor. Ahí consiguió su primer trabajo como periodista  en El Eco de Tandil. Y arrancó: l&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;legó &lt;/span&gt;&lt;span class="ecxpost-content"&gt;a Buenos Aires &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;en 1969 &lt;/span&gt;&lt;span class="ecxpost-content"&gt;detrás de una nota sobre Semana Santa encargada por Osiris Troiani, para d&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;espués seguir con &lt;/span&gt;&lt;span class="ecxpost-content"&gt;sus  crónicas en Panorama y La Opinión, luego durante su exilio en medios  europeos como Il Manifiesto y Le Canard Echainé, y en su retorno al  país, en Página/12. Las vueltas de la vida: ya como periodista, &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;volvió a recorrer las ciudades y pueblos del interior que había recorrido durante su infancia. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="ecxMsoNormal"&gt;&lt;span class="ecxbajada"&gt;Fue en 1973 cuando irrumpió en la literatura con &lt;strong&gt;Triste, solitario y final&lt;/strong&gt;. Apenas ocurrido el golpe de estado de 1976 se fue a Bélgica y de ahí a París, donde vivió hasta 1983, cuando regresó al país. &lt;/span&gt;&lt;span class="ecxpost-content"&gt;“Las  únicas dos veces que elegí realmente dónde vivir fueron la primera vez  que llegué a Buenos Aires y cuando volví del exilio”, dijo alguna vez.  Cuando salió de Buenos Aires nadie lo perseguía. Pero &lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;“era mejor estar equivocado con la dictadura que tener razón obedeciéndola”. Viajó &lt;/span&gt;&lt;span class="ecxpost-content"&gt;y  se quedó defendiendo a los exiliados y denunciando la desaparición de  personas, que siguió acá, orgulloso, hasta sus últimos días, como cuando  &lt;/span&gt;escribió para la conmemoración de los veinte años de la  dictadura: “Fui, con las Madres de Plaza de Mayo, con Cortázar, Osvaldo  Bayer, David Viñas, con miles de otros mejores que yo, uno más de lo que  los militares llamaban ‘campaña antiargentina’”. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="ecxMsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Y por esa época &lt;/span&gt;&lt;span class="ecxpost-content"&gt;conoció a Osvaldo Bayer, personalmente. En realidad lo había conocido antes, ya que “c&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;omo  siempre con las muy buenas amistades, empezó con una pelea”, cuenta  Bayer, a sus 84 años, mientras explora por primera vez las posibilidades  del Skype en una entrevista con &lt;strong&gt;Ñ Digital&lt;/strong&gt; desde Linz Am Rhein.&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Él  investigaba sobre Severino Di Giovanni -el anarquista fusilado por la  dictadura de Uriburu-, cuando salió una nota firmada por Osvaldo Soriano  sobre el mismo anarquista que decía exactamente lo contrario. Entonces,  claro, Bayer llamó furioso a la revista, y habló, por primera vez, con  ese tal Soriano. “&lt;/span&gt;&lt;span class="ecxpost-content"&gt;Soriano, mucho gusto”, se presentó. “¿&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Sabe  lo que quiero decirle a usted? Usted es poco hombre”. Eso entre otros  improperios. Y pasaron varios años, a Bayer le tocó ir al exilio, y en  la Feria del Libro de Frankfurt se encontró nuevamente con Soriano, que  estaba con el editor Daniel Divinsky. Pero a esa altura, lo de Di  Giovanni estaba olvidado para Bayer. “¿Lo conocés a Osvaldo Soriano?”,  dice Divinsky. “Sí, mucho gusto, ahora lo conozco personalmente”,  contesta Bayer, “Su libro es magnífico, es un gran escritor”. Entonces  Soriano lo mira y le dice: “Sí, pero yo soy poco hombre”. Tras  cuestiones aclaradas, a partir de ese momento fueron los mejores amigos.  &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="ecxMsoNormal"&gt;&lt;span class="ecxpost-content"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="ecxbajada"&gt;Fue también por esos años cuando se conoció en el país &lt;strong&gt;No habrá más penas ni olvido&lt;/strong&gt; -llevada al cine por Héctor Olivera- y se publicó &lt;strong&gt;Cuarteles de invierno&lt;/strong&gt;,  que venía de ser considerada mejor novela extranjera en Italia y fue  adaptada al cine dos veces. Pero fue en Argentina, tras su imposibilidad  de escribir desde el exilio, cuando lanzó &lt;strong&gt;A sus plantas rendido un león&lt;/strong&gt;,&lt;strong&gt; &lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Una sombra ya pronto serás -&lt;/strong&gt;llevada al cine en 1994 otra vez por Olivera-, &lt;strong&gt;El ojo de la patria&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="ecxbajada"&gt;, &lt;strong&gt;La hora sin sombra&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="ecxbajada"&gt; y su libro para chicos, &lt;strong&gt;El negro de París&lt;/strong&gt;. Y también los &lt;/span&gt;cuatro volúmenes con sus mejores crónicas periodísticas: &lt;strong&gt;Artistas,   locos  y criminales&lt;/strong&gt; (1984), &lt;strong&gt;Rebeldes, soñadores y fugitivos &lt;/strong&gt;(1988),  &lt;strong&gt;Cuentos de los años felices &lt;/strong&gt;(1993) y &lt;strong&gt;Piratas, fantasmas y   dinosaurios&lt;/strong&gt; (1996)&lt;span class="ecxbajada"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="ecxpost-content"&gt;La  fascinación que ejercía sobre los lectores se tradujo en enormes ventas  y en traducciones a distintos idiomas en el extranjero. “Sus libros  demuestran una gran profundidad de todo tipo, una sabiduría popular  escrita en un idioma absolutamente popular. Y eso es lo que lo hizo  triunfar tanto”, afirma Bayer. “Lo que más valor tiene es que el lector  común tiene a su escritor querido, porque Soriano se metía bien en las  venas de los barrios porteños, en las venas de lo que es el argentino.  Nadie como él ha descrito al porteño con esa profundidad”.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;span class="ecxpost-content"&gt;Fue  ese particular pacto con los lectores lo que lo convirtió en el autor  argentino vivo más leído de su época. Con su literatura enfrentó a los  argentinos con su identidad. Como dijo Bioy Casares, un argentino que  escribía como un argentino. Un novelista atípico. “&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;En  el fondo, mis libros plantean por infinitésima vez en la literatura  argentina el problema de la identidad. Por eso mis personajes son  contradictorios y se parecen tanto a los comunes mortales”, diría alguna  vez. &lt;/span&gt;Conciencia civil, democrática y política, un intuitivo que mon&lt;span class="ecxbajada"&gt;tó un mundo de perdedores sentimentales, una suerte de &lt;em&gt;flâneurs&lt;/em&gt; tragicómicos que vagan por los pueblos en busca de sí mismos.&lt;/span&gt;&lt;span class="ecxpost-content"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="ecxMsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Soriano,  con Bayer, David Viñas, León Rozitchner y Tito Cossa, conformó un grupo  de escritores que se reunía los jueves en “el Tugurio” -como Soriano  apodó a la casa de Bayer. Era un provocador. “Siempre llegaba más tarde a  las reuniones y largaba un tema para que se agarraran en la discusión  Viñas y Rozitchner. Y siempre se agarraban tremendamente, a los gritos.  Entonces Soriano levantaba la copa y brindaba sonriente, porque otra vez  había triunfado”, recuerda Bayer. &lt;/span&gt;&lt;span class="ecxpost-content"&gt;“Lo que hubiera hecho, lo que hubiera escrito si hubiera vivido”. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="ecxMsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Como  Soriano escribió alguna vez: “Un escritor está siempre igual de solo  que un corredor de maratón. De esa soledad debe sacarlo todo: música  celeste y ruido de tripas. Y también la peregrina ilusión de que un día,  alguien decida abrir su libro para ver si vale la pena robarle horas al  sueño con algo tan absurdo y pretencioso como una página llena de  palabras”. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="ecxMsoNormal"&gt;&lt;span lang="ES-AR"&gt;Y no hay duda de que vale la pena. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7589026591216313091-8046384127350765183?l=huespedesdepaso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/feeds/8046384127350765183/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2012/02/el-gordo-soriano-quince-anos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/8046384127350765183'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/8046384127350765183'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2012/02/el-gordo-soriano-quince-anos.html' title='&apos;EL GORDO&apos; SORIANO. A QUINCE AÑOS...'/><author><name>Carlos Liendro</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_TPyHstoMVTA/STxVEwPbdzI/AAAAAAAAAJY/2aEuMVs0enw/S220/albert-einstein.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7589026591216313091.post-6185468025309884030</id><published>2012-01-30T14:19:00.001-08:00</published><updated>2012-01-30T14:19:47.186-08:00</updated><title type='text'>HOMENAJE A OSVALDO SORIANO 2</title><content type='html'>&lt;h2&gt;&lt;span class="cradar"&gt;Aquí abajo, entre nosotros&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;&lt;a href="" name="formu_mail"&gt;&lt;/a&gt;             &lt;div class="autor"&gt;&amp;nbsp;Por&amp;nbsp;Cristina Feijoo&lt;/div&gt;&lt;div class="autor"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div id="cuerpo" style="font-size: 14px;"&gt;&lt;div class="margen0"&gt;La  cocina es el lugar que más me gusta de la casa; es el lugar del mate y  las charlas íntimas. Por eso en la cocina, en un marco simple detrás de  un vidrio, cuelga desde hace más de veinte años un artículo de Soriano  que recortamos de Página/12. Entre otras cosas, allí dice Soriano: “La  dictadura ha significado, para mí, el mal absoluto... desterraron la  solidaridad, el barrio, la noche populosa. Prohibieron a Einstein y a  Gardel. Abrieron autopistas y llenaron de cadáveres los cimientos del  país”. Se preguntaba, como nos preguntábamos muchos, qué pasó en las  almas de los argentinos entre 1976 y 1983. Para él, era un enigma.  Porque después, claro, llegó el menemismo, y “en esos años vergonzosos  se impusieron los valores del éxito a cualquier costo por sobre la idea  de felicidad compartida”. Soriano, en sus artículos, nos interpreta como  nadie, y en sus novelas nos describe y nos cuenta. Somos esos  personajes un poco ridículos, un poco absurdos que el azar arrastra,  somos esos disparatados, sensibleros, esos hijos de vecino que no se  treparían a un estrado porque se huelen que alguien les pondría una  cáscara de banana. El sabía que se estaba mejor aquí abajo, entre  nosotros. Graciela Lo Prete, una ex presa política de mi grupo  carcelario, exiliada en París, conoció a Soriano y contó ese encuentro  en una carta. Estaba escribiendo sus memorias sobre la prisión y andaba  en busca de consejo. Cuenta: “Me dieron la dirección de un escritor  argentino profesional, que vive aquí, y nos encontramos en un café con  una consigna: yo llevaría el libro Rayuela en una mano. Se llama Osvaldo  Soriano y vive de lo que escribe; yo no leí nada de él pero ha  publicado casi todo en francés (se lo traducen); resultó un gordito  bueno, muy conversador, muy dispuesto. Previniéndose contra la cantidad  de chantas que lo van a ver para que él les dé su opinión sobre lo que  escriben, me dijo: ‘Mirá, escribir es un oficio, un trabajo, con su  tiempo, con sus técnicas, como cualquier otro, como el de electricista o  plomero. A mí me viene a ver gente con diez páginas que escribieron en  dos días de inspiración y eso no sirve. Si lo que vos querés es dar un  testimonio más o menos correcto, es una cosa, pero si vos querés hacer  literatura con eso, bueno, tenés que dedicarte a eso y prácticamente a  nada más’. Yo, buscando salir de las miasmas de mi cueva solitaria le  pregunto. ‘Pero vos, aparte de escribir solo, ¿te reunís con alguien,  tenés alguna forma de inserción en la sociedad francesa?’ ‘¡Ah, no!’, me  dijo, ‘es muy difícil; ellos están ahí, con sus invitaciones formales  para cenar con un mes de anticipación, que, aparte, a mí me revientan,  porque yo soy un hombre de café; y encima los códigos son tan  diferentes... no vislumbran el significado de la palabra mufa, no  entienden el tango y son incapaces de reírse de Los desconocidos de  siempre’; y ahí relatamos los dos al mismo tiempo el episodio del  flaquito que se disfraza y cuando los demás se ríen se defiende  asombrado: ‘Ma... ¡io sono sportivo’”.&lt;/div&gt;&lt;div class="margen0"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Graciela se suicidó y dejó inconcluso el libro. Veinte años después  el manuscrito fue encontrado y publicado; este encuentro figura en el  epílogo. Vuelvo al cuadro que cuelga en mi cocina. Es un artículo  amargo, que se titula El mal absoluto. Con todo, se aprecia cuánto amaba  Soriano al país y de qué modo intuía el fondo cambiante del alma  argentina; por eso, termina el artículo hablando de los jóvenes. Dice:  “Acaso a ellos les espera una gran aventura republicana, pacífica y  fraternal. No se trata de una nueva ideología. Ni siquiera de cambiar la  historia. Simplemente decirle no al olvido y levantar las viejas  banderas de mayo, las que alguna vez hicieron de este país una Nación  rebelde y orgullosa”. Grande, Gordo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7589026591216313091-6185468025309884030?l=huespedesdepaso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/feeds/6185468025309884030/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2012/01/homenaje-osvaldo-soriano-2.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/6185468025309884030'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/6185468025309884030'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2012/01/homenaje-osvaldo-soriano-2.html' title='HOMENAJE A OSVALDO SORIANO 2'/><author><name>Carlos Liendro</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_TPyHstoMVTA/STxVEwPbdzI/AAAAAAAAAJY/2aEuMVs0enw/S220/albert-einstein.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7589026591216313091.post-1516779592997062326</id><published>2012-01-30T14:09:00.000-08:00</published><updated>2012-01-30T14:09:47.083-08:00</updated><title type='text'>HOMENAJE A OSVALDO SORIANO</title><content type='html'>&lt;h2&gt;&lt;span class="cradar"&gt;Siempre creciendo&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;&lt;a href="" name="formu_mail"&gt;&lt;/a&gt;             &lt;div class="autor"&gt;&amp;nbsp;Por&amp;nbsp;Ariel Dorfman&lt;/div&gt;&lt;div class="autor"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div id="cuerpo" style="font-size: 14px;"&gt;&lt;div class="margen0"&gt;Con  el tiempo –¿pueden haber pasado quince años desde su muerte?–, Soriano  no ha dejado de crecer. Y afirmar eso ya da qué pensar, puesto que  comenzó su carrera literaria, por lo menos para mí, de una manera  explosiva y maravillosa. De hecho, lo conocí –o mejor dicho, lo reconocí  – en momentos en que era triste, solitario y, lejos de ser final,  principiando su trayectoria de escritor. Aunque he contado esta historia  antes, vale la pena quizás reiterarla, porque en los orígenes modestos  pueden a menudo desentrañarse los gérmenes de un futuro magnífico. Y  porque él sería el primero en asegurarme, con esa sonrisa socarrona  suya, que algunas anécdotas vale la pena contarlas varias veces, aunque  no sean de fútbol ni de gatos.&lt;/div&gt;Fue en enero de 1973 y yo sufría de insomnio y asma en un piso alto  del hotel Habana Libre, ambas condiciones agravadas por el hecho de que,  como jurado del concurso de novela de Casa de las Américas, no había  podido encontrar ni un texto que pudiera recibir el premio. Y entonces, a  una hora insólita de la premadrugada, cayó Triste, solitario y final en  mis manos y no dejé de leer esa peripecia del Gordo y el Flaco y  Marlowe y Carlitos Chaplin y Jane Fonda hasta que devoré su última línea  y enseguida me puse a dar brincos por los pasillos del hotel para  despertar a mis cojurados y compartir con ellos la alegría de haber  descubierto a un deslumbrante ejercicio narrativo. Insisto: no tenía en  ese momento ninguna idea de quién podía ser el autor que se escondía  detrás de ese seudónimo. Pero me pareció en ese momento, como me iban a  parecer casi todos los libros posteriores de Soriano (hay un par que me  gustan menos), de una originalidad absolutamente refrescante. Me hallaba  frente a un autor que no temía lo popular –en todas sus dimensiones.  Que no temía hacer añicos los cánones literarios con desparpajo y  alevosía. Que no temía interrogar el poder represivo y los mitos del  momento con un humor corrosivo y excéntrico. Que se apropiaba de los  desperdicios y glorias de los medios de comunicación como Borges se  había adueñado de las sagas de Islandia y los oasis literarios del Medio  Oriente.&lt;br /&gt;Todo eso sigue vigente hoy.&lt;br /&gt;Todo eso nos sigue haciendo falta hoy.&lt;br /&gt;Léanlo como yo lo leí: sin que se supiera quién era, sin el bagaje  de su renombre o las polémicas a favor o en contra. Léanlo como si  Soriano estuviera –lo que es cierto, tiene que ser cierto para todo gran  autor– recién principiando, como si fuera triste, solitario y, claro  que sí, abriendo el mundo por la primera y perpetua vez.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7589026591216313091-1516779592997062326?l=huespedesdepaso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/feeds/1516779592997062326/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2012/01/homenaje-osvaldo-soriano.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/1516779592997062326'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/1516779592997062326'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2012/01/homenaje-osvaldo-soriano.html' title='HOMENAJE A OSVALDO SORIANO'/><author><name>Carlos Liendro</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_TPyHstoMVTA/STxVEwPbdzI/AAAAAAAAAJY/2aEuMVs0enw/S220/albert-einstein.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7589026591216313091.post-8385989998147290703</id><published>2012-01-07T07:06:00.000-08:00</published><updated>2012-01-07T07:06:53.734-08:00</updated><title type='text'>Mempo Giardinelli en 'Los 7 locos'</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;object width="320" height="266" class="BLOGGER-youtube-video" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0" data-thumbnail-src="http://3.gvt0.com/vi/uaZ1iuiYdps/0.jpg"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/uaZ1iuiYdps&amp;fs=1&amp;source=uds" /&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF" /&gt;&lt;embed width="320" height="266"  src="http://www.youtube.com/v/uaZ1iuiYdps&amp;fs=1&amp;source=uds" type="application/x-shockwave-flash"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7589026591216313091-8385989998147290703?l=huespedesdepaso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/feeds/8385989998147290703/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2012/01/mempo-giardinelli-en-los-7-locos.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/8385989998147290703'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/8385989998147290703'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2012/01/mempo-giardinelli-en-los-7-locos.html' title='Mempo Giardinelli en &apos;Los 7 locos&apos;'/><author><name>Carlos Liendro</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_TPyHstoMVTA/STxVEwPbdzI/AAAAAAAAAJY/2aEuMVs0enw/S220/albert-einstein.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7589026591216313091.post-985750268579787652</id><published>2012-01-07T07:04:00.000-08:00</published><updated>2012-01-07T07:04:27.821-08:00</updated><title type='text'>DE LOS INDIGNADOS Y DE LO INDIGNANTE</title><content type='html'>&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt; 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Estas revueltas que empezaron en Europa, tenían como inicio entre los jóvenes el libro de Stephen Hessel: 'INDÍGNESE'. Este hombre a los 94 años, fue miembro de la resistencia francesa contra la ocupación nazi, sobreviviente a los campos de concentración, protagonista de la redacción de la Declaración de los Derechos Humanos, diplomático, con este libro de 32 páginas (pero que luego se distribuyó por internet) llamó a la gente a reflexionar sobre lo que parece inaceptable. Su 'mon petit livre' como él lo llama, no es un libro revolucionario, no incita a tomar 'el poder'. Es un llamado a lo que queda de conciencia humana para pensar y entender por qué se ha llegado a esta situación. Cuando le preguntan de quién es la responsabilidad de esta catástrofe (si es el ultraliberalismo, la tecnocracia financiera, las elites), él responsabiliza a los gobiernos democráticos, por no saber generar nuevas estrategias para resistir ante las fuerzas del mercado: &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;“Yo le atribuyo la responsabilidad, de todo esto a las fuerzas financieras. Su egoísmo y su especulación exacerbada son también responsables del&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;deterioro de nuestro planeta”.&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; Concluye que son los gobiernos quienes deben imponerles reglas y límites a los bancos y a todo el mercado financiero. Es una manera de que las fuerzas financieras dejen de seguir acumulando las inmensa riquezas (que no producen, sino que especulan) que detentan generando beneficios interminables para un sector de élite en el mundo, dejando a millones de excluidos en el planeta. Las revueltas en el mundo árabe son otras de las coincidencias- aunque Hessel no previó estas respuestas de la gente, como aclara-, ya que lo que comenzó en Túnez, Egipto, Libia, Siria, tuvo a la población rebelándose contra los poderes dictatoriales de décadas en esa Región. Aún no sabemos cómo se resolverá por esos lugares su situación, pero sí sabemos como los poderes financieros piden más 'recortes' y 'ajustes' a los gobiernos de España, Italia, Grecia, Portugal, luego de haberlos hechos endeudar económicamente.&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0.0001pt;"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;'La gente tiene razón para rebelarse'&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; había escrito un filósofo francés. La naturaleza humana tiene esa capacidad. Quienes operan con los poderes del mundo económico han convertido a las mayorías en consumidores obedientes. Este ejemplo se puede ilustrar en estas fiestas de Navidad y Año Nuevo: el aumento del consumo en la gente. Una incitación que parece aumentar en la medida que se tenga más dinero para consumir, pero no es así de simple. Existe todo un 'entrenamiento' para este consumo. Desde los llamados por teléfono para adquirir tarjetas de crédito (y endeudarse a la larga), para tener ofertas en los Shoppings con tarjetas (que duran unos minutos), el horario de los mismos hasta altas horas para poder seguir comprando. Ese 'entrenamiento' es como una adicción, lo van transformando en un consumidor compulsivo. Los estudios de mercado- que comienzan con la propaganda por televisión- ya lo han estudiado en los niños. Por eso los canales de cable para los chicos están inundados de productos 'pensados' para ellos. &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;El imperio del consumo ya ha impuesto la figura- como símbolo y sentimiento- de Papá Noel, por sobre- en Navidad- la idea (lo imaginario, lo sensible) de un pesebre de un niño pobre nacido en Belén. &lt;/i&gt;&lt;/b&gt;En España- con su gran tradición cristiana- hacían comparaciones entre los niños, para saber si creían ó esperaban más a Los Reyes Magos o Papá Noel. El 'santa' del norte se iba imponiendo más con su Jo!, Jo! Jo!&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;“La consigna es mucho y pronto”...”De aquí resulta cada vez más diversión y cada vez menos alegría”,&lt;/i&gt;&lt;/b&gt; estas frases son de unos de mis escritores favoritos Hermann Hesse (autor de Peter Camenzind, Demian, El lobo estepario, e infinidades de poesía y ensayos), las escribió a fines del siglo XIX, antes de sus grandes novelas y de atravesar dos Guerras Mundiales, y luego recibir el Premio Nobel de Literatura, comprendía por un lado la ansiedad de un mundo que vendría, y de como la 'técnica' puede ir matando al 'espíritu'. &lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;Indignarse es una respuesta subjetiva ante lo que sentimos como una opresión, lo interesante es notar- que en este mundo cada vez más inclinado hacia un individualismo mal entendido- que son miles o millones los que van sintiendo esa opresión que los asfixia, especialmente entre los jóvenes, que no les dejan tener confianza en su futuro. &lt;b style="mso-bidi-font-weight: normal;"&gt;&lt;i style="mso-bidi-font-style: normal;"&gt;Algunos hablaban de 'transformar el mundo', otros de 'cambiar la vida', estas dos consignas pueden ser una sola.&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;CARLOS LIENDRO&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7589026591216313091-985750268579787652?l=huespedesdepaso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/feeds/985750268579787652/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2012/01/de-los-indignados-y-de-lo-indignante.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/985750268579787652'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/985750268579787652'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2012/01/de-los-indignados-y-de-lo-indignante.html' title='DE LOS INDIGNADOS Y DE LO INDIGNANTE'/><author><name>Carlos Liendro</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_TPyHstoMVTA/STxVEwPbdzI/AAAAAAAAAJY/2aEuMVs0enw/S220/albert-einstein.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7589026591216313091.post-1074455657987565553</id><published>2011-12-07T10:02:00.000-08:00</published><updated>2011-12-07T10:02:24.612-08:00</updated><title type='text'>Presentación del libro APUNTES PARA UNA EPISTEMOLOGÍA NO HEGEMÓNICA</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-hrITRsVWsQg/Tt-jgWHGAjI/AAAAAAAAATI/OItk259n3cM/s1600/100_1589.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://2.bp.blogspot.com/-hrITRsVWsQg/Tt-jgWHGAjI/AAAAAAAAATI/OItk259n3cM/s320/100_1589.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-e7ywGU1JrQ8/Tt-jtWo3joI/AAAAAAAAATQ/xgD4SREBXtM/s1600/100_1601.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="http://2.bp.blogspot.com/-e7ywGU1JrQ8/Tt-jtWo3joI/AAAAAAAAATQ/xgD4SREBXtM/s320/100_1601.JPG" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-2WXqbHtlBy8/Tt-kFAmtZOI/AAAAAAAAATY/kFXETE4ndWc/s1600/100_1615.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://4.bp.blogspot.com/-2WXqbHtlBy8/Tt-kFAmtZOI/AAAAAAAAATY/kFXETE4ndWc/s200/100_1615.JPG" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: red;"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-2WXqbHtlBy8/Tt-kFAmtZOI/AAAAAAAAATY/kFXETE4ndWc/s1600/100_1615.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;En las fotos de arriba CARLOS LIENDRO (autor del libro) agradece a los todos los que se han llegado hasta el Centro Cultural de la Universidad de Gral Sarmiento, midiendo el alcance del libro, mientras su editor Julio Azzimonti mira sorprendido. En la tercer foto el poeta Jorge Rivelli lee poemas de su libro MATAMBRE&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/i&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="color: orange;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-6kG1qxDOkFE/Tt-kW4Nf-TI/AAAAAAAAATg/64CIVOF6KWg/s1600/100_1623.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://4.bp.blogspot.com/-6kG1qxDOkFE/Tt-kW4Nf-TI/AAAAAAAAATg/64CIVOF6KWg/s320/100_1623.JPG" width="240" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/-3gj4jxhkGAc/Tt-ksfrht3I/AAAAAAAAATo/QGgNZzmeqN4/s1600/100_1625.JPG" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://1.bp.blogspot.com/-3gj4jxhkGAc/Tt-ksfrht3I/AAAAAAAAATo/QGgNZzmeqN4/s320/100_1625.JPG" width="240" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-dinraJQ4IGo/Tt-k_xxV2NI/AAAAAAAAATw/1EPi3z7KGcQ/s1600/100_1624.JPG" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="200" src="http://4.bp.blogspot.com/-dinraJQ4IGo/Tt-k_xxV2NI/AAAAAAAAATw/1EPi3z7KGcQ/s200/100_1624.JPG" width="200" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;El autor firmando libros para sus amigos.(en las fotos de arriba)&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;(al lado) En el tumulto la gente pide más libros, pero se agotaron.&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;El autor está más que sorprendido y trata de huir...&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7589026591216313091-1074455657987565553?l=huespedesdepaso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/feeds/1074455657987565553/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/12/presentacion-del-libro-apuntes-para-una.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/1074455657987565553'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/1074455657987565553'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/12/presentacion-del-libro-apuntes-para-una.html' title='Presentación del libro APUNTES PARA UNA EPISTEMOLOGÍA NO HEGEMÓNICA'/><author><name>Carlos Liendro</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_TPyHstoMVTA/STxVEwPbdzI/AAAAAAAAAJY/2aEuMVs0enw/S220/albert-einstein.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-hrITRsVWsQg/Tt-jgWHGAjI/AAAAAAAAATI/OItk259n3cM/s72-c/100_1589.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7589026591216313091.post-6929431453364473456</id><published>2011-12-01T15:57:00.000-08:00</published><updated>2011-12-01T15:57:10.884-08:00</updated><title type='text'>NICANOR  PARRA</title><content type='html'>&lt;h1&gt;El poeta chileno Nicanor Parra, premio Cervantes&lt;/h1&gt;&lt;h3&gt;De 97 años y creador de la corriente llamada 'antipoesía', es el  autor más veterano en ganar el galardón más importante de las letras  hispanas, dotado con 125.000 euros &lt;/h3&gt;&lt;div class="firma"&gt;    &lt;strong&gt;JAVIER RODRÍGUEZ MARCOS&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;- Madrid - &lt;/em&gt;01/12/2011             &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="votos estirar"&gt;             &lt;div id="votosC"&gt;       &lt;div class="votos_estrellas"&gt; &lt;div class="votos_votar"&gt;                 &lt;div class="votos_estrella"&gt;               &lt;span id="bhs"&gt;&lt;/span&gt;          &lt;/div&gt;&lt;img alt="" height="13" src="http://www.elpais.com/im/ico_separador_horizontal.gif" width="1" /&gt; &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="rec"&gt;  &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="rec rec-twitter"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="rec rec-fbook"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="limpiar"&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="presentacion"&gt;           &lt;a href="http://www.cadenaser.com/cultura/audios/nicanor-parra-recita-hay-dia-feliz/csrcsrpor/20111201csrcsrcul_4/Aes/" target="_blank"&gt;El poeta recitando uno de sus poemas&lt;/a&gt; / &lt;a href="http://blogs.elpais.com/papeles-perdidos/2011/12/cervantes-en-el-corazon-de-guadalajara.html" target="_blank"&gt;Reacciones en la Feria del Libro de Guadalajara&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;El poeta chileno Nicanor Parra, de 97 años, ha ganado el  Premio Cervantes 2011. Es el escritor más veterano en recibir esta  distinción. La ministra de Cultura, Ángeles González-Sinde, ha anunciado  en la sede del ministerio &lt;a href="http://www.mcu.es/gabineteprensa/mostrarDetalleGabinetePrensaAction.do?prev_layout=notas&amp;amp;layout=notas&amp;amp;html=29472011nota.txt&amp;amp;showBack=false&amp;amp;cache=init&amp;amp;language=es" target="_blank"&gt;el fallo del galardón&lt;/a&gt;  más importante de las letras hispanas, dotado con 125.000 euros. Parra  (San Fabián de Alico, Chile, 1914), creador de la corriente llamada &lt;i&gt;antipoesía&lt;/i&gt;,  es hermano de la célebre cantautora Violeta Parra, fallecida en 1967.  Académico chileno, matemático y físico, había sonado para el Cervantes  varias veces en los últimos años. Precisamente, el próximo número de &lt;i&gt;Babelia&lt;/i&gt;, que se publica este sábado, lleva en su portada &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/Nicanor/Parra/fui/autor/nada/siempre/he/pescado/cosas/andaban/aire/elpepucul/20111201elpepucul_6/Tes" target="_blank"&gt;un perfil de Parra escrito por Leila Guerriero&lt;/a&gt;. En él afirma el autor: "Siempre he pescado cosas que andaban en el aire".&lt;br /&gt;&lt;div class="info_complementa"&gt;                                                                          &lt;div class="listado_despiece"&gt;        &lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/poeta/chileno/Nicanor/Parra/premio/Cervantes/elpepucul/20111130elpepucul_10/Tes#despiece1"&gt;"Ayer estuve con él y no habló del Cervantes"&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/poeta/chileno/Nicanor/Parra/premio/Cervantes/elpepucul/20111130elpepucul_10/Tes#despiece2"&gt;Inéditos de Nicanor Parra&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/poeta/chileno/Nicanor/Parra/premio/Cervantes/elpepucul/20111130elpepucul_10/Tes#despiece3"&gt;Harold Bloom escribe sobre Nicanor Parra&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="listado_hermanas"&gt;       &lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/historia/35/anos/33/hombres/solo/mujeres/elpepucul/20111201elpepucul_2/Tes"&gt;Una historia de 35 años con 33 hombres y solo 3 mujeres&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/Nicanor/Parra/fui/autor/nada/siempre/he/pescado/cosas/andaban/aire/elpepucul/20111201elpepucul_6/Tes"&gt;Nicanor Parra: "Nunca fui el autor de nada porque siempre he pescado cosas que andaban en el aire"&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/semana/versos/poetas/poesia/elpepucul/20070217elpbabese_8/Tes"&gt;Los versos de los poetas no son poesía&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/CHILE/Nicanor/Parra/considero/fundamentalmente/alfabetizador/ecologista/elpepucul/19870123elpepicul_11/Tes"&gt;Nicanor Parra: "Me considero fundamentalmente un alfabetizador ecologista"&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/revista/agosto/Isla/Negra/abre/puertas/Nicanor/Parra/elpepucul/20040829elpepirdv_5/Tes"&gt;Isla Negra abre sus puertas a Nicanor Parra&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/poeta/chileno/Nicanor/Parra/obtiene/Premio/Reina/Sofia/Poesia/Iberoamericana/elpepucul/20010611elpepucul_1/Tes"&gt;El poeta chileno Nicanor Parra obtiene el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/CHILE/PREMIO_JUAN_RULFO_/LITERATURA/poeta/chileno/Nicanor/Parra/gana/premio/Juan/Rulfo/elpepucul/19910703elpepicul_2/Tes"&gt;El poeta chileno Nicanor Parra gana el premio Juan Rulfo&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="info_complementa"&gt;    &lt;div class="dato_generico"&gt; Desde 1948, en una antología, ya acuñó los términos a los que ha permanecido fiel en su obra&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="dato_generico"&gt; El jurado destaca la gran independencia creativa de un "gran maestro sin escuela"&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;Parra es el superviviente del grupo más señero de poetas chilenos  contemporáneos, junto a Pablo Neruda, Gabriela Mistral, Vicente Huidobro  y el también premio Cervantes, Gonzalo Rojas (fallecido el pasado  abril). Después de publicar en 1937 &lt;i&gt;Cancionero sin nombre&lt;/i&gt;, muy influido por el &lt;i&gt;popularismo&lt;/i&gt;  de Federico García Lorca, llegó en 1954 el libro que marca su obra y  parte de la poesía latinoamericana de la segunda mitad del siglo XX, &lt;i&gt;Poemas y antipoemas&lt;/i&gt;. Posteriormente, &lt;i&gt;Versos de salón&lt;/i&gt;  (1962), incluyó un poema en el que afirmaba: Durante medio siglo / la  poesía fue / el paraíso del tonto solemne. / Hasta que vine yo / y me  instalé con mi montaña rusa. / Suban, si les parece. / Claro que yo no  respondo si bajan / echando sangre por boca y narices.&lt;br /&gt;Desde 1948,  en una poética (una introducción teórica) para una antología, ya acuñó  los términos a los que ha permanecido fiel en su obra: "Busco una poesía  a base de hechos y no de combinaciones o figuras literarias. Estoy en  contra de la forma afectada del lenguaje tradicional poético".&lt;br /&gt;En 1977 vio la luz &lt;i&gt;Sermones y prédicas del Cristo de Elqui&lt;/i&gt;,  sobre un visionario místico que predicaba por las minas del norte de  Chile. Antes del Cervantes, ya tenía los premios más importantes de la  lengua española, el &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/CHILE/PREMIO_JUAN_RULFO_/LITERATURA/poeta/chileno/Nicanor/Parra/gana/premio/Juan/Rulfo/elpepucul/19910703elpepicul_2/Tes" target="_blank"&gt;Juan Rulfo, en 1991&lt;/a&gt;, y diez años después el &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/poeta/chileno/Nicanor/Parra/obtiene/Premio/Reina/Sofia/Poesia/Iberoamericana/elpepucul/20010611elpepucul_1/Tes" target="_blank"&gt;Reina Sofía de Poesía Iberoamericana.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;La obra de Parra ha tenido en España algo parecido a la buena suerte editorial tratándose de un poeta y latinoamericano. &lt;a href="http://www.circulo.es/Libros/GalaxiaGutenberg/" target="_blank"&gt;Galaxia Gutenberg / Círculo de lectores&lt;/a&gt; ha publicado este mismo año el segundo, monumental y digamos definitivo tomo de sus &lt;i&gt;Obras completas &amp;amp; algo +&lt;/i&gt;  (el primero apareció en 2006). Allí reúne la totalidad de la obra del  nuevo premio Cervantes supervisada por él mismo, establecida por el  hispanista Niall Bins -el gran experto en su obra- y cuidada por el  crítico Ignacio Echevarría. Existen, además, buenas antologías como &lt;i&gt;Parranda larga&lt;/i&gt;  (Alfaguara), a cargo de Elvio E. Gandolfo, una amplia selección de sus  libros, poemas visuales (artefactos los llama él) incluidos. Publicado  el año pasado, ese título vino a sumarse a ediciones ya históricas como &lt;i&gt;Chistes para desorientar a la policía/poesía&lt;/i&gt; (Visor) o &lt;i&gt;Poemas y antipoemas&lt;/i&gt;  (Cátedra), a cargo del catedrático de la Universidad de Chicago René de  Costa, estudioso de la vanguardia hispánica y comisario además de la  muestra que en 1992 expuso en Valencia la obra visual de Parra al lado  de la de Joan Brossa.&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Influencia en Bolaño&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Parra ha  ejercido enorme influencia, entre otros, en el fallecido novelista  Roberto Bolaño, quien le consideraba a la altura de Jorge Luis Borges y  César Vallejo. "Escribe como si al día siguiente fuera a ser  electrocutado", dijo de él. Bolaño afirmó también que, "el que sea  valiente, que siga a Parra". El chileno representa la adaptación a la  lengua española de lo que el crítico Julio Ortega llamó "el &lt;i&gt;dialoguismo&lt;/i&gt;  civil de la moderna poesía inglesa", más cercana al lenguaje hablado y  de la conversación que la elevación lírica y a veces épica de su  compatriota Neruda.&lt;br /&gt;Parra sucede en la nómina de galardonados con el Cervantes a la &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/Ana/Maria/Matute/Premio/Cervantes/2010/elpepucul/20101124elpepucul_3/Tes" target="_blank"&gt;catalana Ana María Matute.&lt;/a&gt; Desde 1976 han recibido el considerado como &lt;i&gt;Nobel de las letras castellanas&lt;/i&gt;  36 escritores españoles e hispanoamericanos. El premio, creado en 1975  por el Ministerio de Cultura, reconoce la figura de un autor que, con el  conjunto de su obra, haya contribuido a enriquecer el legado literario  hispánico. Y aunque no figura en la bases del premio, habitualmente se  cumple una acuerdo tácito que reparte alternativamente el galardón entre  Hispanoamérica y España. Así se ha cumplido una vez más la tradición.&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Presidió el jurado una mujer&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Por  primera vez, una mujer ha sido presidenta del jurado, la científica  Margarita Salas. El poeta José María Micó, miembro del jurado, ha dicho  que se ha valorado en Parra su larga trayectoria, que sea un poeta  activo, de gran independencia creativa y al que ha calificado de "gran  maestro sin escuela". En el momento de hacer público el galardón el  jurado no había hablado aún con él.&lt;br /&gt;Tras conocerse el premio, el  fundador y director de la editorial Anagrama, Jorge Herralde, desde  Guadalajara, donde se celebra la feria internacional del libro más  importante del mundo hispano (la FIL), ha dicho sobre Parra: "es uno de  los mejores premios Cervantes que se han dado y debería haberlo ganado  antes. Le descubrí hace mucho en Oxford, leyendo sus &lt;i&gt;Poemas y antipoemas&lt;/i&gt;, ha recordado Herralde, &lt;b&gt;informa Winston Manrique.&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;"Nicanor  sigue la senda de la gran familia Parra, cuya creatividad, talento y  genio nos llenan de orgullo a todos los chilenos", ha escrito &lt;a href="http://twitter.com/sebastianpinera" target="_blank"&gt;en su cuenta de la red social Twitter el presidente de Chile, Sebastián Piñera&lt;/a&gt;. Según el mandatario, el galardón es "un justo reconocimiento a su enorme genio y talento poético".&lt;br /&gt;El  escritor chileno Ariel Dorfman, mediante correo electrónico, también ha  saludado el galardón: "Qué maravilla y qué delicia. Parra ha  transformado, desacralizándolo, nuestro idioma. Me muero de ganas de oír  el anti-discurso que va a pronunciar cuando le entreguen el premio.  Cervantes y Parra unidos, jamás serán vencidos...".&lt;br /&gt;&lt;a href="" name="despiece1"&gt;&lt;/a&gt; &lt;div class="caja_despiece"&gt;&lt;h3&gt;"Ayer estuve con él y no habló del Cervantes"&lt;/h3&gt;&lt;div class="mod_grafico"&gt; &lt;div class="mod_grafico_txt"&gt; Patricio Fernández, director del &lt;a href="http://www.theclinic.cl/" target="_blank"&gt;semanario chileno &lt;i&gt;The Clinic&lt;/i&gt;&lt;/a&gt; y autor del blog en EL PAÍS &lt;a href="http://blogs.elpais.com/lejos-de-todo/2011/12/nicanor-parra.html" target="_blank"&gt;&lt;i&gt;Lejos de todo&lt;/i&gt;&lt;/a&gt;, ha dicho que ayer miércoles estuvo con el galardonado "todo el día y no se refirió al Cervantes".&lt;br /&gt;"Pasamos  un día tranquilo, almorzando en Las Cruces" (región de Valparaíso),  dice Fernández, que conoce a Parra "desde hace 12 años". "Nos hemos  hecho muy buenos amigos". Dice de Parra que sus "anécdotas, aciertos y  buenas ideas son infinitas". "No podría elegir una". ¿Cómo le conoció?  "Un día fui a su casa y le propuse que hiciera algo para mi revista, que  es muy parecida a la que él hizo, &lt;i&gt;El Quebrantahuesos&lt;/i&gt;". Así, durante algún tiempo escribió una página que se llamaba &lt;i&gt;Hojas de parra&lt;/i&gt;, como su libro.&lt;br /&gt;Después inició otra sección que se llamaba &lt;i&gt;Adivina de quién es este poema&lt;/i&gt;,  sobre poesía chilena. De hecho, una vez hicimos un especial Parra, un  número dedicado a él con textos inéditos, críticas y comentarios".&lt;br /&gt;A  Fernández le hace muy feliz que le hayan dado el Cervantes a Parra  porque "ha costado mucho que le reconozcan y eso que es el poeta más  importante de Chile desde hace rato.Creo que gracias a la publicación de  sus obras completas se le ha empezado a reconocer más". "Hoy he  intentado llamarle, pero no contesta, sería muy propio de Nicanor no  coger el teléfono porque no hay nada que le guste menos que responder  preguntas".&lt;br /&gt;ANA MARCOS&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7589026591216313091-6929431453364473456?l=huespedesdepaso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/feeds/6929431453364473456/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/12/nicanor-parra.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/6929431453364473456'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/6929431453364473456'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/12/nicanor-parra.html' title='NICANOR  PARRA'/><author><name>Carlos Liendro</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_TPyHstoMVTA/STxVEwPbdzI/AAAAAAAAAJY/2aEuMVs0enw/S220/albert-einstein.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7589026591216313091.post-1264622772682992351</id><published>2011-11-23T14:53:00.000-08:00</published><updated>2011-11-23T14:53:40.089-08:00</updated><title type='text'>FLAUBERT Y BAUDELAIRE</title><content type='html'>&lt;h1&gt;El juicio a los malditos&lt;/h1&gt;&lt;h2&gt;Flaubert y Baudelaire fueron enjuiciados por obscenidad  en 1857 luego de publicar sus libros “Madame Bovary” y “Las flores del  mal”. La publicación de sus actas permite analizar los ejes de la  discusión.&lt;/h2&gt;&lt;h4&gt;POR   &lt;em&gt;Dolores Gil&lt;/em&gt;        &lt;/h4&gt;&lt;div class="bd"&gt;                         &lt;div class="mg"&gt; &lt;div class="ui-tabs ui-widget ui-widget-content ui-corner-all" id="re-news-media"&gt;           &lt;div class="pane-news-media ui-tabs-panel ui-widget-content ui-corner-bottom" id="re-news-media_img"&gt;    &lt;div class="news-gallery"&gt;     &lt;div class="items"&gt;                                                          &lt;div class="item"&gt;                                                              &lt;a alt="INOCENTE. Flaubert era cuestionado por su narrador lascivo.  " class="re-modal-nws cboxElement" height="563" href="http://www.revistaenie.clarin.com/rn/literatura/CULPABLECHARLES-BAUDELAIRE-CONDENADO-INMORAL_CLAIMA20111119_0033_8.jpg" rel="nws_gallery" title="INOCENTE. Flaubert era cuestionado por su narrador lascivo.  " width="750"&gt;                             &lt;img alt="INOCENTE. Flaubert era cuestionado por su narrador lascivo.  " height="296" src="http://www.revistaenie.clarin.com/rn/literatura/CULPABLECHARLES-BAUDELAIRE-CONDENADO-INMORAL_CLAIMA20111119_0033_23.jpg" width="526" /&gt;                  &lt;/a&gt;                               &lt;/div&gt;&lt;div class="item"&gt;                                                              &lt;a alt="CULPABLE. Charles Baudelaire fue condenado por inmoral. " class="re-modal-nws cboxElement" height="563" href="http://www.revistaenie.clarin.com/rn/literatura/INOCENTEFLAUBERT-CUESTIONADO-NARRADOR-LASCIVO_CLAIMA20111119_0032_8.jpg" rel="nws_gallery" title="CULPABLE. Charles Baudelaire fue condenado por inmoral. " width="750"&gt;                             &lt;img alt="CULPABLE. Charles Baudelaire fue condenado por inmoral. 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El abogado imperial Ernest Pinard, de quien  más tarde  se dijo que era autor de una colección de poemas eróticos y  aficionado a  la pornografía, acusa, durante una hora y media, a la  novela &lt;strong&gt;Madame Bovary&lt;/strong&gt; por obscenidad. El juez de turno  es un literato aburrido de los casos  comunes y en varios momentos,  según cuenta Geoffrey Wall, el biógrafo de  Gustav Flaubert, no puede  contener la risa frente a la solemnidad del  fiscal. Siete meses más  tarde Pinard volverá al ataque contra otro de  los libros que abren el  camino de la modernidad: &lt;strong&gt;Las flores del mal&lt;/strong&gt;, de Charles Baudelaire. En el volumen &lt;strong&gt;El origen del narrador&lt;/strong&gt;  se reúnen las actas de dichos procesos. ¿Cuál es el sentido de leer la   transcripción de estos juicios en una serie? Ambas obras inauguran una   nueva sensibilidad literaria y parecen gritar, cada una a su manera,  que  otras cosas se pueden contar y cantar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ocurridos en enero y  agosto  de 1857, ambos escritores debieron comparecer ante Pinard por   acusaciones que incluso entonces sorprendieron a la opinión pública   francesa. La discusión acerca de la pertinencia de los delitos imputados   (ofensa a la moral religiosa y a la moral pública) no tiene sentido  hoy  en día. A &lt;strong&gt;Madame Bovary&lt;/strong&gt; se la condena por un  puñado de  escenas en que el ojo del narrador es demasiado lascivo o  mezcla  peligrosamente lo sagrado con lo profano, como cuando se le  otorga la  extremaunción a Emma, y se enumeran sus pecados y sus  bellezas  corporales. A los seis poemas de &lt;strong&gt;Las flores del mal&lt;/strong&gt;  se  los acusa de “cantar la carne sin amarla”, de destilar un veneno   embriagante y abyecto, como en “Lesbos”, donde el poeta es iniciado en   los misterios del amor entre mujeres: “Lesbos, donde los besos son como   las cascadas /que sin miedo se arrojan en abismos gigantes, / y corren,   con sollozos y quejas sofocadas, /tormentosos, secretos, profundos y   hormigueantes ”. La vara con que se mide la obscenidad de las obras no   está clara ni siquiera para los propios acusadores, que operan como   cirujanos tratando de extirpar un tejido canceroso de una masa de carne   sana. La importancia de estos juicios, empero, radica en la posibilidad   de pensar, de allí en más, a la literatura como una esfera   independiente, que ya no debe justificar sus temas, formas y   procedimientos ante nadie que no sea el ávido público lector que, en   parte impulsado por los escándalos de los juicios, encontraron ambos   textos. Las actas de estos juicios nos permiten volver al momento en que   se empezó a pensar la separación entre autor y narrador, entre poeta y   yo lírico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Originalmente, Flaubert pensó publicar &lt;strong&gt;Madame Bovary&lt;/strong&gt;  en la Revue de Paris en entregas quincenales a partir de julio de 1856.   Que su primera novela viera la luz fue un incordio para el escritor:   los editores retrasaban la salida de las entregas por miedo a una   acusación de inmoralidad (la revista ya estaba bajo sospecha) y por   desacuerdos entre ellos. Le propusieron hacer recortes de escenas   enteras que para Flaubert eran imprescindibles. Aceptó de mala gana,   adelantándose al juicio y acusándolos de ensañarse con los detalles y   perder de vista el verdadero sentido de la obra. Finalmente, decidió   además publicarla en su versión íntegra con el editor Michel Lévy. El   juzgado citó al autor, al editor y al distribuidor en diciembre de ese   mismo año. La obra recibió en un primer momento halagos del poeta   Lamartine, cuyas promesas de apoyo se esfumaron cuando sobrevino el   juicio. La novela trataba sobre una joven de campo demasiado educada y   con aspiraciones románticas que se casa con un hombre mediocre, no de   muchas luces pero de buen corazón y que entra, un poco llevada por el   hastío que le provoca su vida doméstica, un poco por la disposición de   su espíritu, en una espiral de adulterio, insatisfacción y síntomas   neuróticos que la llevan, finalmente, al suicidio. El tema es banal,   inadecuado e insólito: su prosa pulida hasta el cansancio, fluida,   rigurosa. Flaubert escribía quinientas palabras por semana, y a ese   ritmo lento y sostenido, luego de cinco años y varias crisis nerviosas,   dio a conocer un personaje que como el Quijote, Hamlet o Anna Karenina   es la literatura misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El mismo año, 1857, Baudelaire publicó por medio de su editor, Poulet-Malassis, &lt;strong&gt;Las flores del mal&lt;/strong&gt;,   un volumen que reunía quince años de trabajo poético. El libro abre  con  un famosísimo poema-increpación que iguala al poeta y al lector y  que  es la síntesis de los temas que lo ocupan. Allí acusa al lector del  peor  de los vicios, el spleen, gozado y odiado al mismo tiempo: “¡Es  el  tedio! De llanto involuntario llena/la mirada, su pipa fuma y sueña   patíbulos. / Tú conoces, lector, al delicado monstruo, / hipócrita   lector, mi igual, ¡hermano mío!”. Spleen de las grandes ciudades y de la   vida moderna, los poemas de &lt;strong&gt;Las flores del mal&lt;/strong&gt; se van   poblando de lujuria, paraísos perdidos, muerte, hastío y mal. La caída   del alma es voluntaria, porque el mal se abraza de una vez y para   siempre. Walter Benjamin afirmó que &lt;strong&gt;Las flores del mal&lt;/strong&gt;  es la última obra lírica que haya ejercido influencia en Europa, y que   con su poesía Baudelaire sitúa “la experiencia del shock en el corazón   del trabajo del artista” en que el trauma “se traduce en imagen   violenta”. Baudelaire es tal vez el poeta que mejor traduce la angustia   que provoca la vida moderna en el yo. No es extraño que algunos hayan   levantado su voz frente a estos textos, flores envenenadas que venían a   usurpar el lugar canónico de lo poético. Hay poesía y belleza en el  mal,  en la náusea, en la perdición, en el aburrimiento, parecen decir.  Otra  vez, la pelea se da por las nuevas formas que empiezan a circular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una   paradoja interesante se instala al leer estas actas. La lectura que   hace Pinard de la novela de Flaubert es minuciosa, exhausta y   detallista. Mientras el defensor se limita a argüir que la novela   condena el pecado mostrando cuáles son sus consecuencias, Pinard pone el   ojo en las escenas que revelan, pese a lo que está dispuesto a  aceptar,  que Flaubert es un maestro de la prosa. Incluso Pinard lo  expresa: el  trabajo de Flaubert es admirable desde el talento, pero  execrable desde  lo moral. El famoso pasaje en el que Emma y Léon se  acuestan por primera  vez dentro de un coche de alquiler que da vueltas  frenéticas por Ruán  muestra que para decirlo todo a veces es mejor  callar casi todo. Y la  potencia de la elipsis no se le escapa al  fiscal: que no esté explícito  no significa que no comprenda lo que un  texto puede decir más allá de su  letra. Y es que Flaubert pudo condenar  a su personaje estéticamente,  pero nunca éticamente. El error de la  defensa consiste en querer  demostrar que si bien la heroína se revuelca  en el fango casi sin culpas  durante la mayor parte de la novela, tarde  o temprano el autor le  propina su merecido como expiación de un  comportamiento inadecuado.  Pinard es agudo, y sabe del poder de la  literatura. Un segundo argumento  en su contra tiene que ver con el  efecto que podría producir la lectura  de la obra en el público  femenino, el &lt;em&gt;bovarismo&lt;/em&gt; a pleno. En  una carta, Flaubert no deja  dudas al respecto: “No escribo para  muchachitas, escribo para el  hombre culto”. En realidad, lo que  verdaderamente molesta al fiscal  tiene su origen en la nueva poética que  enarbola Flaubert como parte de  la estética realista, sobre todo en lo  que refiere a la supresión de  la jerarquía entre temas altos y bajos y  al tratamiento del narrador y  del punto de vista. Pinard no es moderno y  no comprende aún que autor y  narrador son cosas distintas. En cierto  sentido, sin embargo, se  adelanta a Barthes, porque sospecha que en el  fondo todo “yo” asume su  máscara, y que la separación entre autor y  narrador que se está  gestando es sólo una ilusión. El último argumento  de Sénard, el abogado  de Flaubert, parece un manotazo de ahogado: tienen  que absolverlo  porque escribe bien. Así se hizo, previa reprimenda. El  tribunal  consideró que la novela carecía de severidad en el lenguaje  como para  condenar efectivamente a su heroína, que la reproducción de  caracteres y  de color local “conduciría a un realismo que sería la  negación de lo  bello y de lo bueno”, que los pasajes acusados eran  reprensibles pero  poco numerosos en comparación con la extensión total  de la novela y,  finalmente, que Flaubert “cometió el error de perder a  veces de vista  las normas que todo escritor que se respete nunca debe  violar”, aunque  esto no fue causa suficiente para encontrar al autor  culpable del  delito que se le imputaba. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El abogado defensor de  Baudelaire  intentó apelar a argumentos similares en su juicio. Chaix  D´est Ange  empieza con la misma perorata de que el mal que se pinta es  el mal que  se condena, para luego utilizar un recurso mucho más eficaz,  la lectura  de los poemas. Llega incluso a leer “Al lector” en clave  moralista,  como si el poeta fuera el canónigo que, una vez despojada de  su  retórica, pronuncia esta pieza desde el púlpito. Otros autores  empiezan  a aparecer en la defensa: Lamartine, de Musset, Béranger,  Balzac. El  abogado se ha preparado un dossier literario, una antología  de  fragmentos de obras de autores consagrados que podrían ser tan o más   obscenos que los poemas acusados de &lt;strong&gt;Las flores del mal&lt;/strong&gt;.   La poesía de Baudelaire es sublime, dice Chaix D´est Ange, incluso   cuando pinta los horrores menos pensados. “Lesbos” y “Mujeres   condenadas”, dos de los poemas más problemáticos para el tribunal, son   para el defensor, desde el punto de vista poético, dignos del más alto   elogio. El abogado parece intuir que hay en la poesía una fuerza, algo   que no es de este mundo, y cuando se le agotan los argumentos dice:   “Oigan. Escuchen qué versos. ¿Quién puede condenar a un poeta como   éste?” En efecto, este tribunal lo condenó, aunque no por el cargo de   ofensa a la moral religiosa, pero sí por ofensa a la moral pública y a   las buenas costumbres. El famoso crítico Sainte-Beuve actuó tibiamente,   ya que brindó en una carta argumentos para una defensa, pero no la hizo   pública hasta mucho después del juicio. Baudelaire debía suprimir seis   poemas del volumen y pagar una multa de trescientos francos. Lo que  más  le molestó no fue la acusación por inmoralidad (Baudelaire ya sabía  que  sus poemas ofenderían a la moral burguesa, allí radicaba parte de  su  fuerza), sino que éstos, según la sentencia, conducían “a la  excitación  de los sentidos mediante un realismo grosero y ofensivo para  el pudor”,  lo que le produjo bastante irritación. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los juicios  que sufrieron  ambos autores abren, en la literatura del siglo XIX, una  discusión  insoslayable: la cuestión de la autonomía del arte, la  relación entre  literatura y sociedad. Lo singular es que ambas defensas  parecen estar  construidas sobre un desvío. Los dos abogados argumentan   equivocadamente, puesto que tanto &lt;strong&gt;Madame Bovary&lt;/strong&gt; como &lt;strong&gt;Las flores del mal &lt;/strong&gt;no pintan el mal para condenarlo, como suponen los letrados, sino que inauguran lo que Rancière llama, en &lt;strong&gt;Política de la literatura&lt;/strong&gt;,   una nueva circulación de lo sensible. Rancière llama “democracia de la   literatura” a “una cierta forma de intervenir en el reparto de lo   sensible que define al mundo que habitamos: la manera en que éste se nos   hace visible y en que eso visible se deja decir, y las capacidades e   incapacidades que así se manifiesta.” ¿Cómo decir lo nuevo? La   literatura moderna irrumpe a pesar de las resistencias que ofrecen los   viejos bastiones del arte. Hay que detenerse en el hecho de que el   novelista haya sido absuelto y el poeta no: la poesía puede llegar a   tener un contacto más evidente con una verdad que radica en el yo,   mientras que la ficción, por más realista que sea su tono, es, en última   instancia, una agradable mentira, y por lo tanto, menos peligrosa. El   problema de ambas obras parece residir en la incomodidad que genera la   falta de adecuación entre estilo y contenido. Lo que se juzga, más allá   de los temas, es una forma de mirar, una forma de sentir. Los fiscales  y  acusadores piensan que están hablando sobre el contenido de estos  dos  libros, pero en realidad lo incierto, lo moderno radica allí donde   narrador y yo poético establecen una relación nueva con aquello que   designan.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7589026591216313091-1264622772682992351?l=huespedesdepaso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/feeds/1264622772682992351/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/11/flaubert-y-baudelaire.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/1264622772682992351'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/1264622772682992351'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/11/flaubert-y-baudelaire.html' title='FLAUBERT Y BAUDELAIRE'/><author><name>Carlos Liendro</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_TPyHstoMVTA/STxVEwPbdzI/AAAAAAAAAJY/2aEuMVs0enw/S220/albert-einstein.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7589026591216313091.post-3489466717782814593</id><published>2011-11-23T03:04:00.000-08:00</published><updated>2011-11-23T03:04:38.591-08:00</updated><title type='text'>JULIA KRISTEVA EN BS AS</title><content type='html'>&lt;div class="volantasuple"&gt;PERLAS &amp;gt; JULIA KRISTEVA REPASA SU VIDA PASEANDO POR BUENOS AIRES&lt;/div&gt;&lt;h2&gt;&lt;span class="cradar"&gt;Poderes terrenales&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;&lt;div class="intro"&gt;Emigrada de Bulgaria a los 25 años, joven prodigio  en la París del estructuralismo, lingüista y semióloga admirada por  Lacan y Barthes, psicoanalista fundamental en la superación  poslacaniana, en los últimos años Julia Kristeva se ha entregado a “las  enfermedades del alma”, a las posibilidades de un nuevo humanismo y a  tender un puente entre la necesidad de creer y el deseo de saber. De  paso por Buenos Aires para dar una conferencia y recibir un doctorado  honoris causa de la UBA, en su tiempo libre paseó por la ciudad con su  amigo (y editor de varios de sus libros) el psicoanalista Fernando  Urribarri y recorrió una vida que empezó en otro Rosedal, allá en  Bulgaria.&lt;/div&gt;&lt;div class="botones"&gt;     &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="" name="formu_mail"&gt;&lt;/a&gt;             &lt;div class="autor"&gt;&amp;nbsp;Por&amp;nbsp;Fernando Urribarri&lt;/div&gt;&lt;div class="autor"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div id="cuerpo" style="font-size: 14px;"&gt;&lt;div class="margen0"&gt;A  diferencia de ciertos intelectuales obsesionados por mostrarse muy  dueños de su saber y de sí mismos, Julia Kristeva transita con  extraordinaria libertad por entre sus múltiples territorios: literatura,  semiología, lingüística, filosofía, psicoanálisis. Cierta pasión por la  alteridad parece impulsar a esta “extranjera” –como la bautizó Roland  Barthes al captar y festejar tempranamente su capacidad de  desestabilizar las identidades y los saberes–. Algunas décadas después  en Buenos Aires, con la misma mirada soñadora, afilada, dice: “Yo me  viajo”. Esta fórmula con la que condensa su estilo y su biografía,  sorprende cuando la despliega como diálogo, en una entrecortada e  ininterrumpida conversación porteña de casi cuatro días. “Nos viajamos”.  Mientras paseamos por la ciudad, ella me conduce por su historia,  indisociablemente íntima e intelectual.&lt;/div&gt;&lt;h3&gt;&lt;span class="fgradar"&gt;CORRE, JULIA, CORRE&lt;/span&gt;&lt;/h3&gt;Caminamos a pleno sol por el Rosedal de Palermo. Está contenta  porque en ninguna otra parte había vuelto a encontrar un rosedal como el  de Silven, la ciudad de su infancia. “Cuando yo era chica parece que  era algo retraída y que no hablé casi nada hasta los dos o tres años.  Hasta que un día en el rosedal tuve una emoción, un entusiasmo tan  grande, que empecé a correr y a correr. De felicidad. Corría y corría y  me tropezaba y mi madre me gritaba que pare. Pero yo seguía corriendo,  cayendo, raspándome las rodillas, levantándome. Mi madre se desesperaba.  Pero yo seguía y le gritaba ‘no es nada mamá (es sólo un poco sangre)’.  Parece que desde ese día cambié.”&lt;br /&gt;Hablar de corridas me hace pensar en su escape del Este hacia el  Oeste europeos. Se lo digo. “Llegué a Francia en 1965 con una beca. Pero  no fue fácil. El problema con estas becas era que las autoridades  comunistas de Bulgaria sólo se las ofrecían a los viejos, que no  hablaban francés. Así que nadie las aprovechaba. Yo hablaba bien francés  y hacía una tesis sobre el Nouveau Roman. Mi director de tesis tuvo la  ocurrencia de hacer que me presentara. Y también tuvo la astucia de  aprovechar la ausencia del director de la universidad, que se oponía a  los viajes al extranjero. Así que me presenté al examen, obtuve la beca y  al día siguiente estaba volando a París. Llegué a fines de 1965, en las  vísperas de Navidad, con 24 años, cinco dólares en el bolsillo y una  beca que empezaba en febrero... –hace una pausa y su mirada vuelve a  encenderse–. Pero también seguí y no fue nada.”&lt;br /&gt;La evocación del episodio infantil, con sus corridas y sus rosas de  sangre en las rodillas, me hace pensar en sus ideas más recientes acerca  del tiempo. “Es una parte clave de mi investigación actual acerca de la  pasión materna. Ocurre que de Platón a Heidegger la tradición  filosófica, principalmente masculina, liga el tiempo humano a la  finitud. Para el ser parlante el tiempo estaría determinado por la  amenaza de la muerte, la conciencia de la mortalidad. Se hace del tiempo  el tiempo de la muerte. Claro que la obsesión de la muerte no es  extraña a la experiencia materna, por la fragilidad del niño: toda madre  piensa en ello. Pero hay otra dimensión de la experiencia materna, que  es distinta de la que puede tener el hombre. Es el tiempo del comienzo,  del nacimiento: es otra marca del tiempo, que se renueva con cada hijo y  con la siguiente generación. Es el tiempo de la vida. Esta es la  cuestión de gran calado filosófico que denomino del inicio, o de la  eclosión. Que no se reduce a la experiencia de parir, sino que está  abierta a toda otra serie de experiencias humanas a la vez corporales y  simbólicas. Si bien esto fue percibido intuitivamente por algunos  filósofos, yo encuentro una referencia extraordinaria en esa gran  escritora que fue Colette. Para ella el gran acontecimiento trágico, que  marca la condición humana, no es la muerte sino la eclosión, el  nacimiento, el inicio. Que está cargado de tensiones y de ambivalencia:  de posibilidades de creación y de destrucción.”&lt;br /&gt;&lt;h3&gt;&lt;span class="fgradar"&gt;FRAGMENTOS DE UN DISCURSO AMOROSO: SOLLERS, BARTHES &amp;amp; CIA.&lt;/span&gt;&lt;/h3&gt;En la vida y la obra de la autora de El genio femenino, feminista  heterodoxa, los hombres están lejos de ser intrascendentes. “En París me  salvó encontrar muy pronto a Philipe Sollers. Nos enamoramos  inmediatamente, nos casamos al poco tiempo y jamás nos separamos. Hace  poco festejamos 40 años juntos, ¿qué tal? Fue Philipe quien me introdujo  de lleno en el medio intelectual parisiense, en una época dorada, de  plena efervescencia cultural, estética, política. El ya dirigía la  revista Tel Quel, y era un joven novelista cercano al Noveau Roman. Me  llevó al seminario de Lacan, a quien luego empezamos a frecuentar.” Como  en una película (o en uno de esos programas donde al entrevistado lo  cruzan “en vivo y en directo” con alguien de su entorno) suena el  celular y es el mismísimo Sollers. Pregunta si van a ir o no a Venecia,  en 15 días, a cierto evento. Cuando cortan, su esposa dice con ternura:  “Llama seis veces por día. Pensar que tiene toda esa fama de Don Juan”.&lt;br /&gt;“Otra persona fundamental fue Roland (Barthes). Incluso podría  decirse que él ayudó a salvar nuestro matrimonio. Esto muy pocos lo  saben. La familia, burguesa, de Sollers me aceptó bastante bien cuando  me presentó como su novia. Pero cuando les dijo que íbamos a casarnos  nos cerraron las puertas. Literalmente, un día fuimos a la casa de campo  y nos dejaron afuera. Tuvimos que irnos a un hotelito. Y por supuesto  no vinieron a nuestro casamiento. Así estaban las cosas cuando resulta  que la madre de Philipe escuchó en la radio a Barthes hablando, parece,  muy bien de mí. De pronto la pequeña campesina del Danubio, la búlgara  arribista, era una investigadora respetable. Rápidamente la mamá me  llamó y volvimos a ser aceptados y colorín colorado. ¡Todo gracias a  Roland!”&lt;br /&gt;Barthes la acogió en su seminario y la apoyó con formidable  generosidad desde el vamos. La honró con una pronta invitación a hacer  una exposición acerca de las ideas del lingüista ruso Mijail Bajtin, y  luego le dio su pasaporte al reconocimiento público al hacerla editar en  la prestigiosa revista Critique. Un poco después, en 1971, fue este  maestro y amigo el que se ocupó de transformar el reconocimiento en  consagración al dedicarle el ya clásico articulito “La extranjera”.  “Para mí fue una sorpresa total. No me había avisado nada. Abro la  Quinzaine Litteraire y ahí estaba. Roland supo descubrir mis defectos,  pero para volverlos promesas de elaboración, de riguroso análisis de mí  misma, del lenguaje y de los demás en cuanto se encerrasen en cualquier  pasión endogámica. Distinguió en mis precipitaciones juveniles una  ‘extranjeridad’ fértil de la que me investía quizá con excesiva  generosidad. Aunque ese gesto no era inocente en la medida en que abría  el Templo de las Letras Francesas a unos inmigrantes que no dejarían  luego de perturbar el buen gusto para franquear a la literatura gala un  acceso al tercer milenio.”&lt;br /&gt;Aquello fue, sin duda, el comienzo de una extraordinaria amistad:  “Tuve suerte de ser entendida amistosamente. Cuando quise investigar el  Nouveau Roman descubrí que debía remontarme a su historia, y por lo  tanto abrir la estructura. Y tuve la suerte de que los propios  estructuralistas, como Barthes y Levi Strauss, apreciaran mis ideas. Así  pude enriquecer a este movimiento con las nociones de  ‘intertextualidad’ y de ‘dialogismo’, y de enriquecer la semiótica con  el psicoanálisis proponiendo un ‘semanálisis’ colaborando al surgimiento  de lo que se suele llamar posestructuralismo”.&lt;br /&gt;Pero esa amistad no tocó sólo a los movimientos y a las corrientes  que ayudaron a forjar: “En cuanto a Roland, me siento muy contenta de  haber podido influir, o mejor dicho favorecer, ese cambio en su obra que  puede leerse en su interés por ‘el placer del texto’, por ‘el discurso  amoroso’. Esa expresión me recuerda una veta, un poco de comedia, que en  cierto modo viene al caso. Mi amiga Teri Damisch y su marido, que eran  también sus amigos y vecinos, me han sorprendido contando mucho más  tarde cómo Roland se declaraba enamorado de mí. Incluso declaraba sin  ninguna ironía, aunque con su sereno humor, que si no hubiese estado yo  casada él me hubiese propuesto matrimonio. Ves que hay algo de una  comedia de enredos: puesto que había sido él quien sin saberlo había  salvado mi matrimonio”.&lt;br /&gt;&lt;h3&gt;&lt;span class="fgradar"&gt;DE LACAN A GREEN: LA REVUELTA PSICOANALITICA&lt;/span&gt;&lt;/h3&gt;Sabemos que la lingüista autora de La revolución del lenguaje  poético se interesó desde los años ‘60 en el psicoanálisis, llegando a  proponer un “semanálisis”. Pero sólo a mediados de los ‘70 la pasión por  el psicoanálisis devino deseo de analizarse y luego vocación analítica.  Este cambio fundamental iba a incidir decisivamente en su recorrido y  en su obra.&lt;br /&gt;“El viaje a China en 1974 marcó un punto de viraje, en lo político y  en lo personal. Si querés puede decirse que fue el fin de la pasión  política y el comienzo de la pasión o la vocación psicoanalítica. Yo no  era realmente maoísta, aunque caí en algunas tentaciones pro chinas, con  los sectarismos que ya sabemos. Me había interesado la lengua, la había  estudiado, y fui a China con la esperanza de que floreciese un  verdadero socialismo —a diferencia de la pesadilla burocrática europea—.  Pero la decepción fue masiva. Volví, un poco en crisis, decidida a  analizarme. Pero antes de seguir contándote tengo que decirte que Lacan,  a último momento, no vino al viaje a China. Porque estaba mal con su  amiga de entonces. Justamente unos días antes de viajar íbamos a cenar  los cuatro, en su restaurante favorito, y ella no llegaba. Lacan estaba  terriblemente inquieto y nos propuso acompañarlo hasta la casa de ella.  Tocamos el timbre y nada. Estábamos en la vereda, y yo miré hacia arriba  y en su ventana vi a un hombre. ‘Uy, un hombre’, dije con una  espontaneidad algo tonta. Lacan no pudo con su genio y quiso subir.  Cuando ella finalmente abrió la puerta resultó que aquel hombre era un  discípulo de Lacan, un analista que supervisaba (sus casos) con él.  Ahora bien, te cuento todo esto para que comprendas mi sorpresa y mi  decepción cuando al regreso del viaje le pedí a Lacan que me recomiende  un analista... y me recomendó a aquel hombre en la ventana. Esa  promiscuidad algo perversa me shockeó y me confundió. Por suerte se lo  conté a un amigo búlgaro, el lingüista Ivan Fonagy, que me ayudó a no  equivocarme y me recomendó a una gran analista, Ilse Barande. Entonces  dejé de asistir al seminario de Lacan.”&lt;br /&gt;Tras abandonar el seminario y empezar a atenderse con Barande,  Kristeva decidió formarse como psicoanalista en la Sociedad  Psicoanalítica de París. Pero eso no significaba repudiar a Lacan: “En  1977, cuando publiqué mi libro Polylogue, Lacan me llamó, me invitó a  hablar en su seminario. Aunque no acepté, nos volvimos a encontrar.  Elogió el libro y me dijo: ‘Usted no tiene necesidad de mi escuela’. Yo  creo que en esa época Lacan ya estaba harto del lacanismo y empezaba a  pensar en disolver su escuela. Pero él siempre valoró mi trabajo. Como  psicoanalista yo soy nieta de Jacques Lacan e hija de André Green, que  fue su discípulo pero que luego desarrolló un pensamiento propio. Es  decir que soy una analista poslacaniana. Me inscribo en una filiación  freudiana antidogmática, que lee a los grandes autores posfreudianos  (como Lacan, Klein, Bion, Winnicott y otros) que han enriquecido el  pensamiento psicoanalítico a la luz de los desafíos clínicos y  culturales actuales. Reconozco el aporte de Lacan para renovar el  psicoanálisis, especialmente para re-centrar la experiencia analítica en  torno del lenguaje. Pero también reconozco los límites reduccionistas  de una perspectiva que no incluye suficientemente el afecto, el cuerpo,  la historia. La crítica de ese reduccionismo y el desarrollo pionero de  esas cuestiones ha sido el rol fundamental de Green, junto con otros,  para que el psicoanálisis devenga contemporáneo. Los autores  poslacanianos como Piera Aulagnier o Didier Anzieu me han permitido  entender lo que he llamado ‘las nuevas enfermedades del alma’ (como los  estados limítrofes, la anorexia, las adicciones, la psicosomática,  etc.). Son cuadros que requieren un abordaje capaz de escuchar lo  infralingüístico, lo pulsional irrepresentable, lo que Green denomina  ‘la heterogeneidad del significante analítico’. Es en esta línea que se  inscriben mis investigaciones acerca de lo semiótico. Por otra parte,  André es un amigo, con buen sentido del humor. Lo llamé hace unos días a  mi regreso de Italia, tras participar en el primer encuentro humanista  de laicos con el Papa. ‘Te felicito –se reía– ahora sos la Papisa del  Psicoanálisis”.&lt;br /&gt;&lt;h3&gt;&lt;span class="fgradar"&gt;UN HUMANISMO PARA EL SIGLO XXI: DEL PADRE AL PAPA&lt;/span&gt;&lt;/h3&gt;El interés por la religión de la autora del reciente Santa Teresa no  es nuevo, pero sí renovado. Su eje conceptual, psicoanalítico, es el  que pone en tensión la necesidad de creer y el deseo de saber. No sólo  estudia el pasaje de lo primero a lo segundo, y la búsqueda del  predominio relativo de éste. Antes que nada bucea en los fundamentos  antropológicos de la necesidad de creer, postulando en la pasión materna  un grado cero de la otredad y del pensamiento que denomina  “religancia”. De este modo concibe una dimensión pre-religiosa de la  creencia, en correspondencia con un vínculo con el otro distinto del  “religare” de las religiones monoteístas que remiten siempre al padre.&lt;br /&gt;En un plano distinto, estas investigaciones se correlacionan con una  activa militancia a favor del diálogo entre laicos y religiosos, cuyo  punto culminante ha sido el mencionado encuentro con el Papa.  Difícilmente pueda ignorarse en todo este trabajo teórico y político la  fundamental relación de Julia Kristeva con su papá. Stoynan Kristeva fue  un católico ferviente que vivió su fe como parte integral de su  resistencia impenitente contra el estado totalitario. Fue perseguido y  perjudicado de muchas maneras, como la de impedirle ejercer su profesión  de médico, o la de negarle eternamente una visa para viajar a Francia.  El extremo fue su “asesinato” (tal como su hija lo define) en un  hospital en el que la burocracia lo privó de los caros medicamentos  necesarios y lo utilizó como cobayo para experimentos quirúrgicos.&lt;br /&gt;Este padre que la estimuló siempre a expresarse y que aceptó su  ateísmo le permitió también “conocer y experimentar la fuerza de  resistencia que anida en la fe. Amé su sensualidad, su misterio, ese  retraimiento que nos hace sentir en la celebración litúrgica los dolores  y los goces de otro mundo. Ella imprime en nosotros el sentimiento —que  no es más que una certidumbre racional— de que no somos de este mundo.  Impresión ilusoria ¡pero tan feliz y tan liberadora y creativa!”. En la  continuidad de las disputas amistosas con su padre, hoy Kristeva sueña  con la transvaluación nietzscheana de la fe como un aporte a un nuevo  humanismo. Un humanismo evidentemente laico que relance el proyecto  inconcluso de la modernidad, siendo capaz de dar cuenta y de transformar  “esa increíble necesidad de creer” (como se titula uno de sus libros  más recientes). “Un humanismo para el que propuse, en el encuentro con  el Papa, no diez mandamientos (me mira con picardía) sino diez  principios para el humanismo del siglo XXI.”&lt;br /&gt;El diario Libération lo festejó titulando: “Kristeva habla de Sade y  de Freud frente al Papa”. Pero le confieso que me siento más cerca de  la apasionada autora de El porvenir de la revuelta que de la autora  fascinada por Santa Teresa. Y parafraseando a Borges le suelto: la  amistad es una pasión salvadora. “El don de la amistad”, pronuncia con  humor pero sin ironía. La amistad, esa pasión sublimada, quizá sea la  clave más evidente e ignorada del recorrido de Julia Kristeva.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7589026591216313091-3489466717782814593?l=huespedesdepaso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/feeds/3489466717782814593/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/11/julia-kristeva-en-bs-as.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/3489466717782814593'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/3489466717782814593'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/11/julia-kristeva-en-bs-as.html' title='JULIA KRISTEVA EN BS AS'/><author><name>Carlos Liendro</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_TPyHstoMVTA/STxVEwPbdzI/AAAAAAAAAJY/2aEuMVs0enw/S220/albert-einstein.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7589026591216313091.post-2641320007152962009</id><published>2011-11-12T13:56:00.000-08:00</published><updated>2011-11-12T13:56:31.448-08:00</updated><title type='text'>JULIA KRISTEVA: PSICOANÁLISIS Y LITERATURA</title><content type='html'>&lt;h1&gt;Julia Kristeva: "Psicoanálisis y literatura son la misma cosa"&lt;/h1&gt;&lt;h2&gt;Referente ineludible de las teorías lingüísticas, la  relación entre la literatura y el psicoanálisis y las políticas de  género, esta discípula del Roland Barthes estuvo en Chile donde aportó  sus nociones a las manifestaciones estudiantiles y por estos días llega a  Buenos Aires para dictar una serie de conferencias y recibir un Honoris  Causa en la UBA. &lt;/h2&gt;&lt;h4&gt;POR   &lt;em&gt;Mauro Libertella&lt;/em&gt;        &lt;/h4&gt;&lt;div class="bd"&gt;                         &lt;div class="mg"&gt;&lt;div class="ui-tabs ui-widget ui-widget-content ui-corner-all" id="re-news-media"&gt;&lt;div class="pane-news-media ui-tabs-panel ui-widget-content ui-corner-bottom" id="re-news-media_img"&gt;    &lt;div class="news-gallery"&gt;     &lt;div class="items"&gt;                                                          &lt;div class="item"&gt;                                                              &lt;a alt="TIEMPOS MODERNOS. &amp;quot;Estamos en la civilización de Internet. 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Es maravilloso, pero ambién tiene trampas", sostiene Kristeva.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="pane-news-media" id="re-news-media_vid"&gt;      &lt;div class="news-videos"&gt;       &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="mr"&gt;                                                    &lt;div class="news-related"&gt;             &lt;h3&gt;MÁS INFORMACIÓN&lt;/h3&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.revistaenie.clarin.com/rn/ideas/Julia-Kristeva-Nora-Dominguez_0_589741029.html" title="Una arqueología de la maternidad"&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;Una arqueología de la maternidad&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.revistaenie.clarin.com/rn/literatura/puerto-Ideas-Valparaiso-Chile_0_587941407.html" title="Hubo crisol de mentes en la ciudad puerto de Valparaíso"&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;Hubo crisol de mentes en la ciudad puerto de Valparaíso&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="mt bb-article-body"&gt;      Tengo que confesar que cuando me hablan de Julia Kristeva, yo  digo ¿quién es esa? Mi hijo me dice ‘no me gusta Julia Kristeva.  Prefiero simplemente a Julia’. Yo estoy en un momento avanzado de mi  vida, y al mismo tiempo no me siento en la hora de los balances. En mi  familia, en Bulgaria, mi madre, de una genealogía de varias generaciones  de misticismo judío religioso, era bióloga, y me había transmitido el  darwinismo. Mi padre era muy creyente, y había hecho el seminario antes  de ser médico; esa era su forma de resistir un poco al comunismo duro. A  través de lecturas nos transmitió el amor por las lenguas, pero su  religión era sobre todo la cultura. Me empujaban fervientemente a mí y a  mi hermana a aprender lenguas extranjeras. Bulgaria, además, es el  único país del mundo que festeja un día de la cultura, todos los 24 de  mayo, que es el día de la creación del alfabeto eslavo. Sé, por lo  pronto, que en ese contexto me crié. Cuando llegué a Francia, al alba  del año 68, cuando la universidad francesa empezaba a desperezarse,  recalé directamente en los cursos de Roland Barthes y de Emile  Benveniste. Que yo fuera una mujer no era un obstáculo. No había muchas  mujeres, y tampoco muchas extranjeras, por lo que me había erigido en  una especie de curiosidad. Yo tuve suerte de haber caído en ese  contexto; el grupo Tel Quel y mi marido Philippe Sollers estaban muy  abiertos a lo que yo pudiera decir, y era paradójico ver a una joven que  no era tan fea y decía cosas”. Suerte de autobiografía jibarizada,  museo en miniatura de una educación intelectual, Julia Kristeva, tan  joven como siempre, espeta estas palabras desde el escenario de un  teatro en la ciudad chilena de Valparaíso. Las arroja como se lanzan  dardos al vacío, pero ahí abajo es lo opuesto al vacío y sus ideas  encuentran un eco efervescente: cientos de jóvenes chilenos anotan las  palabras de la pensadora con la voracidad con la que se desgrana una  letanía o se repite el estribillo de una canción de rock. Es el último  día del Puerto de Ideas, la primera edición de un festival cultural que  llevó a las costas de esta ciudad alucinante a estrellas intelectuales  como Carlo Ginzburg, Marc Augé y la propia Kristeva, entre otros. Es el  primer eslabón de una modesta pero largamente esperada gira por ciertos  puntos neurálgicos de Latinoamérica, y que la trae por estos días a  Buenos Aires a recibir el título Honoris Causa de la UBA e impartir dos  conferencias en la UNSAM.&lt;br /&gt;Ahí fuimos, entonces, para hacerle  algunas preguntas a una de las más complejas y luminosas pensadoras de  una camada francesa que cruza disciplinas y que caló en la academia y  los libros de nuestro país con una hondura profunda y hasta ahora  indeleble. Condensadísima hoja de vida: de formación lingüística y  semiológica, llegó con 24 años a la París de la primavera convulsionada y  se insertó rápidamente en los grupos intelectuales de avanzada. Se  podría decir que la creación de las universidades interdisciplinarias  que emergieron en esos meses fueron el toque mágico que las inquietudes  de Kristeva necesitaban para terminar de materializarse. Su pareja, el  escritor Philippe Sollers, la convidó a participar en las páginas y las  reuniones de la revista Tel Quel, que supuso una modernizante cruza de  teorías formalistas con psicoanálisis, lingüística, filosofía y  literatura. Fueron los años, también, en que los teóricos franceses  forzaron los cimientos del estructuralismo hasta hacerlo languidecer, y  aparecieron entonces con fuerza las corrientes posestructuralistas que  marcarían la impronta colectiva del grupo. Sus primeros libros son  tratados recargados y puntillosos, apuntalados siempre por certidumbres  teóricas bien de época.&lt;br /&gt;Semiótica  y La revolución del lenguaje  poético se pueden leer en esa línea. Huidiza por natualeza y vocación,  Kristeva sin embargo no se quedó encandilada por las propuestas  juveniles de sus días de formación, y fue revisando sus postulados hasta  el punto de repensar el hecho artístico más en términos de experiencia  que de lenguaje puro, como quería el primer tel quelismo. Varios son los  elementos que le permitieron “desencapsular” lo más rígido de las  teorías del lenguaje: el psicoanálisis en general y el lacaniano en  particular (que para la autora fue siempre un agente conflictivo, a  veces dramático, en tensión permanente con lo freudiano), el feminismo,  la política. En el prólogo a la edición correspondiente al año 1994 de  Sentido y sinsentido de la revuelta  apunta que “procuraré integrar en  los ámbitos del arte y de la literatura, concebidos como experiencias,  la noción de cultura-revuelta. E introducir una apuesta que consiste en  superar la noción de texto a cuya elaboración contribuí junto con tantos  otros, y que llegó a ser una forma de dogma en las mejores  universidades de toda Francia, para no hablar de Estados Unidos y de  otras más exóticas todavía. En su lugar, me esforzaré por introducir la  noción de experiencia”. Cuando le pedimos que profundice en este paso de  la textualidad pura a la experiencia en sentido amplio, Kristeva arquea  las cejas, respira y dispara: “Para mí la noción de texto nunca ha  superado la noción de experiencia. A lo mejor me entendieron mal. Una  cierta recuperación estructuralista de la noción de texto sólo ve en el  texto la técnica: cómo construir un producto de mercado, por ejemplo. A  mí lo que siempre me interesó es el laboratorio en donde se producen los  textos. Si mirás bien, hay artículos que escribí hace treinta años,  como ‘La productividad llamada texto’, y con eso quería decir que para  producir un texto hay que cuestionarse entero: la manera de sentir, la  sexualidad, el lenguaje. Y desde este punto de vista se trata de una  experiencia, pero no en el sentido de un científico que hace un  ‘experimento’ con los conejillos de indias para buscar un resultado,  sino como cuestionamiento de lo antiguo y posterior surgimiento de lo  nuevo. Se parece más a la experiencia mística, si se quiere. Es una  experiencia personal que va a contracorriente del mercado y de la  comunicación. En un momento determinado voy a comunicarlo, pero primero  tengo que transitar ese renacimiento para luego poder construir de  manera comercializable. Que haya dos períodos en ese proceso no  significa que sean consecutivos, ‘primero cambio y luego escribo’. Pasan  al mismo tiempo. Si lo digo de este modo, enunciando dos momentos, lo  hago para la claridad de la exposición, y que la gente que lea esto  entienda que hay dos momentos en el acto creativo, pero finalmente esos  dos momentos son uno solo y suceden de un modo simultáneo. La técnica es  inseparable de esa transformación íntima, personal. En alemán hay dos  términos: uno para cambiar la vida y otro que se refiere a la técnica”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Lacan en la pampa&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Una  de las razones más nítidas por las que la obra de Kristeva tuvo  semejante trascendencia en nuestras costas es, desde luego,  el modo tan  propio con el que reelabora y metaboliza las líneas centrales del  psicoanálisis, una disciplina que encontró en nuestro país una devoción  inaudita. Inclinada siempre a cruzar imaginarios, pensó el psicoanálisis  a través de la literatura y la literatura a través del psicoanálisis,  en un juego de espejos invertidos, ampliación del campo de batalla para  una y otra disciplina. Así, en Sol negro. Depresión y melancolía , por  ejemplo, lee la obra de Marguerite Duras para rastrear, en un gesto  crítico quirúrgico, lo que llama “figuras melancólicas”. Pero, ¿cómo  pensar simultáneamente la literatura y el psicoanálisis sin caer en la  trampa del ‘psicoanálisis aplicado’?, le preguntamos. “El psicoanálisis y  la literatura son la misma cosa –dice, y traza una conciliadora pausa  antes de seguir–. Salvo que una publica, y la otra guarda su  descubrimiento para vivir mejor. Pero es la misma dinámica psíquica, que  consiste en barrer todo lo que es palabras cansadas y modos de vida  aburridos, contar un nuevo aliento, cambiar el modo de hablarse a sí  mismo y de nombrar las cosas y ligarse a los otros. Algunos logran darle  un lugar a esa experiencia del lenguaje e inscribir esa recreación de  la intimidad y de lo personal en una tradición cultural como la  literatura. Hacer una obra que se sitúa después de Balzac, o Dostoievsky  o Cervantes, formar parte de una memoria cultural... para eso toman la  fuerza de pulir su lenguaje, buscar un editor, ir a la televisión a  publicitar su libro. Otros no dan ese paso, y se contentan con volver a  casarse, o cambiar de profesión, o dejar de beber, o simplemente estar  enamorados habiendo pensado que eran incapaces de amar. El laboratorio  donde sucede ese &lt;i&gt;click&lt;/i&gt;  es el mismo”. En su propia práctica  profesional como analista, Kristeva dice profesar la sesión prolongada,  de base más bien freudiana, que busca el punto ciego para destrabar la  inhibición y el síntoma. Sin embargo, la idea lacaniana del inconsciente  estructurado como un lenguaje le sirvió para pensar ese proceso  terapéutico desde el prisma de la lengua, y conjugar así sus campos de  especialidad. Una preocupación por el lenguaje en el interior del  discurso y la práctica psicoanalítica que a su modo ya estaba en el  primer Freud pero que Lacan, según Kristeva, amplificó y llevó a un  estadio altísimo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;El segundo sexo&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Julia  Kristeva llegó a Valparaíso para hablar, sobre todo, del feminismo, una  de las patas más importantes de su pensamiento. En los albores del  siglo XXI, elaboró a fondo la cuestión en una trilogía que tiene edición  argentina bajo el título El genio femenino . Ahí toma tres casos que le  sirven como paradigma para edificar una lectura de la mujer como agente  de transformación humano y esquirla revolucionaria en el campo del  pensamiento (Hannah Arendt), el psicoanálisis (Melanie Klein) y la  literatura (Colette).&lt;br /&gt;En el segundo tomo del tríptico asegura que  “es posible entrever algunas constantes comunes en los genios de Arendt y  Klein: ambas se interesan por el objeto y el vínculo, se preocuparon  por la destrucción del pensamiento, y rechazaron el razonamiento  lineal”, a lo que añade, ya en el tercer tomo, que “al nomadismo de  estas dos mujeres, a su reflexión reveladora que sólo se apaciguó  pagando el precio de atravesar la tragedia, Colette agrega otra  experiencia que también es uno de los rostros de ese mismo siglo”. Desde  los micrófonos del Puerto de Ideas, agrega: “El movimiento feminista  moderno pasó por tres etapas. Las sufragistas, de origen anglosajón, que  provenían del protestantismo y querían obtener el derecho a voto  después de largas luchas. Luego el gran momento de El segundo sexo  de  Simone de Beauvoir, de 1949, en donde declara que la palabra felicidad  hoy es libertad, y que en esta libertad los hombres y las mujeres son  hermanos; hay una igualdad de las exigencias y también de los derechos.  Fue un momento radical en la historia de la humanidad para la posición  de la mujer, y sabemos que muchas de estas cosas se fueron consiguiendo,  sobre todo en las democracias avanzadas, y tenemos que luchar ahora por  la paridad a nivel económico, social y político. Esta universalidad no  fue dejada de lado por el movimiento siguiente, fue más bien completado  ese movimiento, que data de la Francia del 68, en el que yo participé  sólo brevemente por cuestiones que no vienen al caso. Este movimiento se  planteó una vuelta de tuerca: la mujer tiene esos derechos, sí, pero es  distinta. Tiene una sexualidad diferente, una creación literaria  diferente, y esto es importante”. &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¿Y de qué modo ese  tercer movimiento del feminismo, el de Francia en 1968, abrió caminos  para que hoy en Latinoamérica, por ejemplo, tengamos ya presidentas  mujeres? &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Tengo la impresión de que en ese momento  participamos en un movimiento que era general y colectivo, cada una  desde su lugar particular. Teníamos entonces la exigencia de superarnos a  nosotras mismas y superar así las normas de la sociedad. Todas esas  mujeres eran unas “revueltas”, y esa revuelta fue conduciendo a esta  aparición, en Latinoamérica y en otros lados, de una serie de  personalidades inclasificables, singulares, animadas por una gran  energía, y que tratan de trascender con los otros hacia un universo  ideal, espiritual, pero tratando de cambiar las leyes y los lenguajes de  la cadena humana, de la globalización. Estoy muy orgullosa de todas  nosotras. &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Recrear nuevos ideales&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;El  concepto de revuelta es, desde luego, otro de los pilares centrales de  la arquitectura kristeviana, y es uno de los tópicos de mayor longevidad  en su derrotero pero que, al mismo tiempo, encuentra hoy una pertinente  actualidad. Su último trabajo en esa línea tuvo edición española en  2000 y se tituló &lt;strong&gt;El porvenir de una revuelta &lt;/strong&gt;.  &lt;br /&gt;Escuchémosla:  “Dediqué muchos años a estudiar lo que llamo la revuelta. Como soy de  formación lingüística, me dediqué primero a entender el significado de  la palabra, que tiene origen sánscrito, y quiere decir pasar hacia atrás  y volver hacia el futuro. Una memoria fuerte de la transformación, pero  que no es nunca una negación del tipo ‘estoy en contra y mato eso’. El  sentido profundo de la revuelta tiene que ver con revalorizar los  antiguos valores para que surjan otros, nuevos. La palabra ‘volumen’,  por ejemplo el volumen de un libro, cuyas páginas doy vuelta para  aprender, viene de la misma raíz. Esa fuerza que mira hacia el futuro  aprendiendo algo del pasado es la que me interesa. Otra significación  que es muy querida es la que desarrollé en La revuelta íntima . Acá va a  hablar la psicoanalista. Contrariamente a lo que se dice, el  psicoanálisis no es algo viejo o rígido. Es una técnica que consiste en  reapropiarse del pasado propio, de los padres y de generaciones  anteriores, para construirse una secularidad: ¿quién soy, cuál es mi  singularidad, como la puedo compartir con los otros? Estamos en la  civilización de Internet, de los mensajes de textos, de Facebook. Es  algo maravilloso, que incita a revueltas en el mundo árabe, por ejemplo,  pero como otras cosas también tiene trampas. La trampa que me  interesa  puntualizar es que nos mantenemos a un nivel horizantal, no acelera la  comunicación pero no se cuestiona aquello que se comunica. Uno no se  pregunta por los sistemas de comunicación. Y en Francia se llega a decir  incluso que la gente comunica por ‘elementos de lenguaje’. Lo que se  pierde en este proceso es el lugar de interrogación de la persona, y es  allí donde se ubica la especificidad de nuestra civilización, la de las  luces, en la que cada ser humano es capaz de poner en problematización a  sí mismo y a los otros. Y es esa capacidad de problematización que crea  la experiencia humana lo que hace de cada uno de ustedes un maestro.  Hannah Arendt, cuando se le preguntó cuál es la manera de combatir  contra la banalidad del mal, dice que hay que restituir la capacidad de  pensar libremente, plantearse preguntas, que es lo contrario de calcular  mensajes. La mayoría de ustedes acá son universitarios: la universidad  tiene como finalidad evitar que las personas se vuelvan calculadores de  mensajes. Y para eso hay que apropiarse del pasado, pensarlo, y hacer  algo nuevo. Esa es la revuelta contemporánea”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Usted habla  de la experiencia-revuelta y pone el concepto en sintonía y actualidad  con los movimientos de indignados y las protestas estudiantiles en  Chile. En uno de sus últimos trabajos habla de la adolescencia como un  grupo “enfermo de ideales”. ¿Cómo piensa esa enfermedad de ideales en el  contexto mundial de hoy? &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;Yo sé que,  por ejemplo en el caso chileno, los jóvenes buscan una revuelta que  modifique las estructuras pragmáticas, como los subsidios y las becas,  pero al mismo tiempo buscan un cambio en los valores. Recrear nuevos  ideales: ese es el sentido real de la palabra revolución. Eso es posible  solamente si uno se cuestiona a sí mismo, si es capaz de atravesar  experiencias interiores, y recién después uno podrá traspolar eso a una  sociedad encadenada por las finanzas y por los elementos del lenguaje.  Eso está en la base de lo que buscan los estudiantes. Hay muchos jóvenes  que no participan de estas manifestaciones, y que cuando van al  analista nosotros percibimos en ellos la experiencia de la revuelta,  pero ellos todavía no lo saben o no pueden expresarlo. En ese sentido, y  esto tiene que ver con lo que está pasando en el mundo, el  psicoanalista está ahí para comprender al que busca nuevos ideales, al  que está cansado, aburrido e indignado de los antiguos ideales. Pero  cuidado: el psicoanalista no es un sacerdote o un educador que le va a  dar a esos jóvenes un guión moral. El psicoanalista les puede legar,  solamente, una confianza. Les va a decir ‘ustedes tienen que crear,  vayan’”.  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Próxima estación: Buenos Aires&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En  Buenos Aires, el pensamiento kristeviano y el de todo su grupo –la  escuela francesa, diríamos– pegó con fuerza en la Academia argentina de  la reconstrucción democráctica e hizo metástasis en las aulas de los  años ochenta y noventa de un modo profundo. Las cátedras de Pezzoni,  Panesi, Ludmer, Sarlo y tantas otras acusaron recibo de ese pensamiento  disrruptivo y pusieron a jugar aquellas teorías con la tradición local.  De una manera tremendamente vital, estos textos funcionaron como un  deshielo o un golpe de luz para modernizar la Academia y el pensamiento  argentino después de los años oscuros. Con la década de 2000, las  inquietudes de Julia Kristeva siguieron transformándose y  diversificándose. Ningún volantazo atomizó su inspiración, lo que  demuestra una vez más, por si hacía falta, que la persistencia acrítica  de las taras juveniles, por más exitosas o productivas que hayan sido,  es lo que verdaderamente envejece un pensamiento. Así, sus múltiples  líneas de sentido se estudiaron aquí en círculos bien distintos: la  Escuela de Orientación Lacaniana, la Asociación Psicoanalítica  Argentina, la Facultad de Filosofía y Letras, los estudios de género, la  facultad de Sociales. Algunas traducciones argentinas acompañaron a lo  largo de los años el desembarco de este pensamiento, y otros libros  españoles o en su idioma original circularon de mano en mano o en  gastadas fotocopias. Esa misma experiencia transmitían los lectores de  Kristeva en Valparaíso, y esa es, sin dudas, la experiencia compartida  de un continente que, además de leerla, ha encontrado muchas veces en el  día a día político, social, psicoanalítico y literario de sus países la  materialización de esa vasta teoría de vida.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7589026591216313091-2641320007152962009?l=huespedesdepaso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/feeds/2641320007152962009/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/11/julia-kristeva-psicoanalisis-y.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/2641320007152962009'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/2641320007152962009'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/11/julia-kristeva-psicoanalisis-y.html' title='JULIA KRISTEVA: PSICOANÁLISIS Y LITERATURA'/><author><name>Carlos Liendro</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_TPyHstoMVTA/STxVEwPbdzI/AAAAAAAAAJY/2aEuMVs0enw/S220/albert-einstein.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7589026591216313091.post-3448563030401498372</id><published>2011-11-10T06:52:00.000-08:00</published><updated>2011-11-10T06:52:00.533-08:00</updated><title type='text'>Harold Bloom- Crítico de literatura</title><content type='html'>&lt;h1&gt;Placeres de lo sublime&lt;/h1&gt;&lt;div class="bajada"&gt;En la introducción de Anatomía de la  influencia, que aquí reproducimos parcialmente, Bloom reflexiona sobre  su tarea de crítico y dice que cualquier distinción entre literatura y  vida es engañosa&lt;/div&gt;&lt;div class="firma"&gt;Por&amp;nbsp;&lt;a alt="Ver todas las notas de Harold Bloom" href="http://www.lanacion.com.ar/autor/harold-bloom-1467" rel="author,up" title="Ver todas las notas de Harold Bloom"&gt;&lt;b&gt;Harold Bloom&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;          &amp;nbsp;&lt;span style="color: #999999;"&gt;|&lt;/span&gt;&amp;nbsp;&lt;span&gt;Para LA NACION&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;section class="floatFix" id="herramientas"&gt;&lt;div class="ver"&gt;&lt;a href="http://www.lanacion.com.ar/1419946-placeres-de-lo-sublime#comentar"&gt; &lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="herramientasSociales"&gt;               &lt;div class="facebookMeGusta"&gt;                 &amp;nbsp;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="herramientasFuncion"&gt;&lt;a class="imprimir" href="" title="Imprimir"&gt;&amp;nbsp;&lt;/a&gt;&lt;a class="enviar" href="" title="Enviar"&gt;&amp;nbsp;&lt;/a&gt;&lt;a class="aumentar" href="" title="Aumentar"&gt;&amp;nbsp;&lt;/a&gt;&lt;a class="reducir" href="" title="Reducir"&gt;&amp;nbsp;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/section&gt;&lt;section class="floatFix" id="cuerpo" style="font-size: 15px; line-height: 21px;"&gt;&lt;aside class="archivos-relacionados"&gt;&lt;div class="foto"&gt;&lt;a href=""&gt;&lt;img src="http://bucket1.clanacion.com.ar/anexos/fotos/63/1449463w300.jpg" /&gt;&lt;span class="ampliar-foto" title="Ampliar imagen"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;figcaption class="epigrafe-columna"&gt;"Los  grandes autores tienen la inteligencia de transformar a sus antecesores  en seres compuestos y parcialmente imaginarios", dice Harold  Bloom.&amp;nbsp;Foto:&amp;nbsp;B. CANNARSA / OPALE / DACHARY&lt;/figcaption&gt;&lt;figcaption class="epigrafe-columna"&gt;&amp;nbsp;&lt;/figcaption&gt;&lt;/div&gt;&lt;/aside&gt;&lt;div class="primero"&gt;Recuerdo  vivamente, con una mezcla de afecto y humor, el primer trabajo que  escribí para William K. Wimsatt hijo, quien me lo devolvió con el  categórico comentario: "¡Es usted un crítico longiniano, cosa que  aborrezco!". Mucho después me llegó el rumor de que mi temible ex  profesor se había abstenido en la votación para que me dieran una plaza,  mientras comentaba a sus colegas: "Es un cañón naval de cuarenta y  cinco centímetros, con una tremenda potencia de fuego, pero que nunca da  en el blanco cognitivo adecuado". El único tratado que poseemos del más  adecuadamente llamado Pseudo-Longino debería traducirse como "De las  alturas". Pero por ahora no podemos pasar sin &lt;i&gt; De lo sublime &lt;/i&gt; , aun cuando la palabra "sublime" no esté muy en boga.&lt;/div&gt;Ser un crítico longiniano consiste en celebrar lo sublime  como la suprema virtud estética, y asociarla con cierta reacción  afectiva y cognitiva. Un poema sublime nos transporta y eleva, y permite  que la "nobleza" de la mente de su autor agrande también al lector.  Para Wimsatt, sin embargo, ser un crítico longiniano consistía en  desacatar un concepto clave de la Nueva Crítica, la tradición de la que  él era un acérrimo defensor.&lt;br /&gt;La Nueva Crítica era la ortodoxia imperante cuando yo  hacía mis estudios de posgrado en Yale, y muchos años después. Su mesías  fue la figura bicéfala Pound/Eliot, y su rasgo definitorio era el  compromiso con el formalismo. El significado del así llamado "objeto  crítico" debía encontrarse solo dentro del objeto mismo; la información  acerca de la vida del autor o las reacciones de sus lectores era algo  que se consideraban simplemente engaños. La contribución de Wimsatt al  canon de la Nueva Crítica incluye dos ensayos tremendamente influyentes:  &lt;i&gt; La falacia afectiva &lt;/i&gt; y &lt;i&gt; La falacia intencional &lt;/i&gt; , ambos escritos en colaboración con el filósofo del arte Monroe Beardsley. Publicado por primera vez en 1949, &lt;i&gt; La falacia afectiva &lt;/i&gt;  emprendió un ataque en toda regla contra la creencia entonces imperante  de que el significado y el valor de una obra literaria podían deducirse  de "sus resultados en la mente del público". Wimsatt atribuye esta  falacia afectiva a dos de mis precursores críticos, el sublime Longino y  Samuel Johnson.&lt;br /&gt;Hace tiempo ya que la Nueva Crítica no domina los  estudios literarios. No obstante, las innumerables modas críticas que la  han sucedido no han sido mucho más receptivas con Longino. En la  prolongada Edad del Resentimiento, la experiencia literaria intensa es  meramente un "capital cultural", un medio para acceder al poder y la  gloria dentro de esa economía paralela que es para Bourdieu el campo  literario. El amor literario es una estrategia social, más afectación  que afecto. Pero los críticos poderosos y los lectores poderosos saben  que no podemos comprender la literatura, la gran literatura, si  renunciamos al amor literario auténtico a los escritores o a los  lectores. La literatura sublime exige una inversión emocional, no  económica.&lt;br /&gt;Sin dejarme afectar por los que me describen como un  "teórico de lo ?sublime'", reivindico alegremente mi pasión por los  difíciles placeres de lo sublime, desde Shakespeare, Milton y Shelley  hasta Yeats, Stevens y Crane. También me declaro alegremente culpable de  los cargos de ser un canonizador incesante. No puede existir ninguna  tradición literaria viva sin la canonización secular, y los juicios del  valor literario no significan nada si no se hacen explícitos. Sin  embargo, la valoración estética ha sido vista con suspicacia por los  críticos académicos desde comienzos del siglo XX al menos. La Nueva  Crítica la consideraba una empresa demasiado confusa para el  estudioso-crítico profesional.Northrop Frye dijo que la evaluación debía  ser implícita, y ese fue uno de los desacuerdos que mantuvimos desde  1967 en adelante. Pero las raíces de la Nueva Crítica en las ciencias  sociales han producido una postura todavía más desapasionada. Hablar del  arte de la literatura se considera una violación de la responsabilidad  profesional. Cualquier profesor universitario de literatura que emite un  juicio sobre el valor estético -mejor, peor, igual a- se arriesga a que  lo tachen sumariamente de aficionado total. Así, el profesorado  literario censura lo que el sentido común afirma e incluso sus miembros  más porfiados reconocen al menos en privado: la gran literatura existe, y  es posible e importante identificarla.&lt;br /&gt;Durante más de medio siglo he intentado enfrentarme a la  grandeza cara a cara, una postura muy poco de moda, pero no veo que la  crítica literaria tenga ninguna otra justificación en las sombras de  nuestra Tierra del Ocaso. Con el tiempo, los poetas poderosos dirimen  estas cuestiones por sí mismos, y los precursores perviven en su  progenie. En nuestro paisaje inundado, los lectores utilizan su propia  perspicacia. Pero dar un paso adelante puede ser de ayuda. Si crees que  con el tiempo el canon lleva a cabo su propia selección, puedes seguir  sintiendo un impulso crítico para acelerar el proceso, como hice con  Stevens, Ashbery, Ammons y, más recientemente, Henri Cole.&lt;br /&gt;En mi papel de crítico veterano sigo leyendo y dando  clases porque no es un pecado que un hombre trabaje en su vocación. Mi  héroe de la crítica, SamuelJohnson, afirmó que solo un asno escribiría  por cualquier cosa que no fuera el dinero, pero esa es solo una  motivación secundaria. Yo sigo escribiendo con la esperanza stevensiana  de que la voz que es grande dentro de nosotros se levante para responder  a la voz de Walt Whitman o a los cientos de voces que inventó  Shakespeare.A mis alumnos y a los lectores que nunca conoceré sigo  insistiéndoles en que cultiven la sublimidad: que se enfrenten solo a  los escritores que son capaces de darte la sensación de que siempre hay  algo más a punto de aparecer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt; Traducción: Damià Alou &lt;/b&gt;&lt;span class="fin"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/section&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7589026591216313091-3448563030401498372?l=huespedesdepaso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/feeds/3448563030401498372/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/11/harold-bloom-critico-de-literatura.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/3448563030401498372'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/3448563030401498372'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/11/harold-bloom-critico-de-literatura.html' title='Harold Bloom- Crítico de literatura'/><author><name>Carlos Liendro</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_TPyHstoMVTA/STxVEwPbdzI/AAAAAAAAAJY/2aEuMVs0enw/S220/albert-einstein.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7589026591216313091.post-5787259358183740671</id><published>2011-11-10T06:48:00.001-08:00</published><updated>2011-11-10T06:48:41.749-08:00</updated><title type='text'>Rivelli- poeta</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;get lost butterfly&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;¿era uno de los nuestros &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;el que cagó &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;en la puerta de la academia? &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;..............................&lt;wbr&gt;&lt;/wbr&gt;............... &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;a pesar de todo &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;estrechó la mano &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;como sello &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;de una futura traición &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;..............................&lt;wbr&gt;&lt;/wbr&gt;.............. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;se escurrió la muerte &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;entre los dientes &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;y el cuerpo volvió a seducir &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;..............................&lt;wbr&gt;&lt;/wbr&gt;.............. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;la soledad es un hueco &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;de acceso libre &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;para las mariposas nocturnas &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;..............................&lt;wbr&gt;&lt;/wbr&gt;.............. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;el mismo fantasma &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;que me asustó en la cama &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;cuando tenía 8 años &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;ahora es el presidente del mundo&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;..............................&lt;wbr&gt;&lt;/wbr&gt;.............. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;dominio lúdico &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;jugamos a la ruleta rusa &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;en la suerte de quedar muertos &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;o condenados a fallar&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;..............................&lt;wbr&gt;&lt;/wbr&gt;.............. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;quedar colgado de la luz de la autopista &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;y esperar que un cuervo vacíe los ojos &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;..............................&lt;wbr&gt;&lt;/wbr&gt;.............. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;un nene perdió el pie &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;en la montaña rusa &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;todos quedamos perplejos &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;junto al pie &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;y el nene se perdió&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;..............................&lt;wbr&gt;&lt;/wbr&gt;............. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;cobardes &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;traidores &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;siniestros &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;malditos &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;¿nos uniremos algún día? &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;..............................&lt;wbr&gt;&lt;/wbr&gt;............... &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;fuma sentada en el pasto &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;de parque lezama &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;las nubes se corren &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;y una luna íntima &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;ejecuta la noche &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;..............................&lt;wbr&gt;&lt;/wbr&gt;........................ &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;descuarticé mi cuerpo &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;para saber &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;que parte &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;se pudrió primero &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;..............................&lt;wbr&gt;&lt;/wbr&gt;.................. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;de la sombra &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;cae una lágrima &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;nunca tocó el piso &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;..............................&lt;wbr&gt;&lt;/wbr&gt;................ &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;¿quién tomó el último café &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;en el bar británico?&lt;/span&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;..............................&lt;wbr&gt;&lt;/wbr&gt;............ &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;¿cómo entender a un cristo &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;atrapado entre las tetas &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;de una vedette? &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;..............................&lt;wbr&gt;&lt;/wbr&gt;............... &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;a veces pasamos horas y horas &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;doblando esquinas &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;..............................&lt;wbr&gt;&lt;/wbr&gt;............... &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;la noche mata la frivolidad &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;enfrenta las mentes sin defensa &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;..............................&lt;wbr&gt;&lt;/wbr&gt;............... &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;sopla viento sur &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;las hojas se apilan en un rincón y &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;vuelan bolsas de polyetileno &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;..............................&lt;wbr&gt;&lt;/wbr&gt;................ &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;crecen los celulares el i pod &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;autos marihuana y el cáncer &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;un final previsible &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;..............................&lt;wbr&gt;&lt;/wbr&gt;............... &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;rosca en pascuas &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;sidra en navidad &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;cirrosis en carnaval &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;..............................&lt;wbr&gt;&lt;/wbr&gt;............... &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;alzado por budweiser &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;bajo las luces fácticas &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;de la belleza atomizada &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;..............................&lt;wbr&gt;&lt;/wbr&gt;............... &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;muñecos que van &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;de pantalla en pantalla &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;con los ojos vacíos y &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;una rata en la mano &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;..............................&lt;wbr&gt;&lt;/wbr&gt;............... &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;el tiempo huye &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;al ritmo de la fatiga &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;y sólo pienso en cervantes &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;..............................&lt;wbr&gt;&lt;/wbr&gt;............... &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;devoramos vacas &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;secamos viñedos &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;¿por qué moriste perón? &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;..............................&lt;wbr&gt;&lt;/wbr&gt;................. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;sabías nena &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;que antes fumábamos &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;en los colectivos &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;..............................&lt;wbr&gt;&lt;/wbr&gt;................ &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;¡basta 1799! &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;el humo humaniza &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;..............................&lt;wbr&gt;&lt;/wbr&gt;................ &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;nacer cada tanto &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;un poco más viejo &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;y con nuevo luto &lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;..............................&lt;wbr&gt;&lt;/wbr&gt;................. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;la vi bailar en el andén &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;entre gitanos y mariposas &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: .0001pt; margin-bottom: 0cm;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10.0pt;"&gt;..............................&lt;wbr&gt;&lt;/wbr&gt;................ &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt; &lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="line-height: normal; margin-bottom: 0.0001pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;; font-size: 10pt;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;"&gt;Jorge Rivelli, Buenos Aires agosto de 1954. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;"&gt;&lt;/span&gt;  &lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;"&gt;Publicó: &lt;i&gt;Un tiempo para matar (1991),&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;"&gt;Movimiento en fuga (1992), Trompe l’oeil (1994), Hebra mojada &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;"&gt;–&lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;"&gt;en colaboración con Alejandra Mendé-(1997), Matambre (2004) y &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;"&gt;Las calles terminan en los bares (2005)-Premio Fondo Nacional de&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;"&gt;las Artes-.&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;"&gt;Formó parte de las Antologías:&lt;i&gt; Legado de poetas ( Poesía Social Argentina &lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;"&gt;1956-2006) Ediciones Patagonia 2007 y Poetas &amp;amp; Putas (Ediciones Patagonia &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;"&gt;2008)&lt;span&gt;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;"&gt;Desde &lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;"&gt;1999 a 2009 , dirigió la revista de poesía &lt;i&gt;OMERO.&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="HOEnZb"&gt;&lt;span style="color: #888888;"&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span lang="ES-MX" style="font-family: &amp;quot;Palatino Linotype&amp;quot;,&amp;quot;serif&amp;quot;;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="yj6qo ajU"&gt;&lt;div class="ajR" data-tooltip="Muestra el contenido reducido" id=":8r" role="button" tabindex="0"&gt;&lt;img class="ajT" src="https://mail.google.com/mail/images/cleardot.gif" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7589026591216313091-5787259358183740671?l=huespedesdepaso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/feeds/5787259358183740671/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/11/rivelli-poeta.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/5787259358183740671'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/5787259358183740671'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/11/rivelli-poeta.html' title='Rivelli- poeta'/><author><name>Carlos Liendro</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_TPyHstoMVTA/STxVEwPbdzI/AAAAAAAAAJY/2aEuMVs0enw/S220/albert-einstein.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7589026591216313091.post-5370301856702686004</id><published>2011-10-12T05:43:00.001-07:00</published><updated>2011-10-12T05:43:53.033-07:00</updated><title type='text'>FRANKFURT</title><content type='html'>&lt;span class="volanta"&gt;Llegaron ayer a la 63º Feria del Libro en Alemania&lt;/span&gt;         &lt;br /&gt;&lt;h2 class="title"&gt;Escritoras y escritores argentinos en Frankfurt&lt;/h2&gt;&lt;span class="fecha_edicion"&gt;&lt;/span&gt;          &lt;div style="border-top: 1px solid #E1E1E1; margin-top: 8px; position: relative;"&gt;      &lt;div class="main-image"&gt;           &lt;img alt="" class="imagecache imagecache-Story-img-main imagecache-default imagecache-Story-img-main_default" height="249" src="http://tiempo.elargentino.com/sites/default/files/imagecache/Story-img-main/10/12/2011_-_0139/1318394394-/untitled-34.jpg" title="" width="300" /&gt;        &lt;/div&gt;&lt;span class="copete"&gt;Intercambiarán ideas con sus pares  alemanes, darán un panorama de lo que se está produciendo literariamente  en el país y en el resto de América Latina y tendrán oportunidad de  contactarse con escritoras y escritores del resto del mundo . &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;          &lt;span class="content"&gt;Arribó ayer el contingente de escritores y  escritoras argentinos, para participar en la 63ª Feria del Libro de  Frankfurt. La fuerte presencia de las letras nacionales tendrá como  escenario un pabellón argentino de unos 120 metros cuadrados, con las  ofertas de más de 30 editoriales nacionales. De la partida de narradoras  y narradores fueron el historiador y ensayista Osvaldo Bayer, el poeta  Hugo Mugica, las narradoras Hebe Uhart, Mariana Enríquez y María Rosa  Lojo, los escritores Noé Jitrik, Juan Diego Incardona, Juan Martini,  Mempo Giardinelli, Leopoldo Brizuela y Eduardo Sacheri.&lt;br /&gt;“En la feria  –que fue inaugurada el lunes y que cierra el sábado 16– se hacen muchos  negocios editoriales, algunos muy importantes, al menos para los  escritores. Eso ayuda de un modo único a que podamos escribir más  tranquilos durante un tiempo”, explicó a la agencia Télam Leopoldo  Brizuela. Y añadió que “contra cierta tendencia generalizada, creo lo  siguiente: que le vaya bien a un escritor argentino contribuye a que le  vaya bien a los demás. Por otro lado, me parece absolutamente necesario  que nuestra literatura confronte con amabilidad otros públicos, otras  críticas, otros escritores. Es urgente salir del aislamiento, la  endogamia y las riñas de aldea.” A su vez, Osvaldo Bayer expresó que “un  encuentro entre intelectuales es positivo, es un intercambio de  pensamientos, es conocerse más, interesarse por la problemática alemana e  interesarlos por la realidad latinoamericana a través de la  literatura”. Por su parte, Martín Kohan afirma: “Todo contacto con  lectores posibles o efectivos, potenciales o ya existentes, me convoca.  Formar parte de eso mismo, pero de manera colectiva, tanto más.” Y el  chaqueño Mempo Giardinelli está de acuerdo en participar si “va a ser  política cultural de Estado que la Argentina asista a algunos grandes  eventos. En tal caso esta feria es un clásico.” Mariana Enríquez  confiesa que ella va de novata: “Es la primera vez que voy. Quiero  recorrer la feria, encontrarme con gente a quien le interese la  literatura latinoamericana, conocer a mi editor en Alemania, ver alguna  posibilidad de traducción que me plantearon editores locales.” Y Eduardo  Sacheri, considera “muy piola la idea de instalar una presencia  continuada de la literatura argentina en esta feria. Todos sabemos que  lo que prima en ella no es el contacto con el público lector. Pero  mantener una presencia de autores y temas nuestros es todo un desafío.  Espero estar a la altura.” “¿Qué espero del viaje? Muchas cosas, hacer  una nota de viaje si me lo permite el tiempo que debo dedicar a los  trabajos que presentaré en las mesas redondas. En cuanto a lo que espero  de mis libros, nunca se sabe. Quiero visitar el zoo”, dispara Hebe  Uhart.&lt;br /&gt;Sobre el proyecto Sur, creado en 2009 para promover la  literatura local a través de la traducción de obras de autores  nacionales, los escritores consultados manifestaron su conformidad en  forma unánime. “Me parece más que valioso que la literatura,  habitualmente tan olvidada, ocupe un lugar en un proyecto que el Estado  impulsa”, comenta Kohan sobre este programa que lleva traducidas más de  291 obras a 32 idiomas. A su vez, Giardinelli opinó que “es una manera  de ayudar a que la literatura argentina contemporánea se conozca en el  mundo. Hay muchos países con programas similares y es una buena forma de  orientar recursos del Estado.” “En la cultura hay que gastar dinero”,  afirma Bayer. Este año, con una partida extra de Hacienda se traducirán  150 títulos a un costo de 480 mil dólares (3200 por libro). “Me parece  fantástico –exclama Enríquez–, es muy difícil difundir nuestra  literatura, es un apoyo invalorable. Mediante este programa tradujeron  mi novela Cómo desaparecer completamente al alemán, en el destacado  sello editor Verlag Hans Schiler.”&lt;br /&gt;En su bautismo ferial, a la  escritora que trabaja en sus obras lo extraño y el terror también el  realismo urbano muy crudo, le gustaría ser traducida al inglés, no  solamente porque “ofrece la cantidad mayor de potenciales lectores”,  sino porque es la lengua en la que escriben sus “escritores favoritos”. &lt;br /&gt;Para  Uhart este programa “ya está en acción y más adelante se verán los  resultados”; mientras que Brizuela lo califica de “excelente, mucho más  ahora que pasará a tener carácter permanente”. “Uno puede estar más o  menos de acuerdo con los títulos elegidos, pero –y perdón si ofendo a  alguien– hay que ser muy mezquino para no reconocer el inmenso beneficio  que redunda semejante inversión de dinero y trabajo en algo tan  tradicionalmente desatendido como la cultura”, dice el escritor. “Por  supuesto”, agrega, “esto sería imposible sin el aval de los más altos  niveles de decisión política, y sin un proyecto nacional como el que  sostiene esta gestión”. A Sacheri le parece bien que “el programa  priorice autores y obras que no contaron con esa dosis de buena fortuna  venida desde afuera del mundo de los libros”, en relación con la versión  cinematográfica de El secreto de sus ojos. “Una obra mía que se  convirtió en estímulo primordial para el entusiasmo editorial.”&lt;br /&gt;Los  escritores invitados participarán de mesas redondas que el público podrá  seguir por traducción simultánea en el nuevo auditorium del remozado  stand argentino: 120 metros cuadrados donde una treintena de editoriales  exhibirán sus libros. ¿Qué aporta esta presencia literaria en una feria  cuyo eje principal son los negocios? “¿Por qué no se va a poder hablar  sobre literatura en medio de un entorno dominado por los negocios? Al  fin de cuentas, es esa la manera en que la literatura circula en la  sociedad”, responde Kohan, categórico. &amp;lt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; Télam&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;     &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7589026591216313091-5370301856702686004?l=huespedesdepaso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/feeds/5370301856702686004/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/10/frankfurt.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/5370301856702686004'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/5370301856702686004'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/10/frankfurt.html' title='FRANKFURT'/><author><name>Carlos Liendro</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_TPyHstoMVTA/STxVEwPbdzI/AAAAAAAAAJY/2aEuMVs0enw/S220/albert-einstein.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7589026591216313091.post-7916531087528136534</id><published>2011-10-07T04:50:00.000-07:00</published><updated>2011-10-07T04:50:27.094-07:00</updated><title type='text'>NOBEL DE LITERATURA</title><content type='html'>&lt;div class="volantasuple"&gt;LITERATURA&amp;nbsp;›&amp;nbsp;EL SUECO TOMAS TRANSTRÖMER OBTUVO EL NOBEL DE LITERATURA&lt;/div&gt;&lt;h2&gt;&lt;span class="cespectaculos"&gt;Un premio para el lado de la poesía&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;&lt;div class="intro"&gt;Poco conocido por el gran público pero muy estimado  por los poetas, el escritor tiene 80 años y padece una grave enfermedad.  Su obra está traducida a cincuenta idiomas, entre ellos el español,  pero todavía no ha sido editada en la Argentina.&lt;/div&gt;&lt;div class="botones"&gt;          &lt;div class="iconoa"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="icono"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="icono"&gt;&lt;a href="" title="Enviar por mail"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="" name="formu_mail"&gt;&lt;/a&gt;             &lt;div class="autor"&gt;Por&amp;nbsp;Silvina Friera&lt;/div&gt;&lt;div class="autor"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div id="cuerpo" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;div class="margen0"&gt;Lenguaje,  pero no palabras. El verso de un poeta “corneado por el silencio”. Una  apoplejía y la imposibilidad de hablar, a duras penas un errático  balbuceo. Sí, no, bien, mal... Pero la capacidad de la escritura  intacta. “¡Las páginas no escritas –proclama desde un poema– se  ensanchan en todas direcciones!” El sueco Tomas Tranströmer se ensancha a  los 80 años: es el flamante Premio Nobel de Literatura. “A través de  sus imágenes condensadas y translúcidas, aporta un fresco acceso a la  realidad”, fundamentó la Academia Sueca en Estocolmo, en la misma ciudad  donde reside el galardonado, un poeta y psicólogo cuya obra pendula  entre el modernismo, el expresionismo y el surrealismo. Quizá estaba  tocando el piano con la mano izquierda (la derecha quedó paralizada por  el ataque) y recordando lo que dijo un crítico sobre sus poemas: “La  existencia de un ser humano no acaba allí donde acaban sus dedos”. O tal  vez escuchaba música clásica –otra de sus grandes pasiones– cuando el  timbrazo del teléfono interrumpió la rutina. Mónica –su mujer– atendió.  La voz del Rey Mago de las buenas noticias, Peter Englund, el secretario  de la Academia, le comunicó la novedad. El premiado –declaró su mujer–  “no creía que podía llegar a vivir esto”. La sensación de ese instante  la anticipó en otros versos: “En las primeras horas del día / la  conciencia puede abarcar el mundo”.&lt;/div&gt;Esto que creyó que no viviría es el Premio Nobel de Literatura, que  Tranströmer recibirá el próximo 10 de diciembre en Estocolmo, por esos  poemas catalogados como “oraciones laicas”, por ese estilo  introspectivo, “místico, versátil y triste”, según la revista Publisher  Weekly. Esto es la consagración mundial de uno de los “grandes poetas de  nuestro tiempo”, en opinión de Englund. La cuenta bancaria del  agraciado también se ensanchará con la inyección de diez millones de  coronas suecas (1,47 millón de dólares). Tranströmer sucede al narrador  peruano Mario Vargas Llosa, distinguido el año pasado. Esto que está  viviendo ahora mismo implica que es el primer poeta galardonado con el  Nobel desde que la polaca Wislawa Szymborska lo obtuvo en 1996, y el  octavo autor sueco premiado. Este “ser poético que logra conferir su  propio color a lo que le rodea” –como lo define Lars Gustafsson– nació  el 15 de abril de 1931 en Estocolmo. Diplomado en Psicología en 1956, el  itinerario poético del hijo de una maestra de escuela y un periodista  arrancó en 1954, cuando, después de publicar poemas en diferentes  revistas, editó su primer libro, 17 poemas –considerado uno de los más  importantes de los años ’50–, donde ya asomaba su creciente interés por  la naturaleza y la música, que caracteriza parte de su producción.&lt;br /&gt;Tranströmer repartió las barajas de su tarea como psicólogo en  centros penitenciarios y hospitales –entre 1960 y 1966 trabajó en la  prisión juvenil de Roxtuna, en las afueras de Linköping, al sur de  Suecia– con la escritura poética, intentando transmitir “cierto orden al  mundo”. Y fue sumando –en orden– más obras: Secretos en el camino  (1958), El cielo a medio hacer (1962), traducida al castellano en 2010;  Tañidos y Huellas (1966), Bálticos (1974), que recoge fragmentos de una  historia familiar en Runmarö, una isla del archipiélago de Estocolmo  donde el poeta sueco pasó muchos veranos de su infancia. En este  poemario escribió unos versos que cifrarían su destino. Y que, al  releerlos una y otra vez, estremecen: “Entonces llega el derrame  cerebral: parálisis en el lado derecho/ con afasia, sólo comprende  frases cortas, dice palabras inadecuadas”. Los recuerdos de su infancia y  juventud están en su libro de memorias, Visión de la Memoria (1993),  traducido al castellano en 2009. Su última publicación, El gran enigma  (2004), es una antología de 45 haikus, poema breve de tres versos de  cinco, siete y cinco sílabas. “Vidas mal escritas:/la belleza  persiste/como un tatuaje”, es uno de los haikus de la factoría  Tranströmer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los tópicos medulares en su poética es el diálogo con lo que  se desconoce. El enigma de ser y de estar en el mundo es revelado “a  través de la palabra del que lo contempla y al contemplarlo se debate,  como los sobresaltos del lector, entre el ensueño y la cruda realidad”,  describió un crítico español. “Siendo joven, reconocí que no podía  mantenerme ni alimentar a una familia con la escritura de poesía; de  modo que elegí una profesión que no perturbase la escritura, sino que le  agregase experiencia. Por esto elegí la profesión de psicólogo, de lo  cual nunca me he arrepentido”, subrayó Tranströmer en una entrevista  previa a la apoplejía que en 1990 le quitó la movilidad de la mitad  derecha de su cuerpo y le amputó el habla. Siempre vinculó sus oficios,  la psicología y la poesía. “Creo que hay una relación muy cercana entre  ambas, por más que no sea sencilla de ver. Cuanto uno escribe es la  expresión de una experiencia oculta. Y los problemas del mundo están muy  presentes en lo que escribo, aunque no siempre de un modo directo”.&lt;br /&gt;Como casi todos los poetas de su generación, que en Suecia incluye a  Lars Forsell y Lasse Söderberg, el Premio Nobel de Literatura huye de  la retórica alambicada. Prefiere un lenguaje sencillo que alienta una  mayor libertad de acción. La naturaleza es el paisaje de fondo de una  obra que coquetea con las distancias. La multiplicidad de espejos a  través de los cuales es contemplada y calibrada la realidad le ha  permitido arriesgar a Gustafsson que la poesía de Tranströmer usa “las  leyes de un camaleón a la inversa”. Para Robin Fulton, uno de sus  traductores al inglés, crea “imágenes que brotan de la página de modo  que la primera vez que los leemos nos parece estar ante algo realmente  tangible”.&lt;br /&gt;La obra completa del Premio Nobel ha sido editada en España por el  sello Nórdica, que en 2009 publicó El cielo a medio hacer y hace unos  días –en lo que se podría considerar un golazo de media cancha– lanzó  Deshielo a mediodía, que recoge lo que había quedado afuera del primer  tomo, en una edición bilingüe; ambas obras fueron traducidas por Roberto  Mascaró. Antes, Hiperión había editado otra antología –también  traducida por Mascaró–, Para vivos y muertos. “Lo publicamos –aseguró  Diego Moreno, director de Nórdica– porque nos parecía uno de los autores  fundamentales del siglo XX; poco conocido para el público en general  pero muy reconocido entre los poetas.” Moreno aclaró que la poesía de  Tranströmer es de público amplio, “surrealista pero fácil de leer”. Y  agregó que en los Estados Unidos “es el poeta más traducido después de  Pablo Neruda”. En tanto, Mascaró –poeta y traductor uruguayo– también se  ensancha en el elástico de la felicidad. Es que desde hace 30 años es  el traductor al español del ahora afortunado poeta sueco. “Siempre he  tenido la certeza de que su poesía es universal, aporta a la paz y a la  comprensión de las etnias, sobre todo en esta etapa de la humanidad  donde estos problemas aún no están superados”, destaca Mascaró.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otra entrevista, publicada en Hungría en 1977, el flamante premio  Nobel reflexionaba sobre su obra, traducida a 50 idiomas. “Mis poemas  son lugares de encuentro. Lo que intentan es establecer una conexión  entre aspectos de la realidad que el lenguaje convencional y los puntos  de vista habituales suelen dejar de lado. Detalles enormes y mínimos del  paisaje reúnen y dividen a las culturas y a la gente. Pero en una obra  de arte, naturaleza e industria trabajan juntas. Lo que en principio  parece una confrontación acaba por ser una conexión.” Ahora habrá que  esperar la llegada al país de los libros de Tranströmer, “un murmullo de  palabras en un nuevo idioma”. El poeta sueco que balbucea –a su manera–  palabras inadecuadas sentenció en un poema: “La música permanece, sigue  componiendo en su propio estilo”.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7589026591216313091-7916531087528136534?l=huespedesdepaso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/feeds/7916531087528136534/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/10/nobel-de-literatura.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/7916531087528136534'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/7916531087528136534'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/10/nobel-de-literatura.html' title='NOBEL DE LITERATURA'/><author><name>Carlos Liendro</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_TPyHstoMVTA/STxVEwPbdzI/AAAAAAAAAJY/2aEuMVs0enw/S220/albert-einstein.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7589026591216313091.post-1672473051108128270</id><published>2011-10-06T11:07:00.000-07:00</published><updated>2011-10-06T11:07:42.406-07:00</updated><title type='text'>TOMAS TRANSTROMER</title><content type='html'>&lt;h1&gt;El poeta sueco Tomas Tranströmer, premio Nobel de Literatura&lt;/h1&gt;&lt;h3&gt;Nacido en Estocolmo en 1931, es también conocido por su labor como  traductor.- La Academia sueca le premia por sus "imágenes condensadas y  translúcidas", que dan "acceso fresco a la realidad" &lt;/h3&gt;&lt;div class="firma"&gt;    &lt;strong&gt;JAVIER RODRÍGUEZ MARCOS&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;- Madrid - &lt;/em&gt;06/10/2011             &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="votos estirar"&gt;             &lt;div id="votosC"&gt;       &lt;div class="votos_estrellas"&gt; &lt;div class="votos_votar"&gt;                 &lt;div class="votos_estrella"&gt;               &lt;span id="bhs"&gt;&lt;/span&gt;          &lt;/div&gt;&lt;img alt="" height="13" src="http://www.elpais.com/im/ico_separador_horizontal.gif" width="1" /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="votos_resultados"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="rec rec-twitter"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="rec rec-fbook"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="limpiar"&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="presentacion"&gt;           &lt;a href="http://www.elpais.com/elpaismedia/babelia/media/201005/22/paginas/20100522elpbabpag_6_Pes_PDF.pdf" target="_blank"&gt;Selección de autores del Báltico por 'Babelia'.&lt;/a&gt; / Vídeo: &lt;a href="http://www.nobelprize.org/mediaplayer/index.php?id=1625" target="_blank"&gt;La Academia sueca anuncia el Nobel a Tranströmer&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;El poeta sueco Tomas Tranströmer es el ganador del Premio  Nobel de literatura 2011 "porque, a través de sus imágenes condensadas y  translúcidas, nos da un acceso fresco a la realidad", según &lt;a href="http://www.nobelprize.org/nobel_prizes/literature/laureates/2011/" target="_blank"&gt;el dictamen de la Academia sueca.&lt;/a&gt;  El sucesor de Mario Vargas Llosa en el galardón más importante de las  letras nació en Estocolmo el 15 de abril de 1931 y, además de su obra  poética, ha destacado como traductor. EL PAÍS ofrece mañana una  entrevista con el premiado. &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/Transtromer/poema/cosa/sueno/vigilia/elpepucul/20111006elpepucul_4/Tes" target="_blank"&gt;Hoy adelantamos un extracto de esta charla&lt;/a&gt;, así como la &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/vez/topo/aguila/elpepucul/20111006elpepucul_5/Tes" target="_blank"&gt;crítica de su nueva antología &lt;i&gt;Deshielo a mediodía&lt;/i&gt;&lt;/a&gt;, publicada por Nórdica.&lt;br /&gt;&lt;div class="info_complementa"&gt;                                                                          &lt;div class="listado_despiece"&gt;        &lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/poeta/sueco/Tomas/Transtromer/premio/Nobel/Literatura/elpepucul/20111006elpepucul_1/Tes#despiece1"&gt;Poema 'Allegro'&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/poeta/sueco/Tomas/Transtromer/premio/Nobel/Literatura/elpepucul/20111006elpepucul_1/Tes#despiece2"&gt;La obra de un hombre interesado por la música y la naturaleza&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="listado_hermanas"&gt;       &lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/Transtromer/poema/cosa/sueno/vigilia/elpepucul/20111006elpepucul_4/Tes"&gt;Tranströmer: "Un poema no es otra cosa que un sueño en la vigilia"&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/vez/topo/aguila/elpepucul/20111006elpepucul_5/Tes"&gt;A la vez topo y águila&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/Grandes/cosas/palabras/pequenas/elpepucul/20111006elpepucul_12/Tes"&gt;Grandes cosas con palabras pequeñas&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="agrupa_gris"&gt;                                                                      &lt;div class="mod_grafico"&gt;              &lt;div class="listado_enlaces"&gt;                  &lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/elpaismedia/ultimahora/media/201110/06/cultura/20111006elpepucul_1_Pes_PDF.pdf"&gt;Documento: Fragmento de 'Deshielo a mediodía' de Tomas Tranströmer&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="info_complementa"&gt;    &lt;div class="dato_generico"&gt; El premiado se ha mostrado "contento" y "emocionado" tras conocer la noticia&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="dato_generico"&gt; La obra del nuevo Nobel, traducida a medio centenar de lenguas, contiene una docena de libros&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;El premiado se ha mostrado "contento" y "emocionado" tras conocer la  noticia. "No creía que podía llegar a vivir esto", ha dicho su mujer,  Monica, a medios digitales suecos desde su casa de Estocolmo. Según su  esposa, el poeta "se siente cómodo con todas esas personas que vienen a  felicitarlo y a fotografiarlo".&lt;br /&gt;Psicólogo de oficio, Tranströmer  sufrió en 1990 un ictus que le paralizó la mitad derecha del cuerpo y le  produjo una afasia que le impide hablar, pero no escribir. Ni tocar el  piano. De hecho, en la entrevista que mañana publicará EL PAÍS con él da  cuenta de su sorpresa al descubrir la cantidad de piezas escritas para  la mano izquierda. Uno de los grandes enigmas que rodea su figura  procede del hecho de que en 1974 había escrito en su poema &lt;i&gt;Bálticos&lt;/i&gt;  unos versos que ahora se leen premonitorios: "Entonces llega el derrame  cerebral: parálisis en el lado derecho / con afasia, solo comprende  frases cortas, dice palabras / inadecuadas".&lt;br /&gt;El dictamen de la  Academia sueca, recibido con júbilo por los periodistas presentes en el  acto a las 13.00, habla de Tranströmer como de un gran creador de  imágenes y su uso de la metáfora, virtuoso pero riguroso es, en efecto,  una de las marcas más personales de su poesía. El galardón está dotado  con 10 millones de coronas suecas (1,1 millones de euros).&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Traducido a medio centenar de lenguas&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;La obra del nuevo Nobel, traducida a medio centenar de lenguas, contiene una docena de libros que se extienden entre 1954 (&lt;i&gt;17 poemas&lt;/i&gt;) y 2004 (&lt;i&gt;El gran enigma&lt;/i&gt;). En España, la editorial Hiperión publicó en 1991 la antología &lt;i&gt;Para vivos y muertos&lt;/i&gt;,  traducida por Francisco Uriz y Roberto Mascaró. Este último es el  artífice de dos completísimas selecciones, publicadas una el año pasado y  otra este mismo mes por la editorial Nórdica. &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/portada/Palabras/bellas/medusas/agua/elpepuculbab/20100508elpbabpor_16/Tes" target="_blank"&gt;Así, a &lt;i&gt;El cielo a medio hacer&lt;/i&gt;&lt;/a&gt; -que incluía también la breve autobiografía en prosa del premiado- se le acaba de unir &lt;i&gt;Deshielo a mediodía&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;"Es  una enorme alegría", ha declarado Mascaró, poeta y traductor uruguayo.  "Su poesía demuestra que las lenguas son barreras superables, como queda  claro al ver que llega a países como el mío, Uruguay, o a El Salvador,  donde estoy ahora en un festival internacional de poesía". "Siempre he  tenido la certeza de que su poesía es universal, aporta a la paz y a la  comprensión de las etnias, sobre todo en esta etapa de la humanidad  donde estos problemas aún no están superados. Digo esto porque me lo  indica el hecho de conocerlo desde hace 30 años, cuando llegué a Suecia y  me convertí en su traductor al español. Entonces lo llamé tímidamente  por teléfono y me aceptó", ha agregado Mascaró.&lt;br /&gt;Tranströmer es  hijo de una maestra de escuela y de un periodista, en 1956 se licenció  en Historia de la Literatura, Psicología e Historia de las Religiones  por la Universidad de Estocolmo. Entre los años 1960 y 1966 trabajó como  psicólogo en la prisión juvenil de Roxtuna, en las afueras de  Linköping, en el sur de Suecia.&lt;br /&gt;El poeta leonés Antonio Colinas ha  calificado a Tranströmer de "un gran y auténtico poeta". "Algunas veces  la Academia sueca nos asombra con algún premio provocador o raro, pero  Tranströmer tiene una obra muy interesante atravesada por el misterio  que se encuentra, en ocasiones, en el lenguaje cotidiano", ha dicho.&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Séptimo sueco nobel&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Tranströmer  es el séptimo escritor sueco en ganar el premio Nobel. Los últimos  fueron, en 1974, Eyvind Johnson y Harry Martinson &lt;i&gt;ex aequo&lt;/i&gt;. El  poeta sueco estaba en el grupo de favoritos para este año. Le  acompañaban en las apuestas el japonés Haruki Murakami, el coreano Ko  Un, el estadounidense Philip Roth, el australiano Les Murray, el poeta  sirio Adonis e incluso el cantautor Bob Dylan.&lt;br /&gt;Entre los últimos galardonados con el Premio Nobel de Literatura &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/Mario/Vargas/Llosa/Premio/Nobel/Literatura/elpepucul/20101007elpepucul_3/Tes"&gt;figuran Mario Vargas Llosa&lt;/a&gt;, Herta Müller, Jean-Marie Gustave Le Clézio, Doris Lessing, Orhan Pamuk, Harold Pinter, Elfriede Jelinek o John M. Coetze.&lt;br /&gt;&lt;a href="" name="despiece1"&gt;&lt;/a&gt; &lt;div class="caja_despiece"&gt;&lt;h3&gt;Poema 'Allegro'&lt;/h3&gt;&lt;div class="mod_grafico"&gt; &lt;div class="mod_grafico_txt"&gt; Toco Haydn después de un día negro&lt;br /&gt;y siento un sencillo calor en las manos.&lt;br /&gt;Las teclas quieren. Golpean suaves martillos.&lt;br /&gt;El tono es verde, vivaz y calmo.&lt;br /&gt;El tono dice que hay libertad&lt;br /&gt;y que alguien no paga impuesto al César.&lt;br /&gt;Meto las manos en mis bolsillos Haydn&lt;br /&gt;y finjo ser alguien que ve tranquilamente el mundo.&lt;br /&gt;Izo la bandera Haydn -significa.&lt;br /&gt;"No nos rendimos. Pero queremos paz".&lt;br /&gt;La música es una casa de cristal en la ladera donde vuelan las piedras, donde las piedras ruedan.&lt;br /&gt;Y ruedan las piedras y la atraviesan&lt;br /&gt;pero cada ventana queda intacta.&lt;br /&gt;Del libro &lt;i&gt;El cielo a medio hacer&lt;/i&gt; (1962), incluido en la antología &lt;i&gt;Deshielo a mediodía&lt;/i&gt; (Editorial Nórdica). Traducción de Roberto Mascaró.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="" name="despiece2"&gt;&lt;/a&gt; &lt;h3&gt;La obra de un hombre interesado por la música y la naturaleza&lt;/h3&gt;La trayectoria poética de Tomas Tranströmer comenzó en 1954, cuando,  después de publicar poemas en diferentes revistas, salió a la luz su  primer libro, &lt;i&gt;17 poemas&lt;/i&gt;, en el que se notaba su interés por la  naturaleza y la música "que caracteriza una gran parte de su  producción", según el comunicado de la Academia sueca. Sus siguientes  poemarios &lt;i&gt;Hemligheter pa vägen&lt;/i&gt; (&lt;i&gt;Secretos en el camino&lt;/i&gt;, 1958), &lt;i&gt;Den halvfärdiga himlen&lt;/i&gt; (&lt;i&gt;El cielo a medio hacer&lt;/i&gt;, 1962 y traducida al castellano en 2010) y &lt;i&gt;Klanger och spar&lt;/i&gt; (&lt;i&gt;Tañidos y Huellas&lt;/i&gt;, 1966) le confirmaron como "uno de los principales poetas de su generación", prosiguió la Academia.&lt;br /&gt;En 1974 escribió &lt;i&gt;Östersjöar&lt;/i&gt; (&lt;i&gt;Bálticos&lt;/i&gt;),  que recoge fragmentos de una historia familiar de Runmarö, una isla del  archipiélago de Estocolmo donde su abuelo materno trabajaba como  práctico del puerto y donde Tranströmer pasó muchos veranos de niño.  Otros recuerdos de su infancia y juventud aparecen en su libro de  memorias &lt;i&gt;Minnena ser mig&lt;/i&gt; (&lt;i&gt;Poemas selectos y Visión de la Memoria&lt;/i&gt;, 1993, traducido al castellano en 2009).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7589026591216313091-1672473051108128270?l=huespedesdepaso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/feeds/1672473051108128270/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/10/tomas-transtromer.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/1672473051108128270'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/1672473051108128270'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/10/tomas-transtromer.html' title='TOMAS TRANSTROMER'/><author><name>Carlos Liendro</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_TPyHstoMVTA/STxVEwPbdzI/AAAAAAAAAJY/2aEuMVs0enw/S220/albert-einstein.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7589026591216313091.post-1247461594016063424</id><published>2011-08-29T11:28:00.000-07:00</published><updated>2011-08-29T11:28:13.342-07:00</updated><title type='text'>CEES NOOTEBOOM</title><content type='html'>&lt;h1&gt;El holandés errante&lt;/h1&gt;&lt;h2&gt;Viajero incansable desde que era un adolescente,  durante los últimos años, Cees Nooteboom, el escritor holandés que más  suena para el Nobel recorrió el mundo detrás de una obsesión: visitar  las tumbas de los autores y filósofos que admira. De eso habla en esta  charla en la que también repasa, con profundidad, humor e inteligencia,  su vida durante la Segunda Guerra, su concepción de Europa y cuenta sus  viajes a la Argentina, entre ellos éste que lo trae al Filba.&lt;/h2&gt;&lt;h4&gt;POR  	&lt;em&gt;JORGE FONDEBRIDER &lt;/em&gt;  	  	 	&lt;/h4&gt;&lt;div class="bd"&gt;&lt;div class="mg"&gt;&lt;div class="ui-tabs ui-widget ui-widget-content ui-corner-all" id="re-news-media"&gt;&lt;div class="pane-news-media ui-tabs-panel ui-widget-content ui-corner-bottom" id="re-news-media_img"&gt; 			&lt;div class="news-gallery"&gt; 				&lt;div class="items"&gt; 					 					 						 							 									 									 										&lt;div class="item"&gt; 											 											 											 												 												&lt;a alt="PROLIFICO. El holandés Cees Nooteboom, su obra cuenta con más de cincuenta títulos. " class="re-modal-nws cboxElement" height="563" href="http://www.revistaenie.clarin.com/rn/literatura/ficcion/Cees_Nooteboom_CLAIMA20110826_0209_8.jpg" rel="nws_gallery" title="PROLIFICO. El holandés Cees Nooteboom, su obra cuenta con más de cincuenta títulos. " width="750"&gt; 													 													 &lt;img alt="PROLIFICO. El holandés Cees Nooteboom, su obra cuenta con más de cincuenta títulos. " height="296" src="http://www.revistaenie.clarin.com/rn/literatura/ficcion/Cees_Nooteboom_CLAIMA20110826_0209_22.jpg" width="526" /&gt; 				 												&lt;/a&gt; 											 							 										&lt;/div&gt;&lt;div class="item"&gt; 											 											 											 												 												&lt;a alt="&amp;quot;TODO EMPEZO CON PROPUST&amp;quot;. Cuenta Nooteboom sobre su libro &amp;quot;Tumbas de poetas y pensadores&amp;quot;, con fotografías de su esposa, Simone Sassen." class="re-modal-nws cboxElement" height="563" href="http://www.revistaenie.clarin.com/rn/literatura/ficcion/Cees_Nooteboom_CLAIMA20110826_0211_8.jpg" rel="nws_gallery" title="&amp;quot;TODO EMPEZO CON PROPUST&amp;quot;. Cuenta Nooteboom sobre su libro &amp;quot;Tumbas de poetas y pensadores&amp;quot;, con fotografías de su esposa, Simone Sassen." width="750"&gt; 													 													 &lt;img alt="&amp;quot;TODO EMPEZO CON PROPUST&amp;quot;. Cuenta Nooteboom sobre su libro &amp;quot;Tumbas de poetas y pensadores&amp;quot;, con fotografías de su esposa, Simone Sassen." height="296" src="http://www.revistaenie.clarin.com/rn/literatura/ficcion/Cees_Nooteboom_CLAIMA20110826_0211_4.jpg" width="526" /&gt; 				 												&lt;/a&gt; 											 							 										&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="ft-news-gallery"&gt; 				&lt;div class="re-news-gallery_nav"&gt; 					 					&lt;div class="navi"&gt;1 de 2&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="epiGal"&gt;PROLIFICO. El holandés Cees Nooteboom, su obra cuenta con más de cincuenta títulos. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="pane-news-media" id="re-news-media_vid"&gt; 		 		&lt;div class="news-videos"&gt; 			 		&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;ul class="tags"&gt;&lt;li&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;em&gt;Etiquetado como:&lt;/em&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.revistaenie.clarin.com/rn/tema/cees_nooteboom.html" rel="tag"&gt;Cees Nooteboom&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;div class="mr"&gt; 				 					 					 					 				 					 					 					 					&lt;div class="news-related"&gt; 	        			&lt;h3&gt;MÁS INFORMACIÓN&lt;/h3&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.revistaenie.clarin.com/rn/literatura/ficcion/Cees_Nooteboom_0_542945946.html" title="Así escribe: Paul Valéry (1871-1945)"&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;Así escribe: Paul Valéry (1871-1945)&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.revistaenie.clarin.com/rn/literatura/ficcion/Cees_Nooteboom_0_542945945.html" title="Así escribe: Bertol Bercht (1898-1956)"&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;Así escribe: Bertol Bercht (1898-1956)&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="mt bb-article-body"&gt; 					Cees Nooteboom pertenece a una estirpe de escritores europeos  que, como Elias Canetti o John Berger, se relaciona más con una suma de  tradiciones fundamentalmente europeas que con una única nación. Muchas  veces candidato al Premio Nobel de Literatura, es autor de más de  cincuenta títulos, serie que comienza con la publicación de Philip y los  otros  (1954, y traducido al castellano y en 2010) y llega hasta Los  zorros vienen de noche  (2011). Sus novelas, cuentos, relatos, poemas,  libros de viajes y ensayos son todos géneros que confluyen en Tumbas de  poetas y pensadores  (2007), realizado en co-autoría con su esposa, la  fotógrafa Simone Sassen, con quien ha recorrido el mundo entero para  visitar las sepulturas de grandes escritores y filósofos de todas las  épocas. Cuando se le pregunta cuál fue el origen de ese libro, Nooteboom  responde: “El origen fue mi amor por Proust”, y ahí comienza una de las  tantas historias que, dada la naturaleza digresiva de su charla,  quedará contada a medias.&lt;br /&gt;Sí, fuimos al cementerio de Pere  Lachaise, en París, y yo le pedí a mi mujer que tomase una foto de la  tumba de Proust. Y como salió muy linda, uno empieza a pensar… Después  en los Estados Unidos, fuimos a la tumba del poeta Wallace Stevens, por  quien siento un gran amor y... dicho sea de paso, descubrí en la revista  Sur que Borges ya lo había traducido en 1944. Es increíble que estando  en Buenos Aires, él lo haya encontrado en una fecha tan temprana.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-Permítame  decirle que Borges reseñó “At Swim Two Birds”, la primera novela del  irlandés Flann O’Brien, en 1938, seis meses después de su publicación en  Dublín, cuando casi nadie se había enterado sobre la existencia de ese  autor y de ese libro.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;-Sí, sé que esas cosas están saliendo a  la luz. Y es asombroso, porque en esa época no existía el New York  Review of Books, no había Internet, por lo que el mérito es todavía  mayor. A ver si me explico mejor: jamás diría que Buenos Aires en esa  época estaba alejada del mundo, pero convengamos que estaba más  concentrada en París que en los países de lengua inglesa. Por eso me  resulta tan asombroso lo de Borges. ¿Cómo hacía para descubrir esas  cosas? Porque puedo entender incluso que se interesara por Faulkner,  pero me intriga saber cómo descubrió a Wallace Stevens.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-¿Y usted, qué es lo que encuentra en Wallace Stevens? &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;-Me  fascina porque creo que era un filósofo –y no uno cualquiera– que  consiguió llevar muy bien su pensamiento a la poesía. Como usted sabrá  era un hombre de negocios, también un hombre de derecha. Y sin embargo,  nada de eso importa cuando uno lo lee… Bueno, se podría llegar a creer  que Stevens era cosmopolita porque, aparentemente sabía todo sobre la  vanguardia francesa, pero lo curioso es que nunca fue a Francia ni a  ningún otro lado. Sólo viajó a Cuba, donde vivía ese hombre, Julio Feo.  El y Stevens mantuvieron una correspondencia muy interesante. Las cartas  del cubano empezaban siempre con “Dear Don Wallacio” Y este Julio Feo,  que debió ser muy joven, le escribió sobre Proust. Stevens en su última  carta dice algo sobre una vaca en su jardín. Stevens buscaba el contacto  con la vida real. Y el joven de alguna manera se lo aportaba… En fin,  las ideas de Stevens me parecen muy interesantes; en cierto modo, una  ficción suprema. &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-Volviendo a “Tumbas de poetas y pensadores”…&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-Sí,  claro. Llegó un momento en que tenía diez fotografías de tumbas de  escritores famosos y me pregunté qué tal si hacía un libro con eso.  Había entonces que buscar dónde estaban esos poetas y pensadores. Por  ejemplo, yo había traducido a César Vallejo al neerlandés…&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;-Sé que tradujo a varios poetas… A Antonio Machado, a Jaime Gil de Biedma, del italiano lo traduje a Cesare Pavese… &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-Pero volvamos a Vallejo.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;-Sí,  Vallejo también No todos sus libros, pero sí muchos poemas. ¿Y dónde  estaba Vallejo? Me puse a buscar. Yo sabía que había vivido y muerto en  París, pero, ¿dónde estaba enterrado? ¿Y dónde estaban Strindberg o  Pushkin? Fui averiguando esas cosas poco a poco.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-¿Qué observó de particular en las tumbas? &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;-Diría  que hay algo así como dos especies de tumbas. En las tumbas de los que  yo llamo “escritores latinos” siempre hay algo así como altares  animistas. En la tumba de Vallejo, que está en el cementerio de  Montparnasse –el mismo cementerio donde está Julio Cortázar– había un  lápiz, papel y, por curioso que parezca, guantes de lana. En la tumba de  Cortázar alguien había puesto una botella de ajenjo. En la de Samuel  Beckett –que no es latino, pero que para mí pertenece a ese grupo– había  un libro. Y uno se pregunta qué piensa la gente. ¿Que a la medianoche  sale Beckett y recoge el libro? Y Antonio Machado… Ah, Machado está en  Colliure, en el sur de Francia. Delante de su tumba hay un buzón de  cartas. Es un buzón oficial y, como cuando fui no había nadie, pude  abrirlo un poquito. Había por lo menos unas diez cartas. Entonces, ¿qué  piensa la gente que le deja cartas a Machado? ¿Qué las va a leer? &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-¿Cuáles son las otras tumbas, ésas que no son “latinas”? &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;-Las alemanas, por ejemplo. &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-¿Y cuál es su teoría respecto de las diferencias que hay entre las tumbas “latinas” y las “alemanas”? &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;-No  tengo una teoría, aunque diría que los alemanes –tanto los católicos  como los protestantes–  no son propensos al animismo. Esas tumbas  alemanas son más severas. Pero quizás la nomenclatura se preste a error,  ¿no? Vea Eugenio Montale, por ejemplo. A pesar de que Montale es  italiano y, por lo tanto, católico y latino, su tumba está en un muro y,  en consecuencia, no puede hacerse nada con ella. &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-¿Qué otras cosas registró? &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;-Los  malentendidos. La tumba de Joseph Brodsky, por ejemplo, en el  cementerio que hay en la isla de San Michele, cerca de Venecia. Ahí  había una cruz católica, pero Brodsky era judío. Con Elías Canetti pasó  lo mismo, en su tumba había una cruz. Y, fíjese, la segunda vez que  fuimos a ese cementerio, un año más tarde, las cruces habían  desaparecido y las tumbas tenían lápidas comunes.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-Entiendo que la tumba de Brodsky no está lejos de la tumba de Ezra Pound.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;-Efectivamente, Brodsky está cerca de Pound y Canetti está muy cerca de Joyce.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-Es la división del inframundo.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;-Usted  sabe que Canetti estaba furioso porque se tenía que morir. Realmente  furioso. Y se nota en su firma, que es la que usaron para su lápida.  También, en el caso de Robert Graves usaron su firma para la lápida.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-¿Borges dónde entra? &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;-Bueno,  la tumba de Borges, que está en el cementerio de Plainpalais, en  Ginebra, tiene apenas una lápida. Lleva una inscripción en anglosajón.  El que me tradujo lo que dice fue Alberto Manguel.  &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-¿Sabe que acaba de salir un libro justamente sobre ese tema? Se llama “Siete guerreros nortumbrios” y es de Martin Hadis.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Tengo  que tener ese libro también. Desde que llegué, ya me compré un libro  sobre los familiares ingleses de Borges. Creo que se llama Literatos y  excéntricos: los ancestros ingleses de Borges… &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-Es del mismo autor.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;-Debe  de estar obsesionado con Borges, ¿no? Pero esa gente siempre es  interesante... ¿Sabe que en el libro de Bioy Casares sobre Borges se  dice que, cuando Borges supo que se iba a morir rezó el padrenuestro en  anglosajón, en inglés antiguo, después en francés y después en español.  Dice eso. No sé de dónde sacó Bioy esa información. Dice que le llegó a  través de un Jean-Pierre Bernès, que fue el editor de las obras  completas publicadas por La Pléiade.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-¿En qué otros lugares estuvo buscando tumbas? &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;-En  Samoa, para ver la tumba de Robert Louis Stevenson. Aprovechamos que  estábamos en Japón. Desde allí fuimos a Tonga, que es donde se encuentra  el extremo horario internacional. Por lo tanto, si usted vuela de Fidji  a Tonga, son dos horas de vuelo. Pero si va de Tonga a Samoa, saliendo a  las 4 de la tarde, llega a las 6 de la tarde del día anterior. Curioso,  ¿no? &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-Sin duda.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;-La cuestión es que a Samoa  fuimos sólo por Stevenson. Su tumba está en una montaña. Hasta allí  cargaron el ataúd los aborígenes, atravesando la selva, trabajo que  debió haber sido terrible. &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-Y que bien podría ser una escena de una de las novelas de Stevenson.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;-Pero  la vista que tiene Stevenson desde donde está enterrado vale la pena.  Es magnífica. Allá arriba, Stevenson está solo. De hecho, son varios los  que están solos y sus tumbas son las más fáciles de fotografiar. Porque  fotografiar tumbas es difícil, ya que la mayoría tiene otras tumbas a  su alrededor que insisten en querer salir en las fotos. A partir de la  disposición de las tumbas se podría hacer una especie de sociología de  la muerte.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-¿Qué otros están solos?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;-Por  ejemplo, Baruj Spinoza, Paul Claudel y el vizconde de Chateaubriand. De  este último tengo una anécdota. Resulta que él no quería su nombre en la  tumba porque,  por vanidad, pensaba que todo el mundo lo conocería.  Pero yo vi que había franceses que llegaban y leían en la placa que hay  junto a la tumba: “Aquí descansa un gran escritor francés. Respetad su  silencio”. Y esas personas que estaban ahí se preguntaban de quién era  la sepultura. Y no va uno y dice: “Ah, yo sé. Es la tumba de  Maupassant”. Y yo pensé: “Bien hecho, esa es la recompensa a la  vanidad”.&lt;br /&gt;Nooteboom me cuenta que en el libro hay unas ochenta y  tres tumbas, ordenadas por orden alfabético, y me aclara que faltan  muchos. Cuando le pregunto por qué, me dice que por decisión de su  editor alemán, quien le dijo que, dado que era un libro grande, con buen  papel y buena impresión, iba a ser muy caro y nadie lo iba a poder  comprar. “Entonces, paramos –me aclara–. Pero vamos a hacer un segundo  libro.” &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-¿Va a seguir viajando por el mundo como hasta ahora?  &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;-Sí, claro. Toda mi vida viajé por el mundo. Empecé de joven, haciendo dedo por Europa. &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-Justamente  ahí quería llegar. Usted ha escrito mucho sobre el hecho de ser  europeo. ¿Es consecuencia de su conocimiento empírico del mundo o algo a  lo que llegó luego de una larga elaboración intelectual?&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;-Para  contestarle tengo que ir más atrás y contarle algo que ya conté en  varias oportunidades. El 10 de mayo de 1940 se produjo un bombardeo  terrible muy cerca de nuestra casa. Como vivíamos al lado de un  aeropuerto militar y mi padre era curioso, puso una silla en el balcón  para ver el fuego sobre Rótterdam a lo lejos y a los paracaidistas que  descendían sobre Holanda. Miraba como si aquello fuese un teatro y ante  nosotros todo era devastación. Yo, que tenía 6 años, tuve mucho miedo,  pero sobrevivimos. Sin embargo, a poco de terminar la Segunda Guerra  Mundial, mi padre murió durante un bombardeo inglés sobre La Haya, que  era donde vivíamos. Yo no estaba presente porque en el invierno de 1944  en las ciudades se pasaba mucha hambre y me habían mandado al campo con  mi madre. Mi padre se murió a consecuencia de las heridas. Para cuando  terminó la guerra, yo tenía 11 años y podía entender ciertas cosas.  Después, viajando por mi cuenta, conocí Europa. Vi las ruinas de lo que  había sido Alemania y descubrí que muchos no alcanzaban a comprender las  consecuencias de lo que había pasado y de lo que habían hecho. No  podían hacer el duelo. Lo único que podían hacer era decir: no lo  sabíamos, no lo hicimos, no fui yo. Hasta que lentamente la cosa  decantó. Y debo decir que ahí los alemanes resultaron ejemplares viendo  lo que pasó y lo que sus padres o sus abuelos habían hecho. Fue entonces  cuando surgió la idea de Europa para no repetir los errores de  Versalles, que los castigó reduciéndolos a nada, lo que en su momento  había dado origen a Hitler. Sin embargo, para entonces había una mitad  de Europa que ahora estaba excluida. Tuve también otra experiencia que,  diría, me forjó. Una noche de 1956 me encontré con dos fotógrafos,  periodistas que me dijeron: “Hay una revolución en Hungría, ¿quierés  venir? Tenés 10 minutos. Yo también era periodista y escritor en  ciernes, y no pude rechazar la invitación. Cuando llegamos, lo que vi me  cambió la vida y mi visión política. Ver a esos agentes de la policía  secreta, mutilados  en el suelo con dinero en la boca y la gente que los  escupía. Y nosotros sabíamos que los rusos vendrían… Yo había sido  izquierdista y estaba acostumbrado a estar del otro lado, pero después  ocurrió eso. Recuerdo que hubo una reunión del sindicato de escritores  que querían echar a un escritor comunista. Entonces les dije: están  cometiendo el mismo error que ellos. Yo sabía que cuando los rusos  cerraran la frontera estarían allí durante años. Y después, los cuerpos  mutilados y los muertos en medio del movimiento de camiones y de  soldados soviéticos que cerrarían el país por treinta años, mientras la  OTAN y los Estados Unidos permanecían quietos. Haber visto eso y mi  estancia en Berlín del Este, contribuyeron a que perdiera la inocencia.  Después discutí muchísimo con mis amigos de izquierda. &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-Usted me ha hablado del norte de Europa. ¿Cuándo descubrió el sur y qué le significó ese descubrimiento? &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;-Europa  era un lugar triste cuando yo tenía 17 años y empezaba a viajar.  Todavía estaba destruida, gris. Y yo empecé a hacer dedo. Recuerdo que  fui a Arles y a Provenza –eso lo cuento en mi primera novela, un libro  que ahora veo como muy inocente– y me dije que era así como había que  vivir. Había luz, la comida. Y fui a Italia, que me pareció fantástica,  una suerte de opera bufa. Y después a España que me enamoró a pesar de  Franco. Ya ve, tengo de verdad una identidad europea.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-Sí, pero, ¿en qué consiste? &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;-En  una serie de datos comunes que hacen que, cuando leo un diario en  Italia, siendo holandés, sepa de qué se trata. También en poder leer a  Franz Kafka, a Milan Kundera, o a Sandor Marai sobre una base de  conocimiento compartido. Esa Europa, que los políticos torpemente  quieren vender como si se tratara de algo excepcional, siempre existió.  Voltaire hacía imprimir sus libros en Holanda y Mozart tocaba en París.  Entonces, Europa, su idea como conexión cultural, siempre existió. Eso  fue lo que les permitió a los políticos establecer una Comunidad  Europea.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-¿Y qué lugar les quedó a los artistas y a los intelectuales? &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;-Siempre  pensé en las palabras del poeta estadounidense Robert Lowell después de  haber sido invitado a la Casa Blanca por Kennedy: “Sólo nos usaron como  decoración para la vidriera”. Eso es lo que hicieron y hacen los  políticos. Si no, fíjese cuál es el presupuesto para cultura en la  mayoría de los países de Europa. Y en la actualidad, claro, la única  cuestión real parece ser el dinero.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-¿Qué pasó con su libro “Cómo ser europeos”? &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;-Mi libro no fue entendido. Fue leído simplemente como un cuento de hadas. No sé si usted leyó En las montañas de Holanda . &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-No. No lo he leído.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;-Es  un libro anterior, que no es político para nada. Es, precisamente,  sobre el norte y el sur, pero esta vez sí con la forma de un cuento de  hadas. Transformé a Holanda en un gran país que llegaba hasta los  Balcanes, basándome en “La Reina de la Nieve”, un cuento de hadas de  Hans Christian Andersen. Traté de escribir una parábola sobre el norte y  el sur, uno híper organizado y desarrollado y el otro, caótico y  atrasado. Digamos que en todas partes hay un norte y un sur. Ahora, en  España, los catalanes no quieren pagar por los andaluces, y los  italianos de la Liga del Norte no quieren pagar por los italianos de  Sicilia. Alemania no quiere pagar por los griegos y en Holanda o Suecia  surgen movimientos de ultraderecha que refiriéndose a los vecinos del  sur, dicen: “No nos gusta esta gente. ¿Por qué tenemos que ayudarlos?”.&lt;br /&gt;Durante  la charla, que transcurre en inglés, Nooteboom pasa insensiblemente de  una lengua a la otra. Como buen holandés, habla varios idiomas y cita en  francés y en alemán, hace acotaciones en castellano, pero sólo escribe  en neerlandés. &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-Usted escribe en un idioma minoritario y ha sido traducido a muchísimos idiomas.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;-En castellano mis libros fueron publicados por la española Siruela… &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-Y son carísimos…&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;-…razón  por la cual, ahora que he pasado a De Bolsillo en Random House, resultó  más accesible al bolsillo de los argentinos y van a poder leerme.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-Puedo entender que la narrativa y el ensayo pasen bien de una lengua a otra. Pero, ¿qué pasa con la poesía? &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;-La  poesía también ha sido traducida. Hay un libro, Así pudo ser , que he  traído, pero que no está en América Latina. En Bogotá, leí de ese libro  de poesía en la Casa Silva y les pregunté a mis amigos cómo les sonaba.  Me dijeron que las traducciones les parecían bellas.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-Sé que, además de haber leído en Bogotá, también estuvo en el Festival de Poesía de Medellín.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;-Una  curiosa experiencia. Leí ante cuatro mil personas, lo que, para alguien  como yo, que soy un poeta de cámara, resulta excesivo. Recuerdo que  había un poeta turco que leyó algo sobre el Che Guevara y desató una  ovación de la multitud. Pura demagogia. Agradezco la invitación que me  hicieron, pero me siento más cómodo en otro ámbito.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-¿Todos sus poemas pueden ser traducidos? &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;-No.  Sé que muchos son intraducibles debido a los dobles sentidos. Podría  explicarlos, pero no sé si la poesía debe ser explicada… Ahora encontré  una nueva editorial en España, llamada Calembour, y me van a traducir un  libro de poemas en prosa llamado Autorretrato de (un) otro . Los  españoles dicen que mis poemas pasan bien, pero es muy difícil juzgar.  Creo que el estilo en otro idioma es una proposición difícil. Mi nuevo  traductor se llama Fernando de la Banda, es un académico, es profesor de  holandés o algo así y a mí me parece muy bueno.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-Supongo que su éxito debe tener origen en alguna traducción afortunada.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;-Efectivamente.  Mi vida cambió cuando los alemanes empezaron a publicarme. Un editor  alemán convirtió a uno de mis libros en lo que la gente quería leer. Los  editores de España, Francia e Italia han sido constantes. Ahora,  supongo, también me podrán leer en la Argentina.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-Usted ya vino varias veces al país.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;-Sí.  De hecho, mi último libro trata en parte sobre la Argentina. Ya salió  en Holanda, pero todavía no ha sido traducido. Es sobre un viaje en  barco desde Valparaíso, hasta Montevideo, rodeando el Cabo de Hornos.  Vale decir, estuvimos en Ushuaia. También, en Río Gallegos. Y nos  conmovió tanto Ushuaia que, cuando dejamos el barco volamos de nuevo a  Ushuaia y alquilamos un auto para viajar hasta Purmamarca. &lt;br /&gt;&lt;strong&gt;-¿En qué circunstancias transcurrió ese viaje? &lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;-Son  las ventajas de ser famoso en Alemania. Me pidieron que diera dos  conferencias en un crucero de los antiguos, no en esos de lujo que  parecen hoteles flotantes. Lo hice con mi amigo Rûdiger Safranski. El  escribió una biografía de Heidegger. Dimos juntos una charla y dos por  separado para unas 25 personas. Eso pagó todo el viaje. Estuvimos aquí  un tiempo. Recuerdo haber visto mi libro Rituales  en español, en  versión de tapa dura. Costaba 42 dólares y yo pensé: “Nadie va a  comprarlo”. Yo era muy caro en ese momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;FICHA&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;III Festival Internacional de Literatura de Buenos Aires&lt;br /&gt;Fecha: del 9 al 18 de septiembre &lt;br /&gt;Participan: John Coet zee, Cees Nooteboom, Luis Chitarroni, Andrés Barba, Kjell Askildsen y Luis Sepúlveda, entre otros.&lt;br /&gt;Informes : www.filba.org.ar&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7589026591216313091-1247461594016063424?l=huespedesdepaso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/feeds/1247461594016063424/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/08/cees-nooteboom.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/1247461594016063424'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/1247461594016063424'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/08/cees-nooteboom.html' title='CEES NOOTEBOOM'/><author><name>Carlos Liendro</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_TPyHstoMVTA/STxVEwPbdzI/AAAAAAAAAJY/2aEuMVs0enw/S220/albert-einstein.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7589026591216313091.post-5954821404499239906</id><published>2011-08-29T11:21:00.000-07:00</published><updated>2011-08-29T11:21:44.936-07:00</updated><title type='text'>LOS PREMIOS</title><content type='html'>&lt;h1&gt;Después de 11 años, vuelven a entregar los Premios Nacionales&lt;/h1&gt;&lt;h2&gt;Los reconocimientos deben ser anuales y el Gobierno  los repone en su octavo año de gestión. Consisten en 50 mil pesos y una  pensión equivalente a cinco jubilaciones mínimas.&lt;/h2&gt;&lt;h4&gt;POR  	&lt;em&gt;GUIDO CARELLI LYNCH&lt;/em&gt;  	  	 	&lt;/h4&gt;&lt;div class="bd"&gt; 			 				 				 				 				 &lt;div class="mg"&gt;&lt;div class="ui-tabs ui-widget ui-widget-content ui-corner-all" id="re-news-media"&gt;&lt;div class="pane-news-media ui-tabs-panel ui-widget-content ui-corner-bottom" id="re-news-media_img"&gt; 			&lt;div class="news-gallery"&gt; 				&lt;div class="items"&gt; 					 					 						 							 									 									 										&lt;div class="item"&gt; 											 											 											 												 												&lt;a alt="DIPLOMA. Diana Bellesi, anoche, feliz con el premio y su pensión." class="re-modal-nws cboxElement" height="563" href="http://www.revistaenie.clarin.com/rn/literatura/DIPLOMA-BELLESI-ANOCHE-PREMIO-PENSION_CLAIMA20110826_0185_8.jpg" rel="nws_gallery" title="DIPLOMA. Diana Bellesi, anoche, feliz con el premio y su pensión." width="750"&gt; 													 													 &lt;img alt="DIPLOMA. Diana Bellesi, anoche, feliz con el premio y su pensión." height="296" src="http://www.revistaenie.clarin.com/rn/literatura/DIPLOMA-BELLESI-ANOCHE-PREMIO-PENSION_CLAIMA20110826_0185_22.jpg" width="526" /&gt; 				 												&lt;/a&gt; 											 							 										&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="ft-news-gallery"&gt; 				 				&lt;div class="epiGal"&gt;DIPLOMA. Diana Bellesi, anoche, feliz con el premio y su pensión.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;ul class="tags"&gt;&lt;li&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;em&gt;Etiquetado como:&lt;/em&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.revistaenie.clarin.com/rn/tema/premios_nacionales.html" rel="tag"&gt;Premios Nacionales&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;div class="mr"&gt; 				 					 					 					 				 					 					 					 					&lt;div class="news-related"&gt; 	        			&lt;h3&gt;MÁS INFORMACIÓN&lt;/h3&gt;&lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.revistaenie.clarin.com/rn/literatura/premios-nacionales-bellesi-parodi-gruner-spregelburd-dagfal_0_542945937.html" title="Premios Nacionales: Ganadores y obras"&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;Premios Nacionales: Ganadores y obras&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.revistaenie.clarin.com/rn/literatura/premios-nacionales_0_542945936.html" title="Un premio de casi cien años"&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;Un premio de casi cien años&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="mt bb-article-body"&gt; 					Tenía que ser ella. Sentada en la tercera fila de las sillas del  público en general, y no de los premiados, en el primer piso del Palais  de Glace, la poeta Diana Bellessi explicó en pocas palabras la  importancia de los Premios Nacionales que ayer volvieron a entregarse  después de once años. “Los artistas estamos acostumbrados a los honores,  pero no al dinero. Este premio está dotado no sólo con el dinero  puntual, sino con una pensión que tranquiliza y celebro”, explicó la  flamante ganadora del Premio Nacional de Poesía, que no se otorgaba  desde 1994, cuando lo ganó Juan Gelman. &lt;br /&gt;Los primeros premios  reciben 50 mil pesos y una pensión vitalicia equivalente a 5  jubilaciones mínimas; los segundos, $30 mil y los terceros $17 mil.&lt;br /&gt;La  ceremonia comenzó 45 minutos tarde, a las 19.45. Tom Lupo fue el  encargado de moderar el encuentro. Entre los más de 300 presentes se  mezclaban jurados como el psicoanalista Germán García y amigos de los  premiados, como el editor Luis Chitarroni o la escritora Ana María Shua.&lt;br /&gt;El  director de Industrias Culturales de la Nación, Rodolfo Hamawi,  reconoció el retraso de los Premios Nacionales: “Antes hubo otras  prioridades. Se trabajó en la federalización de la cultura, en  industrias culturales. Era una deuda de la Nación con sus creadores.  Ahora podemos decir que están vigentes otra vez”. Y anticipó que las  disciplinas premiadas el próximo año serán “Literatura infantil”,  “Comedia musical e infantil”, “Jazz y melódico” y “Ensayo filosófico y  pedagógico”.&lt;br /&gt;Rafael Spregelbrud, ganador del Premio Nacional al  mejor Texto Dramático, festejó: “hay veces que los premios no se  entienden, pero en éste los jurados son colegas que conozco y admiro”,  señaló para refererise a Alejandro Tantanian y Mauricio Kartun, entre  otros.&lt;br /&gt;Eduardo Grüner, ganador por el mejor Ensayo Político, dijo  que “los Premios Nacionales siempre fueron una política de Estado y por  eso celebro que hayan regresado. Nunca deberían haberse dejado de  otorgar”.&lt;br /&gt;José Castiñeira de Dios, director nacional de Artes y   el ministro Coscia recordaron al músico y compositor Chango Farías  Gómez, que falleció el martes y era uno de los jurados de de Tango y  Folclore. Lo mismo hizo la ganadora de ese rubro, Teresa Parodi, antes  de subir a recibir el último galardón de la noche. Y luego expresó su  alegría por el regreso del premio, “porque elige la calidad y tiene un  jurado de excelencia”.&lt;br /&gt;El brindis del final, amenizado por el cuarteto Gran Tango.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7589026591216313091-5954821404499239906?l=huespedesdepaso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/feeds/5954821404499239906/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/08/los-premios.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/5954821404499239906'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/5954821404499239906'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/08/los-premios.html' title='LOS PREMIOS'/><author><name>Carlos Liendro</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_TPyHstoMVTA/STxVEwPbdzI/AAAAAAAAAJY/2aEuMVs0enw/S220/albert-einstein.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7589026591216313091.post-3075983183395274609</id><published>2011-08-27T13:20:00.000-07:00</published><updated>2011-08-27T13:20:41.250-07:00</updated><title type='text'>Entrevista a Manuel Rivas</title><content type='html'>&lt;table cellpadding="0" cellspacing="0" class="table_elargentino"&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;&lt;td bgcolor="#F2F2F2" width="30"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt; &lt;td bgcolor="#F2F2F2" width="1"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt; &lt;td bgcolor="#F2F2F2" width="45"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt; &lt;td bgcolor="#F2F2F2" width="1"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt; &lt;td bgcolor="#F2F2F2" width="70"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt; &lt;td bgcolor="#F2F2F2" width="1"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt; &lt;td bgcolor="#F2F2F2" width="150"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt; &lt;td bgcolor="#F2F2F2" width="1"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt; &lt;td bgcolor="#F2F2F2" width="80"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt; &lt;td bgcolor="#F2F2F2" width="1"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt; &lt;td bgcolor="#F2F2F2" width="77"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt; &lt;td bgcolor="#F2F2F2" width="1"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt; &lt;td bgcolor="#F2F2F2" width="50"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt; &lt;td bgcolor="#F2F2F2" width="1"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt; &lt;td bgcolor="#F2F2F2" width="36"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt; &lt;td bgcolor="#F2F2F2" width="1"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt; &lt;td bgcolor="#F2F2F2" width="70"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt; &lt;td bgcolor="#F2F2F2" width="1"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt; &lt;td bgcolor="#F2F2F2" width="100"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt; &lt;td bgcolor="#F2F2F2" width="1"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt; &lt;td bgcolor="#F2F2F2"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/td&gt; &lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt; &lt;/table&gt;&lt;span class="volanta"&gt;&lt;/span&gt;         &lt;br /&gt;&lt;h2 class="title"&gt;“Para hablar del pasado la novela tiene la audacia que no tiene la Historia”&lt;/h2&gt;&lt;span class="fecha_edicion"&gt;&lt;/span&gt;          &lt;br /&gt;&lt;div style="border-top: 1px solid #E1E1E1; margin-top: 8px; position: relative;"&gt;&lt;div class="main-image"&gt;&lt;img alt="" class="imagecache imagecache-Story-img-main imagecache-default imagecache-Story-img-main_default" height="199" src="http://tiempo.elargentino.com/sites/default/files/imagecache/Story-img-main/08/27/2011_-_0038/1314416338-/untitled-19.jpg" title="" width="300" /&gt;        &lt;/div&gt;&lt;span class="submitted"&gt;Por &lt;span class="authors"&gt;&lt;a href="http://tiempo.elargentino.com/autores/sergio-di-nucci"&gt;Sergio Di Nucci&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="copete"&gt;Considerado como uno de los máximos  exponentes de la literatura gallega, el escritor visitó la Argentina  para participar de un seminario sobre historia y literatura. La Guerra  Civil Española está en el centro de su narrativa. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&amp;nbsp;          &lt;span class="content"&gt;Considerado uno de los mayores escritores  actuales de la narrativa gallega y, por refracción, de España, Manuel  Rivas nació en La Coruña en 1957. Sus obras han sido adaptadas al cine  con éxito: La lengua de las mariposas (concebida a partir de su novela  ¿Qué me quieres, amor?) o El lápiz del carpintero. Pero Rivas, además,  es ensayista, novelista, poeta, ambientalista, y colabora en el diario  El País de Madrid. Sus obras breves son Ella, maldita alma (Ela, maldita  alma) (1998), La mano del emigrante (2002), y Las llamadas perdidas  (2003). Ha recibido premios su obra teatral El héroe (2005). Rivas, que  ha escrito que “la novela tiene la audacia que no tiene la Historia para  hablar del pasado”, vino a hablar sobre las relaciones peligrosas, y  las afinidades entre historia y literatura, en el marco del seminario  dirigido por el escritor argentino Alberto Manguel en la Universidad  Nacional de San Martín (UNSAM).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;–En tus novelas no dejás de remitirte a la Guerra Civil. ¿Por qué el tema sigue siendo importante? &lt;br /&gt;–Porque  yo creo que en España no solucionamos el problema de Antígona: enterrar  a nuestros muertos. El primer mandato ético no se ha cumplido: seguimos  deso-bedecido ese mandato: las leyes humanas no pueden prevalecer sobre  las divinas. Esto aparece en la Ilíada, cuando Aquiles maltrata el  cuerpo de Héctor, y una asamblea de dioses dictamina que esto no puede  ser así, que el cuerpo de Héctor debe ser entregado a sus pares, a su  familia. Es la primera lección ética que aparece en la literatura. Y en  España, eso no se cumplió, aún estamos con el complejo de Creonte. Hay  que gente que, aun hoy, dice que no hay que mirar el pasado. Que no hay  que ocuparse de la guerra (pero cuando se les pregunta a ellos qué es lo  que quieren, dicen: “La época de los reyes católicos, ¡hombre!” En  términos psiquiátricos, esto se llama amnesia retrógrada, esas personas  que deciden borrar una parte de su vida. Y quieren imponernos una  amnesia retrógrada. Y sin embargo es necesario seguir investigando ese  período. Yo creo que ahí está nuestra novela negra, nuestra novela  policial… Ha sido, por último, la nuestra, una guerra que contiene las  guerras del pasado y las de futuro. Por eso concitó tantos intereses, y  tanto interés planetario. Una guerra que es también la derrota de la  humanidad: no olvidemos que en el bombardero de Guernica se utilizó por  primera vez el napalm. Se bombardea conscientemente a civiles, se  producen desapariciones masivas, ya no se mata y se entierra, el  adversario desaparece: y en España tenemos más de 100 mil desaparecidos.  No se trata de mirar el pasado como objeto de taxidermia histórica, de  algo ya perdido en la noche de los tiempos, sino como algo que todavía  da que pensar sobre nosotros mismos, sobre nuestro tiempo. Porque lo  interesante es que allí se juntaron todos los vientos.&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;br /&gt;–Escribiste:  “El Iluminismo y el galleguismo han sido derrotados, pero no sus  ideas.” ¿A qué te referís, concretamente con esa frase?&lt;br /&gt;–En gran  parte los ideales del Iluminismo y el galleguismo son comunes. A veces  predomina la visión equivocada de que los términos son contradictorios.  Que el galleguismo es una reivindicación local, por lo tanto  reaccionaria. Para entender las cosas, es preciso un esfuerzo en la  comprensión y el conocimiento. Lo decía Miguel Torga, gran escritor  portugués: lo universal es lo local sin paredes. Por eso es posible  pensar el mundo desde Galicia, porque sólo se puede amar la humanidad si  se ama lo local. Galicia renació en la Argentina, y sobrevivió en la  diáspora. Aquí se desarrolló la cultura, el arte, hubo un enorme  desarrollo editorial: aquí murió, por ejemplo, Daniel Castelao, que  publicó lo que es considerado la “Biblia gallega”, un libro clave para  entender el galleguismo. Los ilustrados gallegos inician el movimiento  gallego: los valores no valen si sólo son abstracciones. Los ideales de  la Ilustración fueron retomados por los gallegos, para aplicarlos en  Galicia y con vocación internacional. Esa mirada nos conecta con los  tiempos de hoy: el lema de pensar globalmente y actuar localmente.&amp;nbsp; &lt;br /&gt;–Existe  una tolerancia que es del todo gallega, lo que lleva a que aun hoy, en  la Argentina, con vastas comunidades gallegas, se hagan chistes sobre  gallegos en base a un estereotipo descalificador, y no haya una  impugnación institucional, legalista, como sí ocurre con otros grupos  humanos, a otra comunidades.&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;br /&gt;–El humor y la tolerancia, sí. Ahora  bien, como decía Mark Twain, y lo repetía Castelao, detrás de un gran  humor, hay un gran dolor. Pero respecto de la tolerancia, están por  ejemplo la poesía de los siglos XII y XIII, redescubierta recién a  finales del siglo XIX, que es una joya de la literatura universal. Y ahí  hay poemas, los cancioneros gallegos, con temas, uy, altamente  pornográficos… Es un país el de Galicia que tiene fama de tristeza, pero  hombre, la melancolía no es tristeza. La melancolía es tener nostalgia  del futuro, o de lo que tenemos pero de lo que no podemos tener, el  ansia de querer cambiar: no es sólo un sentimiento del pasado. La  cultura gallega es la retranca, el responder con preguntas, que tiene  razones históricas. Es una mente, la de los gallegos y gallegas, muy  abierta, que refleja una tolerancia sobre el otro. Fíjate que el himno  gallego es el único en el mundo que enlaza interrogantes. Los himnos son  cantos de guerra, de honor, bélicos, viriles. El himno gallego encadena  preguntas, como qué dicen los árboles, qué es lo que está pasando. Esos  interrogantes nos conectan con una tradición muy viva, la del  panteísmo, que, dando un salto en el tiempo, nos lleva al ecologismo. La  naturaleza no es “lo otro”, la otra mitad, sino que es parte de  nosotros. Cuando se muere una luciérnaga, se muere también algo en  nosotros. &lt;br /&gt;–A algunas personas reivindicar la lengua catalana o  gallega les parece una actitud separatista que no se corresponde con los  tiempos que vivimos.&lt;br /&gt;–A mí, escribir en gallego me lleva a celebrar  el respeto por todas las lenguas. Se habla mucho del cosmopolitismo,  pero creo que en eso hay mucho de lo que podríamos llamar “cosmopaleto”:  la persona que se cree ciudadano del mundo, pero ignora todo, incluso  lo que ocurre en la calle de al lado. Las lenguas, además, están hechas  para abrazarse, para entenderse. Lo que sería un gran acto de ignorancia  es desentenderse de las palabras que te rodean. “No eran dóciles al  imperio de mi voz”, dicen que dijo un hombre que les cortó las orejas a  indígenas que no querían aprender otra lengua. El amor por Galicia, su  cultura, su lengua no proviene de una perspectiva excluyente-egoísta. Y  fíjate que el lema en Galicia ha sido: “Galicia, célula de la  Humanidad”. Además no puede ser de otra forma, en un país que existe por  fuera de Galicia. Buenos Aires, de hecho, fue nuestra tierra prometida.  Las ideas de modernidad, de redención, de libertad, de igualdad y  fraternidad, son aplastadas en el 36 y la gente que consigue escapar, se  establece en Buenos Aires porque había un hábitat que los acogió, sobre  todos las comunidades ya instaladas. Galicia se murió, literalmente, no  se podían publicar libros en gallego, y aquí en cambio estaban los  mejores escritores, se fundan editoriales y revistas. Y sobrevive  Galicia aquí. ¡La primera vez que yo leo la Biblia Gallega fue por un  inmigrante gallego que la trajo a Galicia en una maleta, oculta, en  doble fondo!&amp;nbsp; &amp;lt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;     &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7589026591216313091-3075983183395274609?l=huespedesdepaso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/feeds/3075983183395274609/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/08/entrevista-manuel-rivas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/3075983183395274609'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/3075983183395274609'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/08/entrevista-manuel-rivas.html' title='Entrevista a Manuel Rivas'/><author><name>Carlos Liendro</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_TPyHstoMVTA/STxVEwPbdzI/AAAAAAAAAJY/2aEuMVs0enw/S220/albert-einstein.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7589026591216313091.post-6864491444863799541</id><published>2011-08-15T11:34:00.000-07:00</published><updated>2011-08-15T11:34:14.169-07:00</updated><title type='text'>50 AÑOS del fallecimiento de Hemingway</title><content type='html'>&lt;h3&gt;&lt;span class="mw-headline" id="Primera_Guerra_Mundial"&gt;Primera Guerra Mundial&lt;/span&gt;&lt;/h3&gt;Los &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Estados_Unidos" title="Estados Unidos"&gt;Estados Unidos&lt;/a&gt; habían entrado en &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Primera_Guerra_Mundial" title="Primera Guerra Mundial"&gt;guerra&lt;/a&gt; el 6 de abril de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/1917" title="1917"&gt;1917&lt;/a&gt;, y Ernest no quería perderse la ocasión de seguir al Cuerpo de Expedición Americano, como hicieron &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/John_Dos_Passos" title="John Dos Passos"&gt;John Dos Passos&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/William_Faulkner" title="William Faulkner"&gt;William Faulkner&lt;/a&gt; o &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/F._Scott_Fitzgerald" title="F. Scott Fitzgerald"&gt;F. Scott Fitzgerald&lt;/a&gt;.  Debido a un defecto en el ojo izquierdo, fue excluido como combatiente.  Consiguió que lo admitieran como conductor de ambulancias de la &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cruz_Roja" title="Cruz Roja"&gt;Cruz Roja&lt;/a&gt; y desembarcó en Burdeos a finales de mayo de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/1918" title="1918"&gt;1918&lt;/a&gt;, para marchar a &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Italia" title="Italia"&gt;Italia&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;div class="thumb tleft"&gt; &lt;div class="thumbinner" style="width: 152px;"&gt;&lt;a class="image" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Hemingway_Ambulance.jpg"&gt;&lt;img alt="" class="thumbimage" height="241" src="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/f/f3/Hemingway_Ambulance.jpg/150px-Hemingway_Ambulance.jpg" width="150" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div class="thumbcaption"&gt; &lt;div class="magnify"&gt;&lt;a class="internal" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Hemingway_Ambulance.jpg" title="Aumentar"&gt;&lt;img alt="" height="11" src="http://bits.wikimedia.org/skins-1.17/common/images/magnify-clip.png" width="15" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;El joven Hemingway a bordo de una ambulancia en la I Guerra Mundial.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;El 8 de julio de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/1918" title="1918"&gt;1918&lt;/a&gt;  fue herido de gravedad por la artillería austriaca. Con las piernas  heridas y una rodilla rota, fue capaz de cargarse a hombros un soldado  italiano para ponerlo a salvo. Caminó 40 metros hasta que se desmayó. La  heroicidad le valió el reconocimiento del gobierno italiano con la  Medalla de Plata al Valor. Estuvo a punto de perder su pierna de no  mediar la intervención de una enfermera, &lt;a class="new" href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Agnes_von_Kurowsky&amp;amp;action=edit&amp;amp;redlink=1" title="Agnes von Kurowsky (aún no redactado)"&gt;Agnes von Kurowsky&lt;/a&gt;, con quien comenzó una relación sentimental (ella era mayor que él). Durante su recuperación en el hospital de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Mil%C3%A1n" title="Milán"&gt;Milán&lt;/a&gt;,  se enamoró de la joven enfermera y le pidió matrimonio, sin embargo, él  regresó a su país, y aunque la esperó, nunca se casaron. Este hecho  afectaría de por vida a Hemingway.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="editsection"&gt;&lt;/span&gt; &lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt;&lt;span class="mw-headline" id="Entreguerras:_Par.C3.ADs_y_la_Generaci.C3.B3n_Perdida"&gt;Entreguerras: París y la Generación Perdida&lt;/span&gt;&lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="mw-headline" id="Entreguerras:_Par.C3.ADs_y_la_Generaci.C3.B3n_Perdida"&gt;&amp;nbsp;&lt;/span&gt; &lt;br /&gt;Hemingway regresó a &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Estados_Unidos" title="Estados Unidos"&gt;Estados Unidos&lt;/a&gt; en enero de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/1919" title="1919"&gt;1919&lt;/a&gt;, reanudando su trabajo como periodista en el &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Toronto_Star" title="Toronto Star"&gt;Toronto Star&lt;/a&gt; y como redactor del mensual &lt;i&gt;Cooperative Commonwealth&lt;/i&gt;. Se casó con Elizabeth Hadley Richardson, quien era 8 años mayor que él, el 3 de septiembre de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/1920" title="1920"&gt;1920&lt;/a&gt;. La pareja se trasladó a &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Par%C3%ADs" title="París"&gt;París&lt;/a&gt; en &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/1922" title="1922"&gt;1922&lt;/a&gt;. Allí, al año siguiente nació su primer hijo, John Hadley Nicanor Hemingway (Nicanor en homenaje al torero &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Nicanor_Villalta" title="Nicanor Villalta"&gt;Nicanor Villalta&lt;/a&gt;), al que llamaba &lt;i&gt;Bumby&lt;/i&gt;. En París conoce los ambientes literarios de vanguardia y se relaciona con los miembros de la llamada «&lt;a class="mw-redirect" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Generaci%C3%B3n_Perdida" title="Generación Perdida"&gt;Generación Perdida&lt;/a&gt;»: &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Gertrude_Stein" title="Gertrude Stein"&gt;Gertrude Stein&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ezra_Pound" title="Ezra Pound"&gt;Ezra Pound&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/F._Scott_Fitzgerald" title="F. Scott Fitzgerald"&gt;F. Scott Fitzgerald&lt;/a&gt;  entre otros. La familia Hemingway vivía en un austero piso, pero cuando  Ernest escribía a su familia les contaba que vivían en la mejor zona  del &lt;a class="mw-redirect" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Barrio_Latino" title="Barrio Latino"&gt;Barrio Latino&lt;/a&gt;. Sus comienzos literarios no fueron nada fáciles. Sus primeros trabajos: &lt;i&gt;Tres relatos y diez poemas&lt;/i&gt; (1923) y &lt;i&gt;&lt;a class="new" href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=En_este_mundo&amp;amp;action=edit&amp;amp;redlink=1" title="En este mundo (aún no redactado)"&gt;En este mundo&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; (1925) pasaron inadvertidos. Ernest se ganaba la vida como corresponsal y viajó por toda Europa. También se empleó como &lt;i&gt;&lt;a class="mw-redirect" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Sparring" title="Sparring"&gt;sparring&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; para boxeadores y «cazaba» palomas en los &lt;a class="mw-redirect" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Jard%C3%ADn_del_Luxemburgo" title="Jardín del Luxemburgo"&gt;Jardines de Luxemburgo&lt;/a&gt; cuando sacaba a pasear a su hijo, pues los ahorros mermaban y no ganaba mucho.&lt;br /&gt;&lt;div class="thumb tright"&gt; &lt;div class="thumbinner" style="width: 222px;"&gt;&lt;a class="image" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Hemingway%27s_writing_desk_in_Key_West.jpg"&gt;&lt;img alt="" class="thumbimage" height="165" src="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/f/fc/Hemingway%27s_writing_desk_in_Key_West.jpg/220px-Hemingway%27s_writing_desk_in_Key_West.jpg" width="220" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div class="thumbcaption"&gt; &lt;div class="magnify"&gt;&lt;a class="internal" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Hemingway%27s_writing_desk_in_Key_West.jpg" title="Aumentar"&gt;&lt;img alt="" height="11" src="http://bits.wikimedia.org/skins-1.17/common/images/magnify-clip.png" width="15" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Escritorio de Hemingway en Key West, Florida.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;h3&gt;&lt;span class="editsection"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="mw-headline" id="Nueva_etapa"&gt;Nueva etapa&lt;/span&gt;&lt;/h3&gt;El año 1925 supuso el descubrimiento de Hemingway para los editores americanos, y el año en que escribió su primera novela, &lt;i&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Fiesta_%28novela%29" title="Fiesta (novela)"&gt;Fiesta&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;. Entonces Hemingway vivía en el centro de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Valencia" title="Valencia"&gt;Valencia&lt;/a&gt;.  El nuevo estilo que mostró en este libro, retrato del París bohemio de  los años veinte y buena parte de inspiración autobiográfica, dejó atrás  una literatura más experimental y oscura, resultando más impactante y  exitosa. También en &lt;i&gt;&lt;a class="new" href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Muerte_en_la_tarde&amp;amp;action=edit&amp;amp;redlink=1" title="Muerte en la tarde (aún no redactado)"&gt;Muerte en la tarde&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; relata sus experiencias en &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Pamplona" title="Pamplona"&gt;Pamplona&lt;/a&gt;, España, país que ya comenzaba a adorar, y en el que aún hoy quedan testimonios de su presencia.&lt;br /&gt;En &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/1929" title="1929"&gt;1929&lt;/a&gt;, edita &lt;i&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Adi%C3%B3s_a_las_armas" title="Adiós a las armas"&gt;Adiós a las armas&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;,  novela de contenido autobiográfico, ya que está basada en su paso por  la guerra y sus experiencias en el frente de batalla. Le siguen dos  ediciones más optimistas, que tratan dos temas que le apasionaban: la &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Corrida_de_toros" title="Corrida de toros"&gt;corrida de toros&lt;/a&gt;, en &lt;i&gt;Muerte en la tarde&lt;/i&gt;, y &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/%C3%81frica" title="África"&gt;África&lt;/a&gt;, en &lt;i&gt;&lt;a class="new" href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Verdes_colinas_de_%C3%81frica&amp;amp;action=edit&amp;amp;redlink=1" title="Verdes colinas de África (aún no redactado)"&gt;Verdes colinas de África&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; (&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/1935" title="1935"&gt;1935&lt;/a&gt;). En &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/1928" title="1928"&gt;1928&lt;/a&gt; regresa a &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Estados_Unidos" title="Estados Unidos"&gt;Estados Unidos&lt;/a&gt; con su segunda esposa, pero pronto parte hacia &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cuba" title="Cuba"&gt;Cuba&lt;/a&gt;.  A partir de ese momento, comienza en él una curiosa y definitiva  transformación. Se aleja del individualismo, como puede advertirse en &lt;i&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Tener_y_no_tener_%28novela%29" title="Tener y no tener (novela)"&gt;Tener y no tener&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; (&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/1937" title="1937"&gt;1937&lt;/a&gt;),  que describe el fracaso de una rebelión individual, y se compromete con  la lucha humanitaria y con la unión de las personas. Compromete su  escritura en esta nueva etapa con los &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Segunda_Rep%C3%BAblica_Espa%C3%B1ola" title="Segunda República Española"&gt;republicanos&lt;/a&gt; españoles durante la &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_Civil_Espa%C3%B1ola" title="Guerra Civil Española"&gt;Guerra Civil Española&lt;/a&gt;, compromiso del que da testimonio en el guion del filme documental &lt;i&gt;&lt;a class="new" href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Tierra_espa%C3%B1ola&amp;amp;action=edit&amp;amp;redlink=1" title="Tierra española (aún no redactado)"&gt;Tierra española&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, en la obra de teatro &lt;i&gt;&lt;a class="mw-redirect" href="http://es.wikipedia.org/wiki/La_quinta_columna" title="La quinta columna"&gt;La quinta columna&lt;/a&gt;&lt;/i&gt; (&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/1938" title="1938"&gt;1938&lt;/a&gt;) y por supuesto en &lt;i&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Por_qui%C3%A9n_doblan_las_campanas" title="Por quién doblan las campanas"&gt;Por quién doblan las campanas&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, obra maestra de la literatura universal.&lt;br /&gt;&lt;h3&gt;&lt;span class="editsection"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="mw-headline" id="Segunda_Guerra_Mundial"&gt;Segunda Guerra Mundial&lt;/span&gt;&lt;/h3&gt;Estalla la &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Segunda_Guerra_Mundial" title="Segunda Guerra Mundial"&gt;Segunda Guerra Mundial&lt;/a&gt;. Su destino era el mar de las &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Antillas" title="Antillas"&gt;Antillas&lt;/a&gt; y su misión, patrullar con el fin de capturar barcos de bandera &lt;a class="mw-redirect" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Nazi" title="Nazi"&gt;nazi&lt;/a&gt;. En &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/1944" title="1944"&gt;1944&lt;/a&gt; viaja a &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Europa" title="Europa"&gt;Europa&lt;/a&gt; como corresponsal de guerra, participa en misiones aéreas de reconocimiento en &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Alemania" title="Alemania"&gt;Alemania&lt;/a&gt; y forma parte del &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Normand%C3%ADa" title="Batalla de Normandía"&gt;desembarco en Normandía&lt;/a&gt;, siendo uno de los primeros corresponsales en entrar en &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Par%C3%ADs" title="París"&gt;París&lt;/a&gt;. Hasta &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/1950" title="1950"&gt;1950&lt;/a&gt; no vuelve a escribir. &lt;i&gt;Al otro lado del río y entre los árboles&lt;/i&gt; es su primera publicación después de aquellos turbulentos años de guerra.&lt;br /&gt;&lt;div class="thumb tright"&gt; &lt;div class="thumbinner" style="width: 222px;"&gt;&lt;a class="image" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Hemingway%27s_house_at_Burgete.jpg"&gt;&lt;img alt="" class="thumbimage" height="147" src="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/0/08/Hemingway%27s_house_at_Burgete.jpg/220px-Hemingway%27s_house_at_Burgete.jpg" width="220" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div class="thumbcaption"&gt; &lt;div class="magnify"&gt;&lt;a class="internal" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Hemingway%27s_house_at_Burgete.jpg" title="Aumentar"&gt;&lt;img alt="" height="11" src="http://bits.wikimedia.org/skins-1.17/common/images/magnify-clip.png" width="15" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Casa de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Burguete" title="Burguete"&gt;Burguete&lt;/a&gt;, Navarra, en que se hospedó Hemingway.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;h3&gt;&lt;span class="editsection"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="mw-headline" id="El_viejo_y_el_mar"&gt;&lt;i&gt;El viejo y el mar&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h3&gt;&lt;div class="thumb tleft"&gt; &lt;div class="thumbinner" style="width: 152px;"&gt;&lt;a class="image" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Ernest_Hemingway_with_sons_Patrick_and_Gregory_with_kittens_in_Finca_Vigia,_Cuba.jpg"&gt;&lt;img alt="" class="thumbimage" height="156" src="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/1/12/Ernest_Hemingway_with_sons_Patrick_and_Gregory_with_kittens_in_Finca_Vigia%2C_Cuba.jpg/150px-Ernest_Hemingway_with_sons_Patrick_and_Gregory_with_kittens_in_Finca_Vigia%2C_Cuba.jpg" width="150" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div class="thumbcaption"&gt; &lt;div class="magnify"&gt;&lt;a class="internal" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Ernest_Hemingway_with_sons_Patrick_and_Gregory_with_kittens_in_Finca_Vigia,_Cuba.jpg" title="Aumentar"&gt;&lt;img alt="" height="11" src="http://bits.wikimedia.org/skins-1.17/common/images/magnify-clip.png" width="15" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Hemingway con sus hijos en Finca Vigía, Cuba.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;Hemingway vivió casi 20 años en &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Cuba" title="Cuba"&gt;Cuba&lt;/a&gt;, en una casa llamada «&lt;a class="new" href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Finca_Vig%C3%ADa&amp;amp;action=edit&amp;amp;redlink=1" title="Finca Vigía (aún no redactado)"&gt;Finca Vigía&lt;/a&gt;», donde escribió esta novela. En &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/1952" title="1952"&gt;1952&lt;/a&gt; sorprende con un breve relato encargado por la revista &lt;i&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Life" title="Life"&gt;Life&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/El_viejo_y_el_mar" title="El viejo y el mar"&gt;El viejo y el mar&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;, por el que recibe el premio &lt;a class="mw-redirect" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Pulitzer" title="Pulitzer"&gt;Pulitzer&lt;/a&gt; en &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/1953" title="1953"&gt;1953&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;La historia narra la experiencia de un viejo pescador que ha tenido  una mala racha y sale de pesca decidido a terminarla. Un año más tarde  obtendrá el &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Premio_Nobel" title="Premio Nobel"&gt;Premio Nobel&lt;/a&gt; de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Literatura" title="Literatura"&gt;Literatura&lt;/a&gt; por el conjunto de su obra. Antes de recibir el premio, Hemingway repitió varias veces que «el premio pertenecía a Cuba»&lt;sup class="reference" id="cite_ref-0"&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ernest_Hemingway#cite_note-0"&gt;1&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt; y después de recibir el Nobel dijo que era el primer «&lt;i&gt;sato&lt;/i&gt; cubano que recibía este importante premio».&lt;sup class="reference" id="cite_ref-1"&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ernest_Hemingway#cite_note-1"&gt;2&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt;&lt;br /&gt;Hemingway mantuvo una relación de amistad con el gobernante de Cuba &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Fidel_Castro" title="Fidel Castro"&gt;Fidel Castro&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;h3&gt;&lt;span class="editsection"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="mw-headline" id=".C3.9Altimos_a.C3.B1os"&gt;Últimos años&lt;/span&gt;&lt;/h3&gt;&lt;div class="thumb tright"&gt; &lt;div class="thumbinner" style="width: 222px;"&gt;&lt;a class="image" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Ernest_Hemingway_1950.jpg"&gt;&lt;img alt="" class="thumbimage" height="220" src="http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/e/e0/Ernest_Hemingway_1950.jpg/220px-Ernest_Hemingway_1950.jpg" width="220" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;div class="thumbcaption"&gt; &lt;div class="magnify"&gt;&lt;a class="internal" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Ernest_Hemingway_1950.jpg" title="Aumentar"&gt;&lt;img alt="" height="11" src="http://bits.wikimedia.org/skins-1.17/common/images/magnify-clip.png" width="15" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Hemingway en 1950, a bordo del «Pilar».&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;A partir de ese momento intenta escribir una novela sobre la &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Segunda_Guerra_Mundial" title="Segunda Guerra Mundial"&gt;Segunda Guerra Mundial&lt;/a&gt;, que finalmente nunca concluiría. Y vuelve en nuevos relatos a aquellos años de juventud en &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Par%C3%ADs" title="París"&gt;París&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Espa%C3%B1a" title="España"&gt;España&lt;/a&gt; (&lt;i&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Par%C3%ADs_era_una_fiesta" title="París era una fiesta"&gt;París era una fiesta&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;), lugares en los que fue «&lt;i&gt;muy pobre, pero muy feliz&lt;/i&gt;»,  añorando la sensación que le provocaba ser un joven soñador, valiente y  arriesgado, que no sólo escribía sobre acontecimientos que un día  pasarían a ser parte de la historia, sino que además era parte de ella.&lt;br /&gt;El &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/2_de_julio" title="2 de julio"&gt;2 de julio&lt;/a&gt; de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/1961" title="1961"&gt;1961&lt;/a&gt;  se disparó a sí mismo con una escopeta. Dada la ausencia de una nota de  suicidio y el ángulo del disparo, es difícil determinar si realmente su  muerte fue autoinfligida o si fue un accidente. Se presume que una  posible causa fue la &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Enfermedad_de_Alzheimer" title="Enfermedad de Alzheimer"&gt;enfermedad de Alzheimer&lt;/a&gt; que se le fue diagnosticada poco antes, así como su marcado carácter &lt;a class="mw-redirect" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Depresivo" title="Depresivo"&gt;depresivo&lt;/a&gt; y su alcoholismo.&lt;br /&gt;En el año 2006 se hizo público que Ernest Hemingway relató sus experiencias en la guerra a &lt;a class="new" href="http://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Arthur_Mizener&amp;amp;action=edit&amp;amp;redlink=1" title="Arthur Mizener (aún no redactado)"&gt;Arthur Mizener&lt;/a&gt;,  profesor de literatura de la Universidad de Cornell, a quién confesó:  "He hecho el cálculo con mucho cuidado y puedo decir con precisión que  he matado a 122 prisioneros alemanes". "Uno de esos alemanes era un  joven soldado que intentaba huir en bicicleta y que tenía más o menos la  edad de mi hijo Patrick", contó. Patrick había nacido en 1928, de modo  que la víctima debía tener 16 o 17 años. El escritor le cuenta a Mizener  que le "disparó a la espalda con un &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/M1_Garand" title="M1 Garand"&gt;M1&lt;/a&gt;". La bala, de calibre 30, le dio en el hígado.&lt;br /&gt;En una de sus cartas a su última esposa Mary Welsh en 1944, Hemingway  escribió: "Muchos muertos, botín alemán, tantos tiroteos y toda clase  de combates".&lt;br /&gt;Pero en otra misiva enviada a su editor, Charles Scribner, en agosto  de 1949 - cuatro años después de finalizada la Segunda Guerra-, relató:  "Una vez maté a un kraut de los SS particularmente descarado. Cuando le  advertí que lo mataría si no abandonaba sus propósitos de fuga, el tipo  me respondió: Tú no me matarás. Porque tienes miedo de hacerlo y porque  perteneces a una raza de bastardos degenerados. Y además, sería una  violación de la &lt;a class="mw-redirect" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Convenci%C3%B3n_de_Ginebra" title="Convención de Ginebra"&gt;Convención de Ginebra&lt;/a&gt;.  Te equivocas, hermano, le dije. Y disparé tres veces, apuntando a su  estómago. Cuando cayó, le disparé a la cabeza. El cerebro le salió por  la boca o por la nariz, creo".&lt;br /&gt;&lt;h2&gt;&lt;span class="editsection"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="mw-headline" id="Descendencia"&gt;Descendencia&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;El primogénito de Ernest Hemingway, Jack John Hadley Nicanor Hemingway, &lt;i&gt;Bumby&lt;/i&gt;, también fue escritor y además fue abuelo de las conocidas modelos y actrices Margaux Hemingway y &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Mariel_Hemingway" title="Mariel Hemingway"&gt;Mariel Hemingway&lt;/a&gt; (nacida en 1961), quien también se convirtió en escritora.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Margaux_Hemingway" title="Margaux Hemingway"&gt;Margaux Hemingway&lt;/a&gt; (nacida en 1954) padecía de depresión autodestructiva y se suicidó el &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/1_de_julio" title="1 de julio"&gt;1 de julio&lt;/a&gt; de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/1996" title="1996"&gt;1996&lt;/a&gt;, un día antes del aniversario de la muerte de su famoso abuelo.&lt;br /&gt;&lt;h2&gt;&lt;span class="editsection"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="mw-headline" id="Ate.C3.ADsmo"&gt;Ateísmo&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;En su libro de 1988, "Intellectuals," el escritor &lt;a class="mw-redirect" href="http://es.wikipedia.org/wiki/Paul_Johnson" title="Paul Johnson"&gt;Paul Johnson&lt;/a&gt; establece que Ernest Hemingway, el veterano de la primera guerra mundial &lt;sup class="reference" id="cite_ref-2"&gt;&lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Ernest_Hemingway#cite_note-2"&gt;3&lt;/a&gt;&lt;/sup&gt; "no solo no creía en dios sino que veía la religión como una amenaza a la felicidad humana"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;fuente: Wikipedia &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7589026591216313091-6864491444863799541?l=huespedesdepaso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/feeds/6864491444863799541/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/08/50-anos-del-fallecimiento-de-hemingway.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/6864491444863799541'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/6864491444863799541'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/08/50-anos-del-fallecimiento-de-hemingway.html' title='50 AÑOS del fallecimiento de Hemingway'/><author><name>Carlos Liendro</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_TPyHstoMVTA/STxVEwPbdzI/AAAAAAAAAJY/2aEuMVs0enw/S220/albert-einstein.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7589026591216313091.post-415989251726415464</id><published>2011-07-06T10:15:00.001-07:00</published><updated>2011-07-06T10:15:54.554-07:00</updated><title type='text'>EDITORAS DE LIBROS</title><content type='html'>&lt;h1&gt;El siglo de Gallimard&lt;/h1&gt;&lt;h2&gt;Cumple cien años la editorial que publicó a los  principales autores contemporáneos; tuvo una especialrelación con los  escritores argentinos&lt;/h2&gt;&lt;div class="cajaHerramientas floatFix"&gt;&lt;a class="comenta" href="http://www.lanacion.com.ar/1385138-el-siglo-de-gallimardtres-muestras-diferentes#comentar" title="Comentá"&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="meGusta"&gt;                   &amp;nbsp;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;                 &lt;/div&gt;&lt;div class="compartirF"&gt;                   &amp;nbsp;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;                 &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="notaFoto izquierda"&gt;&lt;a href=""&gt;&lt;img alt="El siglo de Gallimard" class="focal" src="http://bucket.lanacion.com.ar/anexos/fotos/70/1397370w288.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="floatFix"&gt;&lt;span class="notaEpigrafe"&gt;El número 5 de la calle Sébastien Bottin, la sede histórica de la editorial.             Foto&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;a href=""&gt;Ver más fotos&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="firma"&gt;&lt;b&gt;Por Hugo Beccacece&lt;br /&gt;Para LA NACION&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;Cuando, hace un siglo, lo que habría de ser la editorial Gallimard empezó sus actividades como la &lt;i&gt; Nouvelle Revue Française &lt;/i&gt;  , Gaston Gallimard (1881-1975), su fundador y primer director era un  joven dandi, un hombre de mundo, interesado en la literatura, las artes,  los automóviles y las bellas mujeres. No había pensado hasta entonces  en un campo concreto para encauzar su notable energía y se limitaba a  gozar de la vida, de la fortuna y de una fuerte sensualidad. Hoy, los  catálogos de las distintas colecciones de su sello resumen a la  perfección la literatura francesa, en especial la del siglo XX: André  Gide, Paul Claudel, Marcel Proust, Antoine de Saint-Exupéry, André  Malraux, Jean-Paul Sartre, Albert Camus, Simone de Beauvoir,  Louis-Ferdinand Céline, Roger Caillois, Patrick Modiano? Ninguno de los  grandes nombres falta allí. Y algo semejante pasa con la lista de los  escritores extranjeros que publicaron en esa casa de edición, donde la  presencia de los autores argentinos tiene un lugar muy especial. Los  vínculos entre Gallimard y el Río de la Plata fueron muy estrechos,  gracias a Victoria Ocampo y a &lt;i&gt; Sur &lt;/i&gt; , que oficiaron de puente  sobre el océano; por eso, en ocasión de celebrarse el centenario del  sello francés, se han organizado en Buenos Aires muestras  complementarias de manuscritos, primeras ediciones y fotografías en la  Biblioteca Nacional y en las dos casas de Victoria Ocampo, Villa Ocampo y  la Casa de la Cultura, del Fondo Nacional de las Artes (ver recuadro).&lt;br /&gt;Un detalle curioso y premonitorio: Paul Gallimard, el  padre de Gaston, fue un rico diletante, bibliófilo y sagaz coleccionista  de arte. Muy amigo de Renoir (tenía más de 180 cuadros de éste) y de  Monet, amaba los viajes intercontinentales y llegó a Buenos Aires en  plena juventud. Se quedó lo suficiente para hacer, por puro gusto, un &lt;i&gt; Catalogue raisonné des oeuvresd'art formant le musée de Buenos Aires &lt;/i&gt; . Volvió a Europa y siguió adquiriendo obras maestras. Por supuesto, se casó y tuvo dos hijos: Gaston y Raymond.&lt;br /&gt;Pierre Assouline, en su magnífica biografía de Gaston  Gallimard, sigue de cerca las peripecias de quien sería el principal  editor francés. El joven Gaston hizo sus estudios en el liceo Condorcet  y, una vez egresado, se entregó a la existencia envidiable de un apuesto  y cultivado heredero, un poco a la manera de su padre. Aunque no lo  necesitaba desde el punto de vista económico, pensó en buscarse un  trabajo que le agradara. Se convirtió en el perfecto secretario del  exitoso autor de teatro Robert de Flers y así se puso en contacto con el  mundo de los escritores y del periodismo.&lt;br /&gt;En los ambientes teatrales y artísticos, todos le  envidiaban a Robert de Flers su secretario. Esa estima tuvo  consecuencias provechosas. A fines de 1908, un pequeño grupo de  escritores noveles de la alta burguesía decidió fundar una revista. Sus  miembros eran Jacques Copeau, apasionado por el teatro, el novelista  Jean Schlumberger, André Ruyters, heraldo de la literatura inglesa, los  poetas y novelistas Henri Ghéon y Michel Arnauld, y el cuñado de  Arnauld, el joven y severo André Gide, que llevaba la voz cantante. Como  no estaban al tanto de la manera en que se editaba una revista, le  pidieron ayuda al crítico Eugène Montfort, responsable del periódico &lt;i&gt; Les Marges &lt;/i&gt; , para que se hiciera cargo de los enojosos asuntos prácticos. El nombre elegido para la publicación fue &lt;i&gt; Nouvelle Revue Française &lt;/i&gt;  . Los debutantes tuvieron una desagradable sorpresa cuando les llegó  editado el primer número: descubrieron que Montfort había introducido de  modo clandestino artículos que ellos jamás habrían aprobado. Los  bisoños literatos resolvieron apartarse de Montfort y hacerse cargo  personalmente de todo lo que no les gustaba.&lt;br /&gt;El segundo nº 1 de la &lt;i&gt; Nouvelle Revue Française &lt;/i&gt; apareció en febrero de 1909 y en él se publicó la primera parte de la novela &lt;i&gt; La puerta estrecha &lt;/i&gt;  , de André Gide.Poco a poco los miembros del comité de redacción  supieron atraer a otros autores de la misma generación y también a los  ya consagrados: Jean Giraudoux, Jacques Rivière, Francis Jammes, Paul  Claudel, entre otros. En muy poco tiempo, la revista alcanzó un gran  prestigio en el mundo literario, aunque, por supuesto, la tirada era muy  pequeña. El cenáculo resolvió ir más allá y abrir un taller de edición  en el que se publicarían libros de los colaboradores de la revista, pero  necesitaban quien lo financiara y se desempeñara como gerente. Fue  entonces cuando distintos amigos sugirieron el nombre de Gaston  Gallimard: era el candidato ideal, porque se trataba de un hombre rico,  que podía aportar capital, entusiasta de la literatura y de las artes,  pero que no escribía. Por lo tanto, conjeturaron, habría de seguir con  docilidad (se equivocaron) las indicaciones de Gide, que era el &lt;i&gt; condottiero &lt;/i&gt; de la aventura.&lt;br /&gt;Gallimard aceptó con alegría el ofrecimiento de la &lt;i&gt; Nouvelle Revue Française &lt;/i&gt;  y pronto se dio cuenta de que debía cambiar de vida: levantarse  temprano, leer no sólo los diarios y revistas de la capital sino también  los de provincias en busca de nuevas firmas. Gaston se asoció con Gide y  Schlumberger. Cada uno de ellos aportó 20.000 francos. Los primeros  libros de la nueva casa fueron &lt;i&gt; El rehén &lt;/i&gt; , de Paul Claudel, &lt;i&gt; La madre y el niño &lt;/i&gt; , de Charles-Louis Philippe e &lt;i&gt; Isabelle &lt;/i&gt; , de Gide.&lt;br /&gt;Al año siguiente, apareció &lt;i&gt; Éloges &lt;/i&gt; , de Saint-Léger, el futuro Saint-John Perse; &lt;i&gt; Études &lt;/i&gt; , de Jacques Rivière; &lt;i&gt; La anunciación a María &lt;/i&gt; , de Paul Claudel; &lt;i&gt; Cartas de juventud &lt;/i&gt; , de Charles-Louis Philippe, y &lt;i&gt; El regreso del hijo pródigo &lt;/i&gt; , de Gide. Como se necesitaban oficinas más grandes, la firma se mudó de la &lt;i&gt; rue &lt;/i&gt; Saint-Benoît al 35 de la &lt;i&gt; rue &lt;/i&gt;  Madame. Ese mismo año, Gaston se casó con Ivonne Redelsperger, pero no  dejó de tener una vida bastante libre. El gusto por las mujeres hermosas  no lo abandonó jamás y él cedía con placer a esa inclinación.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; El &lt;/b&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt; affaire &lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;b&gt; Proust &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;En menos de dos años, la editorial se convirtió en el  sello que más interesaba a los escritores poco convencionales. Uno de  ellos era Marcel Proust que, durante 1913, le envió dos cartas a  Gallimard, en las que le proponía publicar dos manuscritos de 550  páginas cada uno. El copioso texto inevitablemente debía pasar por el  comité de lectura. La reputación de esnob de Proust lo perjudicó. Hay  varias versiones de lo que ocurrió. En cualquiera de ellas, Schlumberger  y Gide, casi sin molestarse en leer la obra, la rechazaron. Pensaron  que era el trabajo de un aficionado decadente. Proust, desilusionado,  pagó de su bolsillo la publicación de su texto en la editorial Grasset.  En 1913, &lt;i&gt; Du côté de chez Swann &lt;/i&gt; apareció con ese sello y recibió  excelentes críticas en todas las revistas. La más elogiosa era  precisamente la de Henri Ghéon en la &lt;i&gt; Nouvelle Revue Française &lt;/i&gt; . Gide, Jacques Rivière y Gallimard se pusieron a leer &lt;i&gt; Swann &lt;/i&gt;  con cuidado y se dieron cuenta de que se había cometido un error  garrafal. Gide le envió una carta de disculpas a Proust en la que asumía  la responsabilidad de esa equivocación y afirmaba que el rechazo de &lt;i&gt; A la recherche du temps perdu &lt;/i&gt;  quedaría en su memoria como el error más grave que se hubiera cometido  en la editorial. Toda la NRF se puso en campaña para reparar esa especie  de crimen literario y lograr que Proust dejara a Grasset. Pero debieron  pasar varios años antes de que eso ocurriera.&lt;br /&gt;Uno de los primeros grandes éxitos de Gallimard fue &lt;i&gt; Jean Barois &lt;/i&gt;  , de Roger Martin du Gard, amigo de Gaston desde el liceo Condorcet.  Fue el propio Gallimard quien contrató al autor y, con eso, compensó el  sabor amargo que le había dejado el &lt;i&gt; affaire &lt;/i&gt; Proust. Al mismo  tiempo, se asoció con Jacques Copeau para abrir una sala de teatro que  estaría consagrada a piezas de alta calidad, apartadas de la mediocridad  del llamado "teatro de boulevard": a partir del 23 de octubre de 1913,  el Vieux-Colombier se convirtió en una continuación escénica de la NRF.  Gide empezó a no sentirse cómodo con el vuelo y la influencia que había  alcanzado Gallimard en un par de años.&lt;br /&gt;La guerra del 14 fue una especie de catástrofe personal  para Gaston, que era pacifista. Estaba decidido a no ir al frente y lo  logró, a costa de su salud. Pensó en fingirse loco para que lo  rechazaran como no apto para el combate. El asunto se convirtió hasta  tal punto en una obsesión que Gallimard desmejoró a ojos vistas y lo que  había sido una fantasía y una estratagema para evitarse las trincheras  se convirtió en la realidad. Gaston cayó en una profunda depresión. La  muerte en combate de Alain Fournier, el novelista de &lt;i&gt; El gran Meaulnes &lt;/i&gt;  , y la de Charles Péguy, uno de los autores de la NRF, agravaron su  estado. Copeau, por su parte, se había ido a Estados Unidos para  organizar una &lt;i&gt; tournée &lt;/i&gt; de la compañía del Vieux-Colombier en  América, ya que la sala estaba cerrada por la guerra, lo que inquietaba a  Gallimard. Por si fuera poco, Gaston temía que Gide, con el que no se  llevaba bien, tomara el control de la editorial. En medio de esa  tormenta, su amigo, el poeta Léon-Paul Fargue, le presentó a un tímido  poeta, en uniforme militar: Pierre Drieu La Rochelle. Gallimard aceptó  editar sus poemas a cuenta del autor y, sin darse cuenta, inició un  capítulo importante y oscuro en la historia de su empresa.&lt;br /&gt;En 1917, Paul Valéry publicó su primer libro en las ediciones de la NRF, &lt;i&gt; La joven Parca &lt;/i&gt;  . Ese mismo año, Gallimard viajó a Estados Unidos para ver de qué modo  podía ayudar a Copeau con la gira del Vieux-Colombier, que había logrado  el financiamiento del empresario Otto Kahn, pero antes se ocupó de  arreglar el " &lt;i&gt; affaire &lt;/i&gt; Proust". Como se anunciaba la próxima publicación de &lt;i&gt; A la sombra de las muchachas en flor &lt;/i&gt; en Grasset, Gaston volvió a hablar con el autor de &lt;i&gt; En busca del tiempo perdido &lt;/i&gt; . Llegaron a un acuerdo. Gallimard le compró a Grasset los ejemplares no vendidos de &lt;i&gt; Por el camino de Swann &lt;/i&gt; y contrató toda la obra de Proust para la NRF.&lt;br /&gt;Finalizada la guerra, Gallimard comprendió que debía  darle una organización más profesional a su compañía. La sorda oposición  de Gide a la hegemonía de Gaston debía terminar para que la editorial  se afirmara definitivamente. Por último, Gide depuso su actitud, y las  ediciones de la NRF, además de esas iniciales, llevaron el nombre  Gallimard en la tapa. Por otra parte, Raymond, el hermano de Gaston, un  hombre más interesado en las cuestiones comerciales y administrativas,  entró en la casa. Los dos formaron un equipo imbatible.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; A la caza de los Goncourt &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;La editorial logró su primer premio Goncourt en 1919 con &lt;i&gt; A la sombra de las muchachas en flor &lt;/i&gt;  . La influencia de Gallimard creció de un modo irresistible. La firma  abrió una librería en el boulevard Raspail y lanzó una nueva  publicación, &lt;i&gt; La Revue Musicale &lt;/i&gt; . Para difundir las obras de los  escritores debutantes se creó la colección Una Obra, un Retrato, de  semilujo, tirada de 800 ejemplares, vendidos en forma anticipada por  suscripción a la clientela de bibliófilos. Eso disminuía el riesgo  económico y permitía la aparición de nuevos talentos. Gallimard apostó  por Joseph Kessel, Marcel Arland, Paul Eluard y Marcel Jouhandeau, entre  otros.&lt;br /&gt;Jean Paulhan ingresó en la revista en 1920. Tenía 36  años. Era un hombre meticuloso, de una discreción y un olfato literario  insuperables. Cuando Jacques Rivière murió en 1925, Paulhan lo sucedió  en la dirección de la &lt;i&gt; NRF &lt;/i&gt; , pero también intervino cada vez más en la editorial y se convirtió en el arquetipo del editor de la casa.&lt;br /&gt;Durante los años de entreguerras, las ediciones  Gallimard hicieron conocer a los principales escritores extranjeros de  la época: Giovanni Verga, Luigi Pirandello,Alberto Moravia, Italo Svevo,  Franz Kafka,Hermann Broch, Robert Musil, Joseph Conrad, John Dos  Passos, William Faulknery Ernest Hemingway. Valéry-Larbaud, autor de la  editorial, trabajó con James Joyce en la traducción del &lt;i&gt; Ulises &lt;/i&gt; al francés y, además, se encargó de la difusión de la obra de su amigo argentino Ricardo Güiraldes.&lt;br /&gt;Entre 1919 y 1935, Gallimard obtuvo ocho premios Goncourt; el de 1933 le correspondió a André Malraux por &lt;i&gt; La condición humana &lt;/i&gt;  . Gaston, que tomaba a algunos de sus autores como "favoritos", había  incluido a ese joven escritor en su selecta lista. Otro de sus  protegidos era Albert Cohen, el autor de &lt;i&gt; Solal &lt;/i&gt; , &lt;i&gt; Comeclavos &lt;/i&gt; y, más tarde, &lt;i&gt; Bella del Señor &lt;/i&gt;  . Entre las nuevas adquisiciones también estaba LouisAragon. Una de las  glorias literarias que se le escapó, pero que habría de recuperar  después de la Segunda Guerra, fue Louis-Ferdinand Céline, que había  empezado publicando en Denoël.&lt;br /&gt;Gallimard se ocupó de comprar en 1933 las Éditions de  la Pléiade a su creador, Jacques Schiffrin, un ruso de origen judío.  Éste había tenido la idea de formar una serie de lujo, en la que  publicaba a los clásicos en versiones irreprochables. Cada ejemplar,  encuadernado en cuero, de pequeño formato, impreso en papel biblia,  permitía agrupar cientos de páginas de poco peso en un volumen reducido.  Gallimard se encargó de perfeccionar esa colección. Hoy, ser incluido  en La Pléiade representa la consagración de un escritor, cualquiera sea  su país y su lengua de origen. Jorge Luis Borges forma parte de ese  escuadrón de glorias literarias.&lt;br /&gt;Para poder costear las obras de los autores más "difíciles" o exquisitos, Gallimard editó varias revistas, como la &lt;i&gt; Revue Juive &lt;/i&gt;  , en cuyo comité de redacción figuraban Albert Einstein, Sigmund Freud y  Martin Buber; además, publicaba la popularísima revista &lt;i&gt; Detective &lt;/i&gt;  , consagrada a los casos policiales contados por grandes periodistas o  escritores (Joseph Kessel, Pierre Mac Orlan, Paul Morand), que se vendía  por cientos de miles de ejemplares. También tenían mucho éxito la &lt;i&gt; Revue du Cinéma &lt;/i&gt; y &lt;i&gt; Voilà &lt;/i&gt;  , una revista de actualidad en la que Georges Simenon publicó un gran  artículo de viaje por África, de corte anticolonialista. En &lt;i&gt; Voilà &lt;/i&gt; también colaboraba Antonin Artaud. Más adelante, Gallimard creó &lt;i&gt; Marianne &lt;/i&gt; , un semanario político y cultural donde firmaban, entre otros, Saint-Exupéry, André Maurois, Colette y Georges Bernanos.&lt;br /&gt;En 1932, se firmó un acuerdo con Hachette por el cual  esta empresa se convirtió en la distribuidora exclusiva de todo lo  producido por Gallimard, pero se obligó a garantizarle a ésta el 75 por  ciento de las tiradas, lo que le permitió a Gaston desentenderse de los  riesgos a los que se exponía con los textos de vanguardia. Ese contrato  se rescindiría en 1971.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; La guerra y la Ocupación &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Todos esos triunfos se vieron interrumpidos de modo  dramático por la Segunda Guerra Mundial. El público dejó de comprar las  revistas y Gallimard terminó por cerrarlas. Los escritores de la &lt;i&gt; NRF &lt;/i&gt; y de la editorial estaban enfrentados ideológicamente. La nueva sede de la &lt;i&gt; rue &lt;/i&gt;  Sébastien Bottin (que hoy se llama Gallimard) cobijaba al mismo tiempo  al fascista Drieu La Rochelle y al socialista Léon Blum. En 1938, llegó  el joven Jean-Paul Sartre al &lt;i&gt; sancta sanctorum &lt;/i&gt; de la literatura francesa. De inmediato, Gaston lo incorporó a su elenco de favoritos y le publicó &lt;i&gt; La náusea &lt;/i&gt; (1938) y &lt;i&gt; El muro &lt;/i&gt; (1939). Además, en poco tiempo pasó a integrar el comité de lectura.&lt;br /&gt;En una carrera contrarreloj, cuando estaban a punto de arrebatárselos, Gallimard contrató los derechos de &lt;i&gt; Lo que el viento se llevó &lt;/i&gt;  , de Margaret Mitchell. Ese éxito (vendió 800.000 ejemplares) le  permitió capear los primeros tiempos inciertos de la contienda.&lt;br /&gt;Cuando Francia se rindió a Alemania, la censura se  estableció en el territorio ocupado. La familia Gallimard se refugió  primero en el norte y después en el sur, en la zona libre. Gaston no  sabía nada de su único hijo, Claude, que había sido llamado a filas. Más  tarde, se enteró con alivio de que no había muerto: estaba prisionero.  Poco a poco, la actividad en París volvió a una extraña, compleja y  siniestra "normalidad". Gaston regresó a la capital. Para poder seguir  con sus actividades, los editores debían someterse a las condiciones  establecidas por los nazis. El embajador alemán Otto Abetz decía: "Hay  tres potencias en Francia: el comunismo, los grandes bancos y la &lt;i&gt; NRF &lt;/i&gt; ". Gallimard logró llegar a un acuerdo con el ocupante. Le entregó la dirección de la revista, es decir, de la &lt;i&gt; NRF &lt;/i&gt;  , al colaboracionista Drieu La Rochelle. A cambio, la editorial quedó  en manos de la familia Gallimard. Jean Paulhan renunció a la &lt;i&gt; NRF &lt;/i&gt; , pero Gaston no permitió que se fuera de la &lt;i&gt; rue &lt;/i&gt;  Sébastien Bottin y lo puso a trabajar en otras tareas. Entre las  imposiciones de los nazis estaba la lista Otto (llamada así por el  nombre del embajador), que enumeraba los autores prohibidos por los  alemanes. Al mismo tiempo, había otra lista, la Mathias, en la que  figuraban los nombres de los autores alemanes que se "recomendaba"  editar. La mayoría de los nombres escogidos por Gallimard eran  irreprochables y honraban el catálogo: Goethe, Meister Eckhart, Richard  Wagner, Martin Heidegger, Karl Jaspers, Ernst Jünger.&lt;br /&gt;La Ocupación y la censura tuvieron un efecto  paradójico: empezaron a proliferar revistas en francés fuera del  territorio de Francia. Fue así como en la Argentina, bajo la protección  de Victoria Ocampo, Roger Caillois dirigió &lt;i&gt; Lettres Françaises &lt;/i&gt; ,  donde podían publicar sin restricciones los autores de lengua francesa  exiliados. En el n° 2, Caillois definía los deberes de éstos: "? ser los  intérpretes atentos de sus camaradas reducidos a expresarse entre  susurros [?]. El escritor emigrado debe ser el portavoz del que quedó en  la patria". &lt;i&gt; Lettres Françaises &lt;/i&gt; fue una especie de embajada de Gallimard en el Río de la Plata.&lt;br /&gt;Durante la Ocupación, Gallimard publicó dos libros notables de Albert Camus: &lt;i&gt; El extranjero &lt;/i&gt; y &lt;i&gt; El mito de Sísifo &lt;/i&gt; , que superaron de modo asombroso la censura. Los estrenos de &lt;i&gt; Las moscas &lt;/i&gt; y &lt;i&gt; A puertas cerradas &lt;/i&gt;  , de Sartre, facilitados en buena medida por Gallimard, fueron los  principales acontecimientos teatrales de la época y Sartre se convirtió  en el escritor de moda entre los intelectuales ya antes de la  Liberación.&lt;br /&gt;Cuando la guerra terminó, los editores fueron sometidos  a los tribunales de depuración. Sartre y Paulhan, considerados  intocables por su conducta durante la Ocupación, defendieron a Gaston  Gallimard. Mientras el comité analizaba el comportamiento de éste  durante la guerra, aparecieron con el sello de la &lt;i&gt; rue &lt;/i&gt; Sébastien  Bottin obras de Raymond Aron, Albert Camus, René Char, Sartre,  Saint-Exupéry, Picasso y Simone de Beauvoir: eran los nombres más  prestigiosos y más respetados de la posguerra. Con sus firmas,  naturalmente, reforzaron la posición del editor y de su empresa. La  conclusión oficial fue que se prohibió la reaparición de la &lt;i&gt; NRF &lt;/i&gt;  , que había sido dirigida por Drieu, mientras que no se le plantearon  obstáculos a la editorial presidida por Gallimard. Más adelante, también  la &lt;i&gt; NRF &lt;/i&gt; volvería a publicarse; primero, como la Nouvelle &lt;i&gt; NRF &lt;/i&gt; y, después, directamente como &lt;i&gt; NRF &lt;/i&gt; . La dirección la compartieron Paulhan y Marcel Arland.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; Una victoria centenaria &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Durante la posguerra, un recién llegado, Marcel  Duhamel, lanzó en Gallimard la Série Noire, consagrada al género  policial, con obras de Dashiell Hammett, Raymond Chandler, Horace McCoy y  James Hadley Chase. Fue un éxito y una fabulosa fuente de ingresos.&lt;br /&gt;Roger Caillois, de regreso de la Argentina, creó la  colección La Croix du Sud, en la que difundió a los escritores de  América latina. Pagó de ese modo una deuda de gratitud con la tierra que  lo había acogido. Profundo admirador de Borges, se encargó de hacerlo  conocer en Francia y en el resto de Europa, además de difundir a buena  parte de los autores del grupo Sur. Gallimard publicaría, entre otros  argentinos, a Macedonio Fernández, Bioy Casares, Mallea, Ernesto Sabato,  Silvina Ocampo, Juan Rodolfo Wilcock, Manuel Puig y Héctor Bianciotti  (que escribiría en francés y se convertiría en uno de los lectores más  influyentes de Gallimard).&lt;br /&gt;El ingreso de la nueva generación de los Gallimard a la  firma era algo previsible. Los hijos de Gaston y Raymond, Claude y  Michel, entraron a trabajar en la casa, pero no se entendían entre ellos  y crearon conflictos que enfrentaron a sus padres. Esas tensiones se  resolvieron de un modo imprevisto y trágico. MichelGallimard y Albert  Camus murieron en el mismo accidente de automóvil, en 1960. Ocho años  después, falleció Raymond. Gaston y su heredero, Claude, quedaron a  cargo del sello. Poco a poco, éste tomó las riendas de la empresa.  Cuando el fundador de las ediciones murió el día de Navidad de 1975, la  sucesión fue algo natural. Claude estuvo al frente de la empresa hasta  1988, tres años antes de su muerte. Lo reemplazó su hijo menor, Antoine,  el actual presidente, que continuó enriqueciendo el catálogo con nuevos  autores y acumulando premios.&lt;br /&gt;Mencionar títulos o escritores en ese vasto elenco de  la literatura universal es un acto de injusticia, de absoluta  arbitrariedad, porque, en cada época, Gallimard supo encontrar a los  mejores y cuando, por un desliz, alguien se le escapó, reparó ese error.  En esa especie de vasta arca de Noé literaria, hay títulos tan  populares como &lt;i&gt; El principito &lt;/i&gt; , de Saint-Exupéry; la serie de Harry Potter, &lt;i&gt; Doctor Zhivago &lt;/i&gt; , de Pasternak, y éxitos tan recientes e inesperados como &lt;i&gt; Las benévolas &lt;/i&gt;  , de Jonathan Littell (premio Goncourt 2006). Cien años son casi la  inmortalidad, sobre todo cuando se edita la obra de los que, por medio  de las palabras, buscaron derrotar al tiempo.&lt;br /&gt;&lt;b class="subtituloGris"&gt;TRES MUESTRAS DIFERENTES&lt;/b&gt;La muestra &lt;i&gt;&lt;b&gt; Gallimard. Un siglo de edición y de amistades franco-argentinas &lt;/b&gt;&lt;/i&gt;  (manuscritos, revistas, cartas y fotos) estará abierta hasta el 11 de  julio en la Casa de la Cultura del Fondo Nacional de las Artes, Rufino  de Elizalde 2831. Asociándose a ese acontecimiento, la Biblioteca  Nacional, Agüero 2502, ha organizado la exposición &lt;i&gt;&lt;b&gt; Sartre en la Argentina. Correspondencia visible e invisible &lt;/b&gt;&lt;/i&gt; , que cerrará el 13 de julio. Además, en Villa Ocampo se exhibirá &lt;i&gt;&lt;b&gt; Literatura y otras pasiones: Victoria Ocampo y los escritores de Gallimard &lt;/b&gt;&lt;/i&gt;  (libros, cartas, fotografías y 93 ejemplares publicados por Gallimard  con dedicatorias manuscritas de sus autores). Permanecerá abierta hasta  el 11 de julio, en Elortondo 1837, Beccar. Las tres muestras se  inscriben dentro del proyecto Tandem París/Buenos Aires 2011.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7589026591216313091-415989251726415464?l=huespedesdepaso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/feeds/415989251726415464/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/07/editoras-de-libros.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/415989251726415464'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/415989251726415464'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/07/editoras-de-libros.html' title='EDITORAS DE LIBROS'/><author><name>Carlos Liendro</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_TPyHstoMVTA/STxVEwPbdzI/AAAAAAAAAJY/2aEuMVs0enw/S220/albert-einstein.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7589026591216313091.post-6238049147707022147</id><published>2011-06-30T10:31:00.000-07:00</published><updated>2011-06-30T10:31:33.224-07:00</updated><title type='text'>ANDRES RIVERA en el programa 'Los 7 locos'</title><content type='html'>&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;object width="320" height="266" class="BLOGGER-youtube-video" classid="clsid:D27CDB6E-AE6D-11cf-96B8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0" data-thumbnail-src="http://3.gvt0.com/vi/xqobQVNu1i8/0.jpg"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/xqobQVNu1i8&amp;fs=1&amp;source=uds" /&gt;&lt;param name="bgcolor" value="#FFFFFF" /&gt;&lt;embed width="320" height="266"  src="http://www.youtube.com/v/xqobQVNu1i8&amp;fs=1&amp;source=uds" type="application/x-shockwave-flash"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7589026591216313091-6238049147707022147?l=huespedesdepaso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/feeds/6238049147707022147/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/06/andres-rivera-en-el-programa-los-7.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/6238049147707022147'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/6238049147707022147'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/06/andres-rivera-en-el-programa-los-7.html' title='ANDRES RIVERA en el programa &apos;Los 7 locos&apos;'/><author><name>Carlos Liendro</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_TPyHstoMVTA/STxVEwPbdzI/AAAAAAAAAJY/2aEuMVs0enw/S220/albert-einstein.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7589026591216313091.post-6005275169365708679</id><published>2011-06-30T10:24:00.000-07:00</published><updated>2011-06-30T10:24:33.543-07:00</updated><title type='text'>ANDRES RIVERA</title><content type='html'>&lt;div class="volantasuple"&gt;LITERATURA&amp;nbsp;›&amp;nbsp;ANDRES RIVERA, SU NOVELA KADISH Y LA MEMORIA&lt;/div&gt;&lt;h2&gt;&lt;span class="cespectaculos"&gt;“A los 82 años uno se siente acorralado por la prudencia”&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;&lt;div class="intro"&gt;En el texto de apenas 67 páginas, Arturo Reedson,  alter ego del escritor, recuerda momentos de su vida, atravesados por la  historia política de la Argentina. Y, autocrítico, se pregunta “qué  carajo” hizo a lo largo de su “famélico peregrinaje”.&lt;/div&gt;&lt;div class="botones"&gt;          &lt;div class="iconoa"&gt;&lt;a href="" title="Aumentar tamaño del texto"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="icono"&gt;&lt;a href="" title="Recortar esta nota y guardarla"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="icono"&gt;&lt;a href="http://www.pagina12.com.ar/imprimir/diario/suplementos/espectaculos/4-22154-2011-06-30.html" title="Versión para imprimir"&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="" name="formu_mail"&gt;&lt;/a&gt;    &lt;br /&gt;&lt;div id="xmail" style="display: none;"&gt;     &lt;form action="/usuarios/enviar.php" id="form_mail" method="post" name="formu"&gt;          &lt;div class="cerrar"&gt;[&lt;a href=""&gt;cerrar&lt;/a&gt;]&lt;/div&gt;&lt;h4&gt;Comparta esta nota con un amigo&lt;/h4&gt;&lt;table&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;       &lt;td&gt;E-Mail de su amigo&lt;/td&gt;       &lt;td&gt;&lt;input name="amigoemail" type="text" /&gt;&lt;/td&gt;      &lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;       &lt;td&gt;Su nombre&lt;/td&gt;       &lt;td&gt;&lt;input name="nombre" type="text" /&gt;&lt;/td&gt;      &lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;       &lt;td&gt;Su E-Mail&lt;/td&gt;       &lt;td&gt;&lt;input name="tuemail" type="text" /&gt;&lt;/td&gt;      &lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;       &lt;td&gt;&amp;nbsp;&lt;/td&gt;       &lt;td&gt;&lt;input name="url" type="hidden" value="/diario/suplementos/espectaculos/4-22154-2011-06-30.html" /&gt;&lt;input name="enviar" type="submit" value="Enviar" /&gt;&lt;/td&gt;      &lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;/form&gt;&lt;/div&gt;Por&amp;nbsp;Silvina Friera&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div id="cuerpo" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;div class="margen0"&gt;Cosa  extraña, la memoria. Arturo Reedson recuerda momentos de su vida. Es un  hombre viejo que sin apuro enciende un cigarrillo en su departamento, en  el barrio porteño de Belgrano. De las luchas proletarias a la irrupción  de Perón, del Cordobazo al ramalazo de la dictadura militar –incluido  ese fugaz romance con Pirí Lugones (ver aparte)–, el péndulo de la  historia astilla esos fragmentos hilvanados con la urgencia de quien  presiente, cercana, la despedida. Cosa extraña, la memoria, repite como  si fuera el estribillo perfecto de la perplejidad. Buenos Aires era una  fiesta en 1945. Parafrasea a Hemingway. “Perón firmaba decretos que no  eran letra muerta. Que volvían realidad canónica décadas de combate  reivindicativo contra la burguesía criolla”, reconoce. ¿Divaga ese  octogenario un tanto cascarrabias ante la presencia de Pablo Fontán? No,  aunque de tanto en tanto reitere esta pregunta retórica y pierda el  hilo de lo evocado. Si la melancolía tiene horarios fijos, si llega  puntual de cinco a siete de la tarde, ese hueso duro de roer que nació  hace 82 años como Marcos Ribak, que fue militante comunista, obrero  textil y periodista y como escritor es y será para siempre Andrés  Rivera, en este mediodía nublado en que recibe a Página/12, el autor de  Kadish (Seix Barral), su última novela, no parece aquejado por la  melancolía. Al contrario: se podría decir que se ha inoculado una dosis  de humor ajena a su habitual aspereza. Se burla de su andar “vacilante” y  ofrece un whisky, que será rechazado por la inconveniencia del horario.&lt;/div&gt;Cosa extraña esta novela de Rivera. Nunca proclive al exceso de la  prosa, cada vez más condensada y económica, en tan sólo 67 páginas  combina pequeñas escenas iniciáticas con extractos de noticias de los  diarios que suele leer –Página/12 y Clarín– y citas de Marx, Brecht,  Foucault y Paul Auster, entre otros. Acurrucado en su sillón de lectura,  cerca del teléfono y con parte de la biblioteca como telón de fondo,  dice que la saga de novelas en las que aparece Reedson, su alter ego, es  “excesiva”. La palabra kadish –oración que pronuncian los judíos  creyentes en homenaje a las personas que amaron con una intensa  excepcionalidad– es bastante común en la colectividad, según cuenta el  escritor. “Las autoridades de la colectividad judía tuvieron una actitud  conciliadora con la dictadura militar. Antes de que advinieran Massera,  Videla and company, se enfrentaron con la inmigración judía que se  pronunció en muchas oportunidades a favor de la izquierda argentina.  Pero me permito decir que yo también dudo de que haya una izquierda real  en este país”, subraya Rivera.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;–¿Por qué duda?&lt;/strong&gt;    –Por cómo se movió la llamada izquierda. El Partido Comunista formó  parte de la Unión Democrática. ¿Qué es hoy la izquierda? ¿Hermes Binner?  No.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;–Pero hay un Frente de Izquierda, una alianza electoral  entre el Partido Obrero (PO) y el Partido de los Trabajadores  Socialistas (PTS). ¿No los considera una izquierda real?&lt;/strong&gt;    –¿Quiere que hable de (Jorge) Altamira?&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;–Hable...&lt;/strong&gt;    –No, no vale la pena. Hace poco me entrevistaron algunos jóvenes del  PO y les mencioné, sin ánimo de agredirlos, sólo porque como decía  Freud la memoria es selectiva, que Altamira se presentó en el programa A  la cama con Moria; fue a la cama a participar de ese mamarracho en la  pantalla de la televisión. Si era una vía para acumular fondos a favor  del PO o el trotskismo aborigen, me pareció una vía equivocada. No  porque yo sea un puritano, pero un dirigente de izquierda debería  abstenerse de actitudes como ésas.&lt;br /&gt;Es amargo y feroz el esbozo de risa de Rivera. Quizá como la de  Reedson, ese viejo que dice que los argentinos y porteños “depositan la  memoria en el fondo de los inodoros y aprietan los botones”. “El agua de  los tanques –agrega el alter ego del escritor– se lleva las crueldades  de eventuales infartos.” No se salva de la autocrítica ese hombre que en  la novela orilla los 82 años y se pregunta “qué carajo” hizo a lo largo  de su “famélico peregrinaje”.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;–Qué cosa extraña la memoria, porque da la impresión de que  cuando Reedson dice que Buenos Aires en el ’45 era una fiesta, le está  haciendo un gran guiño al peronismo, que se volvió “peronista” con los  años.&lt;/strong&gt;    –No, pero hay que admitir que ese año y los dos o tres que siguieron  al ’45 fueron años de una prosperidad burguesa que también dejó espacio  a los trabajadores. El pensamiento marxista no se renovó y el peronismo  que usufructuó ese estado de bonanza es o fue, o sigue siendo, la  matriz de ministros como José López Rega y del propio Perón. Quien, como  se recordará, fue agregado militar en Italia y copió, con buenos ojos y  buen oído, los gestos de Benito Mussolini; que no tuvo un pasado  militar, sino que venía de las filas del socialismo.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;–Pero insisto: Reedson repite varias veces que el ’45 era una fiesta, como si la añorara.&lt;/strong&gt;    –Y sí, sí... porque este país creció y dio ciertos espacios a una  clase obrera nueva que venía particularmente de las provincias del  norte, atraída por los fulgores de una Buenos Aires que se expandía.  Recordemos que Domingo Mercante fue gobernador de la provincia de Buenos  Aires y Perón y el peronismo usufructuaron de esos fulgores. A ninguno  de los miembros del nuevo proletariado se le iba a ocurrir, porque no  conocían, cuestionar la presencia de esa Gestapo criolla que se llamó la  Sección Especial de Represión al Comunismo; tenía su sede en la calle  Urquiza, en los altos de una comisaría. Y su jefe, una suerte de Himmler  criollo, fue Cipriano Lombilla.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;–¿Su padre fue un preso político durante el peronismo?&lt;/strong&gt;    –Sí, mi padre fue dirigente sindical de los obreros del vestido de  Capital Federal. En los últimos meses de la dictadura del 4 de junio de  1943, fue detenido. Todos esos años vivimos de hecho en la  clandestinidad. Yo era un jovencito insolente; estábamos en una casa de  inquilinato y compartíamos la cocina con los otros inquilinos. En la  pieza, mi padre, que era un obrero de calidad, instaló una máquina  Singer con motor. Mi madre retiraba trabajo en la calle Canning –que ya  no se llamaba más así– y mi padre cosía. Y lo que cosía mi padre, mi  madre lo llevaba a esa casa de vestidos de la calle Canning y con lo que  ella cobraba vivíamos...&lt;br /&gt;Enciende el primer cigarrillo de los diez que fuma cada día “por  recomendación médica”, aclara. “Algunos militantes del socialismo que  compartían la dirección con mi padre ocuparon después cargos de  jerarquía en el aparato peronista –continúa Rivera armando el  rompecabezas de esos años–. Ellos eran miembros del socialismo de la  Casa del Pueblo; Américo Ghioldi era su figura más prominente y un  excelente orador, como lo fue en el Partido Comunista Rodolfo Ghioldi,  su hermano; que acompañó a Luis Carlos Prestes, militar brasileño que  luego se enroló en el Partido Comunista, en una dura lucha contra  Getulio Vargas. La diferencia consistió en que Prestes, cuando obtuvo su  libertad, se puso del lado de Vargas. Y el Partido Comunista argentino  con Rodolfo Ghioldi y Victorio Codovilla enfrentaron a Perón. Que quede  claro que no estoy proponiendo que deberían haberse adscripto al  peronismo, pero tampoco debieron ingresar a la Unión Democrática.”&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;–¿Por qué dice que era un jovencito “insolente” en el ’45?&lt;/strong&gt;    –Yo fui militante comunista, lo que pasó fue que por prudencia, el  partido me expulsó veintipico de años después. Yo me afilié pocos días  antes del 17 de octubre del ’45. Mi militancia fue del ’45 al ’64,  mechada por medidas disciplinarias y reincorporado para escribir en la  clandestinidad un periódico del partido, Nuestra palabra; hasta que  finalmente, insisto, por prudencia, decidieron expulsarme con una de las  habituales notas condenatorias del partido.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;–Desviación pequeño-burguesa.&lt;/strong&gt;    –Tal cual. Yo criticaba la política fluctuante del Partido Comunista, hasta que se hartaron de mí.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;–Ante las mejoras reales que le reconoce al peronismo, ¿nunca tuvo la tentación de sumarse a “esa fiesta” del ’45?&lt;/strong&gt;    –No. Había leído lo suficiente o lo necesario a Marx, a Engels, a  Lenin, y creo tener en claro dónde hay una clase y dónde hay otra. Y yo,  cualquiera sea mi situación en estos días, sé dónde estoy parado. A  veces reflexiono acerca de cómo cambiaron su lenguaje aquellos que se  supone que hoy integran el mundo del trabajo. Nadie habla ya de  proletarios. ¿Por qué se habla de los “indignados”? No son proletarios,  son indignados. ¿Contra qué se indignan? Hay un libro, Indígnate, un  alegato a favor de una indignación que, muy pacíficamente, induzca a las  clases dominantes a tener más tolerancia. En eso no creo. No hay una  oposición de izquierda real que diga que no hay una vía pacífica para  derrotar a la clase dominante. Las clases dominantes son dueñas de las  armas y las usan. Cuando supone que la desborda la indignación del  universo del trabajo, la clase dominante dispara balas de plomo.  Reparemos en Eduardo Duhalde; cuando era presidente asesinaron a dos  muchachos, Kosteki y Santillán. ¿Con qué tiraron? ¿Tiraron sobre ellos  con balas de goma? ¿A quién defendía ese presidente?&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;–Ese panorama cambió; la orden política que tiene la Policía  Federal es no disparar, aunque haya muchos sectores que se salgan de la  vaina y sigan pidiendo mano dura y represión.&lt;/strong&gt;    –Pero eso no va a ocurrir, no ocurrió con Néstor Kirchner ni  ocurrirá con esta Presidenta mientras que Buenos Aires siga siendo una  fiesta. ¿No estamos viviendo una fiesta? Los que están hoy a cargo del  Gobierno, de Cristina Fernández para abajo, gozan de un momento de  prosperidad del país y tienen a su favor la prédica antigubernamental de  los grandes medios. ¿Usted cree que quienes apoyan al actual gobierno  leen los diarios? No, miran la televisión. Si compran Clarín es porque  tiene muchas ofertas de trabajo, desde servicio doméstico hasta obreros  calificados, y ventas de autos. Las cifras económicas que tiene Clarín  en sus páginas son bastante expresivas de este instante de prosperidad  que vive el país.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;–¿El Gobierno goza de la prosperidad o la generó gracias a varias de las políticas económicas implementadas en los últimos años?&lt;/strong&gt;    –No me cabe la menor duda de la responsabilidad de algunas medidas  económicas. Aunque estoy eximido de votar y siempre voté en blanco,  espero que estas elecciones sirvan para enviar al baúl de los recuerdos a  candidatos como Duhalde. No es una revancha; pero los partidos que  representan de un modo u otro a la gran burguesía y a la clase media  alta no renuevan sus cuadros. Estas elecciones van a empujarlos al baúl  de los recuerdos. Y absolutamente creo que Cristina Fernández gana estas  elecciones.&lt;br /&gt;Rivera acumula materiales, anotaciones sueltas “esenciales” en su  cuaderno. Cuenta que está “jubilado” de esa tarea “azarosa y de dicha”  que es escribir. No sabe si habrá otro libro. “Yo ya no leo, releo”,  advierte parafraseando a Borges. “He vuelto a reeler Caballería roja, de  Isaak Babel, un escritor notable a quien el estalinismo encarceló y  fusiló; un libro que se compone de una cantidad de relatos en los que  por momentos encuentro la presencia de Hemingway. Pero no creo que Babel  haya llegado a leer a Hemingway”, explica.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;–Ese jovencito insolente que dice que fue, ¿pensó que pasaría la barrera de los 80 años?&lt;/strong&gt;    –No. Uno se siente acorralado por la prudencia. Los amigos me  recomiendan que me compre un bastón porque tengo el andar vacilante  cuando salgo a hacer las compras, a buscar los diarios o cuando tengo  que ir al médico. Lenin supo decir que los revolucionarios deben morir a  los 50 años. Pero en este país, ninguno de nosotros fue revolucionario.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7589026591216313091-6005275169365708679?l=huespedesdepaso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/feeds/6005275169365708679/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/06/andres-rivera.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/6005275169365708679'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/6005275169365708679'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/06/andres-rivera.html' title='ANDRES RIVERA'/><author><name>Carlos Liendro</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_TPyHstoMVTA/STxVEwPbdzI/AAAAAAAAAJY/2aEuMVs0enw/S220/albert-einstein.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7589026591216313091.post-6635098617268061786</id><published>2011-06-24T11:17:00.000-07:00</published><updated>2011-06-24T11:17:08.472-07:00</updated><title type='text'>ERNESTO SABATO</title><content type='html'>&lt;h1&gt;Escritor de la noche&lt;/h1&gt;&lt;h2&gt;Hoy se cumple un siglo del nacimiento de Ernesto  Sabato. Claudio Magris le rinde homenaje y dice que, desde las  tinieblas, el autor de &lt;i&gt;El túnel&lt;/i&gt; expresó con potencia inigualable la pasión de lo humano.&lt;/h2&gt;&lt;div class="cajaHerramientas floatFix"&gt;&lt;a class="comenta" href="http://www.lanacion.com.ar/1383288-escritor-de-la-nochefronterizo-como-svevo#comentar" title="Comentá"&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="meGusta"&gt;                   &amp;nbsp;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;                 &lt;/div&gt;&lt;div class="compartirF"&gt;                   &amp;nbsp;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;                 &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="notaFoto izquierda"&gt;&lt;a href=""&gt;&lt;img alt="Escritor de la noche" class="focal" src="http://bucket.lanacion.com.ar/anexos/fotos/64/1395064w288.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="floatFix"&gt;&lt;span class="notaEpigrafe"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;a href=""&gt; &lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="firma"&gt;&lt;b&gt;Por Claudio Magris&lt;br /&gt;Para LA NACION&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="firma"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Hace diez años, en Madrid, di una conferencia para  festejar los noventa años de Ernesto Sabato. Para mí fue una fiesta y  una gran emoción encontrar al escritor que hace muchos años había  entrado violenta y fraternalmente en mi vida, con su novela &lt;i&gt; Sobre héroes y tumbas &lt;/i&gt;  , una obra maestra del siglo XX. Hay una palabra que se reitera con  pudorosa pasión en sus discursos y que, como le dije en Madrid esa  noche, expresa también para mí un sentido esencial de la existencia,  quizás una de sus posibles y frágiles concesiones felices: el adjetivo  "compartido". Aunque sólo sea un instante, un silencio significativo o  bien una vida entera, compartidos en la amistad o en el amor. Él sonreía  fraterno, intentando mitigar con la ironía la conmoción que la edad  avanzada a veces hace más difícil dominar. Su manera de ser hacía  entender que había sabido y que realmente sabía compartir la existencia:  con Matilde y Jorge Federico, su mujer y su hijo, muertos muchos años  atrás y siempre presentes, vivos y concretamente amados, solicitados  continuamente por la mente y el corazón; con Elvira, su singular y gran  compañera, a su lado durante muchos años y, desde hacía tiempo, su  conexión con el mundo; con la familia de ella, con los amigos, con los  chicos de la calle de Buenos Aires, a los que ayudaba como podía.&lt;br /&gt;Desde que lo leí por primera vez, y aún más después del  encuentro en Madrid y luego en su casa en Santos Lugares, tuve siempre  la intensa sensación de compartir con él un profundo sentido del mundo,  de los afectos, de las pasiones, de los miedos, de los desafíos. Creo  que esto vale para todos sus lectores y no sólo para quien, como yo, ha  tenido el regalo de su amistad y de una relación estrecha con él. Su  muerte me dolió, pero no afectó para nada esa relación. Lo sigo teniendo  presente, lo leo y discuto con él, imagino e intuyo sus respuestas. El  24 de junio festejamos el centenario de un hombre vivo, de un amigo y  compañero, un guía, no festejamos una ceremonia fúnebre de adiós.&lt;br /&gt;Hay una frase de Ibsen que Sabato retomó: "Vivir  significa luchar con los propios demonios". A veces, le dije, uno duda  de poder luchar contra ellos, porque tememos ser nosotros mismos  nuestros demonios. Poquísimos otros escritores expresaron con fuerza tan  trágica y devastante y con tan humanísima &lt;i&gt; pietas &lt;/i&gt; esa  exigencia, esa lucha en que consiste nuestra identidad, que por momentos  se nos aparece compacta y armoniosa, como la persona de Sabato mismo,  por momentos múltiple, confusa y tenebrosa, situada en el precario  confín entre el equilibrio y la sabiduría de una vida buena, y el  alucinante delirio destructivo y autodestructivo latente en cada uno de  nosotros.&lt;br /&gt;La escritura diurna de Sabato, para usar su célebre  definición, expresa uno de los más nobles, altos y generosos rostros de  la humanidad y resulta ser "un buen combate" en defensa de toda la  humanidad contra la opresión, la injusticia, la tiranía, el sufrimiento.  En esa escritura diurna, Sabato ha expresado con excepcional fuerza  poética sus pensamientos, su visión del hombre y del mundo, sus valores,  protestas y esperanzas, las cosas en las que cree y aquellas ante las  que se rebela. Libros como &lt;i&gt; Antes del fin &lt;/i&gt; o &lt;i&gt; La resistencia &lt;/i&gt;  , manual de denuncia del horror del mundo y, pese a todo, de indómita  esperanza, están entre las más altas, complejas y generosas páginas de  dignidad humana y de amor no ingenuo por el hombre, páginas que ayudan a  combatir y a vivir. Sabato no se limitó, por cierto, a escribir o a  firmar solicitadas contra los asesinos de la junta militar argentina,  como muchos intelectuales y escritores que creen haber pagado su deuda  desfilando en una marcha de protesta. Sabato trabajó concretamente, como  presidente de la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas,  sacrificando la actividad literaria para reconstruir la existencia, el  camino y la suerte de tantos desaparecidos, para saber cómo y dónde  terminaron, en función de ese sentimiento humano y poético de la  irrepetible e insustituible individualidad de cada uno de aquellos  nombres y aquellos destinos perdidos. Luchó -como reza el título de &lt;i&gt; Nunca más &lt;/i&gt; - para que aquellos horores no ocurran más, aun sabiendo que los desastres y el mal no conocen un "nunca más".&lt;br /&gt;Esa batalla moral, con la "cara descubierta", coexiste  con una desconcertante experiencia de las tinieblas y de lo negativo; y  quizá la poco frecuente grandeza de Sabato consista justamente en esa  duplicidad. Mientras combate por los más altos valores humanos, Sabato  es consciente de que sus "verdades más atroces" únicamente las  encontrarán en sus ficciones, "en esos bailes siniestros de enmascarados  que, por eso, dicen o revelan verdades que no se animarían a confesar a  cara descubierta". Habla de sus visiones, que lo "representan en los  detalles y en los excesos, a menudo indignos o incluso detestables", que  también lo "han traicionado, yendo más allá" de lo que le permite su  conciencia. En sus novelas, como en su pintura a menudo demoníaca y  perturbadora, Sabato desciende, con la escritura "nocturna", a un  subsuelo de tinieblas y de demencia, donde advierte otra voz de la vida.  Hace hablar a esa voz, suya pero al mismo en parte desconocida para él  mismo, una voz que dice cosas que contradicen sus principios y valores.  Nacen así obras maestras como &lt;i&gt; Sobre héroes y tumbas &lt;/i&gt; , con la  trágica y terrible historia de la conjura de los ciegos y con el delirio  angustiante y desgarrador de Alejandra, inolvidable figura femenina de  amor, ternura, fragilidad y locura.&lt;br /&gt;En la escritura nocturna no se pueden proclamar  explícitamente creencias o valores, defender a los débiles o atestiguar  los afectos; sólo se puede enfrentar al fantasma que surge de la  oscuridad, encontrarse cara a cara con la Medusa, con el rostro  aterrador de la vida salvajemente ignara del bien, del mal, de la  justicia y de la piedad. Quizás incluso la ciencia, que Sabato practicó  como profesión, contribuyó paradójicamente a esta confrontación con el  caos. Tentacular, como los oscuros laberintos en que se adentra, la  escritura nocturna atraviesa esos infiernos sin censurarlos ni  embellecerlos. La escritura nocturna, de la que Sabato es maestro, es el  encuentro enajenado y creativo con un sosia, con una parte desconocida y  hasta desagradable de uno mismo. "¿De quién es esta voz horrible?",  grita en un cuento de Hoffmann un poeta tras haber leído un angustiante  poema propio.&lt;br /&gt;Cuando escucha esa "otra voz", un verdadero escritor la  deja hablar, aun cuando preferiría que dijera otras cosas. Esa  escritura puede resultar difícil de soportar para su autor, quien  querría que la vida fuera distinta, más humana y menos cruel, así como  querría que el sol, a diferencia de lo que el Evangelio constata  despiadadamente, no resplandeciera de la misma manera para los justos y  los malvados, para los niños asesinados y para sus asesinos, indiferente  al bien y al mal; querría que diferenciara entre los niños  desaparecidos y sus abyectos verdugos.&lt;br /&gt;Frente a estas verdades perturbadoras, Sabato no dora  la píldora, sino que representa la negatividad en su cerrada y  devastante violencia. Su pluma testimonia la carga de esa violencia. El  amor, la piedad, la humanísima y dolorosa dignidad de la persona brillan  aún más en las tinieblas, porque Sabato no halla ninguna compensación  para el mal y el dolor y por eso expresa y transmite, con potencia  difícilmente igualable, la pasión de lo humano.&lt;br /&gt;Así nacieron sus grandes libros. Ensayos espléndidos como &lt;i&gt; El escritor y sus fantasmas &lt;/i&gt; , testimonios humanos e histórico-políticos como &lt;i&gt; Antes del fin &lt;/i&gt; , &lt;i&gt; La resistencia &lt;/i&gt; o &lt;i&gt; Nunca más &lt;/i&gt; y, sobre todo, las novelas. &lt;i&gt; El túnel &lt;/i&gt;  , cuya potencia seca y aniquiladora le gustaba a Camus, otro gran  escritor capaz de adentrarse en la nada y de proseguir no obstante  combatiendo por la verdad y la justicia. &lt;i&gt; Sobre héroes y tumbas &lt;/i&gt; ,  obra maestra donde hay de todo, ternura y crueldad, memoria épica y  feroz laceración, recelo amoroso, sacrificio, locura devastante,  presencia coral de la historia y soledad. &lt;i&gt; Abbadón el exterminador &lt;/i&gt;  , que retoma y desarrolla los dos anteriores, sin alcanzar esa altura.  Haber escrito sólo tres novelas en una vida tan larga revela cómo Sabato  -libre de la ansiedad de estar siempre presentes que persigue a tantos  escritores, obligándolos a componer novelas continuamente- escribió y  publicó sólo cuando sintió la absoluta necesidad de hacerlo. Es la mejor  garantía del arte más acabado. Basta haber escrito un libro necesario  para sí y para todos para signar indeleblemente la literatura de una  época y, por lo tanto, la vida de tantas personas. Sabato, con &lt;i&gt; Sobre héroes y tumbas &lt;/i&gt; , lo escribió, le ha dado al mundo una obra fundamental y de largo alcance en el tiempo.&lt;br /&gt;Cuando vuelve a subir del subsuelo nocturno y toma la  pluma para decir su visión del mundo, Sabato responde al curso insolente  y malvado del sol y, quijotescamente, llama junto a sí a los hombres  con el fin de corregirlo. Nunca fue un profeta de la negación. Una vez  le dije, bromeando, que por qué, cuando desciende a esa oscuridad donde  dos más dos pueden ser cinco, no aprovecha, al reemerger, para engañar a  los otros y no pagarles lo que se les debe. Me siento feliz de haber  conocido a ese hombre, que no sólo es el autor de obras literarias  geniales, sino también el que luchó contra la opresión y la explotación,  que afirmó conmoverse ante cada rostro desconocido, que en los momentos  de desesperación se prohibió a sí mismo el suicidio porque estaba  persuadido de que es ilícito producir dolor a los otros, incluso a un  perro.&lt;br /&gt;Un hombre lleno de respeto por los demás y de &lt;i&gt; pietas &lt;/i&gt;  , ajeno al resentimiento. No olvidaré nunca, por ejemplo, el tono de  respetuoso dolor con que me hablaba, sin ninguna presunción ideológica,  de su ruptura con Borges como consecuencia del apoyo inicial que este  último dio a la dictadura militar. Cuando nos conocimos era ya muy  viejo, pero la intensidad de sus palabras y la melancólica y afectuosa  profundidad de su comportamiento son dos grandes regalos que me dio la  vida. Su grafía, en los faxes o en las cartas que intercambiamos gracias  a la amistad extraordinaria de Elvira, se hacía cada vez más incierta,  pero no logro pensarlo o hablar de él en pasado, porque la suya es una  presencia imborrable. Uno de sus últimos libros se titula, con evidente  alusión a la muerte que se avecina, &lt;i&gt; Antes del fin &lt;/i&gt; , pero en ese  caso Ernesto se equivocaba: su muerte duele a quien lo ama y le es  cercano, pero, en lo que a él concierne, no existe ningún fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt; Traducción: Alejandro Patat &lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b class="subtituloGris"&gt;ADN MAGRIS&lt;br /&gt;Trieste, 1939&lt;/b&gt;Es  ensayista, novelista, traductor y profesor de literatura germánica en  la Universidad de Trieste. A los 22 años publicó su primer libro: El  mito habsbúrgico en la literatura austríaca moderna, una reelaboración  de su tesis doctoral que le valió amplio reconocimiento. Le pertenecen  también, entre otros ensayos, Lejos de dónde. Joseph Roth y la tradición  hebraico-oriental, Utopía y desencanto y Alfabetos. Su libro más  conocido es El Danubio (1986), en el que, siguiendo el curso del río,  narra la historia centroeuropea. En el género narrativo, escribió Otro  mar y A ciegas, y también es autor de tres piezas teatrales. Obtuvo  varios premios, entre ellos el Strega, en 1997, y el Príncipe de  Asturias, en 2004.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7589026591216313091-6635098617268061786?l=huespedesdepaso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/feeds/6635098617268061786/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/06/ernesto-sabato.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/6635098617268061786'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/6635098617268061786'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/06/ernesto-sabato.html' title='ERNESTO SABATO'/><author><name>Carlos Liendro</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_TPyHstoMVTA/STxVEwPbdzI/AAAAAAAAAJY/2aEuMVs0enw/S220/albert-einstein.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7589026591216313091.post-3066728725785763715</id><published>2011-06-07T16:54:00.000-07:00</published><updated>2011-06-07T16:54:14.614-07:00</updated><title type='text'>JORGE SEMPRÚN</title><content type='html'>&lt;h1&gt;Muere Jorge Semprún, una memoria del siglo XX&lt;/h1&gt;&lt;h3&gt;De niño del exilio a ministro de Cultura, el autor de 'La  escritura o la vida' fue deportado al campo de concentración de  Buchenwald y expulsado del partido comunista por disidente &lt;/h3&gt;&lt;div class="firma"&gt;    &lt;strong&gt;JAVIER RODRÍGUEZ MARCOS&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;- Madrid -&amp;nbsp;&lt;/em&gt;             &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="votos estirar"&gt;             &lt;div id="votosC"&gt;       &lt;div class="votos_estrellas"&gt; &lt;div class="votos_votar"&gt;                 &lt;div class="votos_estrella"&gt;               &lt;span id="bhs"&gt;&lt;/span&gt;          &lt;/div&gt;&lt;img alt="" height="13" src="http://www.elpais.com/im/ico_separador_horizontal.gif" width="1" /&gt; &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="rec"&gt;  &lt;br /&gt;&lt;a class="popup_299x644" href="http://www.elpais.com/envios/enviar_noticia/index.html?xref=20110607elpepucul_9.Tes&amp;amp;type=Tes&amp;amp;anchor=elpepucul&amp;amp;d_date=20110607&amp;amp;aP=modulo%3DEnviar%26params%3Dxref%253D20110607elpepucul_9.Tes%2526type%253DTes%2526d_date%253D20110607%2526anchor%253Delpepucul" title="Enviar"&gt;&lt;/a&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="rec rec-twitter"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="rec rec-fbook"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="limpiar"&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="presentacion"&gt;           &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/Semprun/recordado/amigos/elpepucul/20110608elpepucul_1/Tes" target="_blank"&gt;Semprún, recordado por sus amigos&lt;/a&gt; | &lt;a href="http://www.elpais.com/fotogaleria/cultura/Jorge/Semprun/imagenes/elpgal/20110607elpepucul_4/Zes/1" target="_blank"&gt;Su vida, en fotos&lt;/a&gt; | Tribunas de &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/portada/unico/he/traicionado/mismo/elpepusoceps/20110607elpepucul_8/Tes" target="_blank"&gt;Eduardo Arroyo&lt;/a&gt; y &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/deportes/liberacion/numero/elpepidep/20110607elpepiopi_13/Tes" target="_blank"&gt;Juan Cruz &lt;/a&gt;| &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/portada/unico/he/traicionado/mismo/elpepusoceps/20101219elpepspor_12/Tes" target="_blank"&gt;Lee la última entrevista a Jorge Semprún (19/12/2010).&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/portada/unico/he/traicionado/mismo/elpepusoceps/20101219elpepspor_12/Tes" target="_blank"&gt;Jorge Semprún&lt;/a&gt;  ha muerto en París este martes, según han informado fuentes próximas a  la familia. Tenía 87 años. Con él se pierde para siempre parte de los  recuerdos del preso número 44.904, su matrícula en Buchenwald, el campo  de concentración alemán en el que vivió deportado entre los 20 y los 22  años. Semprún construyó su obra literaria con los fragmentos de su  propia memoria y en ella queda, pues, el recuerdo de los hechos y de los  sentimientos de una vida marcada a fuego por todas las barbaries  modernas.&lt;br /&gt;&lt;div class="info_complementa"&gt;                                                                          &lt;div class="listado_despiece"&gt;              &lt;/div&gt;&lt;div class="listado_hermanas"&gt;       &lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/Semprun/recordado/amigos/elpepucul/20110608elpepucul_1/Tes"&gt;Semprún, recordado por sus amigos&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/portada/unico/he/traicionado/mismo/elpepucul/20101219elpepspor_12/Tes"&gt;"Lo único que he traicionado es a mí mismo"&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/opinion/ultimo/viaje/Buchenwald/elpepucul/20100405elpepiopi_15/Tes"&gt;Mi último viaje a Buchenwald&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/opinion/SEMPRUN/_JORGE/JORGE/SEMPRUN/ESCRITOR/haces/olor/carne/quemada/elpepucul/20000819elpepiopi_9/Tes"&gt;JORGE SEMPRÚN, ESCRITOR  ¿Qué haces con el olor a carne quemada?&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/hombre/conocio/rencor/elpepucul/20110607elpepucul_8/Tes"&gt;El hombre que no conoció el rencor&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/opinion/ultimo/encuentro/elpepucul/20110607elpepiopi_13/Tes"&gt;El último encuentro&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/segunda/muerte/Jorge/Semprun/elpepucul/20110608elpepucul_6/Tes"&gt;La segunda muerte de Jorge Semprún&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/gran/intelectual/europeo/elpepucul/20110608elpepucul_8/Tes"&gt;Un gran intelectual europeo&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/gran/hombre/tumulto/elpepucul/20110608elpepucul_9/Tes"&gt;Un gran hombre en el tumulto&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/rojo/espanol/elpepucul/20110608elpepucul_7/Tes"&gt;Un rojo español&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="agrupa_gris"&gt;                                         &lt;div class="mod_grafico"&gt;     &lt;div class="mod_grafico_foto"&gt;       &lt;a href="http://www.elpais.com/elpaismedia/ultimahora/media/201004/11/internacional/20100411elpepuint_1_Pes_PDF.pdf"&gt;&lt;img alt="Foto" src="http://www.elpais.com/im/ico_80_descarga.gif" /&gt;&lt;/a&gt;     &lt;/div&gt;&lt;div class="mod_grafico_txt"&gt;       &lt;h3&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/elpaismedia/ultimahora/media/201004/11/internacional/20100411elpepuint_1_Pes_PDF.pdf"&gt;El archipélago del horror nazi&lt;/a&gt;&lt;/h3&gt;&lt;h4&gt;DOCUMENTO (PDF - 15Kb) - 11-04-2010&lt;/h4&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="mod_grafico"&gt;              &lt;div class="listado_enlaces"&gt;                  &lt;ul&gt;&lt;div class="mod_grafico"&gt; &lt;div class="mod_grafico_foto"&gt; &lt;a href="http://www.elpais.com/todo-sobre/persona/Jorge/Semprun/1561/"&gt;&lt;img alt="Jorge Semprún " border="0" height="80" src="http://www.elpais.com/fotos/personas/ign/15/151_1561.jpg" title="Jorge Semprún " width="80" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="mod_grafico_txt"&gt; &lt;h3&gt; &lt;a href="http://www.elpais.com/todo-sobre/persona/Jorge/Semprun/1561/"&gt;Jorge Semprún &lt;/a&gt; &lt;/h3&gt;&lt;h4&gt;A FONDO&lt;/h4&gt;&lt;dl&gt;&lt;dt&gt;Nacimiento: &lt;/dt&gt;&lt;dd&gt;1923&lt;/dd&gt;&lt;/dl&gt;&lt;dl&gt;&lt;dt&gt;Lugar:&lt;/dt&gt;&lt;dd&gt;Madrid&lt;/dd&gt;&lt;/dl&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="info_complementa"&gt;             &lt;/div&gt;Con él, sin embargo, desaparece un recuerdo que no cabe en los  libros: el del olor a carne quemada. Lo dijo él mismo en 2000, en una  entrevista. Lo que más le preocupaba del porvenir era esa precisa  memoria: "Están desapareciendo los testigos del exterminio. Bueno, cada  generación tiene un crepúsculo de esas características. Los testigos  desaparecen. Pero ahora me está tocando vivirlo a mí. Aún hay más viejos  que yo que han pasado por la experiencia de los campos. Pero no todos  son escritores, claro. En el crepúsculo la memoria se hace más tensa,  pero también está más sujeta a las deformaciones. Luego hay algo...  ¿Sabe usted qué es lo más importante de haber pasado por un campo? ¿Sabe  usted qué es exactamente? ¿Sabe usted que eso, que es lo más importante  y lo más terrible, es lo único que no se puede explicar? El olor a  carne quemada. &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/opinion/SEMPRUN/_JORGE/JORGE/SEMPRUN/ESCRITOR/haces/olor/carne/quemada/elpepiopi/20000819elpepiopi_9/Tes" target="_blank"&gt;¿Qué haces con el recuerdo del olor a carne quemada?&lt;/a&gt;  Para esas circunstancias está, precisamente, la literatura. ¿Pero cómo  hablas de eso? ¿Comparas? ¿La obscenidad de la comparación? ¿Dices, por  ejemplo, que huele como a pollo quemado? ¿O intentas una reconstrucción  minuciosa de las circunstancias generales del recuerdo, dando vueltas en  torno al olor, vueltas y más vueltas, sin encararlo? Yo tengo dentro de  mi cabeza, vivo, el olor más importante de un campo de concentración. Y  no puedo explicarlo. Y ese olor se va a ir conmigo como ya se ha ido  con otros". Hoy esas palabras son más ciertas que nunca.&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Una literatura de la memoria&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;"Tengo más recuerdos que si tuviera mil años". Las palabras de Baudelaire que Jorge Semprún utilizó en &lt;i&gt;Adiós, luz de veranos...&lt;/i&gt;  describen certeramente la vida de un hombre cuyas ocho décadas de  existencia pueden rastrearse en su obra narrativa, que contiene  ficciones como &lt;i&gt;La montaña blanca&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;Netchaiev ha vuelto&lt;/i&gt; o &lt;i&gt;Veinte años y un día&lt;/i&gt; pero que pasará a la historia por uno de los grandes ciclos autobiográficos de la literatura contemporánea.&lt;br /&gt;Como  la propia memoria, la obra memorialística de Semprún no funciona como  una línea recta sino como una espiral: a veces los mismos episodios se  cuentan en distintos libros con intención diversa. "Porque mi vida no es  como un río", se lee en &lt;i&gt;Aquel domingo&lt;/i&gt;, "sobre todo como un río  siempre diferente, nunca el mismo, en el que no se puede bañar uno dos  veces: mi vida es completamente lo ya visto, lo ya vivido, lo repetido,  lo mismo hasta la saciedad, hasta convertirse en otro, extraño, a fuerza  de ser idéntico".&lt;br /&gt;Aun así, cabría reconstruir los momentos clave  de la vida del escritor leyendo cronológicamente una serie de libros que  no fueron escritos respetando ese orden: la adolescencia en el exilio  de la Guerra Civil (&lt;i&gt;Adiós, luz de veranos...&lt;/i&gt;), la resistencia antinazi y la experiencia de Buchenwald (&lt;i&gt;El largo viaje&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;Viviré con su nombre, morirá con el mío&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;Aquel domingo&lt;/i&gt; y, sobre todo, &lt;i&gt;La escritura o la vida&lt;/i&gt;), la expulsión del Partido Comunista de España (&lt;i&gt;Autobiografía de Federico Sánchez&lt;/i&gt;) o el &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/OLLERO/_ANDRES_/PP/MENDEZ_LEITE/_FERNANDO/AUTE/_LUIS_EDUARDO_/MUSICA/MIRO/_PILAR/SEMPRUN/_JORGE/elpepicul/19890626elpepicul_4/Tes" target="_blank"&gt;periodo como ministro de Cultura &lt;/a&gt;en la segunda legislatura de Felipe González (&lt;i&gt;Federico Sánchez se despide de ustedes&lt;/i&gt;).&lt;br /&gt;Nieto  por parte de madre del político conservador Antonio Maura, presidente  del Gobierno con Alfonso XIII, Jorge Semprún nació en Madrid el 10 de  diciembre de 1923. Su madre murió antes de que él cumpliera ocho años y,  con la Guerra Civil, todos los hermanos marcharon a La Haya para  reunirse con su padre, embajador de la República en los Países Bajos. El  futuro escritor comenzaba así un exilio que ha durado toda su vida. En  1939, con la guerra perdida, la familia se instaló en París, donde Jorge  y su hermano Gonzalo estudiaron como internos en el exigente liceo  Henri IV. En &lt;i&gt;Adiós, luz de veranos...&lt;/i&gt; (1998), Semprún recordaría  esos años en que, después de ser objeto de chanza en una panadería por  su acento francés se conjuró para eliminar todo rastro extranjero en la  pronunciación de la que terminaría siendo su lengua literaria  fundamental.&lt;br /&gt;Si el descubrimiento de Levinas le valió su primer  premio extraordinario de filosofía, el compromiso político le hizo  ingresar en el Partido Comunista de España en 1942. Un año más tarde fue  detenido como miembro de la Resistencia antinazi, torturado y deportado  al campo de concentración de Buchenwald. Allí se libró de la muerte  probable que esperaba a los intelectuales cuando fue inscrito como  estucador en lugar de como estudiante. Su conocimiento del alemán, una  obsesión de su padre, le ayudó también a sobrellevar los dos años que  pasó con el triángulo rojo y la S de Spanier (español) en el pecho.&lt;br /&gt;El  11 de abril de 1945, dos soldados estadounidenses abrieron la cancela  del campo, marcada con una sarcástica inscripción: "A cada uno lo que se  merece". Pero con la liberación y los recuerdos de la experiencia  concentracionaria llegaba también para Jorge Semprún un dilema: o  escribir sobre el pasado (y lo pasado) o vivir el presente. Lo primero,  diría luego, le hubiera llevado al suicidio de no haber mediado los  años. Aunque ya en 1963 había volcado parte de su experiencia en &lt;i&gt;El largo viaje&lt;/i&gt;, hubo que esperar a 1994 para que el narrador buceara hasta el fondo de aquella herida. El resultado fue un título hoy mítico: &lt;i&gt;La escritura o la vida&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;Mientras  llegaba el momento de la catarsis, Semprún se volcó en la militancia  comunista convertido en Federico Sánchez, su nombre en la clandestinidad  de la España franquista. Pero el mundo se quebró para él por segunda  vez en 1964. Ese año, junto a Fernando Claudín, fue &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/espana/SEMPRUN/_JORGE/MINISTERIO_DE_CULTURA/PODER_EJECUTIVO/_GOBIERNO_PSOE_/1986-1989/mision/Semprun/renovar/relaciones/sociedad/civil/elpepiesp/19880709elpepinac_11/Tes" target="_blank"&gt;expulsado del PCE &lt;/a&gt;por  su discrepancia con la línea oficial de Dolores Ibárruri y Santiago  Carrillo. Aquel episodio serviría como columna vertebral al libro que,  escrito en español, le valió el premio Planeta de 1977: &lt;i&gt;Autobiografía de Federico Sánchez&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;Años más tarde, en &lt;i&gt;Federico Sánchez se despide de ustedes (1993)&lt;/i&gt;,  el escritor se deshacía definitivamente de su alias en el relato que  recogía su último paso por la política. Entre 1988 y 1991 había sido  ministro de Cultura y aquel libro se convirtió en una pieza irrepetible,  por infrecuente, de la literatura española: las memorias públicas de un  miembro del Gobierno. Públicas y descarnadas. Con una altura literaria  marca de la casa, Semprún narra sin tapujos sus desencuentros con el  aparato del PSOE, encarnado en el vicepresidente Alfonso Guerra. Una  crudeza que se convierte en ironía al contar algunos de los episodios  que le tocó vivir, ya se tratase de las negociaciones con la baronesa  Thyssen para acondicionar el palacio de Villahermosa o de una visita de  la reina de Inglaterra al Museo del Prado.&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Última visita al campo de concentración&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Las  memorias ministeriales de Jorge Semprún arrancan con una llamada de  Javier Solana preguntando al escritor si conservaba el pasaporte  español, condición sine qua non para formar parte del Gobierno. La  respuesta fue afirmativa. Semprún, autor de guiones de cine para  directores como Alain Resnais (&lt;i&gt;La guerra ha terminado&lt;/i&gt;) o Costa Gavras (&lt;i&gt;Z, La confesión&lt;/i&gt;),  escribió la mayor parte de su obra en francés. Nunca perdió, sin  embargo, la nacionalidad española. Si no escribir más en español le  privó tal vez del Premio Cervantes, no abandonar la nacionalidad  española le impidió ser admitido -no sin cierta polémica- en la Académie  Française, aunque lo fuera en la Académie Goncourt. Ese fue su destino  de escritor europeo, el mismo que le valió premios internacionales como  el Formentor (1964), el de la Paz de los libreros alemanes (1994) o el  Jerusalén (1996).&lt;br /&gt;La Europa en que creía Jorge Semprún empezó a  construirse, lo dijo él mismo, en la diversidad de los resistentes  deportados a Buchenwald, la cara oscura de la Weimar de Goethe, a tan  solo unos pasos. El 11 de abril de 2010, el escritor acudió allí por  última vez para pronunciar un discurso. Se celebraba el 65º aniversario  de la liberación del campo y días antes &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/opinion/ultimo/viaje/Buchenwald/elpepiopi/20100405elpepiopi_15/Tes" target="_blank"&gt;publicó en este diario un artículo &lt;/a&gt;en  el que reconocía con lucidez extrema, pero con furia, que se acercaba  al final: "Por última vez, pues, el 11 de abril, ni resignado a morir ni  angustiado por la muerte sino furioso, extraordinariamente irritado por  la idea de que pronto ya no estaré aquí, en medio de la belleza del  mundo o, por el contrario, en su grisácea insipidez -que en este caso  concreto son la misma cosa-, por última vez, diré lo que tenga que  decir".&lt;br /&gt;Y lo dijo. Sobreponiéndose al quebranto de la enfermedad,  Semprún acudió a Buchenwald y habló. Lo hizo en el Appelplatz del campo,  el mismo lugar en el que se alternaba la voz -"gutural, malhumorada,  agresiva"- del Rapportführer, que tronaba a diario, con el hilo musical  que algunos domingos emitía por los altavoces las "sempiternas  cancioncillas de amor" de Zarah Leander. Allí recordó a los niños judíos  que, en 1945, fueron llevados desde Polonia a Weimar ante el avance del  Ejército ruso. Entre ellos estaban Imre Kertész y Elie Wiesel, futuros  premios Nobel.&lt;br /&gt;A esa generación confiaba Semprún su testimonio.  "Todas las memorias europeas de la resistencia y del sufrimiento", dijo,  "solo tendrán, como último refugio y baluarte, dentro de diez años, a  la memoria judía del extermino. La más antigua memoria de aquella vida,  ya que fue, precisamente, la más joven vivencia de la muerte".&lt;br /&gt;Con  la desaparición de Jorge Semprún se pierde una memoria del siglo. El  resto está en su obra. Imborrable. Esos libros, llenos de vida y de amor  a la vida, bella o gris, están llenos también de lecturas que alguna  vez sirvieron de refugio. Él, que elegía con cuidado cada una de sus  citas, colocó hace 10 años una frase del actor y poeta Roland Dubillard  al frente de Viviré con su nombre, morirá con el mío. Nueve palabras que  dicen algo que suena a decisivo en la voz de un escritor de la memoria:  "Estoy seguro de que mi muerte me recordará algo...".&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7589026591216313091-3066728725785763715?l=huespedesdepaso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/feeds/3066728725785763715/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/06/jorge-semprun.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/3066728725785763715'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/3066728725785763715'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/06/jorge-semprun.html' title='JORGE SEMPRÚN'/><author><name>Carlos Liendro</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_TPyHstoMVTA/STxVEwPbdzI/AAAAAAAAAJY/2aEuMVs0enw/S220/albert-einstein.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7589026591216313091.post-286217277341944169</id><published>2011-05-22T06:32:00.000-07:00</published><updated>2011-05-22T06:32:03.090-07:00</updated><title type='text'>SOBRE THEODOR W. ADORNO Y  WALTER BENJAMIN</title><content type='html'>&lt;h1&gt;"Adorno era muy provinciano"&lt;/h1&gt;&lt;h2&gt;En esta entrevista, la ensayista estadounidense Susan Buck-Morss habla de &lt;i&gt;Origen de la dialéctica negativa&lt;/i&gt;, donde revisa el pensamiento de dos figuras clave de la Escuela de Fráncfort&lt;/h2&gt;&lt;div class="cajaHerramientas floatFix"&gt;&lt;a class="comenta" href="http://www.lanacion.com.ar/1374064-adorno-era-muy-provinciano#comentar" title="Comentá"&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="meGusta"&gt;                   &amp;nbsp;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;                 &lt;/div&gt;&lt;div class="compartirF"&gt;                   &amp;nbsp;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;                 &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="notaFoto izquierda"&gt;&lt;a href=""&gt;&lt;img alt="&amp;quot;Adorno era muy provinciano&amp;quot;" class="focal" src="http://bucket.lanacion.com.ar/anexos/fotos/97/1381697w288.JPG" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="floatFix"&gt;&lt;span class="notaEpigrafe"&gt;Walter Benjamin.             &lt;/span&gt;&lt;a href=""&gt;Ver más fotos&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="notaAgenda"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt; Origen de la dialéctica negativa &lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt; Por Susan Buck-Morss &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="firma"&gt;&lt;b&gt;Por Pablo Gianera&lt;br /&gt;LA NACION&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="firma"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Muchos lectores argentinos recordarán seguramente a Susan Buck-Morss por &lt;i&gt; Dialéctica de la mirada &lt;/i&gt; , bellísimo volumen que reveló el &lt;i&gt; Libro de los pasajes &lt;/i&gt;  de Walter Benjamin antes de que se pudiera leer en español una sola  palabra de la gigantesca e inconclusa obra benjaminiana. Buck-Morss  conseguía allí la rara proeza de que su ensayo fuera fiel no solamente a  las volutas y arabescos de las ideas de Benjamin sino también a su  forma interrumpida y constelada. Pero antes había circulado ya &lt;i&gt; Origen de la dialéctica negativa. Theodor W. Adorno, Walter Benjamin y el Instituto de Frankfurt &lt;/i&gt;  , inteligentísima presentación del pensamiento dialéctico, publicada en  inglés en 1977 y reeditada ahora en español en una nueva traducción.  Podría decirse que Buck-Morss introdujo realmente el pensamiento  frankfurtiano en los ámbitos universitarios estadounidenses.&lt;br /&gt;&lt;i&gt; Origen de la dialéctica negativa &lt;/i&gt; fue además su  primer libro y deriva en parte de su fascinación por el pensamiento de  Adorno a principios de la década de 1970. "En 1970, cuando fui a  estudiar a Alemania, no sabía nada de él -cuenta Buck-Morss, muy  simpática y hablando a alta velocidad-. Yo quería dedicarme a Jung, nada  político; y toda la gente que conocí en Fráncfort estudiaba a Lenin, a  Adorno, a Marcuse. Tenía la sensación horrible de que debía estar  estudiando lo que se suponía que tenía que estudiar pero que no me  interesaba. Así que cambié. Entonces llegué un poco tarde a Adorno. Él  murió en 1969 y no pude a conocerlo. Tal vez fue mejor así, porque he  oído muchas veces que no era confiable con las mujeres? Lo que me atrajo  inmediatamente de sus libros fue el vínculo entre filosofía y vida  cotidiana."&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -¿Cree que existe alguna relación entre biografía y  teoría en la Escuela de Fráncfort? En el caso específico de Adorno y  Benjamin, ¿cuánto influyeron sus vidas en sus teorías? &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-No creo que hubiera nada demasiado personal, pero  ellos eran sin duda parte de una generación. Tanto para Adorno como para  Benjamin, la Primera Guerra Mundial fue una experiencia  extraordinariamente significativa, lo mismo que la Revolución Rusa, la  crisis económica de la década de 1930, y por supuesto, la Segunda Guerra  y Hitler. Estos acontecimientos no pertenecieron a una única biografía.  Eran una experiencia generacional.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -¿Podría decirse que Adorno y Benjamin pensaban el  arte como filosofía y la filosofía como arte, y que ese cruce llevó  finalmente a la reconciliación del arte con el conocimiento? &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Es una manera muy hermosa de enunciarlo y creo que  sucede exactamente eso. En ese sentido, es mejor hablar de "arte" que  meramente de "estética". Adorno escribió una &lt;i&gt; Teoría estética &lt;/i&gt; , pero hay algo muy cuidadoso en el modo en que está escrita; un cuidado por las palabras que es propio de una obra de arte.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -Tal vez puede pensarse que &lt;i&gt; Teoría estética &lt;/i&gt; es también la obra de un artista? &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Sí, creo lo mismo. No existe una distinción radical  entre el arte y la filosofía, aunque desde luego existen diferencias en  el modo en que se relacionan con la verdad.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -¿Cuánto influyó en la dialéctica de Adorno la  articulación de matices, el arte de la "transición ínfima", para  recurrir a una idea que él mismo usó en su trabajo monográfico sobre  Alban Berg? &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-No conozco lo suficiente la música de Berg, pero estoy  segura de que Adorno aprendió muchísimo sobre cómo escribir filosofía  de Beethoven y de Schönberg. ¡Hay a veces un tipo de minuciosidad en la  elección y disposición de las palabras que vuelve ilegibles los textos!  En cambio, si uno se fija por ejemplo en sus clases y ponencias, son tan  claras? Me refiero a las clases que dictó en Fráncfort en la década de  1960. Son brillantemente claras, incluso en sus formulaciones más  difíciles. Personalmente, prefiero esa expresión simple porque creo que  resulta más convincente.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -Me gustaría que explicara el estancamiento que advierte en el pensamiento dialéctico adorniano de los últimos años. &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-En cierto sentido, tiende a volverse predecible.  Sabemos exactamente lo que va suceder. Afirmamos que algo es cierto;  luego, dialécticamente, decimos que es falso y, por último, invertimos  esa afirmación y decimos que había verdad en la falsedad y falsedad en  la verdad. Cuando uno leyó tanto como leí yo mientras preparaba el  libro, se espera ese movimiento. Puede anticiparse hacia dónde va el  razonamiento. ¡Eso no pasa nunca con Benjamin! Cuando uno sabe de  antemano hacia dónde va un razonamiento ha perdido el poder de la  dialéctica filosófica.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -Si pudiera hablarse en términos de grados, ¿usted diría que Benjamin era más dialéctico que Adorno? &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-No, Adorno valoraba enormemente la dialéctica, pero  Benjamin? Bueno, ¡depende! Yo diría que hay en Benjamin una suerte de  metafísica dialéctica, mientras que en Adorno encontramos más bien una  argumentación dialéctica.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -¿Cuál es el presente y cuál es el futuro del  pensamiento dialéctico tal como lo formularon Adorno y Benjamin? Y, más  en general, ¿dónde encuentra usted la herencia de la teoría crítica? &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Hay en este punto una diferencia decisiva. En mis  clases, he notado que se considera a Benjamin el pensador más excéntrico  e idiosincrásico. A la vez, un estudiante de Etiopía, de China, de  Turquía o de Brasil puede aprender de él y usarlo en sus estudios y en  sus escritos. Adorno, en cambio, es un tema de estudio, no fácil, aunque  sí atractivo, ¡pero intente aplicar realmente su método?! Conozco muy  pocas personas que hayan podido hacerlo con éxito, y yo no soy una  ellas.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -¿Le interesa, por ejemplo, el pensamiento de Edward Said? &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Mucho. Éramos amigos además, y fue una de las primeras  personas que leyeron mi libro sobre Adorno y recuerdo que le gustó. Él  era ya un &lt;i&gt; senior scholar &lt;/i&gt; y yo apenas empezaba. Fue muy generoso conmigo.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -Said releyó el legado de Adorno de una manera sumamente personal. &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Estoy absolutamente de acuerdo. Fue uno de los lectores más creativos de Adorno.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -¿Cree que la Escuela de Fráncfort pertenece al pasado? ¿Se siente interpelada todavía por su pensamiento? &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Lo que realmente me frustra de los pensadores  anteriores al siglo XXI es el eurocentrismo. Me interesa más lo que pasa  en cualquier otro lugar del mundo, lejos de Europa y de Estados Unidos.  Está dicho en la última página de mi libro. Digo allí que Adorno era  muy provinciano, que no estaba interesado en conocer el Tercer Mundo.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -¿Cuál son esos lugares del mundo que más le interesan a usted ahora? &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-El período de la expansión islámica desde España hasta  la India. Y, por supuesto, América latina y África, pero toda África y  no solamente la parte islámica o árabe. Creo que hay mucho para aprender  allí, sobre todo de gente que está familiarizada con la filosofía  occidental o el arte occidental pero trabajan desde una perspectiva  diferente. De eso me estoy ocupando ahora.&lt;br /&gt;&lt;b class="subtituloGris"&gt;ADN BUCK-MORSS&lt;/b&gt;Es  profesora de Política y Teoría Social en la Universidad de Cornell.  Colaboró en la edición de las obras completas de Adorno, con la  coordinación de Rolf Tiedemann. Publicó, además de Origen de la  dialéctica negativa y Dialéctica de la mirada, Mundo soñado y  catástrofe. La desaparición de la utopía de masas en el Este y el Oeste  (2002), Pensar el terror. El islamismo y la teoría crítica en la  izquierda (2003) y Hegel y Haití (2005).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7589026591216313091-286217277341944169?l=huespedesdepaso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/feeds/286217277341944169/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/05/sobre-theodor-w-adorno-y-walter.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/286217277341944169'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/286217277341944169'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/05/sobre-theodor-w-adorno-y-walter.html' title='SOBRE THEODOR W. ADORNO Y  WALTER BENJAMIN'/><author><name>Carlos Liendro</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_TPyHstoMVTA/STxVEwPbdzI/AAAAAAAAAJY/2aEuMVs0enw/S220/albert-einstein.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7589026591216313091.post-9215347543609541056</id><published>2011-05-18T04:56:00.000-07:00</published><updated>2011-05-18T04:56:17.633-07:00</updated><title type='text'>PHILIP ROTH</title><content type='html'>&lt;h1&gt;Philip Roth gana el premio Booker&lt;/h1&gt;&lt;h3&gt;El novelista estadounidense se impone a 13 finalistas, entre otros el español Juan Goytisolo &lt;/h3&gt;&lt;div class="firma"&gt;    &lt;strong&gt;EL PAÍS&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;- Madrid -&amp;nbsp;&lt;/em&gt;             &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="votos estirar"&gt;             &lt;div id="votosC"&gt;       &lt;div class="votos_estrellas"&gt; &lt;div class="votos_votar"&gt;                 &lt;div class="votos_estrella"&gt;               &lt;span id="bhs"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;          &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="rec rec-twitter"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="rec rec-fbook"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="limpiar"&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="presentacion"&gt;           &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/portada/golpes/martillo/elpepuculbab/20110423elpbabpor_3/Tes"&gt;Entrevista en profundidad al autor en Babelia (23/04/2011)&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;El novelista estadounidense Philip Roth ha sido galardonado  hoy con el prestigioso premio Booker, según ha anunciado la organización  en un acto celebrado en la Ópera de Sidney (Australia). Roth, autor  entre otras obras de la laureada &lt;i&gt;Pastoral americana&lt;/i&gt;, se ha  impuesto a otros 13 finalistas, entre ellos el español Juan Goytisolo.  La noticia ha sido difundida por los organizadores &lt;a href="http://www.themanbookerprize.com/news/stories/1502" target="_blank"&gt;mediante un comunicado.&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="info_complementa"&gt;                                                                          &lt;div class="listado_despiece"&gt;              &lt;/div&gt;&lt;div class="agrupa_gris"&gt;                                                                      &lt;div class="mod_grafico"&gt;              &lt;div class="listado_enlaces"&gt;                  &lt;ul&gt;&lt;div class="mod_grafico"&gt; &lt;div class="mod_grafico_foto"&gt; &lt;a href="http://www.elpais.com/todo-sobre/persona/Philip/Roth/4626/"&gt;&lt;img alt="Philip Roth " border="0" height="80" src="http://www.elpais.com/fotos/personas/ign/46/151_4626.jpg" title="Philip Roth " width="80" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="mod_grafico_txt"&gt; &lt;h3&gt; &lt;a href="http://www.elpais.com/todo-sobre/persona/Philip/Roth/4626/"&gt;Philip Roth &lt;/a&gt; &lt;/h3&gt;&lt;h4&gt;A FONDO&lt;/h4&gt;&lt;dl&gt;&lt;dt&gt;Nacimiento: &lt;/dt&gt;&lt;dd&gt;19-03-1933&lt;/dd&gt;&lt;/dl&gt;&lt;dl&gt;&lt;dt&gt;Lugar:&lt;/dt&gt;&lt;dd&gt;New Jersey&lt;/dd&gt;&lt;/dl&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="info_complementa"&gt;             &lt;/div&gt;El premio Booker está dotado con 68.000 euros y se concede por los  logros en el género de ficción. Se convoca cada dos años y se dirige a  autores en lengua inglesa o cuya obra haya sido ampliamente traducida a  ese idioma.&lt;br /&gt;"Philip Roth es un gigante de la literatura y uno de  los más prolíficos, celebrados (y controvertidos) escritores del mundo",  indica la organización, que cita al cantante Bruce Springsteen como  autoridad a la hora de fijarse en Roth. "Su trabajo es fuerte, tan lleno  de revelaciones acerca del amor y del dolor emocional. Esa es la manera  en que uno vive una vida artística", ha dicho Springsteen en  declaraciones recogidas por la organización del premio.&lt;br /&gt;Nacido en  marzo de 1933 en la ciudad de Newark, Estado de Nueva Jersey (EE UU),  Roth es conocido por su trilogía de finales de los noventa que contiene &lt;i&gt;Pastoral americana&lt;/i&gt; (ganadora del Pulitzer), &lt;i&gt;Me casé con un comunista&lt;/i&gt; y &lt;i&gt;La mancha humana&lt;/i&gt;.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7589026591216313091-9215347543609541056?l=huespedesdepaso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/feeds/9215347543609541056/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/05/philip-roth.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/9215347543609541056'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/9215347543609541056'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/05/philip-roth.html' title='PHILIP ROTH'/><author><name>Carlos Liendro</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_TPyHstoMVTA/STxVEwPbdzI/AAAAAAAAAJY/2aEuMVs0enw/S220/albert-einstein.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7589026591216313091.post-4715214371876930232</id><published>2011-05-03T11:08:00.000-07:00</published><updated>2011-05-03T11:08:01.873-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div class="cabecera_noticia_reportaje estirar"&gt;   &lt;h2&gt;ENTREVISTA: JUAN GELMAN - Poeta  &lt;/h2&gt;&lt;h1&gt;"No pienso en el lector al escribir"&lt;/h1&gt;&lt;h3&gt; &lt;/h3&gt;&lt;div class="firma"&gt;    &lt;strong&gt;PABLO ORDAZ&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;- México -&lt;/em&gt;                     &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="votos estirar"&gt;&lt;div id="votosC"&gt;&lt;div class="votos_estrellas"&gt;&lt;div class="votos_votar"&gt;&lt;div class="votos_estrella"&gt;               &lt;span id="bhs"&gt;&lt;/span&gt;          &lt;/div&gt;&lt;img alt="" height="13" src="http://www.elpais.com/im/ico_separador_horizontal.gif" width="1" /&gt; &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="rec rec-twitter"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="rec rec-fbook"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="limpiar"&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="presentacion"&gt;           'El emperrado corazón amora' es su vuelta a la poesía  cuatro años después. El Cervantes reúne 140 nuevas piezas sobre "seguir  en la brecha a los 80 años" y queda como la gran voz de las letras  argentinas tras la muerte de Sabato&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Una entrevista con Juan Gelman pierde mucho en un periódico.  Quedan sobre el papel las palabras del poeta, nacido en Buenos Aires en  1930, pero en la transcripción se van desperdiciando su voz curtida por  el tabaco, su acento argentino defendido frente a 1.000 exilios y una  sonrisa socarrona y hospitalaria. Por si fuera poco, a uno siempre le  pareció un contrasentido que un poeta -y en este caso no un poeta  cualquiera- publique un libro con 140 poemas forjados a martillo y  cincel y enseguida llegue un periodista y le pida que explique con  urgencia qué ha querido contar. El premio Cervantes sonríe, enciende un  primer pitillo en su departamento de la ciudad de México, y se dispone a  hablar de &lt;i&gt;El emperrado corazón amora &lt;/i&gt;(Tusquets), un libro que llega cuatro años después de &lt;i&gt;Mundar&lt;/i&gt; (Visor) y que terminó de escribir en noviembre pasado. &lt;br /&gt;&lt;b&gt;                                                             &lt;/b&gt;&lt;div class="info_complementa"&gt;&lt;b&gt;                      &lt;/b&gt;&lt;b&gt;                                                    &lt;/b&gt; &lt;b&gt;                                                    &lt;/b&gt;&lt;div class="listado_hermanas"&gt; &lt;b&gt;      &lt;/b&gt;&lt;ul&gt;&lt;b&gt;                                    &lt;/b&gt;&lt;/ul&gt;&lt;b&gt;      &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;                                                             &lt;/b&gt;&lt;div class="agrupa_gris"&gt; &lt;b&gt;                                                        &lt;/b&gt; &lt;b&gt;            &lt;/b&gt;&lt;div class="mod_grafico"&gt; &lt;b&gt;             &lt;/b&gt;&lt;div class="listado_enlaces"&gt; &lt;b&gt;                 &lt;/b&gt;&lt;ul&gt;&lt;b&gt;                    &lt;/b&gt;&lt;div class="mod_grafico"&gt; &lt;div class="mod_grafico_foto"&gt; &lt;b&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/todo-sobre/persona/Juan/Gelman/4642/"&gt;&lt;img alt="Juan Gelman " border="0" height="80" src="http://www.elpais.com/fotos/personas/ign/46/151_4642.jpg" title="Juan Gelman " width="80" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="mod_grafico_txt"&gt; &lt;h3&gt; &lt;b&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/todo-sobre/persona/Juan/Gelman/4642/"&gt;Juan Gelman &lt;/a&gt; &lt;/b&gt;&lt;/h3&gt;&lt;h4&gt;&lt;b&gt;A FONDO&lt;/b&gt;&lt;/h4&gt;&lt;dl&gt;&lt;dt&gt;&lt;b&gt;Nacimiento:  &lt;/b&gt;&lt;/dt&gt;&lt;dd&gt;&lt;b&gt;1930 &lt;/b&gt;&lt;/dd&gt;&lt;/dl&gt;&lt;dl&gt;&lt;dt&gt;&lt;b&gt;Lugar: &lt;/b&gt;&lt;/dt&gt;&lt;dd&gt;&lt;b&gt;Buenos Aires &lt;/b&gt;&lt;/dd&gt;&lt;/dl&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;                 &lt;/b&gt;&lt;/ul&gt;&lt;b&gt;               &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;            &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;            &lt;/b&gt;&lt;b&gt;                            &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;                                                  &lt;/b&gt; &lt;b&gt;                       &lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;                                                 &lt;/b&gt;&lt;div class="info_complementa"&gt;    &lt;div class="dato_generico"&gt; &lt;b&gt;"Admiro a T. S. Eliot y a Octavio Paz por su capacidad crítica; yo me abstengo"&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="dato_generico"&gt; &lt;b&gt;"Lo que me salió intenta evitar toda narración, excepto la de las palabras"&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="dato_generico"&gt; &lt;b&gt;"Al releer mis poemas me parecen de otros y me lleno de insatisfacción"&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;b&gt;Pregunta.&lt;/b&gt; ¿Se puede explicar un libro de poemas?&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Respuesta.&lt;/b&gt;  Mire, pasan varias cosas, la primera es que uno no escribe lo que  quiere sino lo que puede. La segunda es que cada lector reescribe el  libro. Y la tercera es que me resulta muy difícil hablar de lo que hago.  Yo admiro a gente como T. S. Eliot, o incluso Octavio Paz, que han  tenido mucha capacidad crítica. Yo me abstengo. Tal vez para conservar  una virginidad que ya no tengo. Siempre me acuerdo de una anécdota que  me contó mi madre, que era ucrania. La de la arañita que en un bosque  espera a que llegue el ciempiés. Y, cuando llega, le pregunta cómo hace  para caminar, si primero 50 y luego otros 50, si 20 y 20... Y el  ciempiés se detuvo a pensar y no caminó nunca más. Sin embargo, creo que  visto a meses ya de haberlo terminado, me parece que lo que me salió  fue algo que intenta evitar toda narración, excepto la de las palabras y  la música. Es lo más aproximado que puedo decir sobre el libro.&lt;br /&gt;&lt;b&gt;P. &lt;/b&gt;Y tal vez que no son poemas fáciles...&lt;br /&gt;&lt;b&gt;R.&lt;/b&gt;  Sí, yo creo que no son fáciles. Pero voy a confesarle algo: yo no  pienso en el lector cuando escribo. Yo creo que es el mejor modo de  respetarlo. Hay que dar lo mejor de sí, o lo que uno cree que es lo  mejor de sí. De modo que ahí está....&lt;br /&gt;&lt;b&gt;P. &lt;/b&gt;Empecemos entonces por el título: &lt;i&gt;El emperrado corazón amora.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;R. &lt;/b&gt;Pertenece a un libro que escribí en los años sesenta y que se llama &lt;i&gt;Cólera Buey.&lt;/i&gt;  El título pertenece a uno de los poemas de ese libro. El libro anterior  también lleva un título de uno de aquellos versos. Yo creo que resume o  sintetiza lo que ocurre cuando a los 80 años y después de varias vidas y  otras cuestiones, desilusiones, esperanzas, resulta que uno sigue en la  brecha...&lt;br /&gt;&lt;b&gt;P.&lt;/b&gt; Por una decisión de seguir...&lt;br /&gt;&lt;b&gt;R. &lt;/b&gt;Bueno, lo decide este [tocándose el corazón y sonriendo], yo no tengo nada que ver.&lt;br /&gt;&lt;b&gt;P. &lt;/b&gt;Entonces, primero puso el título y después...&lt;br /&gt;&lt;b&gt;R.&lt;/b&gt;  No, no... Eso sería premeditación y alevosía. En poesía eso no ocurre.  Voy escribiendo porque no puedo evitarlo. Y llega un momento en que me  parece que se apagó la llama o está por apagarse y ahí es cuando hay que  parar.&lt;br /&gt;&lt;b&gt;P.&lt;/b&gt; A la hora de ponerse a escribir, qué diferencia  hay entre el poeta que quería ser, darse a conocer, abrirse camino, y el  que ya es, el que ha sido reconocido con los galardones máximos, con la  seguridad en sí mismo...&lt;br /&gt;&lt;b&gt;R. &lt;/b&gt;Mire, ojalá tuviera seguridad  en mí mismo. Porque cuando se vuelve una obsesión, que creo que es lo  que produce la necesidad de escribir, a lo único a lo que uno se puede  agarrar es a lo que se escribió ya, pero eso no sirve. Un poeta no vive  para escribir, escribe para vivir. Por tanto, no hay seguridad, es la  misma inseguridad de siempre.&lt;br /&gt;&lt;b&gt;P. &lt;/b&gt;¿Relee sus poemas?&lt;br /&gt;&lt;b&gt;R.&lt;/b&gt; No. Solo cuando tengo que hacer una lectura por ahí, los elijo. Pero evito cuidadosamente releerlos.&lt;br /&gt;&lt;b&gt;P.&lt;/b&gt; ¿Por qué?&lt;br /&gt;&lt;b&gt;R.&lt;/b&gt;  Mire, en primer lugar porque me parecen de otros. Y en segundo lugar  porque encuentro insatisfacciones permanentes. Tal vez por eso el  motorcito sigue encendido. Para ver si alguna vez uno puede acostarse  con la señora [con la poesía, con la inspiración], pero... mientras  tanto...&lt;br /&gt;&lt;b&gt;P.&lt;/b&gt; O sea, que el combustible también es de alguna manera la insatisfacción...&lt;br /&gt;&lt;b&gt;R.&lt;/b&gt; Sí, sí, también. No es el origen, pero...&lt;br /&gt;&lt;b&gt;P. &lt;/b&gt;¿Cuál es el origen?&lt;br /&gt;&lt;b&gt;R.&lt;/b&gt;  Cómo le digo, para mí es la obsesión. Yo entiendo que la cosa va a  venir porque tengo una especie de ruidito acá, me pongo de mal humor y  aguanto todo lo que puedo para que no sea una falsa alarma, hasta que ya  no puedo más y escribo.&lt;br /&gt;&lt;b&gt;P. &lt;/b&gt;Y ha investigado, por así decirlo, en el origen de esa obsesión...&lt;br /&gt;&lt;b&gt;R. &lt;/b&gt;Este... Mire..., quiero ser un ciempiés que camina.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7589026591216313091-4715214371876930232?l=huespedesdepaso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/feeds/4715214371876930232/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/05/entrevista-juan-gelman-poeta-no-pienso.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/4715214371876930232'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/4715214371876930232'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/05/entrevista-juan-gelman-poeta-no-pienso.html' title=''/><author><name>Carlos Liendro</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_TPyHstoMVTA/STxVEwPbdzI/AAAAAAAAAJY/2aEuMVs0enw/S220/albert-einstein.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7589026591216313091.post-1842724786498765021</id><published>2011-04-30T08:15:00.000-07:00</published><updated>2011-04-30T08:15:22.328-07:00</updated><title type='text'>ERNESTO SÁBATO</title><content type='html'>&lt;h1&gt;La literatura como malestar en el mundo&lt;/h1&gt;&lt;h3&gt; &lt;/h3&gt;&lt;div class="firma"&gt;    &lt;strong&gt;J. ERNESTO AYALA-DIP&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;- Barcelona -&amp;nbsp;&lt;/em&gt;             &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="votos estirar"&gt;                               &lt;div class="rec"&gt;  &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/literatura/malestar/mundo/elpepucul/20110430elpepucul_5/Tes?print=1"&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a class="popup_299x644" href="http://www.elpais.com/envios/enviar_noticia/index.html?xref=20110430elpepucul_5.Tes&amp;amp;type=Tes&amp;amp;anchor=elpepucul&amp;amp;d_date=20110430&amp;amp;aP=modulo%3DEnviar%26params%3Dxref%253D20110430elpepucul_5.Tes%2526type%253DTes%2526d_date%253D20110430%2526anchor%253Delpepucul" title="Enviar"&gt;&lt;/a&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="rec rec-twitter"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="rec rec-fbook"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="limpiar"&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;Ernesto Sábato llega a la novela cuando ve la posibilidad de  salvar el callejón sin salida a que lo abocaba la ciencia. Esta idea la  recoge en &lt;i&gt;Uno y el universo&lt;/i&gt; (1945) y en &lt;i&gt;Hombres y engranajes&lt;/i&gt;  seis años después. En realidad el problema no desaparece porque él se  incline definitivamente por la literatura, sino que en esta dimensión  imaginaria puede aprehender y hacer comunicable ese insalvable abismo  que el escritor argentino considera que separa la ciencia -su  utilización de ella- del hombre. O del humanismo. Desde el abandono de  la práctica de la ciencia -Sábato fue físico-, la novela le permite  redituarse en el corazón de la verdadera existencia. Extraviado en la  ciencia, el hombre no tiene más remedio que refugiarse en el arte.  Atrapado en la red cosificadora de la práctica científica, el hombre  puede encontrar en la novela su sed de misterio. Nunca creyó Ernesto  Sábato en la crisis de la novela, aunque hacia los años sesenta se  rebeló contra la dictadura estética de moda: el &lt;i&gt;nouvelle roman&lt;/i&gt; (&lt;i&gt;Tres aproximaciones a la literatura de nuestro tiempo&lt;/i&gt;,  1969). Siempre salvaguardó a esta de todos los intentos de  redefinición, porque nunca dudó que fuera la novela el espacio ideal  para airear los demonios del hombre contemporáneo.&lt;br /&gt;&lt;div class="info_complementa"&gt;                                                                          &lt;div class="listado_despiece"&gt;              &lt;/div&gt;&lt;div class="listado_hermanas"&gt;       &lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/llamo/Ernesto/elpepucul/20110430elpepucul_3/Tes"&gt;"Me llamo Ernesto..."&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/Recuerdo/hombre/reunia/anonimos/elpepucul/20110430elpepucul_4/Tes"&gt;Recuerdo del hombre que se reunía con los anónimos&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/Fallece/escritor/argentino/Ernesto/Sabato/elpepucul/20110430elpepucul_2/Tes"&gt;Fallece el escritor argentino Ernesto Sábato&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="agrupa_gris"&gt;                                                                      &lt;div class="mod_grafico"&gt;              &lt;div class="listado_enlaces"&gt;                  &lt;ul&gt;&lt;div class="mod_grafico"&gt; &lt;div class="mod_grafico_foto"&gt; &lt;a href="http://www.elpais.com/todo-sobre/persona/Ernesto/Sabato/Ferrari/4474/"&gt;&lt;img alt="Ernesto Sábato Ferrari" border="0" height="80" src="http://www.elpais.com/fotos/personas/ign/44/151_4474.jpg" title="Ernesto Sábato Ferrari" width="80" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="mod_grafico_txt"&gt; &lt;h3&gt; &lt;a href="http://www.elpais.com/todo-sobre/persona/Ernesto/Sabato/Ferrari/4474/"&gt;Ernesto Sábato Ferrari&lt;/a&gt; &lt;/h3&gt;&lt;h4&gt;A FONDO&lt;/h4&gt;&lt;dl&gt;&lt;dt&gt;Nacimiento: &lt;/dt&gt;&lt;dd&gt;24-06-1911&lt;/dd&gt;&lt;/dl&gt;&lt;dl&gt;&lt;dt&gt;Lugar:&lt;/dt&gt;&lt;dd&gt;Rojas, Buenos Aires&lt;/dd&gt;&lt;/dl&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="info_complementa"&gt;             &lt;/div&gt;En sus tres novelas, &lt;i&gt;El túnel&lt;/i&gt; (1948), &lt;i&gt;Sobre héroes y tumbas&lt;/i&gt; (1961) y &lt;i&gt;Abbadón el exterminador&lt;/i&gt;  (1974), el hombre se convierte en ser, sus personajes en indicios  metafísicos y sus tramas en itinerarios infernales. Para Sábato el  hombre es un misterio que vale la pena indagar. Desde el misterio el  hombre debe combatir el racionalismo. Asi aprovecha Sábato el  surrealismo y la impronta camusiana. La novela, con todos los recursos  compositivos que la modernidad le presta, le sirven al autor para  acercarse al amor, la muerte, el mal y el más severo pesimismo.  Obligadamente resumido, éste es el perfil filosófico y narrativo de  Sábato. Coherente, pertinaz en la búsqueda de verdades y pesimista en el  diagnóstico moral del presente. En 1981 publica &lt;i&gt;La robotización del hombre&lt;/i&gt;. Tres años más tarde le sigue &lt;i&gt;Nunca más&lt;/i&gt;,  terrible y dolorosa crónica de investigación sobre los desaparecidos  durante la dictadura de los militares comandados por Rafael Videla. No  es hasta 1999 que edita &lt;i&gt;Antes del fin&lt;/i&gt;. Un texto autobiográfico,  pesimista. Contradictorio y agustiniano. Radical en la premonición de un  futuro desesperanzado. Su destinatario era la juventud argentina. Y en  cierta manera, un libro de despedida.&lt;br /&gt;Pero por sobre todas estas  consideraciones y tantas otras como se puedan y deban consignar, Ernesto  Sábato es el autor referencial de &lt;i&gt;Sobre héroes y tumbas&lt;/i&gt;. Esta  novela, que tantas discusiones e interrogantes abrió, le llevó al  escritor argentino 13 años de trabajo infatigable. Para muchos de sus  compatriotas esta es la novela de Alejandra Vidal. Para otros el relato  de iniciación de Martín del Castillo. Para algunos el desasosegante,  además de mil veces leído y releído y reinterpretado, &lt;i&gt;Informe sobre ciegos&lt;/i&gt;.  Para todos, la metáfora de una Argentina de historia convulsa, trágica y  llena de enigmas históricos y políticos. Naturalismo, ironía,  sarcasmos, la búsqueda de un sentido existencial, el enfrentamiento  nihilista ante lo que no se puede explicar. Pero para mí, &lt;i&gt;Sobre héroes y tumbas&lt;/i&gt;  será siempre la primera novela argentina que leí. Y, sobre todo, para  gran parte de la generación de argentinos a la que pertenezco, la novela  de la hiriente, indescifrable y sublime Alejandra.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7589026591216313091-1842724786498765021?l=huespedesdepaso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/feeds/1842724786498765021/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/04/ernesto-sabato.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/1842724786498765021'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/1842724786498765021'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/04/ernesto-sabato.html' title='ERNESTO SÁBATO'/><author><name>Carlos Liendro</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_TPyHstoMVTA/STxVEwPbdzI/AAAAAAAAAJY/2aEuMVs0enw/S220/albert-einstein.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7589026591216313091.post-8587106787055291842</id><published>2011-04-26T12:24:00.000-07:00</published><updated>2011-04-26T12:24:34.697-07:00</updated><title type='text'>MARTIN  AMIS</title><content type='html'>&lt;h1&gt;Martin Amis: “Envejecer es una experiencia aterradora”&lt;/h1&gt;&lt;h2&gt;El “enfant terrible” de la literatura británica es un  hombre con miedo. A los 62 años, acaba de publicar en español “La viuda  embarazada”, una novela sobre la revolución sexual que empezó siendo  autobiográfica.&lt;/h2&gt;&lt;h4&gt;POR   &lt;em&gt;Diego Salazar&lt;/em&gt;        &lt;/h4&gt;&lt;div class="bd"&gt;                         &lt;div class="mg"&gt;&lt;div class="ui-tabs ui-widget ui-widget-content ui-corner-all" id="re-news-media"&gt;&lt;div class="pane-news-media ui-tabs-panel ui-widget-content ui-corner-bottom" id="re-news-media_img"&gt;    &lt;div class="news-gallery"&gt;     &lt;div class="items"&gt;                                                          &lt;div class="item"&gt;                                                              &lt;a alt="MARTIN AMIS. Su nueva novela era una autobiografía encubierta." class="re-modal-nws cboxElement" height="563" href="http://www.revistaenie.clarin.com/rn/literatura/MARTIN-AMIS-novela-autobiografia-encubierta_CLAIMA20110426_0132_8.jpg" rel="nws_gallery" title="MARTIN AMIS. Su nueva novela era una autobiografía encubierta." width="750"&gt;                             &lt;img alt="MARTIN AMIS. Su nueva novela era una autobiografía encubierta." height="296" src="http://www.revistaenie.clarin.com/rn/literatura/MARTIN-AMIS-novela-autobiografia-encubierta_CLAIMA20110426_0132_4.jpg" width="526" /&gt;                  &lt;/a&gt;                               &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="ft-news-gallery"&gt;     &lt;div class="re-news-gallery_nav" style="display: none;"&gt;                       &lt;/div&gt;&lt;div class="epiGal"&gt;MARTIN AMIS. Su nueva novela era una autobiografía encubierta.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="pane-news-media" id="re-news-media_vid"&gt;      &lt;div class="news-videos"&gt;       &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="mr"&gt;                                                                                                           &lt;/div&gt;&lt;div class="mt bb-article-body"&gt;      Son las seis de la tarde de un jueves lluvioso y Martin Amis  atiende a la prensa en Barcelona. El “niño terrible de la literatura  británica” es ahora un hombre mayor, de 62 años, al que una vida agitada  ha dejado marcas visibles del paso del tiempo. Las sienes canas, unas  profundas entradas, la vista cansada, la voz tenue y pausada.&lt;br /&gt;El  tiempo se acorta, Amis lo sabe, y la sola idea lo aterroriza. Al punto  de que el paso del tiempo, la vejez y la construcción del propio pasado  se han convertido casi en sus únicos temas en los últimos años. Sin ir  más lejos, La viuda embarazada , su última novela nació como una  autobiografía velada pero rápidamente se convirtió en un agridulce  retrato generacional que narra los sinsabores de la llamada revolución  sexual. A la que recuerda con una nostalgia crítica, algo desapasionada,  pero que se manifiesta en el temor o, quizá, falta de comprensión que  Amis siente hacia el tipo de relaciones paridas cincuenta años después  por esa misma revolución, las relaciones sexuales/amorosas que mantienen  los jóvenes de nuestros días. Eso y, claro, el miedo a la muerte. &lt;br /&gt;El  miedo de Amis, que empezará esta charla con una cerveza y terminará con  una copa de chardonnay, tiene además una causa concreta. Su gran amigo,  el ensayista Christopher Hitchens, se encuentra aquejado de un severo  cáncer de esófago. “He perdido una hermana, una madre y un padre. Pero  no he perdido todavía un mejor amigo”, dirá Amis, tragándose alguna  lágrima.&lt;br /&gt;Hace unos años dijo que no volvería a leer sus libros. Sin embargo, para “La viuda embarazada” volvió a “El libro de Rachel”.&lt;br /&gt;Bueno,  lo intenté. Estaba escribiendo acerca de un hombre de 20 años, así que  quería volver a meterme en la cabeza de un hombre de 20. Pero no pude,  no fui capaz de leerlo, la lectura fue demasiado angustiante.&lt;br /&gt;¿Fue  una cuestión de estilo? Ha pasado demasiado tiempo, ese libro tiene 40  años. Solía gustarme releer mis libros, una velada con una botella de  vino y un libro mío era mi idea de pasar un rato fantástico. Sin  embargo, ese placer desaparece porque al hacerte mayor no quieres  revisitar el pasado, quieres mantenerte concentrado en lo que vendrá,  básicamente porque el tiempo se te empieza a acabar.&lt;br /&gt;¿Y piensa que  la gente de su edad pasa demasiado tiempo mirando hacia atrás? No, la  verdad que nunca se me ha ocurrido algo así. Pienso que pensar en el  pasado es bastante agradable. Es con respecto a su propio trabajo que  uno no quiere mirar atrás. En mi caso, incluso corregir las pruebas de  mis libros se convierte en un suplicio, porque ya está, está hecho y  quiero pasar al siguiente. El tiempo se acorta.&lt;br /&gt;Al principio del  libro, el narrador señala que cuando uno se hace mayor la vida se  convierte en una película de terror de serie B. ¿Es el personaje el que  está hablando o es usted? Soy yo, sin duda. Aunque también él de alguna  forma. Si bien no es una novela escrita en primera persona y no queda  del todo claro que sea él, aunque sí está narrada desde su punto de  vista. Envejecer es una experiencia bastante aterradora. Yo estoy  aterrado. La idea de que este es el último fragmento, el último  capítulo... creo que todos aquellos que sobrepasan los 60 sienten algo,  tienen dentro algo que antes, con toda certeza, no estaba ahí. Quizá  porque lo que viene es inevitable.&lt;br /&gt;¿Y ver a su amigo Christopher  Hitchens enfermo ha contribuido a ese temor? Eso ha sido bastante  horroroso. Ya ni siquiera verlo, la sola idea de que está enfermo me  resulta horrorosa.&lt;br /&gt;¿Porque el primer pensamiento es “podría ser  yo”? Sí, claro. Y el cuerpo es bastante despiadado, tu primera reacción  es “Yo no”. Pero claro, imagino que uno va asimilándolo según pasa el  tiempo y los casos. He perdido una hermana, he perdido una madre y he  perdido un padre. Pero no he perdido todavía un mejor amigo, un amigo de  hace tanto tiempo. Como dije una vez en la televisión, nuestra relación  es algo así como un matrimonio homosexual no consumado. Incluso en lo  que a la atracción física respecta. Es el mismo tipo de sensación que  uno tiene cuando conoce a una chica maravillosa, cuando piensas “nunca  imaginé que existiera alguien así”, cuando piensas que esa persona  existe sólo para ti, que tiene la respuesta exacta a todas tus  necesidades. Y sabes, no muchos amantes o parejas duran 40 años.&lt;br /&gt;Keith es un álter ego extraño: una especie de Martin Amis que no llegó a convertirse en Martin Amis.&lt;br /&gt;Bueno,  él quería ser poeta, no novelista, y terminó trabajando en publicidad y  siendo realmente infeliz. Podría haber sido poeta, uno de cierto éxito  incluso, si ese verano no hubiera tenido lugar. Porque todo ese torrente  de emociones terminó jodiéndolo. Pero querer ser poeta es muy distinto  de querer ser novelista. Y en cierto sentido se deja entrever que él es  el autor del libro, en cierto sentido, o sea que aunque siguiera  escribiendo no llegó a ser un poeta. Los poetas son, ya sabes, unos  tipos intensos, fieros a su modo, los novelistas tienen otro tipo de  talento. Auden, en un poema llamado “El Novelista”, dice que los poetas  “Visten su talento como un uniforme... Pueden maravillarnos como un  relámpago, o morir tan jóvenes, vivir solos durante años. Ir hacia  adelante como húsares”. El de los novelistas es un oficio completamente  distinto. El novelista es una especie de comediante, no un tipo  impactante. Por lo que, una vez más, no creo que Keith sea justamente  como yo, es un tipo un tanto pasivo, demasiado cauto y que además no  cuenta con ninguna de mis ventajas como, por ejemplo, tener a un  escritor reconocido como padre. Tuve que retirar por completo cualquier  idea de privilegio de su vida, lo que supuso un esfuerzo por mi parte  cuando empecé a reescribir el libro para convertirlo en una novela en  lugar de una autobiografía encubierta, que era el plan original.&lt;br /&gt;Le  he leído hablar de lo difícil que resulta escribir una escena sexual,  pese a lo cual escribió una en este libro. ¿Tuvo en algún momento miedo  de ser nominado al Bad Sex Award? Mi mujer fue nominada hace unos años.  Estoy bastante orgulloso de esa escena, la verdad. Creo que resulta  inesperada, y que es bastante fiel y creíble.&lt;br /&gt;¿Existe algún  escritor cuyas escenas de sexo le hagan pensar “Ok, sí, esto funciona”?  No, creo que no. Me parece que las mujeres son un poco mejores que los  hombres en esto. Los hombres están siempre atrapados por esa necesidad  de demostrar que son grandes amantes, fanfarroneando. Las mujeres  conocen sus limitaciones de una manera que los hombres no. Cuando uno  escribe una novela tiene una relación endiosada con aquello que está  creando, puede hacer lo que quiera, y eso no casa bien con la  prepotencia masculina. Esa prepotencia del creador no puede ir junta a  la prepotencia del personaje, tienes que renunciar a tu poder de alguna  manera y hacerte vulnerable. Creo que el sexo fallido, el fiasco sexual,  es un tema perfectamente válido, pero el sexo exitoso no.&lt;br /&gt;En esa  línea, ¿cree que las mujeres deberían ser mejores novelistas que los  hombres? Nabokov decía: “Soy exclusivamente homosexual en mi gustos  literarios”.&lt;br /&gt;Sartre creía que las mujeres no podían ser novelistas porque no llevaban el peso del mundo sobre sus hombros.&lt;br /&gt;¿El  peso del mundo? Bueno, pero eso no es verdad, sí lo llevan. Y el mejor  novelista de la historia de la literatura inglesa es una mujer, George  Elliot. Con Jane Austen pisándole los talones. Y las hermanas Brontë,  claro. Dicho esto, debo decir que no leo tantas escritoras mujeres como  hombres, leo mujeres pero no tantas. Estoy seguro de que las mujeres  leen más novelistas mujeres que novelistas hombres. Me parece que uno  como lector en cierto punto desea tener, desea sentir, cierta  identificación con el novelista, no con los personajes. Hay un crítico  que hacía la distinción entre “sinceridad real” y “sinceridad  literaria”, estaba hablando de Milton y de sus elegías a los muertos, de  quien dice que tenía que haber practicado en cada cadáver con el que se  cruzó, porque  sencillamente quería escribir una buena elegía, lo  importante era el cadáver, no la persona. La diferencia está, decía, en  que cuando escuchas acerca de la muerte de un amigo puedes estallar en  lágrimas pero no entonar un canto. Creo que es una observación  brillante. Sin embargo, creo que hay algo más de canto en la escritura  de las mujeres, creo que se encuentra más cerca del corazón, que es más  sincera. Hay algo más directo, menos autoconsciente. Y no tiene esa  insistencia, ese persistente tonillo de macho, ese constante alarde. Las  mujeres no van al bar a alardear de su vida sexual. Quizá lo hagan  ahora, pero no solían hacerlo.&lt;br /&gt;Usted dijo que, como en el porno,  las relaciones sexuales habían sido vaciadas de sentimientos. ¿Lo cree?  Creo que esa es la dirección hacia la que nos encaminamos. Todavía  estaban atadas a lo sentimental en los años setenta, y ese fue quizá el  primer paso tomado por la revolución sexual: hacer del sexo un asunto  más recreacional, como una forma de diversión. Eso era imposible antes  de la píldora, porque existía siempre esa angustia ante la posibilidad  del embarazo.&lt;br /&gt;¿Y no cree que es mejor haber perdido esa angustia y  esa idea sacralizada del sexo? No creo que esa clase de sexo haya sido  nada buena, pero tampoco creo que el sexo sin componente sentimental sea  algo bueno. Es divertido. Pero, ¿y qué más? Mira, había una especie de  acuerdo para la gente de mi generación, y ese acuerdo pasaba por  dedicarse completamente a la promiscuidad hasta los 32 o así, y a partir  de entonces te olvidabas de eso y te hacías monógamo. El fracaso,  evidentemente, fue mayúsculo, y de hecho muchos se hicieron adictos a la  variedad. Pero no me gustaría haberme hecho adicto a una variedad  carente de sentimientos, a una variedad de compañeras de cama de las que  no pudiera siquiera imaginar que me enamoraría. De verdad creo que  enamorarse es cada vez más difícil, aceptar la idea de enamorarse.  Porque no queremos comprometernos, no queremos salir heridos. Incluso  las mujeres. Y una vez las mujeres están de acuerdo con esto, significa  que de verdad algo ha cambiado. Tengo un par de hijos de veintitantos,  dos hijas pequeñas y una hija mayor casada, creo que ellos estarán bien,  que sabrán enamorarse, pero algunos de sus coetáneos rehúyen de ello.&lt;br /&gt;¿De  alguna manera se siente feliz de no tener que lidiar con ese cambio?  Sí, me siento bastante aliviado. Me gusta el hecho de poder recordar  cómo era antes, porque ninguno de ustedes puede, ustedes no lo han  vivido.&lt;br /&gt;Hace unos meses, con el historiador Philip Blom decíamos  que la lucha por la igualdad de los sexos y la revolución sexual habían  llegado a su fin, al menos en Europa. ¿Está de acuerdo? No lo creo. Creo  que la igualdad tardará en llegar todavía un siglo. Resulta que es  bastante difícil conseguir un acuerdo decente entre hombres y mujeres.  Los viejos paradigmas no han terminado de desaparecer y los nuevos  paradigmas resultan todavía algo confusos. Y tenemos la cuestión  tecnológica, no sabemos todavía lo que significa tener un cerebro  digitalizado. La gente parece no poder concentrarse, por ejemplo, no  puede detenerse un momento para leer un libro.&lt;br /&gt;Bueno, se puede. Quizá tome algo más de esfuerzo.&lt;br /&gt;Sí,  pero hay un número considerable de gente diciendo que ya no puede  hacerlo. No el tipo literario, claro, sino la gente que decía leer unos  doce libros al año. Esta gente se ha acostumbrado a picotear de uno y  otro lado...&lt;br /&gt;¿Y cree que eso es malo? ¿No es quizá sólo diferente?  No, creo que es malo. Creo que la incapacidad para comprometerse en una  experiencia lectora es una pérdida gigantesca. Me horrorizaría que mis  hijos no fueran capaces de leer de esa forma.&lt;br /&gt;¿Todas estas quejas  no son excusas para esconder pereza? Creo que está ocurriendo un cambio  real. Quiero decir, el cerebro alfabetizado es físicamente distinto al  cerebro analfabeto. Y el cerebro educado digitalmente es diferente del  cerebro alfabetizado. Ese es un cambio real.&lt;br /&gt;Puede ser, pero tenemos que esperar a ver qué nos dicen los estudios acerca de ello. No existen conclusiones todavía.&lt;br /&gt;Tenemos que esperar los estudios, pero el cambio no va a disminuir.&lt;br /&gt;Volviendo  al libro, la novela es bastante divertida, pero al final se va haciendo  más triste. Así lo vieron personas de su generación, ¿usted lo ve así?  Creo que es gracioso, como todos mis libros. Incluso el que transcurre  en un gulag. Si bien hay cosas que no son tan graciosas, creo que en  conjunto La viuda embarazada  es un libro bastante gracioso. Agridulce  quizá.&lt;br /&gt;Normalmente, según uno va haciéndose mayor, el interés por  la ficción parece decrecer y uno como lector prefiere otras lecturas,  ensayo, historia. ¿Le ha pasado esto? En cierta forma. Me encanta la  historia, leo muchos libros de historia. Todavía leo mucho ficción, pero  no leo demasiadas novelas. En realidad, hay muy pocos novelistas a los  que todavía leo, la mayoría de los que todavía me interesan son autores  que ya he leído. A partir de cierta edad lo que uno hace es releer.&lt;br /&gt;Bret  Easton Ellis decía en una entrevista que, a diferencia de lo que le  ocurría antes, ya no leía novelas para entender el mundo, para eso leía  no ficción. ¿Está de acuerdo? Pienso que las novelas tienen un lugar a  la hora de buscar comprender el mundo, y esa es la razón por la que uno  termina leyendo no ya a sus contemporáneos sino a la generación  anterior, para de esa manera enriquecer nuestro mundo. Creo que eso es  lo que hacen las novelas. Como sabes, mis dos referentes principales son  Bellow y Nabokov. La obra de Nabokov es enorme, mucho más que la de  Bellow, y contiene por lo tanto excesos bastante más obvios. Sin  embargo, Nabokov no se interesó ni por un segundo en la modernidad, en  el mundo moderno, mientras que Bellow sí estaba interesado en él, su  obra está mucho más relacionada con el mundo moderno, tiene esta especie  de autoconciencia acerca de la cultura de masas. Pero en todo caso, no  creo que eso sea lo importante en ninguno de los dos: lo importante es  el disfrute artístico.&lt;br /&gt;¿Espera pasar el resto de su vida en  Estados Unidos? No creo. Mantendremos el piso de Londres, imagino que  mis hijos pasarán mucho tiempo en Inglaterra, lo mismo que nuestros  amigos.&lt;br /&gt;Entiendo que el traslado está relacionado con la salud de  los padres de su mujer, ¿pero es esa la principal razón o tiene ganas de  dejar Inglaterra? Sí, es una cuestión de necesidad. Los padres de mi  mujer están mal. Y aunque a veces parezca lo contrario, le tengo mucho  cariño a la gente de Inglaterra, disfruto de esa mezcla de excentricidad  y tolerancia. Por supuesto, depende del barrio y el nivel económico.  Pero, vamos, es el país de Shakespeare del que estamos hablando.&lt;br /&gt;¿Podría  contarnos algo de su próxima novela? Está terminada. Es muy cruda,  violenta, centrada en los bajos fondos y en la que un joven criminal,  Lionel Asbo, gana mucho dinero en la lotería. Asbo es un acrónimo de &lt;i&gt;Anti-Social Behaviour Order&lt;/i&gt;  , que es la orden judicial que se extiende para controlar a personas  violentas. Es una sátira bastante dura sobre la sociedad inglesa actual.  Creo que no se lo van a tomar muy bien.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7589026591216313091-8587106787055291842?l=huespedesdepaso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/feeds/8587106787055291842/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/04/martin-amis.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/8587106787055291842'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/8587106787055291842'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/04/martin-amis.html' title='MARTIN  AMIS'/><author><name>Carlos Liendro</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_TPyHstoMVTA/STxVEwPbdzI/AAAAAAAAAJY/2aEuMVs0enw/S220/albert-einstein.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7589026591216313091.post-7111179053230604944</id><published>2011-04-18T08:12:00.000-07:00</published><updated>2011-04-18T08:12:30.756-07:00</updated><title type='text'>CHICO BUARQUE- novelista</title><content type='html'>&lt;div id="content" style="font-size: 14px; line-height: 20px;"&gt;               &lt;h1&gt;&lt;span style="font-size: small;"&gt;&lt;i style="color: red;"&gt;El más grande compositor Latinoamericano, vuelve a la novela: lo relata en esta entrevista&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;&lt;h1&gt;Los pecados de Chico Buarque&lt;/h1&gt;&lt;h1&gt;&amp;nbsp;&lt;/h1&gt;&lt;h1&gt;&lt;span style="font-size: large;"&gt;Canta y compone bien, escribe mejor, presenta una  nueva novela, que anticipamos, y es un eterno seductor. Pero tiene, al  menos, seis defectos...&lt;/span&gt;&lt;/h1&gt;&lt;div class="cajaHerramientas floatFix"&gt;&lt;a class="comenta" href="http://www.lanacion.com.ar/1357960-los-pecados-de-chico-buarque#comentar" title="Comentá"&gt;&lt;span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="compartirF"&gt;&lt;a href="http://www.facebook.com/sharer.php?u=http%3A%2F%2Fwww.lanacion.com.ar%2F1357960-los-pecados-de-chico-buarque%3Futm_source%3Dp-compartirfb&amp;amp;src=sp" name="fb_share" style="text-decoration: none;" type="button"&gt;&lt;span class="FBConnectButton FBConnectButton_Small" style="cursor: pointer;"&gt;&lt;span class="FBConnectButton_Text"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="meGusta"&gt;                                    &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="firma"&gt;&lt;b&gt;Por Jesús Ruiz Mantilla &lt;br /&gt;El País&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="firma"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="firma"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Cuando el Chico Buarque músico entra en casa, sale por  la puerta el escritor. Estos días, en Río de Janeiro, ocupa su ático con  espectaculares vistas a Ipanema el hacedor de canciones. Mientras, el  literato anda de viaje. Su último libro, &lt;i&gt; Leche derramada &lt;/i&gt;  (Salamandra), acaba de aparecer. Es su octava novela. Y de éxito. Porque  Chico Buarque no se conformó sólo con ser uno de los músicos más  importantes de su país, hijo legítimo y predilecto de la &lt;i&gt; bossa nova &lt;/i&gt;  , referente político en los tiempos duros de la dictadura y objeto de  deseo permanente. Quiso volcar su creatividad de manera seria, nada  caprichosa, en la literatura. Demostrar que podía llegar a ser un  escritor respetado. No sólo lo ha logrado en Brasil, sino en todo el  mundo. Con su anterior libro, &lt;i&gt; Budapest &lt;/i&gt; , obtuvo premios, grandes ventas internacionales, reconocimientos y elogios como los de &lt;i&gt; Le Nouvel Observateur &lt;/i&gt;  , que lo consideró uno de los autores contemporáneos más interesantes  en lengua portuguesa. Para crear aquella novela de dualidades, fina e  irónica, sobre un escritor de encargo fascinado por el idioma húngaro  -la lengua que mejor entiende el diablo- no le hizo falta pisar la  ciudad del Danubio. Jamás había estado allí. En cambio, sí da la  sensación de conocer absolutamente el terreno donde transcurre &lt;i&gt; Leche derramada &lt;/i&gt;  , una especie de réquiem sobre el viejo Brasil. Es un libro muy  personal sobre un dinosaurio moribundo, repleto de recuerdos y anécdotas  familiares.&lt;br /&gt;Chico Buarque, el políglota que domina cinco idiomas,  el símbolo del Brasil contemporáneo, el mediocampista que lleva más de  30 años sin perder un partido con su equipo de fútbol, parece ideal,  pero tiene sus zonas oscuras, no se llamen a engaño.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -La actriz Fernanda Montenegro proclama que usted  es perfecto y no tiene defectos. He venido aquí, hasta su casa, para  buscárselos. Alguno esconderá. &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Una gran dama de nuestro teatro...&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -Lo que le digo es que he venido a desenmascararlo.  Si no, me voy a decepcionar: buen músico, escritor ya de prestigio,  activista de pasado impecable... &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Y eso que usted nunca me ha visto jugar al fútbol. Lo hago en un equipo que no ha perdido en 32 años.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -Pero, hombre, hay un placer en la derrota. ¿No le gustaría aprender a experimentarlo? &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Hay derrotas, pero en partidos no oficiales. Cuando  terminamos, decidimos si fue un encuentro oficial o no. Depende del  resultado.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -Una vergüenza. ¿Y de qué juega? &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Como Messi, más o menos, pero es fútbol 7.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -Ya aparece un defecto. Manipulador. &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Mentiroso, más bien. Apúntelo.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -Ya lleva 46 años de carrera. Al principio parecía que querían lanzarlo al mercado como un artista pop de la &lt;/b&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt; bossa nova &lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;b&gt; . ¿No encajó en eso? &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-No fue así. Tuve una experiencia mala cuando vivía en  Italia, hacia 1969. No se comprendía entonces muy bien lo que era la  música brasileña, además me veían así, como bonito.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -Guapo. Igual que ahora. Eso puede ser hasta un defecto. &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Quizá por eso, fuera de aquí, querían encajarme en un  esquema pop. Yo tampoco comprendía qué pasaba conmigo en Italia. En  Brasil, sí. Tengo la idea de lo que he querido siempre y en mi país no  existía ese malentendido. No sé qué pueden pensar de mí fuera de Brasil.  Tampoco tengo una carrera internacional. Viví en Italia por razones  políticas pero casi toda mi trayectoria se ha desarrollado aquí. Con la  literatura es diferente, por las traducciones. Es más fácil hacerse  comprender en el exterior. Con la música puede interpretarse cualquier  cosa. Con la brasileña más, porque tiene un poco de todo, mezclado. No  se llega a saber con certeza si es samba, &lt;i&gt; bossa nova &lt;/i&gt; ... Todo al mismo tiempo.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -¿Y eso es bueno o malo? &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Para nosotros es bueno, pero es difícil de comprender  afuera. Para el gran público, ante todo. El público ve nuestra música en  las mismas secciones de las disquerías. Lo que viaja es la sonoridad.  Hay una comprensión más emocional que intelectual. La música posee un  lenguaje propio, irracional, que llega o no. Incluso gusta muchas veces  por motivos equivocados.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -¿Porque no se entiende la letra o porque no se comprende la música? &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Las letras son importantes, aunque en mi caso están siempre al servicio de la música.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -Como escritor, usted ha hecho experimentos bien curiosos. Escribió &lt;/b&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt; Budapest &lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;b&gt; sin conocer la ciudad, sin haber ido nunca. ¿Después la visitó? &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Nunca había ido. No quise. Empecé a escribir y a mí me  fascinaba la lengua, me enamoré del idioma. No me interesaba conocer  más allá, estudiar el húngaro me habría llevado 10 años, pero quedó todo  mejor así: una ciudad difusa, una historia con neblina. Fue muy  interesante llegar a Budapest después de haber estado en cierta forma  allí, comprobar que había cosas que eran iguales y otras absurdas.  Tampoco yo quise dar la impresión de que la conocía a fondo, los nombres  eran inventados, basados en la selección húngara de fútbol. Admitir que  nunca había pisado la ciudad creó un poco de desconfianza. Algunos se  lo tomaron bien; otros, francamente, no.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -Les parecería soberbio, sobrador. Otro defecto. &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Bien, bien, apunte. Sí, les parecía que no tenía  derecho a inventar algo que ya existía. Los húngaros son muy orgullosos  de sus príncipes, sus linajes, sus castillos, su historia.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -¿Cómo pudo imaginar la ciudad sin ir? &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Con guías, diccionarios, palabras que recuerdo de una  novia húngara que tuve. Ella me había enseñado esa fascinación. Y la  selección húngara de fútbol de 1954. Ese partido que perdimos con ellos.  Coleccionaba las figuritas. Las tenía todas. La verdad es que cuando se  me ocurrió el libro, yo pretendía crear una lengua, pero eso era  demasiado.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -Otro defecto. Una idea no plasmada. Poca perseverancia. &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-¿Por qué? Al contrario. Mucha perseverancia, porque yo  empecé a hacerlo, pero me di cuenta de que no lo conseguiría. El  protagonista era un arquitecto, no un negro.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -¿Se rindió? Defecto... &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Bueno, bien, vale, pero tuve que escribirlo para darme cuenta de que no era bueno.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -¿Perfeccionismo? Otro defecto... &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Incapacidad mental para crear una novela... ése es el defecto.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -Llevamos 20 minutos hablando y ya han salido cuatro defectos. No sé cómo acabará esto. &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Soy, además, perezoso para las entrevistas: otro más.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -Bueno, no estoy tan seguro, a lo mejor eso es una virtud. No lo sé. &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-La pereza me viene de que para resultar brillante en una conversación como ésta, uno debe inventar cosas.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -En el de &lt;/b&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt; Budapest &lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;b&gt; no estuvo, pero sí que ha andado por el terreno de &lt;/b&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt; Leche derramada &lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;b&gt; . Porque hablamos de Brasil, en profundidad. &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-No viví esa época.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -Cada uno de nosotros hemos habitado de alguna  manera el pasado de nuestros lugares. ¿No cree? ¿No construyen los  ancestros nuestra identidad? &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-De alguna manera, escribir sobre algo que ha ocurrido  hace cien años es como no conocer el lugar. En el tiempo y en el espacio  estás perdido. La idea de &lt;i&gt; Leche derramada &lt;/i&gt; partió de eso. Imaginación y conocimiento a base de estudio. Esta vez investigué todavía más que para &lt;i&gt; Budapest &lt;/i&gt;  . Además de lo que leí, lo que escuché: las historias de mi madre, que  murió hace apenas un año, cuando ya tenía 100. Hay muchas cosas, desde  el nombre de los transatlánticos hasta las casas, las calles...&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -Se ve mucho de usted en ese libro. De sus raíces, de su familia, ¿de qué más? &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Historias políticas de la vieja república, desde 1879  hasta 1930, con Vargas, que cambió todo. En mi familia había muchos  antepasados que pertenecieron a esa estructura. Son historias que  conozco sobre todo por mi madre. Sus recuerdos están en el libro.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -O sea que ha querido hacerle un homenaje póstumo. &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Póstumo no, porque ella lo leyó. Le gustó, aunque no  le gustó tanto verse reflejada en algunas cosas. Estaba ya mayor y se  sintió un poco incómoda, lo mismo que los húngaros, con mi intrusión.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -Como diciendo: ¿para qué te metes a lavar los trapos sucios delante de todo el mundo? &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Ay, los escritores... Terribles.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -Indiscreción. Otro defecto. &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Sin duda.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -Hasta el momento ha salido esto: soberbio, perfeccionista, con algo de incapacidad mental, perezoso e indiscreto. Cinco. &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Bueno, está bien.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -Ese viejo Brasil que retrata en &lt;/b&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt; Leche derramada &lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;b&gt; ¿ya desapareció? &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Persiste en la... mentalidad de mucha gente. Eh... otro defecto: me faltan las palabras en castellano.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -No, no lo admito, porque entonces tendríamos que contar que yo no hablo portugués. &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Vale. Entonces, persiste esa mentalidad. La del viejo  país con sus antiguos dueños, el antiguo poder, los dueños del dinero,  la perplejidad ante ese nuevo país que crece. La incapacidad de admitir  que va a ser de otras familias, de otras clases. Eran clanes que tenían  un sentimiento de posesión y observan a quienes prosperan con  desconfianza. Ven esos aeropuertos atestados de gente mal vestida y no  soportan mezclarse. Siempre con la tentación de mantenerse aparte, como  una elite. Ayer leí un reportaje que diferenciaba entre los ricos y los  muy ricos de Santa Catarina. Los ricos iban normalmente a la playa y los  muy ricos se quedaban en sus hoteles de lujo, con sus prejuicios ante  los que sólo eran ricos.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -No mezclarse. Bueno, eso es muy europeo también. Así que entonces a Brasil ha llegado la clase media y quiere hacerse notar. &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Prefiero este Brasil al anterior, sin duda. Más dinámico.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -Y en eso, ¿qué mérito le damos a Lula? &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Mucho.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -¿Verdaderamente ha acometido una transformación histórica? &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Sí, su prioridad era sacar de la miseria al mayor  número de gente posible. Eso continúa con Dilma Rousseff. La situación  social de Brasil era una vergüenza. Era un país plagado de  desigualdades, con toda su riqueza. Pero los méritos vienen también de  las bases de la política económica que emprendió Fernando Henrique  Cardoso. Fue la clave sin la cual no se hubiera podido avanzar. Toda  esta transformación se ha llevado a cabo con las reglas del capitalismo  para crear una riqueza que debía ser distribuida. Algunos desde la  izquierda pueden pensar que no fue lo suficientemente humanitario, pero  nadie puede negar que ha sido de lo más inteligente.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -Es lo que hay y lo que se ha demostrado en todas partes que funciona. &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Por eso se entienden peor otras experiencias  latinoamericanas, como las de Venezuela, Ecuador, Bolivia? Hoy lo  sabemos. Pero tampoco hay que culpar a quienes lo intentaron en el  pasado en Cuba, en el Chile de Allende o aquí. La propia Dilma creía que  la única salida era la revolución. Ahora sabemos que no.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -En &lt;/b&gt;&lt;i&gt;&lt;b&gt; Budapest &lt;/b&gt;&lt;/i&gt;&lt;b&gt; aborda la  dualidad. La paradoja es un motor para la creación. Usted se sentirá  muchas cosas a la vez. ¿Cuántos Chicos habitan en usted? &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Hay dos. Viven en la misma casa pero en habitaciones  separadas. Son el escritor y el músico. Ahora habita el músico, el  escritor debe de haberse ido a Budapest.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -¿Y no se entremezclan? Porque el músico compone letras potentes y el escritor construye un ritmo musical en los libros. &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Hay un eco en ambas cosas. Pero mientras trabaja uno  en lo suyo, el otro no se entromete. No pueden hacer las dos cosas a la  vez. Cuando se marcha el escritor, llega el músico, y viceversa. Por  otra parte, las letras de las canciones no tienen que ver para mí con la  literatura, pero la literatura sí tiene que ver con la música. Es  probable que se adivine fácilmente que el escritor es músico. Las letras  de las canciones no son lo mismo. El letrista para mí no es poeta ni  narrador. Debe despojarse de esa pretensión. Es otra cosa. No existen  jerarquías ni distinción entre las dos artes: valen lo mismo. La  literatura y la canción popular tienen el mismo valor. Eso de  desvalorizar un género se acabó. Resulta una diferencia completamente  anticuada. Es cosa del viejo Brasil. Cierto, para el viejo Brasil, lo  que yo hago es música barata. Es como lo definiría el protagonista de la  novela. El nuevo acepta eso bien. El primero en sufrir aquella ruptura  jerárquica fue Vinicius de Moraes. Era un poeta culto, canónico, que se  puso a hacer letras de canciones populares. No lo entendían. ¡Un poeta y  diplomático! ¡Sacrilegio! Eso persiste un poco todavía. La idea de que  un poeta no puede escribir música popular y un cantante no puede  dedicarse a las novelas. Pero ¿qué estaba diciendo?&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -Lo del músico y el escritor... &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Ah, sí. Que hay un período de adaptación, no es que  sale por una puerta el músico y entra el escritor, como en un vodevil.  Los tiempos de cada etapa creativa crecen, pero los de mi vida se  acortan. No sé hasta dónde llegaré en las cosas que quiero hacer.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -¿Ahora con quién estoy hablando? ¿Con el compositor o con el literato? &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Hasta este año pasado estuvo el escritor acompañando  las traducciones. Vigilo las que conozco: español, inglés, italiano,  francés, aunque luego me dicen que las mejores son las de lenguas que no  entiendo... Lo que me cuesta es empezar. Cuando salgo de la literatura,  no sé cómo se escribe una canción, cada vez cuesta más...&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -¿No salen las cosas de adentro, de una vez? &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-No sirve eso. Quieres contar algo, bien, pero ¿de qué  manera? En la literatura, borras y borras hasta que hallas la voz, el  tono. La mano sola no sirve.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -Y el Chico futbolista, ¿quién es? ¿El niño eterno? &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Sí, juego tres veces por semana.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -Lo que es la vida. Cuando venía en el avión vi a unos niños brasileños vestidos con la camiseta española. &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Impensable en los tiempos en que todos los niños del mundo se ponían la &lt;i&gt; canarinha &lt;/i&gt; .&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -¿Qué le queda por indagar en la música? &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Escucho poca música. Leo más. Trabajo con la memoria  musical, que tengo repleta. ¿Ve usted por qué no me gusta dar  entrevistas? Porque tengo que explicar ciertas cosas. El otro día  compuse un vals ruso. ¿Por qué? No lo sé y no puedo inventar una razón.  Porque convenía a la historia que quería contar. La música que llegó era  de allí, para relatar la historia de una mujer rusa con la que entré en  contacto por Internet. Ya está. No hay nada que explicar ni buscar,  apenas nada para componer. A estas alturas es la música la que me busca a  mí. Por supuesto que estoy al día y sé quién es Amy Winehouse o Lady  Gaga. Pero eso no importa.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -¿Cambia con la edad la actitud para escuchar la  música o es que nuestro tiempo nos empuja a atender de una manera más  fragmentada? &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Creo que cada uno de nosotros cambia. Y sólo esperamos  que al público le siga interesando lo que hacemos. Hay veces en que das  un concierto y piensas de qué te sirve lo nuevo cuando la gente sólo  quiere que cantes viejas canciones. A mí me gusta cantar lo nuevo y a  ellos, escuchar lo antiguo, así que hay que negociar un poco.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -¿Le preocupa que los jóvenes brasileños escuchen menos música de su tierra? &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-No es tan así. En la última gira, yo vi pocas cabezas con cabellos blancos, y vi más jóvenes.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -Cuénteme cómo era Jobim. &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Desde el momento en que yo escuché la primera canción de &lt;i&gt; bossa nova &lt;/i&gt;  , "Chega de saudade", cantada por João Gilberto, con música de Jobim y  letra de Vinicius de Moraes, me cambió la vida. A mí y a todos nosotros.  Los que podíamos haber sido otra cosa nos hicimos músicos cuando  escuchamos eso. Caetano Veloso, Gilberto Gil, todos.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -Por cierto, ¿entre Caetano y usted hubo algún problema? Lo acusaban de blando. &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Eso fue en los tiempos del tropicalismo. Yo no  pertenecí a eso. Había dos bandos. Los pro y los anti. Yo no era pro.  Trataban de hacer una ruptura con la &lt;i&gt; bossa nova &lt;/i&gt; e incorporar  instrumentaciones y comportamientos del pop, a lo que yo me oponía. Tuvo  su reflejo también en mi música, pero no traumático.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -¿Matar al padre? &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Exacto. Pasaron algunos años de conflicto y luego  volvieron a juntarse. Como en cualquier familia. Primero: "Papá, déjame  en paz" y luego: "Anda, cuídame a los niños".&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -¿Y usted no tendría que haberse comprado una guitarra eléctrica? &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Es eso, lo que pasa es que me equivoqué de puerta al entrar en la tienda y me compré un piano.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -Pero hoy Jobim es indiscutible. &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Es que fue una epifanía. Lo conocí, fui amigo de  Jobim. Por trabajar con él, por escucharlo tocar el piano, yo me hice un  músico mucho mejor de lo que era. Escuchándolo, viéndolo trabajar. Yo  era un músico intuitivo, de oído, y él me formó. Trato de no ser una  copia de él, pero todavía, cuando compongo, siento la sombra del  maestro.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -¿Vigilante? &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Un poquito. Pero es que además me enseñó mucho de la  vida, hablando, comiendo, compartiendo. Él me obligó a comprar un piano,  a aprender música y escribir para otros cosas que no tienen nada que  ver con lo que yo hago. Jobim era cálido, divertido, especial.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -Todo un clásico de la contemporaneidad. Como  Lennon y McCartney. Autores ejemplares de canciones. Sin duda, ése ha  sido el género musical de nuestro tiempo. Pero ¿le queda mucho? &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Las posibilidades de la canción como fenómeno y forma  del siglo XX y del XXI puede que estén llegando a un fin. Puede que  estemos llegando a eso. El rap es un indicio. La armonía, la manera de  construir las letras, la falta de interés por lo nuevo, quizá todo eso  sean señales.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -¿Decadencia? &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-Puede ser. Pasa en otros géneros. La ópera? Bueno, la  ópera resiste. Más de 400 años y hay vigor en nuevos compositores. ¿Ah  sí? Otro defecto: ignorancia sobre ópera contemporánea.&lt;br /&gt;&lt;b&gt; -Bueno, lo pasamos por alto. &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;-En fin, seis defectos. Pocos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7589026591216313091-7111179053230604944?l=huespedesdepaso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/feeds/7111179053230604944/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/04/chico-buarque-novelista.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/7111179053230604944'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/7111179053230604944'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/04/chico-buarque-novelista.html' title='CHICO BUARQUE- novelista'/><author><name>Carlos Liendro</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_TPyHstoMVTA/STxVEwPbdzI/AAAAAAAAAJY/2aEuMVs0enw/S220/albert-einstein.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7589026591216313091.post-3419595637582711022</id><published>2011-04-12T06:51:00.000-07:00</published><updated>2011-04-12T06:51:56.246-07:00</updated><title type='text'>VASILI GROSSMAN</title><content type='html'>&lt;h1&gt;Vasili Grossman en el umbral del infierno&lt;/h1&gt;&lt;h3&gt;Babelia avanza el comienzo de 'Por una causa justa', la primera  parte de la obra cumbre del periodista y escritor soviético, 'Vida y  destino' &lt;/h3&gt;&lt;div class="firma"&gt;    &lt;strong&gt;WINSTON MANRIQUE&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;&lt;/em&gt;                     &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="votos estirar"&gt;&lt;div id="votosC"&gt;&lt;div class="votos_estrellas"&gt;&lt;div class="votos_votar"&gt;&lt;div class="votos_estrella"&gt;               &lt;span id="bhs"&gt;&lt;/span&gt;          &lt;/div&gt;&lt;img alt="" height="13" src="http://www.elpais.com/im/ico_separador_horizontal.gif" width="1" /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="votos_resultados"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="rec rec-twitter"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="rec rec-fbook"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;¿Cómo es el umbral hacia el infierno? Hay muchos. Uno de ellos lo muestra Vasili Grossman en &lt;i&gt;Por una causa justa&lt;/i&gt; (Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores). Se trata de la primera parte de &lt;i&gt;Vida y destino&lt;/i&gt;, la obra que llevaría a Grossman (1905-1964) a ser aclamado por la crítica y los lectores. &lt;i&gt;Por una causa justa&lt;/i&gt;  es el resultado de su trabajo como corresponsal del periódico Estrella  roja, inmerso él aún en el realismo socialista, durante el primer año de  la llegada de los nazis a la URSS y a Stalingrado, que sería el  comienzo del fin de la II guerra Mundial. &lt;i&gt;Babelia&lt;/i&gt; avanza hoy, en  esta edición digital de EL PAÍS, las primeras páginas de esta novela que  llegará a las librerías a partir de mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="info_complementa"&gt;             &lt;/div&gt;Publicada en 1952, una década después de los hechos narrados, el  libro de Grossman, se convierte, desde la primera línea, en una lección  de historia, política, sociología, psicología y de la condición humana  en momentos extraordinarios. 1.079 páginas en las que viven más de 200  personajes cuyos destinos recuerdan a la gran narrativa rusa que busca  retratar el curso del Tiempo germinado de Historia. Y con ellas un  mosaico de la sociedad soviética de la época y sus seres en todos sus  matices. Muchos de ellos aparecen en &lt;i&gt;Vida y destino.&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;Pero  en medio de toda esta desolación, de la tragedia que se abate sobre  Stalingrado, y sobre el propio Grossman, éste no se olvida de la  verdadera Vida y su aliento superior; del amor, la bondad, la nobleza,  la comprensión, la belleza: "En momentos como aquel, el hombre percibe  la luz, el espacio, el susurro, el silencio, los olores dulces y las  caricias de la hierba y las hojas en su hermoso conjunto: todas aquellas  centésimas o, tal vez, milésimas y millonésimas partes que componen la  belleza del mundo. Aquella belleza, la auténtica belleza, solo quiere  transmitir al hombre un mensaje: la vida es un bien". Y eso es lo que  recuerda Vasili Grossman en esta novela dura y conmovedora.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://ads.prisacom.com/5c/www.elpais.es/cultura/noticias/134781924/x20/default/empty.gif/794374392b55304f736230414369462b?x" target="_top"&gt;&lt;img alt="" border="0" height="1" src="http://imagenen1.247realmedia.com/0/default/empty.gif" width="1" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7589026591216313091-3419595637582711022?l=huespedesdepaso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/feeds/3419595637582711022/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/04/vasili-grossman.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/3419595637582711022'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/3419595637582711022'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/04/vasili-grossman.html' title='VASILI GROSSMAN'/><author><name>Carlos Liendro</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_TPyHstoMVTA/STxVEwPbdzI/AAAAAAAAAJY/2aEuMVs0enw/S220/albert-einstein.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7589026591216313091.post-9054533079380355028</id><published>2011-04-09T05:48:00.000-07:00</published><updated>2011-04-09T05:48:58.204-07:00</updated><title type='text'>PIGLIA</title><content type='html'>&lt;h1&gt;Ricardo Piglia, Premio de la Crítica&lt;/h1&gt;&lt;h3&gt;El autor argentino obtiene el galardón por la novela 'Blanco nocturno'.- Juana Castro gana en poesía con 'Cartas de enero' &lt;/h3&gt;&lt;div class="firma"&gt;    &lt;strong&gt;JAVIER RODRÍGUEZ MARCOS&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;- Madrid&amp;nbsp;&lt;/em&gt;             &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="votos estirar"&gt;             &lt;div id="votosC"&gt;       &lt;div class="votos_estrellas"&gt; &lt;div class="votos_votar"&gt;                 &lt;div class="votos_estrella"&gt;               &lt;span id="bhs"&gt;&lt;/span&gt;          &lt;/div&gt;&lt;img alt="" height="13" src="http://www.elpais.com/im/ico_separador_horizontal.gif" width="1" /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="votos_resultados"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="rec rec-twitter"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="rec rec-fbook"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;El escritor argentino &lt;a href="http://www.elpais.com/todo-sobre/persona/Ricardo/Piglia/6269/" target="_blank"&gt;Ricardo Piglia&lt;/a&gt; ha obtenido el Premio Nacional de la Crítica en la categoría de narrativa con su novela &lt;i&gt;Blanco nocturno&lt;/i&gt;  (Anagrama, 2010). El jurado de la asociación de críticos literarios se  ha reunido en esta ocasión en Cáceres para fallar un galardón que no  tiene dotación económica pero sí mucho prestigio y que puede ser  concedido a cualquier autor en lengua española siempre que la obra haya  sido publicada en España. Aunque no se establecen oficialmente  finalistas, entre los candidatos de este año figuraban nombres como &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/portada/creo/literatura/terapeutica/elpepuculbab/20100515elpbabpor_12/Tes" target="_blank"&gt;Marcos Giralt Torrente&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/portada/Hace/tiempo/tome/libertad/abolir/fronteras/elpepuculbab/20100306elpbabpor_19/Tes" target="_blank"&gt;Fernando Aramburu&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://www.elpais.com/todo-sobre/persona/Mario/Vargas/Llosa/82/" target="_blank"&gt;Mario Vargas Llosa&lt;/a&gt; o &lt;a href="http://www.elpais.com/todo-sobre/persona/Luis/Mateo/1502/" target="_blank"&gt;Luis Mateo Díez&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;div class="info_complementa"&gt;                                                                          &lt;div class="listado_despiece"&gt;              &lt;/div&gt;&lt;div class="listado_hermanas"&gt;              &lt;/div&gt;&lt;div class="agrupa_gris"&gt;                                                                      &lt;div class="mod_grafico"&gt;              &lt;div class="listado_enlaces"&gt;                  &lt;ul&gt;&lt;div class="mod_grafico"&gt; &lt;div class="mod_grafico_foto"&gt; &lt;a href="http://www.elpais.com/todo-sobre/persona/Ricardo/Piglia/6269/"&gt;&lt;img alt="Ricardo Piglia " border="0" height="80" src="http://www.elpais.com/fotos/personas/ign/62/151_6269.jpg" title="Ricardo Piglia " width="80" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="mod_grafico_txt"&gt; &lt;h3&gt; &lt;a href="http://www.elpais.com/todo-sobre/persona/Ricardo/Piglia/6269/"&gt;Ricardo Piglia &lt;/a&gt; &lt;/h3&gt;&lt;h4&gt;A FONDO&lt;/h4&gt;&lt;dl&gt;&lt;dt&gt;Nacimiento: &lt;/dt&gt;&lt;dd&gt;1940&lt;/dd&gt;&lt;/dl&gt;&lt;dl&gt;&lt;dt&gt;Lugar:&lt;/dt&gt;&lt;dd&gt;Adrogué, Buenos Aires&lt;/dd&gt;&lt;/dl&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="info_complementa"&gt;             &lt;/div&gt;&lt;i&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/especial/libros/ricardo-piglia.html" target="_blank"&gt;Blanco nocturno&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;  es la cuarta novela de Ricardo Piglia -nacido en 1940 en Adrogué, en la  provincia de Buenos Aires- uno de los grandes nombres de la narrativa  argentina de las últimas décadas. La obra galardonada vino precedida de  una gran expectación dado que la anterior novela de Piglia se había  publicado en 1997: &lt;i&gt;Plata quemada&lt;/i&gt;, premio Planeta Argentina y  adaptada al cine en 2000 por Marcelo Piñeyro con Leonardo Sbaraglia y  Eduardo Noriega como protagonistas.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/cultura/gran/tension/hoy/enfrenta/narracion/informacion/elpepucul/20071011elpepicul_4/Tes" target="_blank"&gt;Piglia&lt;/a&gt;, que actualmente en profesor de literatura en la universidad estadounidense de Princeton, dirigió durante años una famosa &lt;i&gt;Serie Negra &lt;/i&gt;que  difundió en su país la obra de los clásicos modernos del género  policiaco -de Hammett a Chandler-. No es pues extraño que muchas de sus  obras mezclen la investigación de un crimen con las más penetrantes  reflexiones sobre el hecho de narrar. "Se podría pensar que la novela  policial es la gran forma ficcional de la crítica literaria", afirmó en  el libro de conversaciones &lt;i&gt;Crítica y ficción &lt;/i&gt;(1986) para subrayar la relación entre las figuras del detective y el lector.&lt;br /&gt;También &lt;i&gt;Blanco nocturno&lt;/i&gt;,  participa de ese espíritu. En la novela ahora galardonada, Piglia parte  de la muerte en un pueblo de la provincia de Buenos Aires de Tony  Durán, un mulato puertorriqueño que viaja a Argentina siguiendo a una  mujer, Ada Belladona. Tras un arranque de género negro, al novela de  Piglia deriva en una historia familiar que transcurre en 1972 -"Quería  contar la historia de mi primo", declaró el escritor a EL PAÍS- y  termina mezclando realidad y ficción; y, por supuesto, reflexiones sobre  ambas.&lt;br /&gt;Uno de los personajes de &lt;i&gt;Blanco nocturno&lt;/i&gt; es,  además, Emilio Renzi, un habitual en Ricardo Piglia desde la novela que  lo consagró en 1980, Respiración artificial, una investigación literaria  considerada por muchos como una de las grandes alegorías narrativas de  la dictadura militar argentina. En la actualidad, Piglia publica  regularmente en &lt;i&gt;Babelia&lt;/i&gt;, el suplemento literario de EL PAÍS, una  selección de sus míticos diarios, una oceánica obra de décadas que solo  ahora el autor argentino se ha decidido a dar a la luz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Premio de poesía &lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Por su parte, el Premio de la Crítica en la categoría de poesía ha recaído este año en &lt;i&gt;Cartas de enero&lt;/i&gt;,  un libro inédito incluido en el volumen antológico Heredad (Fundación  José Manuel Lara). Su autora es la cordobesa Juana Castro (Villanueva de  Córdoba, 1945), que, precisamente, estos días participa en el festival  Cosmopoética de su ciudad. Castro se dio a conocer en 1978 con &lt;i&gt;Cóncava mujer&lt;/i&gt;, un título al que le seguirían otros como &lt;i&gt;Narcisia&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;Arte de cetrería&lt;/i&gt;, &lt;i&gt;Fisterra&lt;/i&gt; o &lt;i&gt;Los cuerpos oscuros&lt;/i&gt;.  En el prólogo a Heredad, la poeta Olvido García Valdés destaca que el  "valor estético" de la obra de Juana Castro reside en su modo de escapar  tanto a la "conciencia ideológica" como al "saber formal". Cuando se  publicó al selección que contiene el libro galardonado, su autora se  refirió a él como nacido de "la perplejidad de los espacios y la  perplejidad de los géneros masculino-femenino ante la vida y el mundo:  diálogo imposible".&lt;br /&gt;&lt;a href="http://ads.prisacom.com/5c/www.elpais.es/cultura/noticias/1288055798/x20/default/empty.gif/794374392b55304f736230414369462b?x" target="_top"&gt;&lt;img alt="" border="0" height="1" src="http://imagenen1.247realmedia.com/0/default/empty.gif" width="1" /&gt;&lt;/a&gt;   &lt;img height="1" src="http://ads.prisacom.com/5/www.elpais.es/cultura/noticias/L30/931459277/Top2/PRISA-Main/ESRON_TERRA_AR_0404_11/ESRON_TERRA_US_0101_11_Top2.html/794374392b55304f736230414369462b?_RM_EMPTY_&amp;amp;search=Premios,Interes%20Humano,Literatura,Arte%20Cultura%20y%20Espectaculos" width="1" /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7589026591216313091-9054533079380355028?l=huespedesdepaso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/feeds/9054533079380355028/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/04/piglia.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/9054533079380355028'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/9054533079380355028'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/04/piglia.html' title='PIGLIA'/><author><name>Carlos Liendro</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_TPyHstoMVTA/STxVEwPbdzI/AAAAAAAAAJY/2aEuMVs0enw/S220/albert-einstein.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7589026591216313091.post-680112164123858763</id><published>2011-04-03T07:50:00.000-07:00</published><updated>2011-04-03T07:50:29.228-07:00</updated><title type='text'>WALTER BENJAMIN</title><content type='html'>&lt;h1&gt;Por qué Benjamin&lt;/h1&gt;&lt;h4&gt;POR   &lt;em&gt;ALEJANDRA USLENGHI&lt;/em&gt;        &lt;/h4&gt;&lt;div class="bd"&gt;                         &lt;div class="mg"&gt;&lt;div class="ui-tabs ui-widget ui-widget-content ui-corner-all" id="re-news-media"&gt;&lt;div class="pane-news-media ui-tabs-panel ui-widget-content ui-corner-bottom" id="re-news-media_img"&gt;    &lt;div class="news-gallery"&gt;     &lt;div class="items"&gt;                                                          &lt;div class="item"&gt;                                                              &lt;a alt="PEQUEÑAS VICTORIAS. El corpus de Benjamin está integrado por ensayos, fragmentos, notas periodísticas, y una inmensa proliferación de notas póstumas, citas y esquemas." class="re-modal-nws cboxElement" height="563" href="http://www.revistaenie.clarin.com/rn/ideas/Walter_Benjamin_CLAIMA20110401_0197_9.jpg" rel="nws_gallery" title="PEQUEÑAS VICTORIAS. El corpus de Benjamin está integrado por ensayos, fragmentos, notas periodísticas, y una inmensa proliferación de notas póstumas, citas y esquemas." width="750"&gt;                             &lt;img alt="PEQUEÑAS VICTORIAS. El corpus de Benjamin está integrado por ensayos, fragmentos, notas periodísticas, y una inmensa proliferación de notas póstumas, citas y esquemas." height="296" src="http://www.revistaenie.clarin.com/rn/ideas/Walter_Benjamin_CLAIMA20110401_0197_5.jpg" width="526" /&gt;                  &lt;/a&gt;                               &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="ft-news-gallery"&gt;     &lt;div class="re-news-gallery_nav" style="display: none;"&gt;                       &lt;/div&gt;&lt;div class="epiGal"&gt;PEQUEÑAS VICTORIAS. El corpus de Benjamin está  integrado por ensayos, fragmentos, notas periodísticas, y una inmensa  proliferación de notas póstumas, citas y esquemas.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="pane-news-media" id="re-news-media_vid"&gt;      &lt;div class="news-videos"&gt;       &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="bd"&gt;                          &lt;div class="mr"&gt;                                                                                                           &lt;/div&gt;&lt;div class="mt bb-article-body"&gt;      Filósofo, teólogo, filólogo, crítico literario, ensayista,  sociólogo urbano, coleccionista, archivista, escritor de cuentos para  niños, teórico de los medios, autor de memorias, conocedor del hashish ,  teórico del fascismo, surrealista aficionado, melancólico profesional.  Una reflexión sobre la obra de Walter Benjamin (Berlín, 1892-Portbou,  1940) implica advertir el inventario de incongruencias que hacen de su  pensamiento uno de los más originales de nuestra época. Su influencia se  ejerce desde los estudios culturales a la deconstrucción, del  psicoanálisis a la nueva filosofía de la historia, de la teoría crítica  de la Escuela de Frankfurt al post estructuralismo, de la teoría del  cine a la micropolítica de Foucault y la hermenéutica de Heidegger.  Benjamin personifica un inclasificable impulso intelectual que ha  quedado asociado a su continuo devenir migrante. Inicialmente reconocido  por su tensa relación con Gershom Scholem y Theodor Adorno, quienes  fueron efectivamente responsables de la diseminación póstuma de esa  obra; a veces aliado e interlocutor de Brecht, Kracauer, Bloch y Buber;  finalmente refugiado en París y parte de círculo de Bataille en la  década de 1930, Benjamin no deja de ejercer aún hoy una fascinación tan  sorprendente como inesperada. Las ironías de la historia son  contundentes. Ignorado en su tiempo, una estrella intelectual en el  nuestro; condenado al ostracismo por su propia universidad, una pequeña  industria académica hoy. Su póstuma canonización habla del historicismo  del que él desconfiaba. Fue el mismo Benjamin quien caracterizó su  propia obra como “una serie de pequeñas victorias y fracasos a gran  escala”. A excepción de su tesis doctoral sobre el Romanticismo alemán,  un temprano ensayo sobre Goethe y su singular colección de aforismos, &lt;b&gt;Calle de dirección única&lt;/b&gt;  , su corpus está integrado por ensayos, fragmentos, notas  periodísticas, y una inmensa proliferación de notas póstumas, citas y  esquemas, reunidas hoy en una peculiar edición de “obras completas” por  sus editores alemanes. Su proyecto más ambicioso, la llamada &lt;b&gt;Obra de los pasajes&lt;/b&gt;  , una vasta compilación de citas y notas que reconstruyen la cultura  del París de Baudelaire, compuesta durante más de una década de exilio,  quedó inconcluso e inconcluible. &lt;br /&gt;Su trayectoria vital e  intelectual está enmarcada por el doble trauma de las dos guerras  mundiales. Desde su nacimiento en 1892 en el seno de una familia judía  burguesa asimilada, hasta su final como marxista desencantado cuando en  1940 huyendo de la Francia ocupada por los nazis se suicida, tanto su  escritura como su biografía registran el continuo derrumbe de la Europa  moderna y las contradicciones políticas e intelectuales que acosaron a  una generación. Fue testigo del fracaso de todo esfuerzo revolucionario  de izquierda –en Alemania, Hungría, España, Francia, y eventualmente  Rusia– para contrarrestar el ascenso del fascismo que se extendía en  Europa. Para el pensamiento de Benjamin, en esa crisis resuenan las  grandes ilusiones perdidas que definen ya más de tres siglos de  modernidad, pero no a modo de una comparación melancólica, sino más bien  como el registro de las “esperanzas sin fundamentos” que vemos resurgir  en la repetición de oportunidades malogradas y como tales toman su  energía de la derrota pasada.  Las similitudes con la memoria  involuntaria en Proust, con las correspondencias simbólicas en  Baudelaire, con el mesianismo tardío en Kafka, y la estructura del  trauma en Freud fueron elaboradas por el mismo Benjamin. Lo que lo  distingue es su específico énfasis en la historia como un lugar de  redención, impensable sin la revolución: el imperativo de la cultura  judía de recordar los sufrimientos pasados se convierte en el imperativo  marxista de eliminar los presentes. La tecnología fotográfica le daría  un modelo y una metáfora para esta noción de la historia como acción  diferida. Escribe: “Hay imágenes que nunca hemos visto hasta que las  recordamos. Aquellas imágenes reveladas en el cuarto oscuro de la  experiencia vivida son las más importantes que llegaremos a ver. Uno  podría decir que los acontecimientos más profundos han sido equipados  con una pequeña imagen, una fotografía de nosotros mismos.”&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7589026591216313091-680112164123858763?l=huespedesdepaso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/feeds/680112164123858763/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/04/walter-benjamin.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/680112164123858763'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/680112164123858763'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/04/walter-benjamin.html' title='WALTER BENJAMIN'/><author><name>Carlos Liendro</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_TPyHstoMVTA/STxVEwPbdzI/AAAAAAAAAJY/2aEuMVs0enw/S220/albert-einstein.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7589026591216313091.post-7680370457307265363</id><published>2011-03-26T11:40:00.000-07:00</published><updated>2011-03-26T11:40:04.596-07:00</updated><title type='text'>CONTORNO</title><content type='html'>&lt;div style="color: red;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;CON ESTE ARTÍCULO INICIAMOS UN DEBATE QUE AÚN NO ESTÁ CERRADO ENTRE LOS ESCRITORES, INTELECTUALES, AMANTES DE LAS LETRAS.&amp;nbsp;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: red;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: red;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;LOS INVITAMOS A PARTICIPAR DEL MISMO ENVIANDO SUS OPINIONES&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;h1&gt;La vuelta de ‘Contorno’&lt;/h1&gt;&lt;h3&gt;La reciente aparición “Contorno.  Edición fascimilar”, editado por la Biblioteca Nacional, vuelve a poner  en circulación la expresión “parricidas”, con que el crítico Rodríguez  Monegal describió a los integrantes de esa publicación, caracterizados  por la absoluta ausencia del nombre de Borges, la reivindicación de  Roberto Arlt y Ezequiel Martínez Estrada y el neto corte y  distanciamiento con personalidades como la de Eduardo Mallea, en los  años 50 más leído e influyente que Borges. Juan José Sebreli, que  integró aquel comité de redacción, recuerda aquellos años.&lt;/h3&gt;&lt;h4&gt;Por Juan José Sebreli&lt;/h4&gt;&lt;div class="foto1"&gt;&lt;img border="0" src="http://www.diarioperfil.com.ar/edimp/0305/img/origin_foto_libro_32.jpg" width="456" /&gt;&lt;h1&gt;El  club de la pelea. De izq. a der., Carlos Correas, David Viñas, Ismael  Viñas, Juan José Sebreli, Rodolfo Kusch y Oscar Masotta.&lt;/h1&gt;&lt;/div&gt;La  Biblioteca Nacional acaba de publicar un facsímil de la revista Contorno  con un prólogo lúcido e irónico de quien fuera su codirector, Ismael  Viñas, que tal vez moleste a algunos colaboradores o lectores de la  revista.  Contorno surgió del clima singular de los años 50, cuando la acción  política prohibida encontraba un sucedáneo en las actividades  culturales. Sus antecedentes estaban en el ambiente universitario, en la  revista del centro de estudiantes de la UBA, en el fracasado proyecto  de Las ciento y una, dirigida por H.A. Murena, en las discusiones de la  bohemia de los cafés literarios de la calle Viamonte.  &lt;br /&gt;Eran los años de boga del existencialismo, y como tal se describía toda  actividad cultural no conformista. Tanto Ismael como David Viñas  aclararon que Contorno, contra la opinión corriente, no tuvo una  influencia sartreana, con la excepción de Oscar Masotta, Carlos Correas y  yo que, además, constituíamos un subgrupo al margen del grupo central. &lt;br /&gt;No puedo eludir la referencia personal al hablar de Contorno, puesto que  uno de los participantes en el film documental sobre David Viñas [David  Viñas, un intelectual irreverente, de Pablo Díaz, N. de R.] sostuvo que  yo presumía de mi incidencia en esa revista. Esta intencionada  afirmación no es compartida por Ismael Viñas que, por el contrario,  sostiene en el prólogo que mi intervención tuvo un carácter  “prominente”. Un detonador de la orientación contorniana, tal como lo  señala también Ismael Viñas, fue mi articulo “Celeste y colorado”,  publicado paradójicamente en la revista Sur, destinada a convertirse en  la antagónica de Contorno. &lt;br /&gt;También David Viñas, en una entrevista con Beatriz Sarlo, reconoció que  realicé “casi todo el programa de la revista”. Algunos estudiosos  consideraron asimismo, mi artículo publicado en la primera página del  primer número, como un manifiesto de los contorneanos nunca escrito  porque faltaban programas prefijados y acuerdo entre sus colaboradores,  ni aun entre los Viñas. Ismael señala “el error de quienes nos ven como  ‘los hermanos Viñas’, no como individuos, sino como algo así como  siameses”. Sus vidas se desarrollaron por distintos caminos, David se  inclinó por la ficción y la critica social de la literatura argentina;  Ismael, luego de sus preocupaciones iniciales por la poesía, optó por la  militancia y la teoría social y económica. También las opciones  políticas de los dos hermanos fueron disímiles. &lt;br /&gt;Los números de Contorno dedicados a Roberto Arlt y a Martínez Estrada,  los reiterados ataques a Eduardo Mallea y la total ausencia del nombre  de Borges –salvo una breve nota de Ismael acerca de un cuento muy  secundario– reflejaba el clima intelectual de la época. El  reconocimiento de Arlt –que no había logrado en vida– fue en parte  consecuencia del fervor de algunos jóvenes de la década del 50, aunque,  por diversos motivos, en algunos casos porque descubríamos en él a un  precursor de Sartre. David Viñas lo tomaba, en cambio, como figura de  choque contra los atildados escritores del establishment como Mallea,  incluso por el uso del voseo. La implantación en la literatura de un  lenguaje argentino o rioplatense fue uno de las constantes de los  contornianos y tema de un polémico artículo de Oscar Masotta en el  tercer número. &lt;br /&gt;Martínez Estrada, aunque redescubierto por un miembro de Sur, H.A.  Murena, conoció su verdadero apogeo en los años 50 con la nueva  generación contestataria que lo veía como al Sarmiento del siglo XX Su  auge unía a los opuestos –Sur y Contorno– en la boga literario  filosófica de la búsqueda de la “identidad nacional”. La faceta  irracionalista de esta tendencia no faltó en Contorno a través de los  textos de F.J. Solero y de Rodolfo Kusch, dos incondicionales de Murena.   &lt;br /&gt;El silencio respecto a Borges era también muy significativo de la época.  Borges fue ajeno a esa generación, lo veíamos como un sobreviviente del  ludismo del grupo martinfierrista. Nos parecía más útil atacar a Mallea  que era entonces más leído e influyente que Borges. David Viñas lo  admitió años después: “A mí Borges no me interesaba, la polémica era con  Mallea, a quien se le veía mucho más que a Borges”. Los tiempos han  cambiado desde entonces, Borges se convirtió en un ícono intelectual, en  tanto que Mallea ha sido olvidado.  &lt;br /&gt;Si no hubo una ideología definida de Contorno, puede decirse que  reflejó, antes que nada, una actitud, un estado de ánimo de ciertos  sectores intelectuales. Los contorneanos se oponían, en el plano  literario, por igual al costumbrismo, al realismo socialista, al  formalismo y al surrealismo. En el plano político rechazaban el elitismo  de las clases altas conservadoras, el nacionalismo católico, la  esclerosada izquierda ortodoxa, incluido el incipiente nacionalismo de  izquierda, criticado por Ramón Alcalde en su nota sobre Jorge Abelardo  Ramos. El rechazo a la cultura oficial peronista –incidía la influencia  de los antecedentes radicales de los Viñas– no podía ser explícito  porque hubiera significado la clausura de la publicación y, tal vez, la  cárcel de sus responsables. Sólo después de la caída de Perón le fue  dado dedicar un número al peronismo, donde Ismael manifestaba el  desencanto por la llamada Revolución Libertadora y Tulio Halperin Donghi  se incorporaba a la revista con un certero análisis del peronismo. &lt;br /&gt;Después se produjo en algunos miembros del comité de redacción la  efímera seducción por el frondizismo. A Frondizi, político pragmático,  no le interesaban los intelectuales ni las ideas, buscó a los  colaboradores de Contorno sólo porque tenían influencia en el movimiento  estudiantil. Estas afinidades fueron frágiles y breves y durante su  vigencia, Contorno, significativamente, dejó de aparecer. Su reaparición  se produjo no menos significativamente como consecuencia del desencanto  ante el giro inesperado del frondizismo. Lo que no había podido  realizarse en la acción se transformó en pensamiento crítico. En los  números 9 y 10, que serán los últimos –si se exceptúa dos cuadernos  posteriores–, la revista cambió de contenido, abandonó por completo los  temas literarios. Aunque sus redactores nunca abundaron –muchas firmas  eran seudónimos de los Viñas– se redujeron drásticamente a tres. David  Viñas no intervino en ese número póstumo y Noé Jitrik fue excluido del  comité de redacción por tener un cargo en el gobierno. La disolución del  grupo estaba anunciada. Puede hablarse de una segunda época de Contorno  donde dejó de ser una revista cultural para transformarse en el  portavoz de una minúscula fracción de frondizistas arrepentidos que  intentaron crear una alternativa de izquierda. El primer Contorno había  comprendido que el papel del intelectual debía ser la critica social y  política a través de las expresiones culturales de la Argentina, y ése  fue su aporte imperecedero. El segundo Contorno mostró lo ilusorio del  proyecto del “intelectual orgánico” que pretende orientar al político.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7589026591216313091-7680370457307265363?l=huespedesdepaso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/feeds/7680370457307265363/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/03/contorno.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/7680370457307265363'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/7680370457307265363'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/03/contorno.html' title='CONTORNO'/><author><name>Carlos Liendro</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_TPyHstoMVTA/STxVEwPbdzI/AAAAAAAAAJY/2aEuMVs0enw/S220/albert-einstein.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7589026591216313091.post-1397918395657069537</id><published>2011-03-19T16:43:00.000-07:00</published><updated>2011-03-19T16:43:00.279-07:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;h1&gt;Adiós a David Viñas: hondo pesar en la cultura argentina&lt;/h1&gt;&lt;h2&gt;Luego del golpe de su muerte el jueves, los  intelectuales reflexionan. Hablan Jeanmaire, Horacio González, Leonora  Djament, Josefina Delgado, Américo Cristófalo, Divinsky y otros. Hoy lo  homenajean en   la Biblioteca Nacional.&lt;/h2&gt;&lt;h4&gt;POR   &lt;em&gt;MAURO LIBERTELLA&lt;/em&gt;&amp;nbsp;&lt;/h4&gt;&lt;div class="mg"&gt;&lt;div class="ui-tabs ui-widget ui-widget-content ui-corner-all" id="re-news-media"&gt;&lt;div class="pane-news-media ui-tabs-panel ui-widget-content ui-corner-bottom" id="re-news-media_img"&gt;    &lt;div class="news-gallery"&gt;     &lt;div class="items"&gt;                                                          &lt;div class="item"&gt;                                                              &lt;a alt="FINA ESTAMPA. Con sus bigotes icónicos y en una biblioteca: una imagen que lo define enteramente. " class="re-modal-nws cboxElement" height="563" href="http://www.revistaenie.clarin.com/sociedad/David_Vinas_CLAIMA20110312_0190_8.jpg" rel="nws_gallery" title="FINA ESTAMPA. Con sus bigotes icónicos y en una biblioteca: una imagen que lo define enteramente. " width="750"&gt;                             &lt;img alt="FINA ESTAMPA. Con sus bigotes icónicos y en una biblioteca: una imagen que lo define enteramente. " height="296" src="http://www.revistaenie.clarin.com/sociedad/David_Vinas_CLAIMA20110312_0190_20.jpg" width="526" /&gt;                  &lt;/a&gt;                               &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="ft-news-gallery"&gt;     &lt;div class="re-news-gallery_nav" style="display: none;"&gt;                       &lt;/div&gt;&lt;div class="epiGal"&gt;FINA ESTAMPA. Con sus bigotes icónicos y en una biblioteca: una imagen que lo define enteramente. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="pane-news-media" id="re-news-media_vid"&gt;      &lt;div class="news-videos"&gt;       &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que el jueves a la noche fue un primer golpe emocional,  mezcla de incredulidad y resignación, hoy se empieza a materializar bajo  la forma del recuerdo y la reflexión. El escritor e intelectual David  Viñas murió a los 83 años en un hospital de Buenos aires, esa ciudad  cuyas tensiones leyó como nadie, y la efeméride tan reciente reverbera  ahora en la memoria de sus amigos, colegas  y de sus cientos de alumnos.&lt;br /&gt;Hasta  en los últimos momentos de hospital hablaba de la realidad argentina.  La crítica literaria María Gabriela Mizraje dice que “el último día  antes de su internación fuimos a cenar a La Opera y miramos las noticias  y hojeamos el diario.&lt;br /&gt;&lt;b&gt;La Argentina ha sido su gran pasión&lt;/b&gt;  ”. Y agregó: “fue su principal  preocupación hasta el fin. Cuando ya no  podía hablar, en terapia intensiva, me pasaba papelitos con palabras  clave. Por ejemplo: “batalla de Caseros”. &lt;br /&gt;A la hora de la  revisión, en un intento imposible en medio de la elegía y el duelo, el  Director de la carrera de Letras de la UBA, Américo Cristófalo, subraya  “la cualidad actoral de David, que fue siempre un rasgo central en su  acción y en su modo de leer la literatura”. Incluso en sus últimos días,  dice, “volvimos a recuperar esa gestualidad dramática tan reconocible  en David”.  &lt;br /&gt;En la misma línea, uno de sus ex alumnos, el escritor  Federico Jeanmaire contó: “en una clase en el 84 se enojó y terminó  dando la clase de espaldas. Ir a sus clases era como asistir a  pensamientos que salían de las entrañas de alguien. Tenía una manera de  cruzar política y literatura que iba más allá de lo obvio, una mirada  muy inteligente”. También evoca aquella primera electricidad de alumna  Josefina Delgado, subsecretaria de Cultura porteña: “Propusimos la  candidatura de Viñas para una cátedra paralela de Literatura Argentina.  Sentíamos que con esa propuesta rompíamos con la apolillada tradición de  falta de compromiso. Pero las autoridades sacaron a relucir cierto  incumplimiento de David respecto de un subsidio, y con eso nos  aniquilaron. Pasaron muchos años antes de que pudiera ocupar la cátedra  en su país, pero fue nuestro maestro mas allá de las formalidades  institucionales”. &lt;br /&gt;Uno de sus editores, Daniel Divinsky, trae una  anécdota que lo condensa todo: en un encuentro nocturno en un bodegón le  puso como nombre a una antología que compliaba a autores como Cortázar y  Marechal “Buenos Aires, de la fundación a la angustia”. &lt;br /&gt;Por su  parte, la profesora, crítica y editora de Eterna Cadencia, Leonora  Djament, desliza recuerdos intelectuales como fragmentos de una  biografía emocional: “Contorno y su candidatura a intendente de la  Capital Federal en los 80 –cuando propuso cambiar los semáforos para que  el rojo significara avanzar– y las cachetadas que significaban a veces  sus clases de literatura argentina”.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7589026591216313091-1397918395657069537?l=huespedesdepaso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/feeds/1397918395657069537/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/03/adios-david-vinas-hondo-pesar-en-la.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/1397918395657069537'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/1397918395657069537'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/03/adios-david-vinas-hondo-pesar-en-la.html' title=''/><author><name>Carlos Liendro</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_TPyHstoMVTA/STxVEwPbdzI/AAAAAAAAAJY/2aEuMVs0enw/S220/albert-einstein.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7589026591216313091.post-696685969635717998</id><published>2011-03-12T08:11:00.000-08:00</published><updated>2011-03-12T08:13:34.203-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div class="logosuple top12"&gt;&lt;a href="http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/espectaculos/index-2011-03-12.html" title=""&gt;&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;    &lt;/div&gt;&lt;div class="volantasuple"&gt;&lt;span class="cespectaculos"&gt;“No tengo como proyecto vivir en paz"&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=7589026591216313091&amp;amp;postID=696685969635717998" name="formu_mail"&gt;&lt;/a&gt;    &lt;br /&gt;&lt;div id="xmail" style="display: none;"&gt;&lt;form action="/usuarios/enviar.php" id="form_mail" method="post" name="formu"&gt;&lt;div class="cerrar"&gt;[&lt;a href="http://www.blogger.com/post-edit.g?blogID=7589026591216313091&amp;amp;postID=696685969635717998"&gt;cerrar&lt;/a&gt;]&lt;/div&gt;&lt;h4&gt;Comparta esta nota con un amigo&lt;/h4&gt;&lt;table&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;       &lt;td&gt;E-Mail de su amigo&lt;/td&gt;       &lt;td&gt;&lt;input name="amigoemail" type="text" /&gt;&lt;/td&gt;      &lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;       &lt;td&gt;Su nombre&lt;/td&gt;       &lt;td&gt;&lt;input name="nombre" type="text" /&gt;&lt;/td&gt;      &lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;       &lt;td&gt;Su E-Mail&lt;/td&gt;       &lt;td&gt;&lt;input name="tuemail" type="text" /&gt;&lt;/td&gt;      &lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;       &lt;td&gt;&lt;/td&gt;       &lt;td&gt;&lt;input name="url" type="hidden" value="/diario/suplementos/espectaculos/subnotas/21028-5726-2011-03-12.html" /&gt;&lt;input name="enviar" type="submit" value="Enviar" /&gt;&lt;/td&gt;      &lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;/form&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="autor"&gt;&lt;br /&gt;Por&amp;nbsp;Eduardo Grüner *&lt;/div&gt;&lt;div class="autor"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div id="cuerpo" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;div class="margen0"&gt;“Escucho  su opinión.” Así dijo, con la voz bronca asomando entre los bigotes,  con su tono exigente y un poco socarrón pero también cariñoso (“calidez  iracunda”, definió alguien), los brazos en jarra, el vaso de vino a la  mano. Era una reunión en casa de Ramón Alcalde –¿o de León Rozitchner?–.  El tema era las leyes de punto final y obediencia debida, ¿o era alguna  otra cosa? No importa: para él siempre había un tema, una urgencia  sobre la cual demandaba que el otro se pronunciara –normalmente él era  el primero–. “No tengo como proyecto vivir en paz”, dijo en una  entrevista más o menos reciente. Sería un buen epitafio. Podría,  incluso, darse vuelta: “Tengo como proyecto no vivir en paz: hacerles la  guerra”. ¿A quiénes? No solamente a la “violencia oligárquica” –como  dijo muy bien Piglia–, sino también a esa otra forma de violencia  artera, la de los biempensantes cuidadosos, prudentes, equilibrados, que  hacen crítica “progre” como quien toma té con masas finas, arrastrando  largas frases de juicios ponderados. David no arrastraba. David cortaba.  En la lengua rioplatense –Viñas no hablaba, no escribía, en  “castellano”, no digamos ya en “¡español!”– no hubo nadie que usara la  puntuación y el “acento” como él. Los usaba, quiero decir, como arma,  como ariete y catapulta; a veces garrotazo, a veces piña, a veces  afilado bisturí: el estilo-estilete, marca Viñas. La puntuación no es en  él un necesario recurso sintáctico –no hay “necesidad” alguna en la  puntuación viñesca–: es una embestida contundente para atrincherar una  cuestión. Eso le daba a su escritura una cualidad jadeante,  entrecortada, como de “montaje paralelo” (volví a ver hace poco Dar la  cara, de Martínez Suárez, y El Jefe, de Ayala, sobre novela y guión de  Viñas respectivamente: están bien, pero la escritura de David es más  “cinematográfica”). La escritura, y la oralidad: tampoco conocí otro  escritor que hablara como escribía, o viceversa. Célebremente, introdujo  en la literatura (y en la crítica: otro asombro es que mantenía el  estilo cuando cambiaba de “género”) el verbo “cojer” con “j” (“que  agarren los gallegos”, sorneaba); y hay palabras de Viñas que ya  ingresaron a los sobreentendidos de nuestra habla literaria: si en  Borges es “espejo” y “laberinto”, en Viñas es “ademán” y “andarivel”.  Son cosas que hacían que con él cualquier conversación en La Paz (una  ironía, ante aquella frase-epitafio) fuera un debate público; es que  escuchaba con la misma vehemencia con la que respondía o atacaba. Y, por  supuesto, estaba en su salsa cuando lo contradecían. “Un intelectual no  puede nunca ser oficialista”, espetó en otra entrevista (me atrevo a  citarlo, porque creo en los lugares de enunciación: no es lo mismo dicho  aquí que en otros espacios donde sólo se escuchan los clarinetes de la  nación). Muchos –con todas sus razones– no estarán de acuerdo. Yo sí: lo  cortés no quita lo valiente, y todo eso. Pero lo que yo piense no tiene  importancia. Lo que debería importar es cómo hizo para mantenerse  corajudamente en esa cuerda floja, en ese “andarivel”. No para tomarlo  como “modelo”, algo que aborrecía; simplemente, para recordarlo subido  ahí. ¿Algo más? Sí –y vacilo en decirlo, en aprovecharme de la ocasión,  en hacer oportunismo con la oportunidad; pero creo, apuesto, a que él  hubiera querido que asumiera el riesgo–: David nunca fue invitado a  inaugurar la Feria del Libro. Como corresponde.&lt;/div&gt;&lt;div class="margen0"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;i&gt;* Sociólogo.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7589026591216313091-696685969635717998?l=huespedesdepaso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/feeds/696685969635717998/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/03/sabado-12-de-marzo-de-2011-cultura-no.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/696685969635717998'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/696685969635717998'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/03/sabado-12-de-marzo-de-2011-cultura-no.html' title=''/><author><name>Carlos Liendro</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_TPyHstoMVTA/STxVEwPbdzI/AAAAAAAAAJY/2aEuMVs0enw/S220/albert-einstein.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7589026591216313091.post-2491060046857248054</id><published>2011-03-12T08:09:00.001-08:00</published><updated>2011-03-12T08:09:54.236-08:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;h2&gt;&lt;span class="cespectaculos"&gt;El segundo en partir&lt;/span&gt;&lt;/h2&gt;&lt;a href="" name="formu_mail"&gt;&lt;/a&gt;    &lt;br /&gt;&lt;div id="xmail" style="display: none;"&gt;     &lt;form action="/usuarios/enviar.php" id="form_mail" method="post" name="formu"&gt;          &lt;div class="cerrar"&gt;[&lt;a href=""&gt;cerrar&lt;/a&gt;]&lt;/div&gt;&lt;h4&gt;Comparta esta nota con un amigo&lt;/h4&gt;&lt;table&gt;&lt;tbody&gt;&lt;tr&gt;       &lt;td&gt;E-Mail de su amigo&lt;/td&gt;       &lt;td&gt;&lt;input name="amigoemail" type="text" /&gt;&lt;/td&gt;      &lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;       &lt;td&gt;Su nombre&lt;/td&gt;       &lt;td&gt;&lt;input name="nombre" type="text" /&gt;&lt;/td&gt;      &lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;       &lt;td&gt;Su E-Mail&lt;/td&gt;       &lt;td&gt;&lt;input name="tuemail" type="text" /&gt;&lt;/td&gt;      &lt;/tr&gt;&lt;tr&gt;       &lt;td&gt;&amp;nbsp;&lt;/td&gt;       &lt;td&gt;&lt;input name="url" type="hidden" value="/diario/suplementos/espectaculos/subnotas/21028-5727-2011-03-12.html" /&gt;&lt;input name="enviar" type="submit" value="Enviar" /&gt;&lt;/td&gt;      &lt;/tr&gt;&lt;/tbody&gt;&lt;/table&gt;&lt;/form&gt;&lt;/div&gt;Por&amp;nbsp;Osvaldo Bayer&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div id="cuerpo" style="font-size: 13px;"&gt;&lt;div class="margen0"&gt;Querido  David: de nuestro “grupo de los cinco” sos el segundo en partir. El  primero fue el Gordo Soriano, el más joven de todos nosotros. Ahora nos  abandonás vos. Eras del ’27, igual que Walsh, igual que yo. Pero nos  decías que eras del ’29, ¿te acordás? Y cuando te lo reproché y te dije:  “No te hagas el coqueto”, me respondiste: “¿Y qué querés? Si en la  solapa del último libro que editaron me pusieron que nací en el ’29...  No los voy a desmentir ahora”. Una de tus tantas salidas simpáticas.  Recuerdo nuestras reuniones en El Tugurio, los jueves. Siempre el Gordo  Soriano llegaba más tarde. Lo hacía a propósito para tirar sobre la mesa  el tema que se iba a discutir. Y siempre elegía un tema para que se  agarraran vos y Rozitchner. Y acababan siempre ustedes a los gritos,  parados. Era cuando Soriano sonreía, pícaro, viendo que los había hecho  engranar. ¿Te acordás? Fue en la última mitad de los ochenta y en la  primera del noventa. Empezábamos siempre bebiendo champán, como  señoritos franceses. ¡Y que se jodan los socialistas! Como decía el Paco  Urondo cuando iba a cenar a un restaurante de primera.&lt;/div&gt;Te conocí a mediados de los cincuenta cuando volví de estudiar en  Alemania. Por supuesto que nos presentó Rogelio García Lupo. ¡Qué  tiempos aquéllos! Y nos empezamos a reunir para hablar del peronismo,  discutirlo y observar todo ese movimiento creado por los Aramburu, los  Manrique y compañía. Y así, Frondizi y la gran desilusión, las  traiciones, las divisiones, pero siempre el ansia de lograr una  Argentina mejor. Pero otra vez las dictaduras, las prohibiciones, las  persecuciones. Y luego el injusto y largo exilio. Me acuerdo cuando me  visitaste en Berlín, en mi bulín del barrio reo de Kreuzberg, cuántas  anécdotas, cuántas vivencias... tu dolor infinito con la desaparición de  tus hijos. Pero quedan tus libros. Esos estarán siempre presentes en la  vida literaria argentina. No los podrán hacer desaparecer nunca. Bien,  David, ya continuaremos el diálogo. Allá arriba, en los Campos Elíseos, y  con el Gordo también. Y con champán, como en El Tugurio.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7589026591216313091-2491060046857248054?l=huespedesdepaso.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/feeds/2491060046857248054/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/03/el-segundo-en-partir-cerrar-comparta.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/2491060046857248054'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7589026591216313091/posts/default/2491060046857248054'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://huespedesdepaso.blogspot.com/2011/03/el-segundo-en-partir-cerrar-comparta.html' title=''/><author><name>Carlos Liendro</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://1.bp.blogspot.com/_TPyHstoMVTA/STxVEwPbdzI/AAAAAAAAAJY/2aEuMVs0enw/S220/albert-einstein.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7589026591216313091.post-8357058122918074343</id><published>2011-03-08T06:28:00.000-08:00</published><updated>2011-03-08T06:28:06.656-08:00</updated><title type='text'>NAWAL EL SAADAWI</title><content type='html'>&lt;div class="cabecera_noticia estirar"&gt;   &lt;h2&gt; NAWAL EL SAADAWI Feminista, psiquiatra, escritora y activista egipcia  &lt;/h2&gt;&lt;h1&gt;"La mujer no puede liberarse bajo ninguna religión"&lt;/h1&gt;&lt;h3&gt; &lt;/h3&gt;&lt;div class="firma"&gt;    &lt;strong&gt;GEORGINA HIGUERAS | Madrid&lt;/strong&gt; &lt;em&gt;&lt;/em&gt;             &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="votos estirar"&gt;             &lt;div id="votosC"&gt;       &lt;div class="votos_estrellas"&gt; &lt;div class="votos_votar"&gt;                 &lt;div class="votos_estrella"&gt;               &lt;span id="bhs"&gt;&lt;/span&gt;          &lt;/div&gt;&lt;img alt="" height="13" src="http://www.elpais.com/im/ico_separador_horizontal.gif" width="1" /&gt; &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="rec rec-twitter"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;div class="rec rec-fbook"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="limpiar"&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="presentacion"&gt;           ESPECIAL: &lt;a href="http://www.elpais.com/especial/revueltas-en-el-mundo-arabe/" target="_blank"&gt;Ola de cambios en el mundo árabe&lt;/a&gt; | &lt;a href="http://blogs.elpais.com/mujeres/"&gt;Consulta el blog &lt;b&gt;Mujeres&lt;/b&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Tiene 79 años y una actividad alucinante. La entrevista se  realiza por teléfono durante su viaje a Oslo la semana pasada. Ahora se  encuentra Nueva York y el próximo día 26 llega a España para participar  en las jornadas de Mujeres en Segovia. Nawal el Saadawi es la principal  feminista árabe y la primera en denunciar la castración de las mujeres.  Sus críticas acerbas a las leyes y a la interpretación del islam que  institucionalizaban el patriarcado represivo que impedía crecer a las  mujeres la llevaron a perder todos sus puestos en la sanidad pública de  su país, a la cárcel y posteriormente al exilio. Hoy, tras participar en  las revueltas de la plaza de Tahrir, que a&lt;a href="http://www.elpais.com/especial/revueltas-en-el-mundo-arabe/"&gt;cabaron con 30 años de dictadura de Hosni Mubarak&lt;/a&gt; , se siente más esperanzada que nunca: "Es el momento de la mujer egipcia", dice feliz.&lt;br /&gt;&lt;div class="info_complementa"&gt;                                                                          &lt;div class="listado_despiece"&gt;              &lt;/div&gt;&lt;div class="listado_hermanas"&gt;       &lt;ul&gt;&lt;li&gt;&lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/sociedad/mapa/violencia/sexual/Egipto/elpepusoc/20110307elpepusoc_10/Tes"&gt;Un mapa contra la violencia sexual en Egipto&lt;/a&gt;&lt;/li&gt;&lt;/ul&gt;&lt;/div&gt;&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="info_complementa"&gt;                        &lt;/div&gt;&lt;div class="info_complementa"&gt;             &lt;/div&gt;&lt;b&gt;Pregunta&lt;/b&gt;. ¿Qué significado tiene la revolución de Tahrir para la mujer?&lt;br /&gt;&lt;b&gt;Respuesta&lt;/b&gt;.  Muchísimo. Por primera vez, las mujeres y los hombres de Egipto han  sido iguales. Mujeres de todas las edades y clases estuvieron en la  plaza de Tahrir, incluso madres con niños de pecho durmieron en la  plaza.&lt;br /&gt;&lt;b&gt;P&lt;/b&gt;. ¿Usted fue a la plaza?&lt;br /&gt;&lt;b&gt;R&lt;/b&gt;. Por  supuesto. Desde el principio; muchos días. Ahora estaré unas semanas  fuera de Egipto, pero cuando regrese volveré a Tahrir todas las veces  que sea necesario hasta que ganemos.&lt;br /&gt;&lt;b&gt;P&lt;/b&gt;. ¿Qué espera en concreto?&lt;br /&gt;&lt;b&gt;R&lt;/b&gt;.  Deberían de habernos incluido en el comité para la reforma de la  Constitución. Nombraron a ocho hombres y ninguna mujer, por ello estamos  organizando una marcha de un millón de mujeres para el martes (hoy) en  El Cairo y confiamos en recibir el apoyo de las mujeres en España.&lt;br /&gt;&lt;b&gt;P&lt;/b&gt;. ¿Cuál es la consigna de la marcha?&lt;br /&gt;&lt;b&gt;R&lt;/b&gt;.  Que todos los comités e instituciones del nuevo Egipto deben de contar  con mujeres. Se ha acabado eso de que solo sean hombres los que deciden.&lt;br /&gt;&lt;b&gt;P&lt;/b&gt;. ¿Teme que después de la revolución todo quede igual que antes?&lt;br /&gt;&lt;b&gt;R&lt;/b&gt;.  No, ya hemos conseguido que caiga Mubarak y algunos de sus hombres,  pero el problema de las mujeres es crónico y está enraizado en el  patriarcado y la religión. Por eso pedimos una Constitución secular, un  código familiar secular y un Estado secular separado de la religión. Las  mujeres han muerto en Tahrir igual que los hombres y tienen que  tenernos en cuenta.&lt;br /&gt;&lt;b&gt;P&lt;/b&gt;. ¿Está de acuerdo con las reformas constitucionales que ha hecho ese comité, que deberán votarse el próximo día 19?&lt;br /&gt;&lt;b&gt;R&lt;/b&gt;.  Era un comité muy tradicional. Solo ha hecho pequeños cambios. Nuestra  marcha es para exigir el cambio radical que las egipcias necesitan.&lt;br /&gt;&lt;b&gt;P&lt;/b&gt;. ¿No será contraproducente exigir tanto?&lt;br /&gt;&lt;b&gt;R&lt;/b&gt;.  No vamos a aceptar la discriminación otra vez después de haber  participado en la revolución. Tenemos que rebelarnos y luchar por  nuestros derechos. No tenemos miedo de perder nada, porque no tenemos  nada excepto nuestra alma.&lt;br /&gt;&lt;b&gt;P&lt;/b&gt;. ¿Por qué estalló la revolución?&lt;br /&gt;&lt;b&gt;R&lt;/b&gt;. Por acumulación de la opresión y de la corrupción. El régimen era tan corrupto que se hizo insoportable.&lt;br /&gt;&lt;b&gt;P&lt;/b&gt;. ¿Qué papel desempeñó la mujer?&lt;br /&gt;&lt;b&gt;R&lt;/b&gt;. Todos, incluida la muerte. Estuvimos allí desde el principio, dispuestas a todo y sin diferencias con los hombres.&lt;br /&gt;&lt;b&gt;P&lt;/b&gt;. ¿Esperaba algo así?&lt;br /&gt;&lt;b&gt;R&lt;/b&gt;.  Soñé con esto desde que tenía 10 años, lo que quiere decir que llevaba  70 años esperando. No me sorprendió porque llevaba toda la vida luchando  por ello, pero la irrupción fue sorprendente. Estoy feliz de haber  llegado viva a la revolución.&lt;br /&gt;&lt;b&gt;P&lt;/b&gt;. ¿Pensaba que las egipcias serían tan activas?&lt;br /&gt;&lt;b&gt;R&lt;/b&gt;.  A mi casa vienen muchos jóvenes, hombres y mujeres, a los que interesan  mis libros; progresistas con los que debato distintos temas, pero  ninguno creíamos que millones de egipcios tomarían las calles. Son más  de seis millones los que en un momento u otro han estado en Tahrir.&lt;br /&gt;&lt;b&gt;P&lt;/b&gt;. ¿Piensa que esto es el despertar de la mujer egipcia?&lt;br /&gt;&lt;b&gt;R&lt;/b&gt;.  Si, de las mujeres y de los hombres porque no podemos separar a unas de  otros. La mujer no puede liberarse si el hombre no está liberado, de la  misma forma en que el hombre no se puede liberar sin que la mujer se  libere y todos necesitan un país libre.&lt;br /&gt;&lt;b&gt;P&lt;/b&gt;. ¿Cómo está organizando la Marcha del Millón de Mujeres?&lt;br /&gt;&lt;b&gt;R&lt;/b&gt;.  En realidad la idea partió de un grupo de hombres jóvenes y  progresistas, que tienen acceso a twitter, facebook y otras redes  sociales. Se organizó en mi casa. Somos un grupo en el que trabajamos  hombres y mujeres.&lt;br /&gt;&lt;b&gt;P&lt;/b&gt;. ¿Volverá a El Cairo para la manifestación?&lt;br /&gt;&lt;b&gt;R&lt;/b&gt;.  No, no soy indispensable. Tenemos un liderazgo colectivo y son  especialmente los jóvenes los que deben de encabezar la marcha. Yo voy  detrás, soy su respaldo. Dicen que soy la madrina, la madre espiritual  de la revolución.&lt;br /&gt;&lt;b&gt;P&lt;/b&gt;. ¿Cuál es la situación de la mujer egipcia en la actualidad?&lt;br /&gt;&lt;b&gt;R&lt;/b&gt;.  Hay mucha discriminación. Todavía tenemos poligamia y queremos  abolirla, además el hombre puede divorciarse sin que se tenga en cuenta  para nada a la esposa.&lt;br /&gt;&lt;b&gt;P&lt;/b&gt;. ¿La Constitución respalda la poligamia?&lt;br /&gt;&lt;b&gt;R&lt;/b&gt;.  Sí, porque dice que el Código Familiar no puede contradecir la sharia  (ley islámica) y la sharia permite la poligamia. Egipto tiene uno de los  códigos familiares más atrasados del mundo árabe.&lt;br /&gt;&lt;b&gt;P&lt;/b&gt;. ¿Por eso quería que hubiese mujeres en el comité para la reforma constitucional?&lt;br /&gt;&lt;b&gt;R&lt;/b&gt;.  Claro. Mujeres y hombres jóvenes porque pusieron a hombres  tradicionales y religiosos. Tendrían que haber sido hombres y mujeres  seculares.&lt;br /&gt;&lt;b&gt;P&lt;/b&gt;. ¿Considera que la elaboración de una nueva Constitución será el pri
